El eterno canto del cisne de 40 maestros del cine

Autor: Filmin Fuente: Filmin

El eterno canto del cisne de 40 maestros del cine

El pasado 5 de octubre amanecíamos con una triste noticia. Chantal Akerman se había quitado la vida a la edad de 65 años. Una de las voces más relevantes de la cinematografía europea se apagaba para siempre, dejando un legado inigualable a su paso que, sin duda, ha marcado y seguirá marcando a las generaciones venideras y actuales. Este hecho cambia radicalmente la forma a la que nos enfrentamos a "No Home Movie", pues de alguna forma, la carta de despedida que Akerman dedica a su madre se siente también como propia, y va navegando por todos los grandes temas y corrientes formales que han impregnado a su cine a lo largo de los años. La estática combinada con la cinética. Lo cotidiano y aquello que esconde entre puertas el fuera de campo. La pérdida del hogar y la imposibilidad de encontrar uno propio, que a su vez retumba en la eterna problemática judía. un extraordinario documental que cristaliza para siempre lo mejor de su visión y, tristemente, pone punto y final a una filmografía de valor artístico incalculable y que hoy homenajeamos con el eterno canto del cisne de 40 maestros del cine.

Es cierto que los títulos que a continuación enumeramos resultan claves para el concepto del cine como arte. Sin embargo, abrimos fuego con una frase que a pesar de resonar con ecos tan espartanos como palomiteros, también se antoja inmejorable para la ocasión: ''Lo que hacemos en la vida resuena en la eternidad", es lo que gritaba a los cuatro vientos Russell Crowe en "Gladiator".

Precisamente, una de las grandes cuestiones del hombre: existir para trascender; en definitiva, que nuestro paso efímero por la Tierra no sea una mera anécdota y dejemos nuestras huellas marcadas para los que vengan, sin caer en el olvido. Con la muerte en los talones, han sido mucho los artistas que nos han brindado un adiós para el eterno recuerdo. Empezando por los Kieslowski, Pasolini, Rossellini, Visconti, Rohmer, Murnau, Antonioni, Melville, Becker o Korda, pero también los Val del Omar, Truffaut, Mankiewcz, Hawks, Bergman Tarkovsky, Truffaut o Peckinpah, entre muchos otros. En total, 40 despedidas que jamás deberíamos olvidar. Aprovechando que en Filmin estrenamos "No Home Movie", la última película de Chantal Akerman, os damos buena cuenta de todos ellos.

1. Tabú - F.W. Murnau (1931)

¿Quién fue?

Hablar de Murnau es hablar de expresionismo, y cuando hablamos de expresionismo vamos mucho más allá del cine, llegando a uno de los movimientos principales del arte. Nadie como el director alemán ha conseguido una combinación entre puesta de escena, iluminación y fotografía que han llevado al cine a codearse de tú a tú con las otras artes. Un artista imprescindible y que de no haber sido por su imprevista muerte -42 años- seguro que hubiese engrosado las listas de mejores películas de la historia –más aún- con ese estilo al que nadie ha logrado ni acercarse. “Nosferatu”, “Fausto”... Incuestionable.

Su última voluntad:

Viajar para re-inventarse. Murnau tras llegar a lo más alto del cine, había fracasado en su transición al cine sonoro. Para ello decidió emprender un viaje por el Pacífico Sur con el que descubrirse de nuevo. A veces, el viaje puede ser un inicio, y en otras –desafortunadamente- un final. “Tabú” fue rodada en Tahití un año antes de la muerte del director, y resultó una obra cumbre que demuestra como ese viaje le ayudó a emprender un nuevo camino, un inicio que terminaría siendo un final con esta película que queda como legado de ese nuevo cine que estaba por llegar, y que se situaba a la misma altura que el de sus inicios. Una cinta que muestra la vida tradicional de los indígenas enfrentados al acoso de la civilización occidental, en la que los límites entre realidad y ficción se mezclan.


2. Un marido ideal - Alexander Korda (1947)

¿Quién fue?

Una de las figuras esenciales del cine, tanto como director como productor, tanto en Europa como en Estados Unidos, en el cine mudo como en el sonoro. De origen húngaro, vivió la época más dorada del cine, realizando algunas de las mejores películas de aquellos años. "Lady Hamilton" o "La vida privada de Enrique VII" son motivos suficientes como para quitarnos el sombrero ante esta figura clave del cine.

Su última voluntad:

Tras haberse ido de Hollywood por peleas con los jefes de las majors, y una vez acabada la II Guerra Mundial, Korda decidió volver a hacer películas en el Reino Unido. “Un marido ideal” trata la historia de un gentleman que vive un matrimonio envidiable hasta que una señora trata de sacar trapos sucios con los que ensuciar su pasado. Una comedia de enredos, que sirve para mostrarnos la elegancia con la que tanto se caracterizaba su cine. Perfecta técnicamente, en las interpretaciones y en el vestuario, ¿qué más se puede pedir a una última obra?


3. Tríptico Elemental de España – Jose Manuel Val de Omar (1953)

¿Quién fue?

El gran olvidado del cine español. Un creador de imágenes que se adelantó a su tiempo y que no sería descubierto hasta poco antes de su muerte. De joven participó en las Misiones Pedagógicas en las que estaban Cernuda, Lorca, entre otros nombres clave de la Edad de Plata de España. Val de Omar buscaba a partir del cine transgredir todo límite y para ello se aprovechaba de la técnica que le hacía ser a la vez que director, inventor. Ofrecía imágenes inauditas a las que llegaba mediante la experimentación, consiguiendo efectos que no se pondrían en práctica hasta muchos años después. Perfectamente vigente hoy, sus imágenes lejos de ser un ejercicio snob, siguen capturándonos por la pureza que hay concentrada en ellas.

Su última voluntad:

Tríptico Elemental de España es una trilogía formada por "Fuego en Castilla", "Aguaespejo Granadino" y "Acariño Galaico" que realizó Val de Omar entre los años 50 y 60. Hasta después de su muerte no se acabarían de completar, y sería gracias al esfuerzo de familiares y amigos que apreciaban su obra. La gran desconocida del cine español que hubiese sido encumbrada a obra maestra de no haber nacido en el oscuro periodo del franqusimo.


4. El noche del cazador - Charles Laughton (1955)

¿Quién fue?

¿El saben aquel que diu que es un actor reputado que dirige una obra maestra, una de esas que no se pueden obviar, y se la ponen tan a caldo que no dirige nada más? Algo así le ocurrió a Charles Laughton, centro involuntario de una página de la historia del cine norteamericano que nunca nos cansaremos de recordar. Si esto fuera un crimen Laughton sería la víctima, La noche del cazador (1955) la involuntaria arma arrojadiza, y el resto del mundo sería el asesino. Más o menos como si te apuñalaran con un Picasso.

Su última voluntad:

Laughton produjo una maravilla de 90 minutos que bebía de las mejores fuentes estéticas y narrativas, un cuento de terror para niños tan inquietante como rematadamente bonito. El problema es que fue uno, y nada más. La recepción de "La noche del cazador" fue tan nefasta que Laughton se desanimó y no volvió a dirigir.



5. La Evasión - Jacques Becker (1960)

¿Quién fue?

Becker empezó a interesarse por el cine y el arte después de mantener durante los veranos amistad con el pintor Cezanne y con Jean Renoir. A partir de entonces comenzó a hacer trabajos de ayudante de dirección, apadrinado por el mismo Renoir. Ansiaba poder hacer una película, y finalmente lo consiguió con la mala fortuna de que su eclosión fuese al mismo tiempo que la II Guerra Mundial, uno de los momentos más duros de la historia. Pese a eso, con sus últimas películas alcanzó un nivel que le ha situado entre los directores más grandes de la historia.

Su última voluntad:

“La Evasión” es su mejor película, que en boca de Truffaut fue descrita como una “obra maestra”. Lamentablemente Becker murió repentinamente con solo 54 años y no pudo ver estrenada su obra cumbre. Un obra carcelaria y de la que podemos decir que es uno de los mejores títulos que tenemos en filmin. Se trata de un intento de escapatoria de presos, en los que destacan las reales interpretaciones de actores semi-profesionales, el cuidado de todos los detalles, así como la simpleza que hacen de ella una genialidad. Sin duda la cima artística del director francés.


6. El Sabor del Sake - Yasujiro Ozu (1962)

¿Quién fue?

No solo es, con permiso de Akira Kurosawa, el director más distintivo y emblemático de la historia del cine japonés, también uno de los cineastas más destacados del siglo XX y uno de los máximos representantes del cine clásico. Tras su muerte, la fama de Ozu, firme defensor de la cámara estática y las composiciones meticulosas donde ningún actor dominase la escena, alcanzó cotas aún más altas y su obra sigue influyendo a directores tanto de Japón como de otros países, como Jim Jarmusch, Wim Wenders, Claire Denis, Aki Kaurismäki y Hou Hsiao-Hsien.

Su última voluntad:

La última película del maestro Ozu, realizada poco después del fallecimiento de su madre y nuevamente protagonizada por el actor fetiche del realizador, Chishû Ryû, es una obra divertida, delicada y conmovedora, el testamento ideal de uno de los mejores directores de todos los tiempos. El último plano de la última película de Yasujiro Ozu no estaba destinado a ser recordado como tal (Ozu moriría al año siguiente, pero no tenía planes formales para retirarse antes de que el cáncer lo asaltara), pero el legendario director de cine no podría haber diseñado una despedida más perfecta ni que lo hubiera intentado. “El sabor del sake” cierra con una de las composiciones más sublimes de pillow shots que ha hecho el autor, enmarcando a Chishû Ryû a la luz de su propia soledad, su personaje enviudado – como en muchas de las películas de Ozu - enfrontándose a una vida solitaria en el horas después de casar a su única hija. No es sólo una imagen final formidable debido a lo grácil que circula en la línea entre lo agridulce y lo trágico, sino también porque resuena como uno de los momentos más lúcidos del cine de autorretrato.


7. El Cabo Atrapado - Jean Renoir (1962)

¿Quién fue?

Hijo del famoso pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir, sus películas, durante décadas incomprendidas en su verdadera dimensión, se ven desde hace tiempo ya como obras clave dentro del desarrollo de la historia del cine francés entre 1930 y 1950, antes de que se iniciara en Francia la Nouvelle vague. La influencia sobre el cine de François Truffaut, entre otros, es especialmente notable, así como la admiración que se profesaban Orson Welles y Jean Renoir no es desconocida, y el director americano le llegó a dedicar al francés en el día de su muerte un emotivo artículo en "Los Angeles Times". No es de extrañar que Welles estuviera ligeramente influenciado por la obra de su mentor y se inspirara en mucha de su estética para completar su obra cumbre, "Ciudadano Kane"

Su última voluntad:

Adaptación de una novela de Jacques Perret, en la que de alguna manera se revisita el tema de los prisioneros de guerra, ya abordado por Renoir en "La gran ilusión". Si allí se trataba de oficiales que llegaban a sentir cierta identificación con sus carceleros, aquí se trata de la clase de tropa, para la cual la evasión adquiere un sentido primario de libertad. "El Cabo Atrapado" incide en el hecho de que el sentido de la libertad adquiere algo primordial en las personas.


8. Gertrud – Carl Theodor Dreyer (1964)

¿Quién fue?

No es otro sino que el germen del que brotaron Bergman, Tarkovsky y un sin fin de artistas cumbres del séptimo arte. Dividió a una crítica acostumbrada a un cine totalmente diferente. Sus películas eran atrevidas y en ellas el director buscaba las experiencias íntimas del hombre, tratando de adentrarse en el misterio y en los conflictos interiores de los humanos. Para ello trata la imagen con mimo y cambia la concepción del ritmo cinematográfico. Sin una carrera demasiado prolífica, sus películas son obras de arte que han sido claves a la hora de influenciar a los mejores directores. “Vampyr”, “Ordet” o “Juana de Arco” son ejemplos de su calidad.

Su última voluntad:

Si una película puede ser definida como testamento sin duda es “Gertrud”. Dirigida a los 75 años supuso el gran colofón a su carrera y pasó a la historia como una de las mejores películas. Es el punto cumbre de toda una filmografía basada en una mirada artística e interior. En esta obra, Dreyer es capaz de encontrar el significado supremo a la existencia: la vida transcurre a caballo entre el amor y la muerte. Gertrud nos encarna a todos, contiene los sentimientos de toda la humanidad, siendo uno de los personajes más grandes vistos en el cine. El mundo de Gertrud es un mundo cruel, pero que a la vez tiene un hilo de esperanza que solo se puede encontrar en el amor.


9.La Ciudad Sumergida - Jacques Tourneur (1965)

¿Quién fue?

Hablar de Jacques Tourneur es hacerlo del mejor terror clásico. Aquel que rebosaba atmósfera, sutilidad e ingenio y bebía de la época dorada del miedo a lo racional, al poder sugestivo de nuestra mente y la propia histeria colectiva. Muestra de ello son sus películas más destacadas, “Yo anduve con un zombi”, a la cual también se le puede extraer una interesante lectura sobre la eutanasia, o “La Noche del Demonio”, una película plusquamperfecta que lo habría sido más si el bueno de Tourneur hubiese tenido total libertad creativa y el estudio no le hubiese impuesto la aparición del monstruo. Tampoco podemos olvidar su etapa en el western, quizá menos conocida pero igual de excelente.

Su última voluntad:

Un relato lovecraftiano que nos traslada a un apacible pueblo de pescadores donde algunos habitantes desaparecen, el mar se vuelve rojo y una lúgubre campana suena bajo las olas.. Se inspiró en textos de Verne y Poe y estuvo protagonizada por Vincent Price, el príncipe del terror.


10. El General Witchfinder - Michael Reeves (1968)

¿Quién fue?

Director de origen inglés cuya vida fue resultó ser tan fascinante como terriblemente corta. Precoz como pocos, empezó a realizar pequeños cortos en la sofocante Suffolk, ciudad inglesa de atmósfera penetrante que serviría de inspiración para su última y mejor película. Tras dejar los estudios, se plantó en la puerta del director Don Siegel a pedirle un trabajo. Viendo el potencial del joven Reeves, decide emplearlo como asistente. Tras curtirse en el campo de batalla, regresó a Londres para lanzarse en solitario. Empezaba su corta carrera, que nos dejaría películas como “Los Brujos” o “El General Witchfinder” ahora recordadas como las mejores películas de la época dorada del terror británico. Una sobredosis de barbituricos y alcohol acabaría con su vida, robándonos la oportunidad de ver a dónde llegaría el joven genio.

Su última voluntad:

Una película de brutalidad inusitada que nos plantea a Vicent Price como un corrupto cazador de brujas que se aprovecha sexualmente de las desamparadas acusadas. Su discurso del puritanismo exarcerbado y la exaltación religiosa siguen, tristemente, muy vigentes hoy en día. El gran acierto de Reeves fue de conseguir traspasar al film una atmósfera insana que ensalzaba la figura del demente Price en uno de sus mejores papeles. Toda una cult movie.


11. Rio Lobo – Howard Hawks (1970)

¿Quién fue?

Uno de los grandes directores de Hollywood y de los más prolíficos con más de 40 películas dirigidas en su carrera. Vivió el auge y caída de los estudios y siempre se mantuvo en un estilo de cine caracterizado por la calidad. Lejos del cine comercial y del cine pretencioso, Hawks contaba historias mediante todo tipo de géneros desde westerns, pasando por aventuras y hasta comedias en lo que lo importante eran los conflictos tratados y la profundidad que tenían sus protagonistas, siempre encarnados por los mejores actores: Gary Cooper, Kirk Douglas, Cary Grant, Humphrey Bogart, Marylin Monroe o John Wayne.

Su última voluntad:

Se trata del fin de la trilogía que había empezado con “Río Bravo” y “El Dorado". Un western clásico en el que se tratan los dilemas morales del bien y el mal. Una gran película que se mantiene coherente a lo que fue toda su carrera. Hawks se despidió con un film que hace justicia a la esencia y espíritu de su cine. Una entretenida película en la que se mezcla entretenimiento con calidad. Sí, aunque parezca mentira, es posible.


12. Crónica Negra - Jean-Pierre Melville (1971)

¿Quién fue?

El gran olvidado de la historia del cine, pese a ser uno de los más grandes, su repercusión se ha movido por los círculos de segunda. Sin embargo, en su día fue vanagloriado por la Nouvelle Vague mediante “Cahiers du Cinema” que le consideraban el germen del cual debía partir el séptimo arte. El estilo de Melville se caracterizaba por la adaptación literaria, en las que se trataban sobretodo historias de cine negro, que le llevaron a ser considerado el más americano de los franceses. Sin embargo su obra destacó por héroes humanos, con los mismos sentimientos que el espectador, y que hacen que sus películas no sean de héroes y villanos sino de una cotidianidad que nos hace experimentar una gran catarsis pese a la lejanía que tenemos con sus personajes. Como si de “Los Soprano” se tratara.

Su última voluntad:

Cine negro humano, ese era el espíritu de Melville y que llevó hasta sus últimos días. Su último legado “Crónica negra” capta toda su esencia, y es una película clave en su filmografía e ideal para todos sus fans. La historia trata del robo de un banco, y los entresijos que hay alrededor. Sin duda, cine negro de calidad hasta el final.


13. La Huella – Joseph L. Mankiewicz (1972)

¿Quién fue?

Joseph L. Mankiewicz es otro de los nombres clave del cine de Hollywood. Vivió la época de los estudios en todo su esplendor, así como el fin. Su cine siempre fue alabado tanto por crítica y público recayendo la fuerza de sus películas en el poder de los guiones. Además de ser de calidad, tenían una vocación comercial con las que poder llegar a todos los públicos. Con “Eva al Desnudo” llegaría su mayor éxito con 6 de los 14 Oscars que recibirían el total de sus películas.

Su última voluntad:

Su retiro fue prematuro, pero pocos directores pueden presumir que su última película se erigiera una de las grandes joyas del cine. Pese a tener 4 nominaciones de los Oscars, pasó desapercibida en el año de “El Padrino”, sin embargo, el talento de la película se demuestra en la admiración que sigue despertando hoy. Una cinta austera, teatral, con dos personajes, escasa de vestuario y donde todo se centra en un perfecto guión y unas actuaciones que van más allá de un calificativo como perfecto. Mankiewicz demuestra que con poco es posible una obra maestra, tan solo -¿solo?- con el talento fue capaz de superar las superproducciones millonarias repletas de efectos especiales. Imaginamos que después de dirigir “La Huella” Mankiewicz pensó que todo lo que pudiese venir,no haría más que manchar su glorioso final.


14. El Viaje - Vittorio Di Sicca (1974)

¿Quién fue?

Figura clave del neorrealismo italiano, al que contribuyó con tres destacadas películas, escritas en colaboración con Cesare Zavattini: "El Limpiabotas", "Umberto D." y su universalmente conocida, así como una de las piedras angulares del movimiento, "Ladrón de bicicletas", una película tan tierna como trágica cuya conmovedoras narración poética se da de bruces con el realismo más puro y duro.

Su última voluntad:

Un hermoso drama de época cargado de romanticismo y melancolía resultó ser la última película de Vittorio de Sica. Protagonizada por Sophia Loren y Richard Burton, "El Viaje" nos cuenta de forma elegíaca, la historia de amor imposible entre dos enamorados a quienes separa el peso de la tradición. Desde el más profundo Sicilia, esta suerte de cruce entre "Strómboli" y "Te querré siempre", supuso la Concha de Plata a la Mejor Actriz para una inmensa Loren.


15. Saló o los 120 días de Sodoma - Pier Paolo Pasolini (1975)

¿Quién fue?

Uno de los grandes pensadores europeos que un día le dio por ser cineasta, ¡y que cineasta! Es la definición perfecta de la valentía, siempre defendió sus valores a ultranza y sirve además de ejemplo de que desde el cine y la escritura también se puede cambiar el mundo. En toda su obra –tanto literaria como cinematográfica- hay un discurso claro con el que buscaba llegar a todos los estrados de la población defendiendo a la clase trabajadora, sin miedo a condenar lo establecido: desde la Iglesia al Partido Comunista. Una figura todavía hoy recordada y que en el CCB de Barcelona –hasta septiembre- se puede redescubrir con una magnífica exposición sobre su vida.

Su última voluntad:

Era la noche del 1 de noviembre de 1975 y Pasolini advertía del peligro del fascismo en una entrevista. El día siguiente fue asesinado, lo que era un secreto a voces después de todas las amenazas que acumulaba desde que días antes estrenase “Salò o los 120 días de Sodoma”. Su gran legado, y una de las películas más polémicas de toda la historia del cine. Una obra que trata los abusos de los militares de Mussolini y que sería la crítica definitiva a un modelo de sociedad, ejemplificada por las violaciones, torturas y asesinatos a manos del ejército italiano. Pasolini destacó por contemplar lo impensable desde la osadía y el talante. Es una película que encarna el espíritu de toda su filmografía: después de verla es inevitable la reflexión. De ahí el miedo que suscitó en toda la clase política italiana y que a la postre resultó ser la causa de ese extraño asesinato del cual aún las circunstancias no han sido esclarecidas hoy.


16. Frankenstein y el Monstruo del Infierno - Terence Fisher (1974)

¿Quién fue?

Terence Fisher fue el cineasta estrella del los estudios cinematográficos Hammer. El británico dirigió gran parte de la producción de esta industria, lo que le llevó a ser uno de los más influyentes directores de terror de la segunda mitad del siglo XX. También es recordado por ser el primero en realizar películas de terror en Technicolor. Su primera gran película de terror fue "La maldición de Frankenstein" (1957), la cual catapultó las carreras de las estrellas inglesas Peter Cushing y Christopher Lee. También realizó un gran número de adaptaciones de personajes de terror clásicos, como "Drácula" (1958), "El perro de los Baskerville" (1959) y "La Momia" (1959).

Su última voluntad:

La despedida de la Hammer y Cushing del monstruo de Frankenstein es también el canto de cisne de Terence Fisher. Estamos ante la más delirante aventura del barón Frankenstein, que en esta ocasión se dedica a recolectar órganos entre los pacientes de un manicomio.


17. Zafarrancho en el Circo - Jacques Tatí (1974)

¿Quién fue?

Jacques Tati (1907-1982) fue un autor puro que se especializó en el arte de la pantomima y el slapstick desde principios de los años 30 hasta mediados de los 70, época durante la cual transcurre su singular y fascinante filmografía. Ganador del Oscar a la Mejor Película Extranjera por “Mi tío” (1958), la filmografía de Jacques Tati es única e irrepetible, heredera del dominio del gag a partir de la huella dejada por maestros del cine mudo americano, sus referentes más directos. La suya fue una trayectoria corta en películas pero importantísima, definitiva y de una influencia crucial en la evolución del cine contemporáneo. Grandes cineastas como François Truffaut, Aki Kaurismäki, Wes Anderson, David Lynch o Paul Thomas Anderson, entre muchos otros, han reconocido su impacto y la repercusión del cine de Tati en sus respectivas obras.

Su última voluntad:

A través de un espectáculo de circo participativo y disparatado, Jacques Tati vuelve a dar vida a sus pantominas y se ocupa de la transición entre los números de los músicos, los malabaristas, los magos y los acróbatas, convirtiéndose en el señor Loyal del Stockholm Cirkus. Tati pasa así el testigo a muchos jóvenes artistas, a los que les gustaba transmitir su experiencia. "Zafarrancho en el Circo" resuena como un alegre homenaje al espectáculo en vivo y recuerda los comienzos en el musical-hall del gran artista.


18. El Mesías - Roberto Rossellini (1975)

¿Quién fue?

Decir que fue uno de los principales exponentes del neorrealismo es quedarse corto, el cine de Rossellini fue mucho más allá, y no exageramos al decir que fue uno de los más grandes de la historia. Su padre inauguró el primer cine en Roma, al que Rossellini acudía de forma ilimitada y que le serviría para ver innumerables películas con las que aprender. Tal fue la calidad de su cine que enamoró a Ingrid Bergman, formando una destacada historia de amor que culminaría con la película más bella jamás filmada “Te Querré Siempre”.

Su última voluntad:

Finalizar con el inicio. Así fue el testamento de Rossellini, “El Mesías” es el retrato de la vida de Jesús, el germen de nuestra cultura. El director llevaba varios años de parón en los que se había estado dedicando a la televisión, y pese a que su carrera cinematográfica ya había llegado a lo más alto, todavía le quedaba por expresar. Y no nos dejó en vano, sino con esta genial película en la que se da una vuelta de tuerca a la vida de Jesús, y que corrobora el espíritu de los cineastas neorrealistas a caballo entre el comunismo y la religión.


19. El Inocente - Luchino Visconti (1976)

¿Quién fue?

Visconti empezó su carrera asistiendo a Jean Renoir, hecho que influenciaría en su carrera siendo quizás el más impecable director neorrealista en cuanto a la puesta en escena se refiere. De origen noble, precisamente sus películas retrataban desde un punto de vista social la caída de la burguesía. Es además el director de la primera película neorrealista “Obsesión” (1942), un movimiento que situó al cine italiano en lo más alto del cine.

Su última voluntad:

Visconti fue un genio de ese selecto grupo de directores que consiguió alcanzar una madurez cinematográfica, en la que cada película resultaba ser una master class: legados con los que podría haberse ido tranquilamente a la tumba. Es ese uno de los grandes dilemas del hombre, trascender, y Visconti en “El Inocente” consigue que la esencia de su cine nos llegue de forma desbordante, con una estética bellísima, el film parece un cuadro perfecto en el que todos los elementos están perfectamente cuidados, y, además se trata de un drama social, crítico, arriesgado, lúcido, y escepticista. Una historia que muestra la decadencia de la aristocracia –de la que él mismo procede- y en la que una pareja de enamorados se encuentra con que la mujer está embarazada de otro hombre, y una decisión trágica convertirá a la criatura en “El Inocente”. Imprescindible.


20. El Último Magnate - Elia Kazan (1976)

¿Quién fue?

Cuando los primeros indicios de la Guerra Fría aparecían y el Senador McCarthy empezaba su particular caza de brujas centrando parte de sus tentáculos en el mundo del cine, y muchos directores como el mismísimo Charles Chaplin, Elia Kazan resultó ser uno de los más polémicos delatores de la época y posiblemente también el director que mejor capturó el sueño americano con su película "America, america". También será eternamente recordado como el artífice de la primigenia explosión de grandeza de Marlon Brando retratando magistralmente a sus rebeles insolentes como es el caso de "La Ley del Silencio" por ejemplo.

Su última voluntad:

Esta adaptación de una novela de Scott Fitzgerald es, además de la última película dirigida por Elia Kazan, una emocionante historia sobre el mundo del cine con uno de los mejores repartos que puedas haber visto. Aquí encontramos a Robert De Niro, también a Jack Nicholson, Robert Mitchum, Jeanne Moreau, Theresa Rusell o Donald Pleasance. En otras palabras, "Como conquistar Hollywood".


21. Nina - Vincente Minelli (1976)

¿Quién fue?

Director dotado de un sentido visual fuera de lo común, considerado el padre de los musicales modernos, Vincente Minelli tuvo que hacerse a sí mismo y trabajar duro para llegar a la cima de Hollywood. Títulos como "Cita en St. Louis" o "Gigi" (por la que obtuvo un Oscar al mejor director), pero sobre todo "Un americano en París", "Melodías de Broadway" o "Como un torrente", le encumbran en lo más alto del género musical.

Su última voluntad:

Allá por 1976 Vincente Minnelli tuvo la gran satisfacción de dirigir por primera (y última) vez a su hija favorita, Liza, aquella a la que dejaría su fortuna al fallecer, en el que sería su último film, el 39 de su filmografía. Pero "Nina" también supuso la primera aparición en la gran pantalla de Ingrid Bergman junto a su hija, Isabella Rosellini. Un drama fantástico, extraña e inventivamente estiloso que injustamente, tal y como pasa con las mejores películas, en su momento pasó desapercibido en taquilla.


22. El Factor Humano - Otto Preminger (1979)

¿Quién fue?

Considerado uno de los primeros directores que quebrantaron la censura en los Estados Unidos por tocar temas considerados tabú hasta el momento, como la drogadicción o las agresiones sexuales. Su mal genio, y su legendario carácter dictatorial, convertían los rodajes en un infierno para los actores, que sin embargo lograban grandes interpretaciones a sus órdenes. Suya es una impecable filmografía, compuesta por joyas del calado de"El Hombre del brazo de oro", "Tempestad sobre Washington" o "Anatomía de un Asesinato".

Su última voluntad:

Adaptación de la popular obra de Graham Greene en manos del aclamado guionista Tom Stoppard. Otto Preminger supo recoger tanto sus claves morales como un universo que se mueve entre la sordidez y la descomposición. Después de una época muy floja, Preminger puso un sólido y digno final a su interesante filmografía.


23. Querelle - R.W Fassbinder (1982)

¿Quién fue?

Maestro de la puesta en escena de los sentimientos y mago de los artificios técnicos, el gran Fassbinder nos dejó un legado especial en forma de películas hablan de la soledad, el miedo, la incomunicación y la búsqueda de la propia identidad. Su propósito fue el de crear unas películas "como las de Hollywood, pero sin la hipocresía". Con el modelo de Douglas Sirk en mente, buscó la manera de comunicarse con la audiencia sin trucos sentimentalistas, rechazando la empatía natural del espectador, y presentando las historias de la manera más fría, intelectualizada y distanciada.

Su última voluntad:

Basada en la obra de Jean Genet, Fassbinder nos cuenta en su última película la historia del marinero Querelle, de su poder de fascinación y de seducción sobre las personas con las que se cruza. Una belleza y una personalidad a las que nadie puede resistirse, encarna a la bella y la bestia en uno; tan bello, apuesto y seductor como egocéntrico, ladrón y asesino.


24. Star 80 - Bob Fosse (1983)

¿Quién fue?

Es junto a Vincente Minelli el referente más importante del género musical de las últimas décadas. Gran parte del mérito se origina en la reposición de "Chicago", pero también en "Cabaret" o "All That Jazz". Ambos títulos funcionan como unos de los exponentes más acabados del género musical, y a la vez una mirada de enorme humanidad sobre la vida de los trabajadores del espectáculo. Su cruce de lenguajes, sus varios planos de acción y sus desplazamientos de sentido hacen del film una obra única.

Su última voluntad:

La última película del genial director Bob Fosse es una crónica nada inocente del cruel e inmoral mundo del estrellato, basada en la historia real de Dorothy Stratten, protagonizada por Mariel Hemingway y atención, Eric Roberts en sus años mozos.


25. Vivamente el Domingo – François Truffaut (1983)

¿Quién fue?

Uno de los osados revolucionarios que un día cualquiera decidió cambiar el cine para siempre. Primero de su puño y letra en Cahiers du Cinema, y después en las pantallas de todo el mundo con la Nouvelle Vague. Se necesitaba acabar con el academicismo y convencionalismo caduco del cine y unos intrépidos muchachos empezaron a explicar historias, a preocuparse por la gente, tanto como que el cine tuviera un objetivo social. Truffaut lo hizo centrándose en la infancia, siguiendo su propio camino en el marco de la nueva ola, mezclando el cine más clásico con el más osado, y a corazón abierto. Sin duda, marcó una época.

Su última voluntad:

Del mismo modo que la muerte de Tarkovsky resultó desgraciadamente prematura, un tumor cerebral acababa con Truffaut a los 52 años de edad. Pese a las joyas que realizó en sus inicios, también tuvo una época decadente en la que el éxito inicial parecía ser un espejismo. No fue el caso del tramo final de su carrera, en el que recuperaba el talento narrativo, sirviendo “Vivamente el Domingo” para limpiar el nombre que se podía haber manchado con unos créditos finales que recogen la esencia de sus mejores películas. Se tratan de los pies de unos niños jugando a pelota y que retratan la pasión por la vida que el director tenía y que tan bien supo expresar en sus películas. Así se despedía el padre de "Los 400 golpes".



26. Clave: Omega - Sam Peckinpah

¿Quién fue?

Atormentado, potente, indómito, violento, libre, mestizo, sensible, irascible, único. Los adjetivos llenarían el blog. Sam Peckinpah redefinió el western y lo llevó como pocos a los terrenos más crepusculares. El fin de una era nunca se vio como en los violentos trabajos de un director en constante conflicto con los estudios y consigo mismo. Cada uno de los personajes de sus tragedias lleva algo de su propia personalidad. Todo un carácter, como pocos.

Su última voluntad:

Cuando Don Siegel le dio una nueva oportunidad, Peckinpah era un paria, un director marcado por sus enfrentamientos con todo su entorno y por sus decisiones artísticas. "Clave: Omega" podía cambiarlo todo, apoyado en una novela de Robert Ludlum y en un cásting que incluía a Rutger Hauer, John Hurt, Dennis Hopper o Burt Lancaster. Pero Peckinpah era mucho Peckinpah, y pronto hubo conflictos. De entrada, no le gustaba ni la novela, ni el guión, pero los productores le prohibieron reescribirlo tras ver sus primeras modificaciones. Mal comienzo. Tampoco logró contar con James Coburn como habría querido, aunque su relación con los actores fue excelente. No se pudo decir lo mismo de los productores, que solo pensaron en Peckinpah para dar un poco de respetabilidad al proyecto. La gota que colmó el vaso se produjo tras el rodaje, cuando descubrieron que el material rodado no les convencía, y que encima el director había añadido algunas escenas que ridiculizaban a propósito todo el conjunto. Peckinpah fue despedido y "Clave: Omega" se volvió a montar. Pese a su notable éxito de taquilla, la película fue mal recibida por la crítica. Peckinpah, muy debilitado durante el rodaje, murió un año más tarde.


27. El Dinero – Robert Bresson (1983)

¿Quién fue?

Uno de los nombres propios de la historia del cine, que fue a su vez padre de la Nouvelle Vague. Su importancia queda demostrada por la definición que da Godard sobre él: ‘’Robert Bresson es al cine francés lo que Dostoyevsky a la novela rusa o Mozart a la música alemana”. Su mirada fílmica evidencia una voluntad para captar todo aquello que pasa inadvertido por la mirada ordinaria. Ganador de los más prestigiosos festivales como Berlín, Cannes o Venecia con películas como "El proceso de Juana de Arco", "El azar de Baltasar" o "Diario de un curar rural" (todas ellas disponibles en filmin)

Su última voluntad:

En 1977 Bresson adaptó a guión un relato de Tolstoi “El cupón falso”, pero un mercado dominado cada vez más por el espectáculo no veía con buenos ojos la producción del rodaje. Después de seis años de espera, la televisión pública y el ministerio de cultura le dieron la financiación necesaria siendo ya octogenario. Se trata de un relato en el que un joven injustamente acusado por la sociedad, se convierte en un peligroso delincuente. Una mirada fría pero a la vez real, tan real que asusta. Es la obra de la que Bresson estuvo más orgulloso y en la que considera que encontró aspectos una vez finalizada que no esperaba encontrar mientras la rodaba.


28. Sacrificio – Andrei Tarkovsky (1986)

¿Quién fue?

Con frecuencia en el campo del arte, cuando alguien nos ha dejado antes de tiempo, nos solemos preguntar que hubiese podido llegar a hacer de no habernos abandonado tan prematuramente. Esta pregunta debe habérsele pasado a más de uno con Tarkovsky, otro de los grandes autores que la historia del cine nos ha dado. Ganó todos los premios de Cannes, así como el León de Oro de Venecia. Para entender su obra, es necesario mencionar los problemas a los que se tuvo que enfrentar constantemente con sus películas en un país totalitario como era la Unión Soviética. "La infancia de Iván", "Solaris", "El Espejo" o "Stalker" son películas obligatorias para cualquier cinéfilo.

Su última voluntad:

Tarkovsky dejó la Unión Soviética para poder desarrollar su arte libremente. Primero sacó de su interior la “Nostalgia” en Italia, una nostalgia que poco a poco se fue convirtiendo en una enfermedad que le costaría la vida. “Sacrificio” fue financiada en Suecia y utilizó los actores y el director de fotografía habituales de Bergman, consiguiendo, al igual que el sueco, comunicarse con Dios mediante el cine. Una película suprema en la que los sentimientos humanos se nos desvelan mientras el mundo se acaba. Tarkovsky sabía que era su última película y se la dedicó a su hijo –y al mundo- con unas emotivas palabras finales: “con esperanza y confianza”.


29. Dublineses – John Huston (1987)

¿Quién fue?

Antes de director fue boxeador, periodista, novelista, militar, criador de caballos, cazador y coleccionista de arte. Un personaje clave de Hollywood que tiene incluso una estrella en el paseo de la fama de 1765 Hollywood Boulevard. Considerado “el Hemingway” del cine, se adentraba en la sociedad y mediante adaptaciones literarias e historias con héroes terrenales, disecciona la naturaleza humana y los tópicos del momento. Un hombre clave del género de las aventuras que consiguió ganar el Oscar a mejor director. Son claves títulos como “La reina de África”, “El Halcón Maltés” o “Los que no perdonan”.

Su última voluntad:

Cuando el hombre se enfrenta a la muerte, la naturaleza se ve alterada e incluso los más entusiastas se ven destinados a enfrentarse a cuestiones existencialistas. Huston se moría -rodó la película en silla de ruedas y con mascarilla de oxígeno- pero tenía una última voluntad: quería dejar escrito para la posteridad, los sentimientos que estaba experimentando en sus últimos días, desmarcándose totalmente del estilo de cine que había hecho hasta estonces, volviendo a sus orígenes irlandeses con la adaptación de un relato corto de James Joyce. Una cena burguesa, los recuerdos de un amor juvenil, la muerte, y todo tipo de cuestiones que nos hacen evocar los mismos sentimientos de los protagonistas que acaban por resultar universales. Huston murió 4 meses antes del estreno de "Dublineses", pero podía estar satisfecho: había logrado una de las mejores películas de la historia. O así lo dijo Roger Ebert.



30. Don Quijote – Orson Welles (1992)

¿Quién fue?

Pensar un calificativo para Welles es una tarea demasiado complicada como para ser abordada en este post. Orson Welles destacó en todo en lo que se propuso, primero en teatro, luego en radio y finalmente en cine. Siempre supo adaptarse, y redescubrir todos los medios, demostrando una creatividad lejos de los estándares humanos. Personaje polémico, su vida privada siempre fue inestable, y protagonizó múltiples confrontaciones con Hollywood por el simple hecho de ir siempre un paso por delante. Es el responsable de una de las mejores películas de la historia “Ciudadano Kane” y en 2002 fue considerado por el British Film Institute como el mejor director de la historia. Sobran las palabras.

Su última voluntad:

Más de 30 años estuvo trabajando en “Don Quijote”, el proyecto al que más tiempo, dinero y pasión le dedicó. Su genialidad no era entendida en Hollywood y no conseguía la financiación para este ilusionante film que acabó realizando mediante las ayudas y el dinero personal que iba consiguiendo. Welles quería situar a la pareja de protagonistas de la novela en la España del momento. Escogió a los actores Reiguera y Tamiroff con los que rodó y rodó, hasta que consecutivamente la muerte pillara a los dos principios de los años 70. Welles nunca paró de editar la película buscando la perfección, enamorado por el proyecto igual que todos aquellos que se habían involucrado. Con frecuencia declaraba que ya estaba a punto de acabarla, incluso antes de su muerte. Un sueño inconcluso con uno de los proyectos más ambiciosos de la historia, que su amigo Jess Franco terminaría para deleite de todos, y que Terry Gilliam también emularía perdiéndose en La Mancha. Un film que de haber tenido la financiación y las condiciones necesarias hubiese podido situarse a la altura de la novela. Pese a todo, merece la pena descubrir esta joya desconocida para muchos fans de Welles.


31. Tres Colores: Azul, Blanco y Rojo (1992-1994)

¿Quién fue?

En el otro post hablábamos de lo desgraciados que somos por las prematuras muertes de Tarkovsky o Truffaut. Kieslowski no es menos, ya que nos dejó con apenas 50 años. Es uno de los nombres clave de finales de siglo XX, y uno de los exponentes de lo que es el cine de autor. Sabía tratar los silencios y las miradas como nadie, ningún detalle era en vano y todo estaba perfectamente cuidado con una originalidad impresionante, y unos temas universales con los que el espectador conectaba y que trataban sobretodo de conseguir mediante el cine que nos sintamos vulnerables mientras huimos de la vergüenza.

Su última voluntad:

Kieslowski se retiró en 1994 tras rodar la trilogía "Tres Colores: azul, blanco y rojo". Lo hizo no buscando la paz por agotamiento de ideas, sino para poder vivir: la pasión que había dedicado al cine habían mermado considerablemente su salud física y espiritual. Sin embargo, Kieslowski no dejó de trabajar y preparaba una trilogía de “La Divina Comedia” de Dante, la cual no pudo concluir ya que su cuerpo dijo basta por una dolencia cardíaca. Su último legado es esta genial trilogía rodada en dos años, en la que los colores toman la importancia visual y temática: los colores de la bandera francesa en los que se tratan de expresar los valores de egalité, liberté y fraternité. Pese a ser una obra que le llevó a lo más alto, es indudable que fue al mismo tiempo la causa de su prematura muerte que nos ha evitado poder seguir disfrutando de uno de los más grandes talentos.


32. Saraband – Ingmar Bergman (2003)

¿Quién fue?

Hablar de Ingmar Bergman significa abandonar por unos instantes el mundo terrenal para alcanzar los secretos metafísicos de nuestro planeta. Ganador de tres Oscars, el León de Oro e incluso la Palma de Oro, el director sueco es el gran nombre del cine en el siglo XX. Así lo corrobora el hecho de ser el director favorito de los Woody Allen, Coppola, Kieslowski, Kubrick, Rohmer, Scorsese, Tarkovsky e incluso de Steven Spielberg. A su vez, ha sido uno de los pocos directores que ha conseguido trascender los límites y hablar con Dios, justificando mediante una visión personal y única el calificativo para el cine de “Séptimo Arte”. “El séptimo sello”, "Fanny y Alexander", o "Persona" (todas ellas también disponibles en filmin) son grandes ejemplos de su indiscutible talento.

Su última voluntad:

En 1982, Bergman dirigió Fanny y Alexander, con la que consideraba que concluía su carrera. Sin embargo, veinte años después, concretamente en 2003, el director, con 85 años consideraba que le quedaba algo pendiente. Y así llegó Saraband, la secuela de “Secretos de un matrimonio” en la que vuelve a usar los mismos actores (Liv Ullman y Erland Josephson) 30 años después. Como si de la trilogía de Linklater se tratara, la pareja protagonista vuelve al ruedo, en este caso, reencontrándose tras el divorcio. Una joya que resultaría ser la manera perfecta para irse a la tumba con la conciencia bien tranquila, ya que por fin conseguiría concentrar todos los tópicos que le habían obsesionado durante toda su filmografía en una sola película.


33. El romance de Astrea y Celadón - Éric Rohmer (2007)

¿Quién fue?

Uno de los personajes más crípticos de la historia del cine, en contadas ocasiones se le ha visto por festivales, ni ha concedido entrevistas, e incluso se desconoce con exactitud cuál es su nombre real. Una de las piezas claves tanto de "Cahiers du Cinema" como de la "Nouvelle Vague", destacó por un estilo emotivo, que brotaba de los sentimientos y en el que los personajes, los ambientes y los diálogos se mostraban como un todo orgánico, reales como la vida misma. Es otro de los grandes directores que sus películas han pasado por los Oscars, Venecia, Cannes y Berlín por títulos como “Cuento de invierno” o “Las noches de la luna llena”.

Su última voluntad:

Una película profundamente romántica, que sirve para volver al espíritu de sus obras más destacadas. Es habitual que cuando un director ve el final, se vea con la necesidad de volver al principio de su cine, cuando la ilusión y el talento eran un ingrediente que dotaba de vida a las películas. Y otra vez volvemos a lo mismo, cuando el principio es el fin, muchos directores conscientes de su final quieren recuperar la esencia más pura, como el mundo adulto cuando busca recuperar la inocencia infantil. Así es el “Romance de Astrea y Caledón”, que recurre al mito para tratar todo tipo de temas universales, pero sobretodo, el amor.


34. Persécution - Patrice Chéreau (2009)

¿Quién fue?

Genial director de cine y teatro, responsable entre otras, de la ultracalamada "La Reina Margot" o la incendiaria "Intimidad". Probablemente estemos ante el enfant terrible más sutil y elegante que el cine de autor europeo nos ha brindado en los últimos tiempos.

Su última voluntad:

De la mano de Romain Duris y Charlotte Gainsbourg, Patrice Chereau cerraba su imprescindible filmografía con un drama tan intenso y provocativo como inevitablemente demoledor. Un enfermizo y descarado triángulo amoroso que hizo temblar los cimientos del Lido a su paso por la Sección Oficial de Venecia 2009.


35. Al Pereira vs. Alligator Ladies - Jess Franco (2012)

¿Quién fue?

“Moriré con la cámara al hombro.” Y así fue. Uno de los directores más polifacéticos con más de 200 rodajes a sus hombros. Rey del pseudónimo, es también uno de los gurús del cine de terror en España. Censurado en múltiples países, y amado en los círculos de Serie “B”, ha trabajado con algunos de los mejores actores como Christopher Lee, Klaus Kinski entre otros, y es considerado uno de los directores de culto por excelencia. El anti-cine.

Su última voluntad:

Después de tantas películas, “Al Pereira vs. The Alligator Ladies”, es el testamento perfecto para Jess quien ha sido aclamado por la crítica considerándola como su mejor película en mucho tiempo, así como el ejemplo de lo que ha sido toda una vida. Deconstruye perfectamente el lenguaje cinematográfico en una película que trata la historia de Al Pereira: un detective que se ha ido haciendo cada vez más conservador hasta que se encuentra con las “Alligator Ladies” que han de hacerle volver al lado oscuro. Una película erótica que sin duda, hará las delicias de todos aquellos que hemos disfrutado al lado del padre de la serie B española.


36. Apuntes de Frank Gehry - Sydney Pollack (2006)

¿Quién fue?

Las películas de Sydney Pollack (como realizador o productor ejecutivo) han sido nominadas la friolera de un total de 46 veces por la Academia, tres de ellas al Oscar al Mejor Director y dos a la Mejor Película. "Memorias de África", su película más destacabel, se llevó siete estatuillas, Mejor Película y Mejor Director, entre ellas. "Apuntes de Frank Gehry" (Sketches of Frank Gehry) es su primer largometraje documental. Ha dirigido, entre otras, "La intérprete", "La tapadera", "Memorias de África", "Tootsie", "Los tres días del cóndor", "Tal como éramos", "Las aventuras de Jeremiah Johnson" o "Danzad, danzad malditos". Es decir, un histórico tótem de Hollywood.

Su última voluntad:

A Frank Gehry le gusta hacer apuntes; así empieza su trabajo de arquitecto. Esa inclinación por los apuntes guió a Sydney Pollack para escoger el estilo del documental. Tomando como punto de partida los apuntes originales que Gehry realizó para cada uno de sus grandes proyectos, el documental explora el proceso que sigue el arquitecto para transformar ese primer apunte abstracto en materia tangible.


37. Qué Difícil es ser un Dios - Aleksey German (2013)

¿Quién fue?

Actor y director, ha realizado películas como Control en los caminos (71), Mi amigo Ivan Lapshin (84) y Khrustalyov, My Car! (98). Falleció en 2013, en la fase final del montaje de "Qué difícil es ser un Dios". Hablamos de un proyecto descomunal que conllevó un proceso creativo de trece años. Comenzado su rodaje en 2000 y finalizado en 2006, que entre los años 2008 y 2010 su emblemático director ruso ya empezó a mostrar sus primeras versiones a sus familiares y amigos más allegados. De hecho, es desde precisamente 2010, que la película estaba pendiente de finalizar el trabajo de sonido para estar (supuestamente) lista para estrenar. No más lejos de la realidad, fueron necesarios tres años más, hasta que finalmente vio la luz en el Festival de Roma 2013. Una superproducción autorial, una muestra tan monumental como radical de ciencia ficción que no respondía al público tanto como a los personalísimos deseos y expectativas de su padre y autor, los cuales fueron (auto)concedidos en su totalidad hasta finalmente perpetrar su tan ansiada obra magna, por más que su trágica muerte finalmente la convirtiera en obra póstuma.

Su última voluntad:

Estéticamente asombrosa, adaptada de la épica novela de ciencia-ficción de Arcadi y Boris Strugatski, autores también de ese Picnic junto al camino que inspiró “Stalker”, "Qué Difícil es ser un Dios" es, con sus inabarcables tres horas de metraje, una obra de culto instantáneo rodada y montada a lo largo de más de una década, un objeto fílmico no identificado que, a pesar de evocar múltiples y muy sugestivas referencias, crea un artefacto cuyo apabullante potencial cinemático, tanto como filosófico, resulta incomparable a cualquier otro. Una obra mayúscula que de forma perpetua se enmarca en una cruda y grotesca danza macabra al servicio de un visceral (pero igualmente calculadísimo) formalismo estético, de las turbadoras sensaciones que transmite, tanto como de una devastadora metáfora filosófica que, a través de la historia de un terrícola que observa, atado de pies a cabeza y sin poder incidir en ella, la barbarie social que impera en un planeta extraterrestre anclado en una perpetua Edad Media, tiene la hastiada intelectualidad de una totalitarista Rusia actual en el punto de mira.


38. Amar, Beber y Cantar - Alain Resnais (2014)

¿Quién fue?

Alain Resnais, uno de los genios detrás de la llamada nouvelle vague francesa, nos dejaba este año a la edad de 91 años tras una vida plena de arte y cine. No podemos llenar el vacío que ha dejado, pero podemos homenajear su cine para así celebrar su figura, la de un maestro como pocos han habido, que supo combinar mejor que nadie la poesía y la imagen. En este sentido, su ópera prima "Hiroshima, mon amour" (1959) fue el germen del cine no lineal, aquel que abrió el camino a los viajes en el tiempo, el flash-back, y el que apuntaló una de las practicas mejor definidas del séptimo arte, la conservación de la memoria y la lucha contra el olvido. Del ojo de Alain Resnais y el corazón de Marguerite Duras no pudo salir otra cosa que una de las mejores películas sobre la guerra y el amor.

Su última voluntad:

Con aires de comic y de farsa, la película póstuma de Alain Resnais es una risueña comedia y un sentido homenaje al teatro, interpretada por un elenco de grandes actores franceses. Una celebración de la vida que pone a su vez fin a la carrera cinematográfica, repleta de obras maestras, del maestro Resnais, que precisamente aborda el asunto de la muerte con inusitada vitalidad. Enredos, dramas, peleas y confesiones se van sucediendo en la catártica despedida del mundo de Riley. Una carcajada final, de R&R, desde las sombras de la muerte nos llevan a un bello y jubiloso film testamento que se alzó en el Festival Internacional de Berlín 2014 con el Premio Alfred Bauer a la innovación artística y con el Premio FIPRESCI de la Crítica Internacional.


39. No Home Movie - Chantal Akerman (2015)

¿Quién fue?

Chantal Akerman fue una de las directoras más personales y carismáticas de la historia del cine europeo. Con una mirada profundamente feminista jamás declarada la cineasta belga, que odiaba las etiquetas, se fue abriendo paso en la historia del cine con obras de arte tan absolutas como "Jeanne Dielman 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles". Hoy, asistimos a su sentida despedida con un extraordinario documental que cristaliza para siempre lo mejor de su visión y, tristemente, pone punto y final a una filmografía de valor artístico incalculable

Su última voluntad:

"Chantal nunca me dice lo que piensa. Habla mucho pero jamás me dice nada". Muchas veces somos incapaces de articular con palabras aquello que sentimos por nuestros seres queridos, ya sea porque lo damos todo por supuesto o porque pensamos que habrá un momento en el futuro donde podamos expresarlo. Chantal Akerman recurre al formato de la Home Movie para decirle esto a su madre, un tributo de valor artístico incalculable que también nos expone ante una de las máximas del cine de Akerman: ¿cómo llamar hogar a algo que no siento como propio? Jugando con lo formal, Akerman nos muestra la casa de su madre sobrexpuesta y subexpuesta. En las sombras y en la más absoluta luminosidad. Cuando su madre fallece, esta casa, esta fortaleza de recuerdos construída con los años, se convierte en una cáscara vacía que amenaza con desaparecer para siempre. El hogar ha muerto, la home movie no es posible.


BONUS TRACK: (El adiós de John Wayne)

40. El Último Pistolero - Don Siegel (1976)

El último film de John Wayne fue un western crepuscular con el que Siegel se despidió del género con una mirada entre nostálgica e irónica. La decadencia de los antiguos héroes y, por extensión, del género que representan es un pretexto, al mismo tiempo que la constatación de que la nueva época comporta una nueva moral.

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