La venganza no solo se sirve en plato frío

Autor: Elodie Mellado Fuente: Filmin

A veces se sirve fría, premeditada, con cavilaciones y planes que duran días, meses, años. Otras, explota como una fuerza imparable de la naturaleza. Venganza, vendetta, numerosas son sus formas, variadas sus ejecuciones, y desde la literatura de Shakespeare al cine de Tarantino, el ser humano ha explorado sus diferentes facetas a través del arte. Hoy, con el estreno de "Tarde para la ira", película de venganza por antonomasia del cine español de este año, os descubrimos cinco diferentes formas de repartirla. Porque la justicia, a veces, está para tomarla por nuestra mano.

Quien lo diría, Raúl Arévalo se ha postulado como uno de los grandes valores en alza del actual cine español con la intensa y contundente "Tarde para la Ira". El suyo es un thriller de venganza castizo y cañí a todos los niveles, tremendamente áspero y violento en el devenir de su acción, que emana una autenticidad absoluta en su personalísima descripción de la España negra construida a partir de la vida quinqui de barrio, así como del árido paisaje rural que luce nuestra desolada nación. Es el inmejorable entorno sobre el que se envuelve esta poderosa muestra de cine noir que no admite concesión alguna al espectador. Un apabullante ejercicio de cámara que directamente nos lleva a la visceralidad con la que rueda Jacques Audiard (o incluso el Michael R. Roskam de "Bullhead"), cuyas abruptas sacudidas de violencia tienen en el Nicolas Winding-Refn de la trilogía "Pusher" como inconfundible referente y cuya rigurosa construcción de guión tiene la virtud de presentar con absoluto acierto unos giros tan rotundos como definitivamente reveladores y sorprendentes. Es una de las grandes sorpresas que nuestro cine nos ha deparado a lo largo de este pasado 2016. No lo duden.

1. A FUEGO LENTO

No hay venganza más catártica que aquella que se cocina poco a poco, macerando el cerebro de su protagonista, absorbiendo por completo su razón, moldeando en su mente un único propósito, un solo motivo por el que levantarse cada mañana. La ópera prima de Raúl Arévalo despacha este tipo de venganza, una gestada a lo largo de ocho duros años, cuando por azares del destino, como siempre en estas películas, tus familiares mueren inesperadamente en un atraco. Solo uno de los culpables es arrestado, pero la redención social nunca es suficiente, jamás. La redención llega a través de la sangre en tus manos. Cuando el atracador sale de la cárcel, lo apresas, le haces cantar, que hable, que se chive de todos los demás para que vayan cayendo uno a uno bajo la mira de tu escopeta. Golpes secos, satisfacción que dura un segundo, lo justo para volver a recordar que tu familia jamás volverá.


Tus padres han muerto, y su asesino ha ido a la cárcel. Pero sabes que saldrá, sí, lo sabes, porque la justicia está podrida, y solo aquella que aplicas con tus propias manos es la verdaderamente justa. Por eso esperas, dejas a tu familia, te subes a un Pontiac azul y mandas tu vida a la mierda, esperando, esperando a que ese maldito salga de prisión para poder tener el placer de apretar el gatillo mientras suplica y llora por su miserable vida. Lo imaginas, durante días y meses en los que nada importa excepto ese momento. Ya no eres una persona, eres una cáscara que se alimenta por inercia y no ve más allá de ese día marcado a fuego en el calendario. Así de lenta es también la cocción de la venganza que se plantea en "Blue Ruin", una película que bien podría haber salido de la mente de los hermanos Coen, pero que proviene del cuasi debutante Jeremy Salnier, que con mucho ingenio y buen hacer consiguió que su proyecto en Kickstarter se materializase en una película. Y qué película. "Blue Ruin" es tensión, un torbellino, y una explosión premeditada y mil veces calculada.

Siempre puedes hacer eso o enviar a tu consagrado enemigo cintas de video en las que grabas el exterior de su casa, demostrándole que su sensación de seguridad burguesa no es más que una ilusión. "Caché" de Michael Haneke atrapa tan ferozmente como inquieta, y sirve una de las venganzas más provocadoras y abrumadoras que haya visto el cine. ¿Y que pasaría si unos deleznables adolescentes mataran a tu perro? Que se lo pregunten a Brian Cox, quien de la mano de Lucky McKee en "Red", lleva a cabo la venganza más contundente que podría soñar cualquiera que tenga un animal de compañía.

A las mujeres de nuestro catálogo también les gusta tomarse las cosas con calma. Como a la Mamba Negra de "Kill Bill", cuya venganza la lleva por la más recondita Asia para entrenarse con un legendario maestro de las artes marciales. Dos entregas y mucha sangre después, consigue su ansiado deseo. Como también lo hace "Katalin Varga", la protagonista de este potentísimo thriller que supuso el debut de Peter Strickland ("Berberian Sound Studio"). Cine inédito en España que nos enorgullece tener en nuestra plataforma. La guinda la pone Andrea Arnold con su "Red Road", un cruce imposible entre Hitchcock y Loach protagonizado por una vigilante de seguridad que un día ve en uno de los monitores a un hombre al que creía no volver a ver nunca y no tarda en enterarse de que ha salido de la cárcel antes de tiempo por buena conducta. Lo que viene después os lo podéis imaginar, o mejor no, porque no acertaréis.



2. CON AROMA CLÁSICO (Y NO TAN CLÁSICO)

Referentes, ¿qué seriamos sin ellos? Cuando miramos a edades pasadas y a los grandes de la literatura, hay una historia de venganza que destaca entre todas las demás. La épica historia de "Hamlet" fue uno de los grandes legados de Shakespeare al mundo, así como una de las mejores y más trágicas venganzas que jamás se hayan escrito. Laurence Olivier, a quien nada le asustaba, se lanzó a la adaptación de este mito de la literatura y salió ileso. Que callen las palabras y empiece el cine. Tampoco hay que olvidar la actualización en clave de humor negro que realizó el genio Aki Kaurismäki, "Hamlet va de negocios", donde el joven príncipe de Dinamarca es, en realidad, el heredero de una gran empresa.

Y mientas tanto, Bergman bebiendo de "El manantial de la doncella", una doncella que precisamente vuelve del más allá para desatar una gran venganza tras ser salvajemente violada y asesinada, a su vez que reflexiona acerca de la religión, la muerte y el amor de forma memorable. Situado en sus antípodas, geográficas, que no temáticas, desde el lejano oriente también puso su estampa vengativa el maestro Mizoguchi con su aclamada y poética visión del honor en plena lucha, rodada y estrenada en dos partes precisamente durante la Segunda Guerra Mundial. "Los leales 47 Ronin" probablemente suponga la mejor película japonesa rodada en tiempos de guerra.

Finalmente, nos quedamos en los 90 para destacar la consolidación definitiva de Sean Penn como un director -y guionista- a tener en cuenta con "Cruzando la oscuridad", un interesante drama sobre la venganza protagonizado por un magistral Jack Nicholson embarcado a la búsqueda y captura del hombre que mató a su hija tras atropellarle conduciendo en estado de embriaguez.




3. UN BUEN BARBACUE STEAK

Posiblemente, uno de los primeros géneros cinematográficos que más utilizaron la venganza como leitmotiv fue el clásico western hollywoodiense. En una época en la que la justicia era un concepto difuso y dónde en cada pueblo imperaba una ley, las áridas colinas del Oeste conformaron el escenario perfecto para que forajidos y sheriffs se cobraran su parte. "Solo ante el peligro", el gran clásico de Fred Zinnemann, da buena cuenta de ello con la historia de Will Kane, un sheriff que deberá saldar cuentas con un criminal del pasado al que ajustició. Y del western a su hermano italiano, el spaghetti, con las películas que inspiraron a Tarantino para rodar su "Django". El gran Sergio Corbucci creaba la leyenda y Franco Nero le ponía cara al mítico personaje, que después protagonizó un buen puñado de películas más. En filmin tenemos hasta seis.



3. CON SABOR ORIENTAL

Una profesora que contagia a todos sus alumnos con el virus del SIDA; un esquizofrénico rodaje de una película de samurais que sirve como campo de batalla para que dos bandas de yakuzas se maten entre sí por culpa de una niña y su pegadiza canción sobre una pasta de dientes, un minero chino que enloquece y se lía a escopetazo limpio con todos los corruptos de su pueblo. Es obvio que en Asia esto de la venganza lo han llevado a otro nivel y nosotros no tenemos nada que hacer ante lo bizarro de sus propuestas.

Entre ellos destaca Park Chan-Wook y su tríptico de la venganza, compuesto por "Oldboy" y las dos Sympathy for Mr. and Lady Vengeance, donde sus protagonistas son llevados al límite de una manera que poco sospechan cuando se inicia el metraje. Y es que en Corea del Sur se han popularizado tremendamente este tipo de thrillers de anti-héroes vengativos que inician una cruzada en pos de su justicia, como "Bitterswett Life" o la sórdida "Encontré al diablo".

En la lado nipón nos encontramos con propuestas mucho más bizarras y descerebradas, como lo es "Why don't you play in hell?" de Sion Sono, una delirante oda al cine que llevará por el camino de la locura a sus personajes y al espectador que se atreva a enfrentarla. "Confessions" tampoco se le queda atrás, y es que su explosivo inicio da para que no despeguemos los ojos de la pantalla en esos 105 grandiosos minutos que dura. Para no si lo hace con la confesión de una profesora de secundaria de que ha contagiado la leche que acaban de beber sus alumnos para el recreo con el virus del SIDA. Sobrecogedor.



4. EXPLOSIVA VENGANZA

"Relatos Salvajes" es uno de nuestros grandes, e indiscutibles, estrenos de la semana. ¿Y qué la hace tan especial? Esa infinita capacidad para explotar situaciones cotidianas en las que el riesgo de ignición sobrepasa los límites de lo humano. En un universo donde desatarse es posible, los protagonistas de estos salvajes relatos no dudan en echar mano de la violencia para equilibrar esa injusta balanza cósmica. Díganselo a "El bombita" o a Pasternak. Verdaderos héroes incomprendidos.

Pero si lo que buscas son explosiones fuertes, sin duda la ganadora es "Carrie" de Brian de Palma. ¿Quién recuerda un mejor ejemplo de vendetta desatada que la que lleva a cabo la joven Sissy Spacek contra sus compañeros de instituto? No decimos que no lo merecieran, pero sin duda, Carrie es una de esas chicas que no te deja en paz ni muerto y a quien la palabra redención no entra en su vocabulario. Aunque no es para menos.

Otro ejemplo de explosiva venganza es la llevada a cabo por Charles Bronson en "Yo soy la justicia", donde el tío se lía a tiros y se pone como un loco porque le han robado la cartera, han entradado a su casa a robar y, para más inri, se han cargado a su ama de llaves y a su hija. Razón más que suficiente para dar caza a cada uno a uno a los bastardos que le hicieron eso a su familia. Un clásico del cine de acción de los ochenta como ya no se hacen. Entrando en los noventa, juega en la misma liga "Revenge", del fallecido Tony Scott, donde Kevin Costner y Anthony Quinn se enzarzan en un duelo a muerte por el amor de una mujer. Y sin olvidar a "Harry Brown", donde un soberbio Michael Caine nos brinda una de las mejores interpretaciones de su ya de por si inmejorable carrera metiéndose en la piel de un apático y derrotado pensionista que debido a las terribles circunstancias que le rodean termina transformándose en la reencarnación septuagenaria de Harry, el sucio.



5. REGUSTO EUROPEO

Y si de venganzas europeas hablamos, como no abrir con "Magical Girl", la última gran joya del cine español. Una red de chantajes sadomasoquistas que empieza con el deseo de una niña enferma de conseguir el exclusivo vestido de Madoka Magica. A partir de aquí, y como un dominó, los personajes van cayendo en una espiral de violencia que jamás se ve pero constantemente se palpa.

En el lado francés encontramos dos ejemplos capitales de vengeance, como la propuesta de Gaspar Noe que jamás olvidaremos, "Irreversible", que cuenta con una de las escenas de violación más gráficas y sobrecogedoras de la historia del cine, todo un hito en la carrera de Monica Bellucci. Como olvidar del país galo la perturbadora "Los Canallas", donde Claire Denis confirmaba su incofundible pulso cinematográfico con este malsano thriller nocturno.





BONUS TRACK: COMER UNA HAMBURGUESA

Nuestro vengador favorito es feo, se cae a cachos y va armado con una fregona. Hablamos, como no, de esa obra de culto de los ochenta convertida en el paradigma de la serie B, o Z. "El Vengador Tóxico" convierte la clásica venganza del nerd en un viaje escacharrante en el que saltarán las tripas y la sangre. La productora Troma en su máximo esplendor. Y para finalizar, otro clásico de tan gloriosa época, "Alone in the Dark", una cruel venganza en la que posiblemente se inspiraron los infames creadores del polémico videojuego "Manhunt". Las luces de un hospital psiquiátrico se apagan, las puertas de los presos se abren. Por fin, podrán inflingir en las carnes, y mentes, de sus carceleros todo el tormento por el que les han hecho pasar con sus incomprensibles teorías sobre qué es normal y que no.


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