Todo sobre nuestras madres
Quien tiene una madre tiene un tesoro y eso lo sabemos muy bien en Filmin. Para celebrar el estreno de en nuestro catálogo, rescatamos a las muchas madres que habitan nuestro catálogo. Porque aunque madre solo haya una, nosotros las tenemos para todos los gustos. A ellas nos lleva la última y maravillosa película de Pedro Almodóvar.
"Julieta" es un drama tan contenido como desgarrador, una trágica desventura familiar e introspectiva que se presenta sin melodía alguna, una película con forma de novela que antepone la crudeza emocional a la condescendencia del amor y la indulgencia del corazón. Esenciales ingredientes del Almodóvar más resonante y exitoso que en este caso, sin embargo, se concentra y comprime para dar pie a una mirada que atesora y emana la inteligencia emocional más sentida y matizada que probablemente haya desprendido jamás una película almodovariana. Tanto es así que literalmente, se devora.
Partiendo de la sobriedad discursiva, sobrevolando un atormentado enigma y obviando la estridencia estética (sólo hay una canción, en los créditos finales: 'Si no te vas' de Chavela Vargas), el director manchego conforma una de sus películas (aparentemente) menos ambiciosas hasta la fecha (su efímero metraje apenas supera la hora y media) aunque igualmente más sutiles, penetrantes y complejas. Haciendo suyo el inconfundible universo familiar que transita la obra literaria de la ganadora del Premio Nobel, Alice Munro, la intensidad narrativa de "Julieta", el amor que desprende por todos y cada uno de sus personajes y localizaciones, el cuidado con el que detalla todos aquellos momentos y lugares donde suceden sus reveladoras acciones (o mejor dicho, conversaciones) hacen de ella que pueda disfrutarse su visionado como pocas, con la misma sensación que cuando te engancha una gran novela. Y es que al fin y al cabo, lo que verdaderamente "Julieta" desprende es un amor brutal por el relato. Un relato que se siente tan hermoso como doloroso, en el que vuelven a emerger grandes protagonistas femeninas que llevan el rojo como bandera, mujeres luchadoras que en este caso son ante todo madres. 
CON AMOR DE MADRE
Bien podría ser el punto de partida de una película de Almodóvar protagonizada por Cecilia Roth: una directora de cine divorciada y con una hija, lidia con el proceso de separación de su actual pareja, debe enfrentarse además al estado terminal en el que se encuentra su madre. Y lo hace precisamente en el momento que está rodando su nueva película, protagonizada por un actor norteamericano que es principalmente, todo un personaje. En este caso sin embargo, no se trata de Pedro Almodóvar sino de Nanni Moretti y su "Mia Madre", con la que vuelve a incurrir en el universo autobiográfico para dedicar un sentido homenaje a su madre (y a las de todo el mundo) con un retrato tragicómico que ante todo se siente profundamente humano y absolutamente sincero, con una película aparentemente pequeña cuya grandeza radica en su inabarcable corazón, que rebosa mucho más amor que dolor, siendo capaz de profundizar y reflexionar con mucho tacto y sensible inteligencia emocional, no solo en el amor familiar, sino también en las relaciones humanas en general. Y todo ello con irresistible sentido del humor que tiene en el atolondrado y enérgico personaje John Turturro su principal abanderado.
MOMMY'S
Si hay un director que más se ha esforzado por trasladar al cine sus mommy issues, ese es sin duda, Xavier Dolan. Ya desde su ópera prima, "Yo maté a mi madre", el enfant terrible canadiense se ha encargado de explorar las vicisitudes de los conflictos materno-filiales y los ha convertido casi en su seña de identidad. En este primer caso de estudio, un Dolan post-adolescente deslumbraba a medio mundo por su maestría ante la cámara a la hora de mostrar una de las relaciones madre-hijo más irreconciliables de la historia del cine. Arrepentido, cinco años después, y mucho más maduro, Dolan firma "Mommy", el contrapunto de su ópera prima, una profunda carta de amor a su madre. La auténtica obra maestra de un director que ya se ha ganado entrar en el Olimpo del Cine con solo 25 años de edad. 
COMPLEJO DE EDIPO
Ya desde la antigua Grecia, el concepto de la madre-amante ha vagado por la mente de la humanidad como un deseo oculto, primitivo y prohibido que Freud bautizó como Complejo de Edipo a finales del siglo XIX. Lo que en un principio se desarrolla en las etapas más infantiles de nuestra vida y reaparece en la adolescencia, debería desaparecer con la entrada en la vida adulta. ¿O no? "La Luna" es posiblemente una de las películas más controvertidas de Bernardo Bertolucci, y eso, siendo él, ya es mucho decir. La ardiente historia de amor, pasión y heroína de una fastuosa madre con su hijo. Imprescindible. Pero no siempre juega el factor biológico en la ecuación, el caso madrastra-hijo es también harto conocido. Fastidiar al progenitor masculino levantándole a la novia es precisamente lo que hace Anthony Perkins en "Freda", una joya oculta del cine de los 60.
DOS MADRES
Hace mucho tiempo que el concepto "familia tradicional" dejó de estar compuesto por el clásico esquema de madre-padre-hijos. Afortunadamente, en estos, nuestros tiempos, hemos ampliado nuestras miras y ahora el significado de familia es mucho más rico y plural. Y el cine, como buen catalizador social, nos ha dejado grandes muestras de modern families. En el cine americano, "Los chicos están bien" pusieron la primera piedra para dar visibilidad a los problemas, idas y venidas, de una familia compuesta por dos madres lesbianas. Annette Benning, Julianne Moore, ponen la nota veterana, y unos jovencísimos Josh Hutcherson y Mia Wasikowska, la emergente. Sin duda, los chicos están bien.
En nuestro cine, Pedro Almodóvar se encargaba de dinamitar esquemas, una vez más, con "Todo sobre mi madre", su Oscar a Mejor Película Extranjera. Cecilia Roth es una entregada madre que, inesperadamente, pierde a su hijo e inicia un retorno a Barcelona para reencontrarse con el padre para comunicarle la noticia. Lo que el espectador no sabe es que el padre, no es padre como tal, si no un irreconocible Toni Cantó. Quién le ha visto y quién le ve. 
PADRES QUE SON MADRES
Una vez más rompiendo moldes y demostrando que ser madre es algo tan inclasificable e incodicional que escapa a las barreras de lo físico. "Transamérica" es la historia de Bree, una transexual que lucha por conseguir un cambio de sexo completo, y cuya vida da un drástico giro cuando esporádica relación heterosexual del pasado le confiesa que tuvo un hijo suyo. Un dulce retrato de la pluralidad sexual, la aceptación propia y ajena y el amor de una madre. En "Todo lo que tu quieras" sin embargo, Achero Mañas convierte a Juan Diego Botto en una suerte de Srta. Doubtfire para hilar una metáfora sentida y valiente sobre el presunto cambio de roles en nuestra sociedad que no deja en señalar en todo momento la paternidad en este caso, como una heroicidad
En un ambiente más festivo, encontramos el remake del musical de culto de John Waters, "Hairspray" y esta vez quien se trasviste es John Travolta, que por una vez en su vida, lleva la peluca sin fingir que es pelo. Luchando contra los prejuicios sociales con el sobrepeso, el bueno de John defenderá a su hija Tracy para que triunfe en el mundo de la música. Comedia disparatada pero con un trasfondo crítico que pone de manifiesto que el talento no está reñido con el tamaño o el color de piel. Una gran gran ocasión de reflexionar y escuchar buena música. Además, estamos seguros que Travolta se sintió más cómico que nunca en el papel.
MADRES SOLTERAS
Como ya venimos diciendo en las anteriores categorías, la familia tradicional ha muerto, y lo que se ha acabado denominando como familia monoparental, también ha tenido su merecida representación en el cine. Ken Loach, arduo defensor del cine social, ofrecía con "Ladybird, ladybird", su particular oda a la madre soltera a través de Maggie, una mujer valiente y luchadora capaz de sacar adelante sola a sus cuatro hijos. En el otro lado del globo, Hirozaku Kore-eda, trataba el mismo problema en "Nadie sabe", la historia de Keiko y sus también cuatro hijos. Recién mudados a un pequeño piso de Tokio, Keiko decreta las reglas: está prohibido gritar y salir del piso. El casero les echaría si se enterase que Keiko cuida sola de los cuatro niños, cada uno de un padre diferente. Pero un día Keiko desaparece y entonces empieza la pequeña gran aventura de Akira y sus hermanos. En España, otro director de profunda sensibilidad social y artística es el encargado de dar voz a estas sacrificadas madres con "La Soledad", el periplo de Adela, habitante de un pequeño pueblo de montaña, y su traslado con su hijo a la agitada Madrid. 
MADRES ADOPTIVAS
Porque el amor de una madre no procede de los genes compartidos, si no de un vínculo mucho más profundo e inexplicable que nada tiene que ver con la sangre. Como ejemplo capital de madres adoptivas o de acogida, "El niño de la bicicleta". Sin ahondar en la tragedia, los hermanos Dardenne firman esta cautivadora historia sobre sentimientos encontrados y amor desinteresado. La humanidad altruista queda reflejada en la figura de Samantha, una joven peluquera que conoce a Cyril un solitario niño que quiere encontrar a su padre. Entre los dos surge un vínculo tan verdadero como el amor de una madre por su hijo. Una inspiración para personas en momentos bajos que necesitan un empujón para salir adelante y un alivio para los que hayan perdido la fe en la humanidad. Otro caso mucho más crudo es el Eero en "Mother of Mine", un niño al que su madre biológica envía a Suecia para que pueda escapar de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial. Allí conocerá a su madre adoptiva, con la que no tendrá la mejor de las relaciones.
MADRES EN APUROS
Vayamos a donde vayamos, nos pase lo que nos pase, siempre podremos contar con nuestra madre. Esa piedra inamovible de nuestra vida que siempre estará ahí para nosotros. ¿Siempre? Debería serlo, pero en muchas ocasiones, estas madres se ven superadas por los problemas de su propia existencia. Abocadas a un entorno de pobreza, muchas prostitutas tienen que lidiar con ejercer su profesión, y a su vez, ser madre. En "Mamma Roma", el maestro Pasolini nos muestra a una de estas madres coraje, interpretada por la magnífica Anna Magnani, y cómo intenta darle una vida mejor a su hijo casándose con su protector, Garmine.
Otra madre en problemas es la que nos presenta Pablo Trapero en "Leonera", un drama social intimista que saca a la luz esas historias personales que no salen en televisión, como la de Julia, una mujer que entra en prisión embarazada y debe aprender a ser madre entre rejas. O la de "Pure", película de Gillies MacKinnon protagonizada por Keira Knightley que le valió el Premio a Mejor Director en el Festival de Berlín y muestra la relación entre una madre, su hijo, y la drogadicción de ella. Trágica también la historia de "The Arbor", una auténtica joya del cine inglés que, mediante la fusión de realidad y ficción, documental y drama, muestra la vida de Andrea Dunbar, dramaturga inglesa procedente de una de las zonas más pobres de Inglaterra, y su trágica muerte debido a su adicción a las drogas. La película se centra en su relación con su hija Lorraine, que tuvo que sufrir la inestabilidad de su madre mientras ésta aún vivía. Pero si hay una película cruda y retorcidamente enmarcada en la trágica relación a la que una madre se ve abocada con su maligno hijo esa es la terrorífica "Tenemos que hablar de Kevin", una obra de referencia de la literatura anglosajona de la última década adaptada por Lynne Ramsay y protagonizada por Tilda Swinton y el entonces desconocido Ezra Miller. Basta con describir una escena para dejar claro que ver esta película con tu madre es peor que decirle que su tortilla de patata no es la mejor que has probado: Tilda Swinton pilla por sorpresa a Ezra Miller masturbándose furiosamente en el baño, y este en lugar de avergonzarse y parar, decide continuar mientras mira a los ojos a su madre... Una escena que le quita el sueño a cualquiera.
MADRES EN EL APOCALIPSIS
El cine post-apocalíptico, una ocasión inmejorable para mostrar el amor de madre y proteger a tu progenie como si no hubiera un mañana, porque efectivamente, no lo hay. Nuestras primera madre post-apocalíptica es toda una Isabelle Huppert en manos de Michael Haneke en "El tiempo del lobo", donde interpreta a Ana, una mujer que deberá defender a su familia a través de un mundo hostil. Homo homini lupus. Y otra vez Isabelle Huppert, a las órdenes de Ursula Maier, esta vez en un apocalipsis distinto. Una familia aislada en una pequeña casa de campo ve cómo su vida cambia cuando abren una vieja autopista cercana. Abocados al mundo exterior, tendrán que descubrir cómo proteger su particular forma de vida. "Home, ¿dulce hogar?"
MADRES INCLASIFICABLES
Por mucho que lo hemos intentado, no hemos conseguido categorizar a las dos madres que vienen a continuación. Únicas en su especie, lo suyo es romper esquemas. La primera, sacada de la mente de John Waters, es una asesina en serie que mata a cualquiera que se le ponga por delante mientras intenta lidiar con su vida familiar. "Los asesinatos de mamá", icónica comedia de humor negro convertida en cine de culto de los 90. No podía ser de otra manera siendo John Waters su director. La segunda es nuestra Carmina, madrísima de Paco León, que allá en 2012 nos regaló esa joyita del cine patrio llamada "Carmina o revienta". La historia de Carmina es como la de muchas otras madres. Entregada, solo quiere lo mejor para su familia en tiempos adversos. El elemento particular de Carmina es ella misma, una madre como ninguna que destaca por su carisma y su peculiar manera de enfrentar la vida. María León, hermana de Paco, ejerce de hermana, y juntos generan un híbrido entre ficción y realidad que nos descubrió a uno de los mejores personajes de nuestro cine de estos últimos años. Y en la tercera y definitiva, Bong Joon-ho vuelve a demostrar que es el director coreano de mayor proyección internacional. Seleccionada por Corea del Sur como candidata al Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera, y considerada por muchos críticos como la mejor película de 2010, “Mother” convierte la historia de una madre coraje en un espectacular thriller de misterio repleto de acción, tensión, e inesperadas sorpresas que hará disfrutar a los enamorados del buen cine.
Aún y así, hay a quien tener un hijo no le hace todo lo feliz que podía esperar, más bien todo lo contrario. Dos meses sin dormir, sin comer, sin hacer el amor y sin vivir. Hablamos de una pareja que a pesar de estar viviendo el tormento más grande de sus vidas necesitan que no se rompa. Y es que no tenemos porque recordarle a nuestras madres el suplicio que fuimos cuando éramos un críos. Quién sabe, quizá tras ver "La Hora del Baño" se vuelven tan homicidas como la genial Macarena Gómez y nuestro mundo se convierte en algo salido de la mente de Edu Casanovas, el nuevo genio del gore y el desparrame nacional.