Nadie sabe
Nadie sabe
SD V.O.S.E. 141 min NOTA USUARIOS: 8,4 NOTA PRENSA: 8,8 NR < 12 años

Nadie sabe

Daremo shinarai (Nobody knows)

Nacionalidad

Japón

Año de producción
Estreno en cines
Recaudación

202.460,04 €

Espectadores

39 768

Género

Drama

Distribuidora

Golem

Sobre la película Keiko y sus cuatro hijos acaban de mudarse a un pequeño piso de Tokio. Keiko decreta las reglas: está prohibido gritar y salir del piso. El casero les echaría si se enterase que Keiko cuida sola de los cuatro niños, cada uno de un padre diferente. Pero un día Keiko desaparece y entonces empieza la pequeña gran aventura de Akira y sus hermanos.

Dirección y reparto

Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es
  • Avatar de victorfl97
    victorfl97

    Una maravilla. Un impresionante relato sobre la soledad y el abandono. Koreeda tiene la mirada fílmica de un verdadero poeta. Y sin duda, mención a parte para el jovencísimo reparto. Actuaciones antológicas de todos ellos. Duele y conmociona.

    8.0 8 2016-07-26 19:04:29
  • Avatar de morichi
    morichi

    Enteramente, verdad cinematográfica.

    9.0 9 2016-07-22 23:43:15
  • Avatar de karlo
    karlo

    Magistral, soberbia, en la ruta de 400 golpes de Truffaut y los olvidados de Buñuel, en medio al desastre, surgen orquídeas, hay momentos de una devastadora poesía, que obra.

    2016-07-12 21:55:42
  • Avatar de musetta
    musetta

    Magistral

    9.0 9 2016-03-26 22:56:28
  • Avatar de quarterback13
    quarterback13

    Excelente película, donde cada detalle tiene su momento. Merece la pena.

    8.5 8,5 2015-11-21 23:50:08
  • Marc Muñoz de El destilador cultural

    Nadie sabe es belleza, sinsabor, fascinación, animadversión, incomprensión, desprecio… desplegadas con maestría. Un remolino de emociones dispares al que sólo te consiguen arrastrar los grandes largometrajes.

    8.0 8.0
  • Javier Ocaña de El País

    Poesía del desamparo. (...) una obra maestra sobre el placer y la angustia de vivir (...) es una de esas películas en las que cuanto peor lo pasa el espectador, silencioso sufridor ante lo que está viendo, más fascinado se siente. Por su poesía, por su delicadeza, por su maestría

    10.0 10.0
  • Alberto Bermejo de El Mundo

    La naturalidad aplastante de los precoces actores llena de fuerza las imágenes elegantes y realistas de este filme

    9.0 9.0
  • Sergi Sánchez de Fotogramas

    En este ejemplar relato sobre la pérdida de la inocencia la sociedad no es insolidaria, simplemente no existe. Kore-eda narra cómo cuatro náufragos intentan sobrevivir en una isla desierta después de ser expulsados del País de Nunca Jamás, y lo hace controlando con mano maestra el uso dramático del espacio cerrado, aniquilando cualquier rastro de sentimentalismo fácil y respetando el punto de vista de sus protagonistas, desconcertados vagabundos que se ven obligados a construir un mundo propio con fecha de caducidad. Es difícil encontrar una película sobre la infancia tan poco condescendiente con sus criaturas y tan sabia al describir su desamparo.

    9.0 9.0
  • Derek Elley de Variety

    Rejecting the socio-realistic, grungy approach such subject matter would have received from most Western directors, Kore-eda sketches the inner, spiritual and emotional lives of the children with subtlety and sensitivity. (...) Though the film is bolted to the real world by many practical details of day-to-day life (food, money, clothing), and during the first hour is lensed in a realistic way, Kore-eda imperceptibly creates a world which is increasingly bordered by just the kids' emotional horizons. As order and cleanliness start to break down inside the apartment, the film's visual style actually becomes more, rather than less, rigorous; and the whole movie, which seemed to be going nowhere, gradually takes on a shape and sense of purpose. As a casual tragedy reshuffles the kids' lives, the final reels deliver with a quiet power.

    8.0 8.0
  • A.o. Scott de NY Times

    Their tale is a rich, awful congeries of primal and distinctly modern fears, from the universal childhood fantasy of parental abandonment to the more grown-up suspicion that big cities are places of cruel isolation and indifference. Mr. Kore-eda explores nearly every emotional nuance and implication of the story, without for an instant succumbing to sensationalism or melodrama. The content of "Nobody Knows," which should consolidate his reputation as one of Japan's most interesting and original filmmakers, is inherently upsetting, and watching the film is, to some extent, a punishing immersion in impotent dread.

    8.5 8.5