Lo Mejor del Festival de Venecia 2014

Fuente: Joan Sala (filmin)

El León de Oro al fin ruge. El maestro Roy Andersson se ha hecho de forma absolutamente merecida con el máxima galardón de la 71 edición de la Mostra. Un festival que, pese a no estar en su mejor estado de forma (algo que suena evidente viendo que tanto Locarno como Toronto, Nueva York o Telluride aprietan los dientes mientras Venecia se duerme en los laureles) si nos ha brindado al menos, la estimable posibilidad de descubrir una decena de títulos que probablemente, tengan mucho que decir en la recta final de este 2014. Ni tan mal, la verdad.

Y es que, la decepción no ha venido dada por su renqueante Sección Oficial, tanto como lo ha hecho por el raquitismo que ha sacudido sus secciones paralelas. Ni Orizzonti ni Venice Days ni la Semana de la Crítica han estado a la altura de lo que supone ser las secciones emergentes del festival más ilustre y longevo de la historia del cine. Poco donde rascar, vamos. Lo que fuera un caldo de cultivo de grandes promesas y reveladoras joyas, es hoy un demoledor campo de minas del que por los pelos, hemos logrado salir ilesos. Y si lo hemos hecho, ha sido gracias a los hermanos Safdie, la mujer de Ulrich Seidl, Hong Sang-soo, Larry Clark, Christophe Honoré, Laurent Cantet o la justa ganadora de Orizzonti. Nombres que SÍ merecen ser destacados. En fin, os dejamos con nuestro Top-10 de Sección Oficial y Secciones Paraleleas.

NUESTRO TOP-10 DE SECCIÓN OFICIAL A COMPETICIÓN

1. A PIGEON SAT ON A BRANCH REFLECTING ON EXISTENCE (León de Oro)

El drama de la hipocresía y desesperación humana tratado desde un audaz y cínico sentido del humor absurdo y una extraordinaria capacidad creativa. Roy Andersson nos brinda el colofón final a su imprescindible trilogía de forma brillante y distintiva, y lo hace gestando lo que supone una memorable experiencia artística para el espectador. "A pigeon sat on a branch reflecting on existence" es un majestuoso grand guignol que levita a camino entre el más desgarrador horror y la tierna ensoñación, para incidir en una peculiar reflexión existencial que nos lleva a la más tétrica realidad desde la más estimulante ironía. Un cocktail imposible entre la sórdida mirada de Ulrich Seidl, la sonrisa deadpan de Aki Kaurismäki, los tableaux vivants de Wes Anderson, el ingenio satírico de Luis Buñuel, el espíritu circense de Fellini y las pinturas de Pieter Bruegel. Todos ellos solo al alcance de su mano. Único en su especie.

 

2. HUNGRY HEARTS (Mejor Actor y Mejor Actriz)

Una enfermiza love story de aura polanskiana y cuerpo hanekiano, en cuyo demoledor horizonte resuenan los ecos de "Anticristo" o incluso "Stockholm". Su atmósfera, hermética, opresiva y de una turbia opacidad, sugiere lo siniestro, aterrador y perverso, alejándola de sobremanera de manidas referencias como a las que en primera insatancia podría apuntar (es el caso de "Alabama Monroe" o "Declaración de Guerra") para adentrarse en el terreno peligroso y verdaderamente oscuro, aquel en el que reinan los jeques del mal rollo con nombre propio (en efecto, hablamos de los Roman Polanski, Lars von Trier o Michael Haneke). Y todo ello sin alardes innecesarios ni apenas golpes de efecto, aunque eso sí, propulsado por una compleja y perfecta modulación en su brillante y detallado trabajo de dirección e interpretación. Un inesperado descubrimiento de esos que te deja sin respiro, de esos que de por si solos justifican nuestra asistencia a un festival.

 

3. TALES (GHESSEHA) (Mejor Guión)

La mejor película iraní que un servidor ha disfrutado desde "Nader y Simin". Siguiendo la estila del cine de Jafar Panahi, estamos ante un retrato arrojado y honesto de los múltiples conflictos a los que se atienen estudiantes, obreros o trabajadores sociales en el Teherán de hoy en su día a día. Y que nadie se equivoque, son problemas de carácter mucho más universal que autóctono, como bien pueden ser el consumo de drogas, la ineptitud burocrática o la violencia de género. Conflictos que son expuestos con sobrecogedor realismo y latente sinceridad bajo el objetivo de una cámara que encuadra, penetra pero no incide, pese a la sensación de inmediatez que transmite. Ágil, directa, compleja y apasionada, esta gratificante sorpresa atesora además la virtud de conmover desde la más absoluta desnudez, construyendo secuencias cuyos diálogos resultan tan interminables e inabarcables como fascinantes, y derivando a un desenlace de prodigiosa construcción y apabullante potencial emocional. Puro amor, apoteósico dolor.

 

4. THE LOOK OF SILENCE (Gran Premio del Jurado y Premio FIPRESCI)

Al igual que su magistral antecesora, "The Look of Silence" se articula a través de una visión aterradora; un viaje por los recuerdos y la imaginación de genocidas aparentemente, no arrepentidos, y del régimen espantosamente banal de corrupción e impunidad en el que habitan, aunque en este caso, desde la mirada de las víctimas. Incurriendo en un carácter sutilmente poético, estimulantemente metafórico (el hecho de que la víctima sea un oculista que prueba diferentes graduaciones de gafas en todos los asesinos a los que entrevista da buena fe de ello) y filosóficamente penetrante y complejo (la teoría de "Hannah Arendt" vuelve a debatirse en uno de los momentos más profundos, devastadores e igulamente conmovedores del film), Oppenheimer tiene el descaro de violar un montón de tabúes hurgando en la verdad de una tragedia y dejando que sus lente y objetivo sirvan como fiel reflejo de ella. Una apabullante creación desemboca en un imprescindible díptico cinematográficamente robusto, socialmente revelador e imprescindiblemente necesario, que bien merece ser clavado en nuestra memoria para dar pie a una profunda reflexión. Una misión aparentemente imposible, magistralmente cumplida. Olé sus huevos.

 

5. PASOLINI

En cuerpo y alma. "Pasolini" oscila entre la desesperación, el entusiasmo y la pasión que yacía sobre su ideología y forma de ver el mundo, entre el erotismo y la esencia pagana de los ragazzi a quienes el controvertido artista adulaba, cimentando su interior con todo lo que conforma y define al trágico director de la película más polémica de la historia del séptimo arte: la poesía, la política, el sexo, la amistad y por supuesto, el cine. "Pasolini" es un fiel y pasional retrato que bascula sobre una dimensión artística sideral, bajo un registro tan corpóreo como lírico que profundiza en sus recovecos más oscuros pero también luminosos, sacudiendo con delirantes fugas que bien pueden incluir viscerales orgías (que imaginan y plasman la que debía ser su próxima película tras "Saló") o incluso, una fulgurante mirada astral desde el espacio cósmico, siendo capaz de comprimir y destilar el carácter rebelde y luchador del tótem artístico a quién retrata. Una elegía cinéfila de esencia intrínsicamente artística cuyo absoluto rigor surge desde el más evocador amor por la experimentación, desde la más descarada y estimulante provocación. En la vital "Pasolini" Ferrara es Pasolini, Pasolini fue Ferrara. Epifanía.

 

6. 99 HOMES

Un thriller feroz, intenso, de sorprendente aplomo y rabiosa actualidad social. Ramin Bahrani parece haber perdido la paciencia y da un giro brutal en su carrera, pasando del carácter espacial, atmosférico y envolvente que formalmente caracteriza su obra (principalmente sus dos últimos films) a una realización directa, frontal, rítmica e hiperacelerada. Los contínuos movimientos de cámara y los constantes (e igualmente excitantes) cambios de ángulo en su asfixiante realización, o el poderío de una omnipresente y contundente banda sonora de carácter electrónico y base percusora, no son más que significativos ejemplos de ello. Un esperanzador giro al servicio de un relato de espíritu fáustico y denuncia social que no da pie a respiro, para el que el director de "Goodbye Solo" imprime nuevos referentes. Su penetrante ritmo y los mencionados recursos para los que se vale en la dirección son señas de identidad que bien podrían caracterizar el sello Michael Mann, al igual que la relación que surge entre el vil y avaricioso magnate y su manipulado y mártir subalterno, nos llevan directamente a Fausto, a pactar con el mismísimo diablo.Y el Diablo en este caso, se llama Michael Shannon. Sympathy for the Devil.

 

7. BIRDMAN

Una satírica y desbocada comedia negra, que es también un punzante y genuino ejemplo de metacine, pero que es ante todo un prodigioso y espectacular ejercicio de cámara. Una obra valiente, gamberra y virtuosamente surreal, que no solo supone el merecido resurgir de un, hasta hoy, defenestrado Michael Keaton, también un necesitado giro en la lacrimógena filmografía del director de "Babel" y "Biutiful". Una suerte de sit-com que se distingue por su arrojo en la realización, por la potente y visceral interpretación de su protagonista, por su ritmo frenético y voraz, y por la neurosis que abarca un discurso en el que tiene cabida incluso, una inspirada mención hacia la cirujano estético de Meg Ryan. Sugerentes detalles, hilarantes anécdotas que no hacen más que confirmar la modacidad, el bilis y la mala leche que dan alas a "Bridman". Si a ello le sumamos el amor incondicional por el plano secuencia con el que se vuelca el realizador mexicano, ya tenemos el pastel completo. La celebración posiblemente llegue en los Oscar. Soplaremos velas...y a volar.

 

8. THE POSTMAN'S WHITE NIGHTS (León de Plata Mejor Director)

"The Postman's White Nights" es un retrato contemplativo formalmente poderoso y particularmente hermoso, que se vive y experimenta con una inesperada sonrisa, pero que también provoca la melancólica reflexión sobre una vida impregnada de la naturaleza más pura que se siente a las puertas de su inevitable extinción. Un estóico proyecto de larga gestación rodado con apabullante naturalismo y peculiar oficio. Andrei Konchalovski (mítico colaborador de Tarkovski pero también director de "Tango y Cash") hibrida de forma encomiable documental y ficción para mostrarnos la vida de un mundo rural a las puertas de su propia extinción. A ratos drama, a ratos comedia, en definitiva, la vida misma a partir de un lugar único: un mundo que se siente obsoleto y marciano desde nuestra alienada mirada, desde nuestra manipulada existencia. Tan entrañable como bella. Merece la pena.

 

9. NOBI (FIRES ON THE PLAIN)

"Nobi (Fires on the Plain)" está rodada a lo crudo y bruto, sustentada sobre una trama de trayectoria espiral que acertadamente incurre en el retrato repetitivo. El de seres humanos expuestos a una desoladora situación en la que no queda un solo resquicio de humanidad. Constantes primeros planos de rostros que observan y sufren las devastadoras consecuencias que supone embarcarse en un proceso de irremediable deshumanización, el que precisamente supone la guerra. Y sobre ella, un trabajo interpretativo concentrado en su lenguaje corporal y delirante gestualidad facial al servicio de una puesta en escena desnuda y frontal, que constantemente está sacudida por la demoledora necesidad de supervivencia de los devastados personajes que transitan en ella. Rodada cámara en mano, propulsada por por ese nervio feroz y brutal que tanto y tan bien caracteriza el pulso tras la cámara de su icónico director, principalmente articulada a través del simple plano-contraplano, el padre de "Tetsuo" concibe de forma abrupta, extrema y contundente un artefacto fílmico descarnado y tortuoso. Un survival abrasador y abrumador que tampoco da la espalda a los distintivos toques de serie B que distinguen la obra de su padre y autor, valiéndose puntualmente del gore, coqueteando de forma rotunda y cruel con el canibalismo, o incluso incurriendo en la autoantropofagia, es decir, lo que supone comerse uno a si mismo. Ahí es nada. Primitiva y soez, como la guerra misma. Ha sido otra de las grandes protagonista de esta Mostra. Sitges aguarda a la espera.

 

10. ANIME NERE

Francesco Munzi demuestra mano y oficio con la severa y trágica "Anime Nere". Una contundente historia de vendetta relatada como si de un wéstern contemporáneo se tratara. Un homenaje solemne y explícito a "El Funeral" de Abel Ferrara que navega sobre un universo endogámico. Precisamente, el de tres hermanos abocados a la fatalidad de sus destinos que se ven expuestos a los imprevistos sucesos que sacuden una trama despiadadamente enrevesada. Sólida, violenta y abrupta, estamos ante una muestra ejemplar de cine negro, neorealista y rural, rodada con carácter, rigor y mucha personalidad. Una mirada minuciosa e intrépida que, sin ser perfecta ni del todo atinada (su fotografía y realización se siente un tanto desaprovechada teniendo en cuenta el esplendoroso entorno en que se mueve y el abrumador tema que trata) logra captar la atención y cortar la respiración a través de un guión tan sorprendente como complejo. Una narrativa autóctona y existencialista cuyos inesperados giros, la aleja de sobremanera de los lugares comunes que transita la vendetta mafiosa en la gran pantalla. Tiene lo suyo. 

 

NUESTRO TOP-10 DE SECCIONES PARALELAS

1. GOOD NIGHT MOMMY (Orizzonti)

Aviso para navegantes, dos mujeres se marearon en su primer pase de prensa y quien está detrás de ella no es otro que Ulrich Seidl (quien produce) y su mujer (quien dirije). Con semejante carta de presentación, solo queda añadir que estamos ante una de las grandes sensaciones de la Mostra, tal y como también debería serlo del próximo Festival de Sitges. De hecho, su lugar no debería ser tanto Orizzonti como Sección Oficial. No han tenido la osadía, aunque bien lo merecería. Estamos ante una demente incursión en el género de puro terror, pero también ante una prometedora y colosal muestra de cine de autor. "Good Night Mommy" sacude con el horror cotidiano más afilado, perturbador e inteligente visto desde "Funny Games", y lo hace partiendo desde la turbia sugerencia, desde el siniestro misterio y una penetrante y detallada puesta en escena, demostrando así una rebelde y reveladora economía de recursos. Desde su elegante y elaborada fotografía hasta su incisivo trabajo de sonido, pasando por unas interpretaciones potentes envueltas de un paisaje que aparenta ser un paraíso, pero que desde su primera secuencia se revela en un demoledor infierno que no da pie a respiro. Welcome to the Jungle.

Como bien mandan los cánones de la escuela austríaca a la que representa, "Good Night Mommy" no muestra piedad alguna por el espectador ni sus personajes. Partiendo desde la más estimulante sugerencia y desembocando en la más incomoda y explícita frontalidad, Veronika Franz y Severin Fiala sacuden con el más retorcido y violento sadismo, basculando sobre un trasfondo tan hermético y complejo como sobrecogedor, enfermizo y malrollero, que por si fuera poco, también luce apabullantes y audaces giros. Y todo ello al servicio de una introspectiva muestra de terror social que apunta a la familia y la identidad con certero objetivo, permitiendo incluso que el torture-porn irrumpa en escena sin que se adueñe de ella. Es de lo mejor visto en Venecia y de lo mejorcito que deberíamos sufrir y disfrutar en el próximo Festival de Sitges. Lo tiene todo para ello. Es su lugar.

 

2. THE SMELL OF US (Venice Days)

Larry Clark afirma que es su mejor película hasta la fecha y de hecho, puede que realmente lo sea. "The Smell of Us" es la película que condensa, destila y expone de forma tan cruda y radical como honesta y arrojada, el manifiesto que yace en el corazón de la polémica obra artística completa de Larry Clark (tanto en su vertiente cinematográfica como fotográfica). Un severo y poético retrato de una juventud parisina drásticamente autodestructiva. Una juventud indefensa y vulnerable cuya existencia diaria se ciñe a Internet, donde a pesar de intentar beneficiarse de un mundo virtual en la que impera la ley del anonimato, sus problemas y heridas son reales y constantemente supuran sin llegar nunca a cicatrizar. Almas solitarias que creen tener el mundo entero al alcance de su mano pero irremediablemente viven inmersos en su propia soledad existencial. Supuestamente tan libres como independientes, no son más que víctimas a manos del despiadado y disfuncional mundo adulto del que dependen. Atroces y manipuladores depredadores sobre una juventud que consume y manipula tanto como es consumida y manipulada. Lo que un principio puede reflejar una visión extremadamente obscena y repulsivamente nihilista, excesivamente violenta o incomprensiblemente gratuita (las escenas de sexo entre jóvenes y adultos se muestran sin ningún pudor), acaba por revelarse en una rigurosa, veraz y contundente mirada, no tan preocupada en juzgar o redimir a sus personajes, como en protegerlos y venerarlos, incrustando la cámara en sus cuerpos, penetrando en ellos, emanando una absoluta franqueza a través de su aduladora mirada y evitando hacer apología del sufrimiento sirviéndose de un registro efectista. Larry Clark en su esencia más provocativa, pero ante todo pura. Es su intrínseco sello como artista. Dará que hablar.

 

3. HILL OF FREEDOM (Orizzonti)

Un inconfundible ejemplo más de lo grandioso que se puede llegar a ser partiendo desde lo personal y pequeño. Con apenas 60 minutos de metraje, un poquer de peculiares personajes, 4 sencillas localizaciones y una cámara en mano que tiene como único recurso el empleo abruto del zoom, como si de una grabación doméstica cualquiera se tratara, "Hill of Freedom" podría apuntar a una producción anodina y amateur. No más lejos de la realidad. Hong Sang-soo vuelve a brindarnos un jocoso, pero ante todo, agudo y perspicaz divertimento, con el  que nuevamente sorprende por su capcidad para erosionar toda posible lógica del tiempo narrativo, sorprendernos con hilarantes gags cuyo desatado humor se siente tan genuino como legítimo, o construir momentos de intimidad cuya sinceridad y veracidad se siente tan real y natural como la vida misma. Y todo ello, partiendo desde la más irrefenable simpatía y estimulante ironía. Una nueva genialidad que tiene además el singular valor añadido de reflejarnos el alma y corazón de su padre y autor. Y a corazón abierto. Nuevo tesoro descubierto. Y es que ya se sabe, cosa de ingenio. Cosa de maestros.

 

4. HEAVEN KNOWS WHAT (Orizzonti)

Lo úlitmo de la aclamada pareja formada por los hermanos Josh y Benny Safdie combina ficción y documental con un formalismo hermosamente crudo. Un "Báilame el Agua" en la Gran Manzana que evoca las figuras de John Cassavetes y Philippe Garrel. Sin caer nunca en el dramatismo obsceno ni en el romance burdo, “Heaven Knows What” se mueve a medio camino entre la tristeza y la felicidad de sus personajes, destacando así por su transgresora sutilidad, su enorme frescura y un demoledor contexto que la convierte sin duda alguna en uno de los mejores ejemplos actuales (que por desgracia son pocos) de auténtico cine independiente americano. Una love-story de carácter tan devastador como singular que sin embargo, se vive y se siente desde el afectuoso cariño y no desde el manipulador sufrimiento al que su carta de presentación bien podría apuntar. De hecho, la suya es una narrativa circular cuyo destino no es el juicio ni la redención de sus personajes, más bien su más fiel y sincero retrato. Cámara al hombro, los hermanos Safdie imprimen su inconfundible aura a través de un trabajo de fotografía celestial que se palpa y te empapa, empleando una banda sonora electrónicamente hablando, bruta y transgresora, cuyas detalladas apariciones elevan "Heaven Knows What" a unas cotas insospechadas de prodigio y honestidad formal. Con el corazón en un puño, y en el mejor sentido posible. Joya.

 

5. METAMORPHOSES (Venice Days)

“¿Qué es en el fondo el cine, sino la capacidad de transformar la realidad en algo nuevo?”. Christophe Honoré nos lo explica y muestra a su peculiar y particular manera, y precisamente lo hace "en una época en la que se habla de Grecia solo por su deuda". Tal y como su polémico director ha explica, "Métamorphoses" nos recuerda cuánto debe el mundo contemporáneo a la cultura griega y a sus mitos. Y todo ello desde su polémico y provocador registro. Objeto fílmico no identificado, o lo que es lo mismo, una revisión en clave moderna, pero ante todo osada y transgresora, de las Metamorfosis de Ovidio. Partiendo del más absoluto riesgo y la más desbocada provocación, Christophe Honoré ensambla un mosaico pleno de cuerpos libremente desnudos con el objetivo de llevar los monstruos y divinidades de la mitología griega a la periferia de una ciudad francesa cualquiera a día de hoy. Una propuesta única y auténtica, valiente y descarada, que se sumerge de forma absolutamente sensual, pero también curiosamente procaz, en la naturaleza salvaje que bordea nuestro alienado mundo urbano. Y lo hace sin pudor ni prejuicio alguno, levitando al compás de un extraordinario trabajo de sonido y una hermosa banda sonora en el que Baxter Durey nos brinda uno de los múltiples momentazos del film con uno de sus temas estrella, Leak at the Disco. Una rareza libertaria, deshinibida y sorprendentemente despreocupada, de espíritu cuasi dadaísta. De esas cuyo visionado esta destinado a quedar impreso en nuestra retina. Toda una experiencia.

 

6. COURT (Mejor Película Orizzonti y Mejor Ópera Prima)

Bombay a día de hoy. El debutante Chaitanya Tamhane se adentra en la magistratura hindú y en el poder peculiarmente relevante que esta tiene sobre el pueblo indio a través de un juicio de esencia kafkiana, en el que un cantante de folklore está acusado de homicidio por instar supuestamente al sucidio a un hombre que es hallado muerto tras asistir a uno de sus conciertos. Es el desconcertante punto de partida para un exótico y elocuente retrato social propulsado un sentido del humor muy particular. "Court" incurre en la lucha de clases, la denuncia política, el patriarcado o el feudalismo, y sin limitarse únicamente a la escenificación del juicio. Más bien, mostrando el prisma íntimo y familiar de los principales personajes que participan en él: desde la fiscal y el abogado hasta el juez y acusado, pasando por los diferentes testigos. El de Chaitanya Tamhane es un debut que promete por su pulso, aplomo y empaque, tanto a nivel formal (sólida, vistosa y hermosa) como argumental (compleja, audaz y reflexiva). Ambos premios los tiene merecidos.

 

7. REGRESO A ÍTACA (Mejor Película Venice Days)

Una terraza desde la que se ve La Habana. La puesta de sol. Cinco amigos se reúnen para celebrar el regreso de uno de ellos después de 16 años de exilio en Madrid. Desde el crepúsculo al amanecer, recuerdan su juventud, la pandilla que habían formado, su fe en el futuro… y la decepción del presente. De la esfera pública a la privada, del ámbito social al familiar, de norte a sur, los títulos que componen la filmografía de Laurent Cantet han indagado en temas como las relaciones de poder (en el entorno laboral y también en el contexto educativo), la desigualdad, la incomunicación, el turismo motivado por carencias afectivas o la diversidad cultural. Y en este caso, "Retorno a Ítaca" sigue su fiel estela desde una lejana y descorazonada Cuba.  El director de "La Clase" retrata cinco amigos, antes artistas soñadores, hoy doblegados rebeldes. El embargo intelectual o las ilusiones rotas por una revolución obtusa son algunas de las claves sobre las que levita esta emocionante y sobrecogedora historia de amistad. Una película ideológica y política sí, pero ante todo sensible y humana, que habla de las ansias de felicidad, del amor por el prójimo o la lealtad hacia los amigos. En definitiva, de un sueño traicionado, de un país devastado. Terraceo y del bueno, vamos.

 

8. LA TRATTATIVA (Sección Oficial Fuera de Concurso)

Innumerables son las virtudes por las cuales "La Trattavia" es un documento que merece ser elogiado y venerado. Desbordadamente sátirica en su tono, detalladamente rigurosa en su discurso, peculiarmente original en su puesta en escena y definitivamente virtuosa en su edición, tanto como en su realización, la directora de "Viva Zapatero!" vuelve a poner el dedo en la llaga apuntando con certero objetivo, tanto a la Cosa Nostra como al partido político liderado por el Cavaliere, Forza Italia!. Así es, ensamblando, o más bien transformando, una buena pila de libros, artículos, testimonios e interminables horas de grabaciones de investigación, Sabina Guzzanti destapa la relación de 'amor incondicional' entre Berlusconi y la Mafia con pelos y señales, dando nombres y apellidos, apuntando con el dedo sin ningún tipo de pudor ni miedo, aportando definitivamente razón y sentido a lo ilógico e incomprensible, al hecho de que un magnate tan corrupto y deleznable haya gobernado un país de la Europa de hoy con manos libres. Y lo hace desde su insobornable sentido del humor, teniendo el absoluto descaro de incurrir en un paródico registro ficticio, que incluso a ratos, se pasa de estrambotismo. Excesos que bien podrían chirriar pero que tratándose de la estrafalaria y surreal cartografía político-social en la que se enmarca, se convierte en su inmejorable vehículo. Ojalá su próxima parada sea España. Tendría para dar y tomar.

 

9. SHE'S FUNNY THAT WAY (Sección Oficial Fuera de Concurso)

Peter Bogdanovich brinda un homenaje explícito a "El pecado de Cluny Brown" con una comedia de enredo que le va como anillo al dedo.Tan clásica en su estructura y concepción, como ágil y disparatada en su ejecución, "She's Funny That Way" no solo puede funcionar como un estimable divertimento para el gran público que ríe y disfruta con el último Woody Allen (tanto en su ritmo como en la caracterización de los personajes o el empleo de su banda sonora nos lleva directamente al director de "Midnight in Paris"), también como un liviano y desvergonzado delicatassen destinado a ser saboreado por el paladar del cinéfilo más nostálgico, de aquel que verdaderamente ama el cine clásico. Tan frenética, disparatada e inverosimil como deshinibida y alusiva, la nueva película de Peter Bogdanovich esconde bajo el caparazón que guarda su ingénua apariencia, la nostálgica y apasionada cinefilia de su director. Una jocosa y vacilona caja de sorpresas que no tiene parangón. Todo un regalazo.

 

10. BURYING THE EX (Sección Oficial Fuera de Concurso)

Joe Dante se ríe de las rupturas sentimentales y atenta contra las ex-parejas, aquelllas cuya molesta presencia nunca cesa, incluso en este caso, por más que esté muerta. Con semejante carta de presentación, ¿quién no se siente identificado? "Burying the Ex" es un homenaje al género rey, pero ante todo a la serie B. Una suerte de sit-com chistosa y descerebrada protagonizada por una zombie vegana, empapelada de pósters de giallo, que transita sesiones dobles de Tourneur, una proyección golfa de "La noche de los muertos vivientes" en pleno cementerio, o que incluso no reniega de su principal referencia: "La Novia Cadáver" de Tim Burton. Y como quien dice, esto no es más que su envoltura, porque lo que realmente yace en ella es una comedia desatadamente gamberra, que tiene el estimable ingenio de sobreponerse a los escasos recursos de producción sobre los que bascula (no olvidemos que su proceso de posproducción tan solo fue posible gracias al crowdfunding) con un humor tan irónico y corrosivo como desbocado y abrupto. Con una esencia tan nostálgica y cinéfila como deliranteménte vándala. Que tiempos aquellos. 

 

BONUS TRACK I: IN THE BASEMENT (Sección Oficial Fuera de Concurso)

Un 'experiencia única' cuyo planteamiento y quien está tras la cámara garantizan desazón, mal rollo y hora y media de risas o bien, de extrema incomodidad. Ya se sabe, todo depende de como se mire. Valiente y políticamente incorrecta, repulsiva y a su vez, de un sublime poderío formal (con sus inconfundibles tableaux como insondable patente), Ulrich Seidl parece haber dado con su particular edén en su descenso a los sótanos austríacos y encuentra una oportunidad única para desempolvar nuevamente los elementos contradictorios de una sociedad del bienestar en la que la opulencia siempre esconde lo siniestro, vertiendo a su vez nuestra supuesta libertad en un inevitable encierro existencial. Como a él más le gusta, vamos. "In the Basement" es una nueva e irrebatible prueba de ello, por más que uno se quede con la duda si verdaderamente estamos ante un documental o es una ficción, más aún si tenemos en cuenta que su personalísimo método de trabajo consta de rodar ficciones con estilo documental, lo que permite que inesperados momentos de realidad acaben por fusionarse con la escenificación. Por no imaginar de donde ha sacado tan estrafalaria y sobradamente bizarra cartografía de personajes. Lo mismo da, sea una cosa u otra, no cambia la percepción. El amigo Seidl se ha quedado agusto. Bien merece un brindis.

 

BONUS TRACK II: THE SOUND AND THE FURY (Sección Oficial Fuera de Concurso)

Marchando una irrefutable prueba más del categórico rumbo autorial que toma la errática pero igualmente fascinante obra de James Franco como director. Ya se sabe, lo suyo son las adaptaciones imposibles de los grandes tótems de la literatura norteamericana. Y en este caso, ha vuelto a Faulkner, aunque a diferencia de como hiciera en "As I Lay Dying", optando por un registro mucho menos agreste y rudo, mucho más atmósferico y definitivamente malickiano. Precisamente, el que en este caso requiere la genuina obra que adapta. Franco hace suyo a Faulkner manteniéndose fiel a su elegíaca prosa y transgresor estilo, partiendo de la profundidad emocional que su drama psicológico abarca, plasmando de forma literal su larga y serpenteada prosa, deliverando sus inconfundibles monólogos interiores, incurriendo en múltiples puntos de vista o erosionando toda lógica del tiempo narrativo. Pero también imprimiendo su propia personalidad y valiente mirada, sustentándose constantemente en los movimientos de cámara, los planos detalle, dejándose llevar por el empleo de una omnipresente y evocadora banda sonora, o incluso insertando un cameo de Seth Rogen, cuyo registro hilarante y cómico colida de forma frontal y abrupta con el halo trágico y trascendental que de principio a fin envuelve "The Sound and the Fury", una adaptación que podríamos calificar tan extrañamente ridícula, tan descaradamente sobrada, como inevitablemente estimulante. Le seguiremos la pista. Que no quepa duda.

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