Crónica Venecia 2014: "She's Funny That Way" Peter Bogdanovich resurge
14 años después de dirigir su última película, Peter Bogdanovich desembarca en el Lido con una screwball-comedy marca de la casa, que gira entorno a una prostituta de Nueva York que intenta convertirse en actriz. Pretty Woman, walking down the street....
¿De qué va?
Una prostituta de Nueva York intenta convertirse en actriz gracias a uno de sus clientes, un director de Broadway casado que se ha enamorado de ella...y está decidido a ayudarla económica y artísticamente para que deje la prostitución y triunfe en el teatro.
¿Quién está detrás?
14 años después de su último film, Peter Bogdanovich, probablemente uno de los directores mas cinéfilos con vida, vuelve al ruedo. Desplegamos la alfombra roja.
¿Quién sale?
Owen Wilson en su salsa, acompañado por una estelar Imogen Poots que recuerda a la Scarlett Johansson de la primera secuencia de "Lucy". Ambos genuinamente secundados por las hilarantes y estrambóticas caracterizaciones de Jennifer Aniston, Will Forte, Rhys Iffhans o como no, Cybill Shepherd. Delirio.
¿Qué es?
Una clásica screwball comedy + el Woody Allen de los últimos 5 años.
¿Qué ofrece?
Peter Bogdanovich brinda un homenaje explícito a "El pecado de Cluny Brown" con una comedia de enredo que le va como anillo al dedo.Tan clásica en su estructura y concepción, como ágil y disparatada en su ejecución, "She's Funny That Way" no solo puede funcionar como un estimable divertimento para el gran público que ríe y disfruta con el último Woody Allen (tanto en su ritmo como en la caracterización de los personajes o el empleo de su banda sonora nos lleva directamente al director de "Midnight in Paris"), también como un liviano y desvergonzado delicatassen destinado a ser saboreado por el paladar del cinéfilo más nostálgico, del que verdaderamente ama el cine clásico. Tan frenética, disparatada e inverosimil como deshinibida y alusiva, la nueva película de Peter Bogdanovich esconde bajo el caparazón que guarda su ingénua apariencia, la nostálgica y apasionada cinefilia de su director. Una jocosa y vacilona caja de sorpresas que no tiene parangón. Todo un regalazo.