"The Story of Film": El sueño de Hollywood

Fuente: filmin

"The Story of Film": El sueño de Hollywood

Un sueño que aún perdura hoy en día. Un siglo después, Hollywood sigue siendo la máxima expresión de la industria del entretenimiento cinematográfico y también el punto de partida del segundo capítulo de la reveladora odisea que es The Story of Film. Mark Cousins nos vuelve a llevar de la mano por la historia del cine para descubrirnos una de las edades más doradas y brillantes del cine americano, un cine que ya dejaba entrever más de un claroscuro. 

Las formas de hacer, ver y disfrutar del cine han cambiado, pero la esencia, y fuerza, que levantó Hollywood sigue siendo la misma. Los grandes pilares con los que empezaba a cimentarse la industria aún resisten hoy día, y tienen nombres que todos conocemos: La Paramount de Adolph Zucker, la MGM de Louis B. Mayer, la Warner Brothers y la Columbia de los hermanos Cohn. Todos ellos eran emigrantes persiguiendo el sueño americano, un sueño que ayudarían a perpetuar con la maquinaria que pusieron en marcha. Era la época de la ostentosidad escenográfica con películas como "The Thief of Bagdag", del control absoluto de la luz con "Ciudadano Kane" (de reciente estreno en filmin) y de la creación de estilos de vida que acabarían definiendo los deseos de toda una generación. 

La industrialización del cine se culmina y los estudios empiezan a realizar películas siguiendo los esquemas de montaje de cualquier planta de producción fordiana. La figura del director queda en un segundo plano mientras los estudios ruedan las mismas películas una y otra vez. La innovación se estanca en Hollywood excepto en un género: la comedia. Buster Keaton entra a escena y su obsesión con la cámara le hará explotar recursos nunca vistos. Y si hablamos de Keaton, el camino natural nos lleva a Chaplin, quien supo fusionar como ninguno el drama y la comedia, así como la sátira política con películas como "El gran dictador" o "Luces de la ciudad". 

La pompa de la fantasía americana se expandía por medio mundo mientras otra corriente pugnaba por salir y enfrentarse a ella. Los claroscuros de la industria empezaban a revelarse con el que es considerado el primer documental de la historia, "Nanook, el esquimal", un éxito de taquilla que abrió el camino para otros y cuyos ecos Mark Cousins recoge en el cine de Chris Marker. Siguiendo esta senda nos encontramos con Erich Von Stroheim uno de los primeros en despojar de espectacularidad el cine de Hollywood, algo que se vió con escepticismo por parte de los estudios y condenó al austríaco al ostracismo para volver a brillar una última vez más en ese homenaje al cine que supone "El Crepúsculo de los dioses".

Recogiendo la semilla plantada Von Stroheim, se encuentra Dreyer, quién se atrevió a desmantelar por completo el artificio cinematográfico reduciendo al máximo la puesta en escena. En su Juana de Arco solo existe Maria Falconetti y unos primeros planos para la historia a los que Godard homenajea años después en "Vivir su vida".  El propio Lars Von Trier se queda sin palabras cuando le preguntan por Dreyer, cuyo estilo perdura en su aclamada "Dogville". La utopía, la burbuja hollywoodiense, había explotado y el camino del cine no había hecho más que comenzar. 

Episodio 2: El sueño de Hollywood

1918-1928: El triunfo del cine americano

 

La importancia de la comedia americana

Buster Keaton

 

Charles Chaplin

 

 

Los primeros rebeldes

 

Carl Theodor Dreyer

 

La influencia de Dreyer sobre Lars von Trier y Jean-Luc Godard

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