La infancia en zona de conflicto

Fuente: Joan Coll (filmin)

La niña que confundió una cámara con una pistola. Es la imagen que ha dado la vuelta al mundo en los últimos días, que refleja la realidad de un país en guerra, así como los desgarradores sucesos que tan deleznable acto provoca. Hudea, una niña Siria de 4 años, con los ojos abiertos como platos, los labios apretados y las manos arriba en señal de rendición, ha conmocionado al mundo a lo largo y ancho de la red. Y es que, el conflicto y la guerra a través de los ojos de un niño es siempre más cruda y sincera. En filmin damos buena cuenta de ello.

Jafar Panahi, reciente merecedor del Oso de Oro en la última edición de la Berlinale por su genial película “Taxi”, debutaba en el cine con  “El Globo Blanco” (Cámara de Oro en Cannes, 1995). El censurado director iraní se dio a conocer al mundo entero con el relato de Razieh, una niña que emprende su propia “guerra” para conseguir un pez dorado con el que celebrar un nuevo año, lo que le lleva a sortear los peligros que le atenazan a lo largo del recorrido que separa su casa hasta la tienda donde puede comprarlo. Peligros, sensible y audazmente traducidos en la crudeza que asola la sociedad iraní. Dos años más tarde Panahi volvería a llevarnos a recorrer misma senda de la mano de "El Espejo", y concretamente de Mina, quien tras encontrarse sola y desamparada a su salida del colegio, debe volver a su casa sin tan si quiera saber como llegar. Un canto de sirena a las nuevas generaciones para que de una vez por todas se rebelen ante el  opresor gobierno al que son sometidos.

Y para “paseos”, el que emprende Hana Makhmalbaf en “Buda explotó por vergüenza” de la mano de Baktay, una niña afgana de seis años, quien también de camino a la escuela, es acosada por unos niños que de forma cruel se enseñan con ella, fiel reflejo de la intolerante sociedad y violenta guerra que les sacude. Y 'a la guerra' en Riad nos lleva también Haifaa Al Mansour, que pasará a la historia por ser la primera directora de cine de Arabia Saudí que consigue estrenar su película. "La Bicicleta Verde” actúa como fiel metáfora de una sociedad plagada de prejuicios y prohibiciones donde la mujer sale como clara derrotada en su lucha por la empancipación y la igualdad. Es lo que le sucede a la entrañable  Wajda, una inocente niña de 11 años que tan solo aspira a una bicicleta con la que poder competir en una carrera con su vecino. Pero claro, ya se sabe, rodar en bicicleta atenta contra la dignidad femenina. Y no lo decimos nosotros, sino su madre. 

En otro tipo de relato, “A Time for Drunken Horses”, debut en el largo de Bahman Ghobadi, muestra la historia del sacrificio de una familia para salvar a su hijo enfermo. En esta lucha entre la vida y la muerte la hermana menor se ofrece a casarse con un hombre iraquí para que este cuide de su hermano. Una historia de sacrificio humano que conmovió en el Festival de Cannes (Cámara de Oro y FIPRESCI) y que plasma la dura realidad de Irán aprtiendo desde abajo, desde los más vulnerables y desamparados.

Cuatro años más tarde, el propio Ghobadi presentaría con “Las Tortugas También Vuelan”, probablemente su película más aclamada, la historia de un grupo de niños que del kurdistán iraquí que cada día arriesgan sus vidas desactivando minas para luego venderlas. Una mirada propia sobre el conflicto armado y la niñez en tiempos de guerra. Paralelamente, las minas nos acercan al relato de “Los Colores de la Montaña”. La película de Carlos César Arbeláez nos muestra a un niño, feliz con una nueva pelota de fútbol, que se ve obligado a entrar en un campo de minas cuando la pelota se le escapa. Una manera brutal de introducir la realidad social colombiana en este relato infantil donde se respiran aires de conflicto armado.

En manos de “Capitán Abu Raed” en cambio, el director Amin Matalqa nos permite esquivar las visiones más duras de la vida y vivir dentro de los cuentos del viejo Abu Raed. Un conmovedor relato que nos introduce dentro de las historias de un cuentacuentos que, con su imaginación permite a los niños visitar el mundo en el que ello sí querrían vivir. La otra cara de la moneda nos la enseñan Ridley Scott, Mehdi Charef, Emir Kusturica, Spike Lee, Kátia Lund, Jordan Scott, Stefano Veneruso y John Woo. Todos ellos unen sus fuerzas en “All the Invisible Children”. Siete historias narradas por siete directores que muestran la cara más amarga de la niñez en sociedades en conflicto. Una película coral en todos sus sentidos que nos acerca a las situaciones más difíciles en la vida de un niño.

Un camino a la salvación nos lo ofrece “Los niños de Huang Shi”, de Roger Spottiswoode, que nos cuenta como durante la invasión nipona en China en los años 30, un joven periodista inglés (interpretado por Jonathan Rys Meyers) consigue escaparse de las tropas japonesas y refugiarse en un orfanato. El avance de la guerra provoca su marcha junto con la de los sesenta niños del orfanato, con los que compartirá un camino hacia libertad que les enseñará valores como la amistad y el amor.

Trayecto opuesto pero igualmente antológico es el que recorrieron los judíos etíopes concentrados en el Sudán, a Israel, en la denominada Operación Moisés tramada en 1984 por Estados unidos (quien si no). En “Vete y Vive” Radu Mihaileanu nos muestra la historia de una madre que hace pasar a su hijo por judío, para así ser reportado y asegurarle la vida. Una cruda realidad donde la vida vale más que la familia, y el sacrificio debe sobreponerse a la voluntad.

Pasando al género documental, y recién estrenada en filmin encontramos “Silvered Water, Syria Self-Portrait”, probablemente el documental más famoso sobre el conflicto sirio. En París, Ossama Mohammed sólo puede filmar el cielo y montar imágenes de Youtube, guiado por el amor indefectible que siente por Siria. De esta tensión entre la distancia, su país y la revolución, ha nacido un encuentro: una joven cineasta Kurda de Homs le chateó “Si tu cámara estuviera en Homs, ¿qué filmaría? La película es la historia de este reparto. Un devastador testigo del conflicto en Siria.

¿Y qué tienen en común el movimiento Occupy Wall Street con los indignados de España o la Primavera Árabe? ¿Hay alguna conexión entre la lucha del movimiento iraní para la democracia y la revuelta de Siria? “Everyday Rebellion”, el documental de los Hermanos Riahi, reflexiona sobre la coyuntura social actual y los efectos de la globalización en las revoluciones civiles. En definitiva se trata de una historia sobre la riqueza de las protestas pacíficas, representadas cada día por gente apasionada en España, Irán, Siria, Ucrania, EEUU, Reino Unido y Serbia.

Por su parte, la nominada al Oscar “5 Cámaras Rotas” , es el retrato de la construcción del Muro que marcará la frontera con Israel. El joven director Emad Burnat decide ponerse a grabar cuando en 2005 las excavadoras israelíes llegan a Bil'in para construir el muro. 5 años y 5 cámaras de vídeo le harán falta a Emad para registrar la historia de la resistencia de su pueblo a la opresión israelí y, en paralelo, el crecimiento de su hijo, nacido en los primeros días del movimiento ciudadano. Un retrato único, personal y desde primera fila de uno de los movimientos de resistencia pacífica palestinos más famosos y apoyados por la comunidad internacional.

Un retrato diferente del Muro de Cisjordania nos lo ofrece Carolina Rivas con “El Color de los Olivos”. La directora mexicana fija su objetivo sobre la familia Amer. Conociendo sus integrantes y sus entornos nos adentramos en una realidad cerrada por verjas, candados y soldados, con la que la dicha familia debe convivir día a día.

Y Volviendo a la ficción recordamos la encumbrada “El Niño con el Pijama de Rayas”, la película dirigida por Mark Herman e inspirada en la novela de John Boyne que conmocionó al mundo. Nos cuenta la increíble amistad que surge entre el hijo de un comandante de un campo de concentración nazi, y un niño judío que vive al otro lado de la alambrada. Una historia emotiva narrada des de la inocencia infantil de Bruno, que ajeno a todo su entorno, se hace amigo de Samuel, el niño del pijama de rayas.

Finalmente cerramos esta colección con “Alemania Año Cero”, de Roberto Rosselini. Esta auténtica joya del neorrealismo italiano nos muestra la historia de Edmund, un niño que vive en el Berlín posterior a la II Guerra Mundial y malvive para poder mantener a su familia; una hermano desertor que vive escondido, una hermana que se prostituye a cambio de favores y un padre enfermo. Un increíble retrato de la sociedad alemana después de la guerra y un canto a la superación y la supervivencia. 

Títulos mencionados

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios