El día a día de 10 grandes escritores

Fuente: Shortlist

Un día cualquiera en al vida de Jane Austen, Victor Hugo, Stephen King, Franz Kafka, Leo Tolstoy, Charles Dickens, Mark Twain, George Orwell, Haruki Murakami o Simone de Beauvoir. Gracias a nuestros compañeros de Shortlist conocemos sus rutinas, sus manías a la hora de sentarse a escribir, o nos describen al detalle sus lugares de trabajo, allá donde se han gestado las grandes obras maestras de la historia de la literatura. Reliquia.

1. JANE AUSTEN

Su día a día:

Austen amanecía pronto, mucho antes que las demás mujeres se levantaran, y aprovechaba para tocar el piano. A las 9.00 organizaba el desayuno familiar, su más emblemática tarea familiar. Con la tripa llena, se sentaba a escribir en la sala de estar, muchas veces con su madre y hermana cosiendo, rondando alrededor. La cena, su principal comida del día, se servía entre las 3:00 y 4:00. Después era hora de la tertulia, los juegos de cartas y el té. Pasaban la noche leyendo en voz alta novelas, y durante este tiempo Austen aprovechaba para leer su work in progress a la familia.

En filmin BOOKS: Emma, Mansfield Park, La Abadía de Northanger

 

2. VICTOR HUGO

Su día a día:

Hugo escribía cada mañana desde su pequeño escritorio empotrado a la ventana. Se despertaba al alba por el disparo diario que religiosamente propinaban desde un fuerte cercano. Su sirvienta, Juliette Drouet, le servía su taza de café y le entregaba su correspondencia diaria. Tras leer las apasionadas palabras de "Juju" a su "amado Cristo", Hugo ingería dos huevos duros, se encerraba en su puesto de vigilancia y escribía hasta las 11.00 A.M.

En filmin BOOKS: Los Miserables

 

3. STEPHEN KING

Su día a día:

King escribe cada día del año, incluyendo cumpleaños y vacaciones, y no cesa hasta que alcanza su cuota diaria de 2000 palabras. Trabaja a las mañanas, comenzando sobre las 8:00 u 8:30. Algunos días acaba para las 11.30 ya ha finalizado, pero normalmente le lleva hasta las 13.30 para alcanzar su objetivo. Así utiliza las tardes y noches para echar una siesta, escribir cartas, leer, dedicarse a la familia over a los Red Sox por TV.

En filmin BOOKS: Carrie, Cadena Perpétua, Los Chicos del Maiz, La Zona Muerta, La Niebla

 

4. FRANZ KAFKA

Su día a día:

Vivía con su familia en un minúsculo y ruidoso apartamento, desde donde solo le era posible gozar del mínimo silencio necesario para escribir bien entrada la noche. Tal y como el propio Kafka escribió a Felice Bauer en 1912, "el tiempo es fugaz, mis fuerzas están limitadas, la oficina es un horror y el apartamento es ruidoso. Si no me es posible vivir una vida placentera uno debe adaptarse para levantar cabeza a través de sutiles maniobras". En la misma letra describía su orden del día: "sobre las 22.30 (pero muchas veces no hasta las 23.30) me siento a escribir, dependiendo de mi fuerza, inclinación y suerte, aguanto hasta las 1, 2, 3...o incluso hasta las 6 de la mañana".

En filmin BOOKS: El Proceso, El Castillo

 

5. LEO TOLSTOY

Su día a día:

“Debo escribir todos los días sin fallar uno solo. No tanto por asegurar el éxito deI trabajo, como por evitar romper mi rutina”. Es Tolstoy en una de las pocas menciones que plasmó en su diario a mediados de 1860, mientras estaba metido de lleno en la escritura de "Guerra y Paz". Según su hijo Sergei, Tolstoy trabajaba completamente aislado (nadie estaba autorizado a entrar en su estudio y las puertas de las habitaciones contiguas permanecían cerradas bajo llave y candado para asegurarse que no sería interrumpido.

En filmin BOOKS: Anna Karenina (1935), Anna Karenina (1948)

 

6. CHARLES DICKENS

Su día a día:

Primero y ante todo, necesitaba gozar del máximo silencio; en una de sus casas, una puerta extra debió ser instalada para asegurarse la insonorización. El diseño de su estudio debía ser detallado y específico, con su escritorio situado en frente de una ventana y en la propia mesa, sus materiales de escritura envueltos de un variado ornamento: una pequeña base de flores frescas, un alargado abrecartas, una hoja dorada con un conejo encaramado sobre ella y dos estátuas de bronce (uno representaba el duelo entre un par de sapos grasos, la otra a un caballero paseando cachorros).

En filmin BOOKS: Oliver Twist, Cadenas Rotas, Vida y Aventuras de Nicholas Nickleby, Nuestro Amigo Común, Grandes Esperanzas, El misterio de Edwin Droot

 

7. MARK TWAIN

Su día a día:

Su rutina era simple: acudía al estudio de mañana tras un suculento desayuno y permanecía encerrado hasta la hora de la cena, prácticamente las 17.00. Como se saltaba la comida y como su familia jamás se acercaba al estudio, podía trabajar ininterrumpidamente durante horas.

En filmin BOOKS: El Príncipe y el Mendigo

 

8. GEORGE ORWELL

Su día a día:

Booklovers’ Corner (una librería de segunda mano de Londres donde era asistente a tiempo partido) demostró ser un complemento ideal para este soltero de 31 años. Despertándose a las 7:00, Orwell abría la tienda a las 8.45 y trabajaba durante una hora. Luego libraba hasta las 14.00, que era cuando regresaba a la la librería y permanecía hasta las 18.30. Lo que le permitió disponer de cuatro horas y media diarias para dedicar a la escritura, tanto de mañana como de tarde. Es decir, 9 horas al día. Fue sin duda, su época más prolífica.

En filmin BOOKS: The Road to 1984

 

9. HARUKI MURAKAMI

Su día a día:

Cuando escribe una novela, Murakami se levanta a las 4.00 AM y trabaja de forma contínua durante 5 o 6 horas. A las tardes corre o nada (o hace ambas), lee, hace recados y escucha música. A las 21.00 se retira a la cama y hasta el día. “Sigue esta rutina diariamente y sin variación alguna". Afirmó en declaraciones a The Paris Review en 2004. "La repetición en si misma es una forma de esfuerzo. Yo me esfuerzo en penetrar en lo más profundo de mi mente”. Tal y como lo confirma su agenda diaria, Murakami admitía en el 2008 que su día a día no le da demasiado pie para mantener una vida social.

En filmin BOOKS: Tokio Blues

 

10. SIMONE DE BEAUVOIR

Su día a día:

A pesar de conocer primero el trabajo de Beauvoir, su día a día también incluía su relación con Jean-Paul Sartre, junto a quién eprmaneció desde 1929 hasta su muerte en 1980 (una relación marcada por la poligamia, pero también por la sinceridad y el respeto mútuo). Generalmente, Beauvoir trabajaba durante la mañana, luego comía con Sartre y de tarde trabajaban juntos en pelo silencio y armonía desde el apartamento de Sartre. De noche, siempre tenían algún compromiso público al que acudir. Si no era el caso, iban al cine o se quedaban en el apartamento bebiendo Scotch y escuchando música.

Próximamnte en filmin BOOKS: Violette (22 de octubre)

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