¿Te gusta mirar?
"Open Windows", la esperadísima última película de Nacho Vigalondo, ha renovado con audacia el concepto de la ventana indiscreta y del voyeurismo. Este trepidante thriller cibernético, hijo bastardo del cine de Brian de Palma, consta de un reparto de lo más peculiar (Elijah Wood y Sasha Grey) y, aunque parezca impensable, todo su metraje transcurre en una pantalla de ordenador. Y es que nunca habéis visto una película igual. Prometido está. En filmin acabamos de estrenarla y, para celebrarlo, os brindamos una colección de 10 pelis con las que comparte un tema de lo más escabroso (y que nos encanta).
Todos los largometrajes que hemos incluido cuentan con personajes voyeurs, es decir, disfrutan espiando la intimidad ajena. Igual que nosotros los espectadores que, a oscuras y desde nuestro sofá, contemplamos la vida de terceros. ¿El cine nos convierte en voyeurs? De hecho, es otro de sus principales encantos.
1. Following
Christopher Nolan sorprendió a propios y extraños con su ópera prima, una intrigante película hecha con un ajustadísimo presupuesto -tan solo 6.000 dólares- y en la que su director ya dejaba entrever rasgos de películas venideras como Memento. La trama de la película, que parece salida de una novela de Paul Auster, presenta a un escritor en plena crisis creativa que decide buscar su inspiración siguiendo y espiando a los transeúntes. Por supuesto, y como no podía ser de otra manera, su práctica tendrá terribles consecuencias.
Más perversa es, sin lugar a dudas, la premisa de esta película dirigida por Michael Powell. En "El fotógrafo del pánico"-cuyo título original, "Peeping Tom", es una expresión inglesa que se traduce como mirón- su protagonista es un fotógrafo con un pasatiempo de lo más peculiar: graba cómo asesina a prostitutas y, de esta manera, puede capturar con su cámara el horror en los ojos de sus víctimas. Una espeluznante película que, a pesar de ser vilipendiada en el momento de su estreno, ahora es considerada toda una obra de culto.
La controvertida y rompedora película del japonés Shohei Imamura cuenta como ejes centrales de su narración diferentes tabúes como son el incesto y la patología del voyeurismo. Su protagonista, que se dedica al negocio de la pornografía, nos hará cuestionar nuestra propia moralidad así como también el verdadero sentido de ser un voyeur.
4. No amarás
Krzysztof Kieslowski, maestro irrefutable del cine polaco, hizo con “No amarás” una de las películas más bellas y emotivas sobre el acto de espiar a tu vecino. Con el ojo detrás del telescopio, el protagonista de la película se enamora perdidamente de su vecina, adulta y promiscua. Ese será el punto de partida de un romance tan doloroso como inolvidable. Casualmente, su director volvería a tratar el tema del voyeur en la también muy recomendable "Tres colores: Rojo".
5. Caché
Michael Haneke, como es habitual en él, vuelve a jugar con convertir nuestra butaca en un lugar de lo más incómodo. Si ya en "El vídeo de Benny" profundizó sobre el morbo que puede generar grabar a otros con una cámara de vídeo, en Caché plantea la posibilidad opuesta: el pánico al saber que has sido grabado sin consentimiento alguno. La película, que está cargada de preguntas y ambigüedades, sigue los pasos de un periodista de éxito y padre de familia que recibe una cinta de vídeo anónima grabada desde la calle en la que aparece él y su familia. Ese escalofriante arranque de la película remite a otra impagable experiencia sobre grabaciones anónimas y cámaras que están donde no deberían: "Carretera Perdida", del mismísimo David Lynch.
En la película de Pedro Almodóvar, intensa y poliédrica -debido a la ingente mezcla de géneros que aúna-, también tiene cabida el tema del voyeurismo. Una historia de amour fou en la que uno de sus personajes, encarnado por José Luis Gómez, es un amante posesivo con una clara inclinación por dicha patología.
Con “En la ciudad de Sylvia”, José Luis Guerín dejó a un lado el cine documental para tontear con la ficción -eso sí, una concepción de la ficción un tanto atípica-. La película muestra los esfuerzos de un joven artista que está obsesionado por reencontrarse con la mujer de la que se enamoró años atrás. Para ello recorrerá, calle arriba y calle abajo, toda una ciudad en busca de aquel rostro.
Esta aclamada película alemana, ambientada a pocos años del fin de la RDA, muestra la experiencia de un miembro de la policía secreta al que se le ha encargado espiar a una prestigiosa pareja de artistas. Los métodos de este espía distan de los mencionados en las otras películas, ya que podríamos considerarlo una suerte de voyeur del sonido.
9. Bad Guy
El siempre recomendable director surcoreano Kim Ki-duk ofrecía en "Bad Guy" un intrigante y oscuro drama sobre la relación entre una estudiante y un criminal, de la que florecerá una agria historia de dominación, prostitución, dependencia y, cómo no, voyeurismo.
10. El pájaro de las plumas de cristal
Ópera prima del genio del terror Dario Argento y pionera en el género del giallo, “El pájaro de las plumas de cristal” nos pone en la piel de un turista que se convierte en voyeur por accidente al ser testigo de un despiadado asesinato. El resto de esta intrigante historia os dejamos descubrirlo a vosotros.