Alfred Hitchcock, el hombre que sabía demasiado
Una de sus primeras película sonora, la favorita de su etapa británica, su verdadera primera película de suspense, el único Oscar que le consiguió a una actriz... En el 35 aniversario de la muerte del genio y figura Alfred Hithcock, repasamos su filmografía disponible en filmin. Desde su etapa británica de los años 30 a su periplo por América. Hitchcock, hoy y siempre.
1927: EL ENEMIGO DE LAS RUBIAS
Empezamos por la tercera película como director de Alfred Hitchcock, considerada por él mismo como su verdadera primera película de suspense. Es su primer film importante durante su etapa muda, en el que adaptó una novela de Marie Belloc Lowndes. Los equívocos creados en torno a la personalidad de un psicópata asesino dan pie a un inequívoco juego hitchcockiano, resuelto con un superior sentido de la imagen. Demuestra un notable dominio de los recursos, algunos de los que serán citados muchos años más tarde en "Frenesí".
1931: LO MEJOR ES LO MALO CONOCIDO
Cuatro años y 15 películas después (¿quién dijo que Woody Allen es demasiado prolífico?) Alfred Hitchcock dirigía en clave de sutil comedia, "Lo mejor es lo malo conocido", una de las primeras películas sonoras que tuvieron el gusto de escuchar los oídos británicos, así como también una de las primeras de su director. Una comedia que se reía de la frívola burguesía desde el punto de vista de dos nuevos ricos que se iban a dar la vuelta al mundo. Al final, no es oro todo lo que reluce.
Un año después de "Lo mejor es lo malo conocido", nuestro director inglés favorito volvía a los fueros del suspense con "Número 17", un curioso e inquietante thriller poseedor de unos minutos finales realmente vertiginosos (las secuencias del tren y del autobús a toda velocidad, estrellándose el primero espectacularmente contra un barco). Fue también la última colaboración de Hitchcock con la British International Pictures, con la que no quedó muy contento por imponerle la realización de esta misma película.
1934: EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO
Primera versión de "El hombre que sabía demasiado", ya que más tarde, el propio Hitchcock, durante su etapa americana, volvería a versionarla con James Stewart como protagonista sustituyendo así al gran Peter Lorre. Un Hitchcock primigenio que aún se buscaba a si mismo pero que ya dejaba atisbar todos los elementos que más tarde le convertirían en un grande. No en vano, "El hombre que sabía demasiado" puede ostentar el título de ser su primer éxito internacional. La leyenda había comenzado.
Venganza, falsos culpables y frustraciones sexuales. Los tres grandes temas sobre los que bascularía la filmografía Hitchcockiana se encuentran en los "39 escalones", una de las películas por las que el director sentía más cariño. Basada en la obra teatral de John Buchan, Hitchcock firmaba su film número 22 con tan solo 36 años. Además, os rescatamos este magnífico infográfico de BFI con los otros 39 escalones de Hitchcock.
Basada en un relato de espionaje de William Somerset Maugham, Hitchcock exploraba la Primera Guerra Mundial tres años antes de estallar la Segunda. Espías ingleses y alemanes enzarzados en un juego de intrigas que, indudablemente, también incluye a una mujer rubia en la ecuación.
1936: SABOTAJE (LA MUJER SOLITARIA)
Basada en una novela de Joseph Conrad, también llamada "El Agente Secreto", Hitchcock tuvo que adaptar el título para que no se confundiera con su anterior película. En "Sabotaje (La mujer solitaria)", el director aplica una de sus máximas cinematográficas, generar suspense y tensión dejando ver al espectador quién es el culpable de antemano, dándole así más información que a sus propios personajes. Una de las diferenciaciones básicas entre suspense y misterio y que tanto uso Hitchcock en su cine.
Sin duda, otra de las películas que estarían en el Top Three británico de Alfred Hitchcock. Basada parcialmente en la novela de Elizabeth Mackintosh (Josephine Tey) "A Shilling for Candles", sería la cuarta vez que Alma Reville, la esposa de Hitchcock, escribe a dúo con Charles Bennett un guión tragicómico lleno de sobresaltos y detalles sabrosos. La sátira apunta a las relaciones familiares, el funcionamiento de la policia y de la justicia. Cabe destacar la interpretación de Nova Pilbeam, otra rubia nívea a quien Hitchcock ya había dirigido en "El hombre que sabía demasiado". A pesar de ser poco conocida por el público, Eric Rohmer y Claude Chabrol dijeron de ella que tenía el "travelling más bello de la historia del cine".
Un perfecto oscilar entre thriller y comedia que cerraba magistralmente la etapa de los años 30 para el maestro inglés antes de dirigir "Posada Jamaica", su última película en tierras británicas. Alucionaciones, trenes y el debut de Michael Redgrave en el cine. No en vano, fue adorada por directores como Orson Welles, que dijo que la había visto hasta once veces, y François Truffaut, todo un experto en el universo hitchcockiano y quien declaró que era la película que mejor representaba su cinematografía.
Nuestra primera película en el catálogo de su etapa americana. Tras reventar esquemas con "Rebeca", Hitchcock producía un alegato en favor de la intervención de los americanos en la guerra que fue candidata a seis Oscar. A pesar de lo propagandístico de la propuesta, el genio esquivaba caer en lo anodino firmando una pieza de entretenimiento de alto nivel que envuelve periodistas, espías y generales nazis.
La única actuación de Oscar que Alfred Hitchcock dirigió. Joan Fontaine consiguía su ansiado Oscar tras el fiasco de "Rebecca" dando vida a Lina, una muchacha de la alta sociedad que conoce accidentalmente en un tren a Johnnie, interpretado por Carey Grant, un tipo simpático y mundano. Ambos se enamoran, se casan y empiezan una vida que promete ser muy feliz. Pero la atracción de Johnnie por el dinero (y por las apuestas) pronto se pone de manifiesto.
En plena Segunda Guerra Mundial, Hitchcock se atrevía a rodar la que sería una de las primeras películas estadounidenses en lidiar con el tema del psicoanálisis. Para tal onírica tarea, los decorados de una de las secuencias del film fueron encargadas al mismísimo Salvador Dalí. Una contratación a la que el famoso productor, David O. Selznick, se opuso en un principio, hasta que se dió cuenta del potencial publicitario que tendría tal movimiento.
Un turbulento melodrama judicial que supuso la última colaboración entre Alfred Hitchcock y el productor David O. Selznick debido a sus numerosos problemas en relación al presupuesto. Hablamos de una película que tuvo que contar con el mismo prespuesto que "Lo que el viento se llevó", ya que Selznick no paraba de exigir que muchas de las tomas volvieran a rodarse, exasperando a Hitchcock y a medio equipo. Como el señor Hitchcock contractualmente estaba obligado a cobrar 1.000 dólares al día, al final, Selznick se cansó y se acabó encargando él mismo de la edición y la banda sonora.
Adorada por la crítica francesa, dinamitada por el público estadounidense, "Atormentada" fue la siguiente película de Alfred Hitchcock tras "La Soga". Habiéndole cogido el gusto a esto del "plano secuencia", el maestro repetería con alguna que otra toma larga para la ocasión. Ingrid Bergman y Joseph Cotten dados al melodrama y adaptando una de las novelas de Helen Simpson.
