"The Story of Film": La edad dorada del cine mundial

Fuente: filmin

"The Story of Film": La edad dorada del cine mundial

La historia del cine contada por Mark Cousins continúa su recorrido por el espacio/tiempo en su tercer capítulo, posando su analítica visión en aquellos cineastas que, a lo largo del globo, desafiaron las formas hollywoodienses para crear las suyas propias. Ellos son ocho: El subversivo y burlón Ernst Lubitsch, los impresionistas franceses, los expresionistas alemanes, los dadaistas, surrealistas y experimentales, los innovadores y visionarios cineastas rusos, los delicados y crudos japoneses y los cineastas chinos, los grandes olvidados de la historia del cine. 

Con Lubitsch descubrimos la sugerencia, la picardía, el enseñar sin mostrar y la sutilidad del fuera de campo. Un maestro del cual bebería Billy Wilder, hasta el punto de colgar en su despacho un cartel con la frase: "¿Qué haría Lubitsch?" . Al otro lado del charco, el cine deja de ser un entretenimiento para la masa y los más reputados artístas fijan su mirada en él. Los impresionistas franceses como L'Herbier o Abel Game habían llegado, y con ellos el fast cutting o los primeros experimentos de cine panorámico. Los alemanes no se quedaron atrás, y el expresionismo hizo acto de aparición para enseñarnos el lado más oscuro de la iluminación, un estilo del que más tarde bebería un primerizo Hitchcock. Era la época de Murnau, Fritz Lang y Wiene

El arte continuó su penetración imparable y se empezó a hablar de cine de vanguardias. El mayor representante del cine abstrato, Wallter Ruttmann empieza a experimentar con la plasticidad del celuloide mientras Dalí y Buñuel trasladaban el surrealismo al medio con "Un perro andaluz". Pero aún no estaba todo dicho en la estructuración del lenguaje cinematográfico, y es ahí donde cineastas rusos como Eisenstein, irónicamente admirado por Walt Disney,  y su "Acorazado Potemkin" establecerían una pequeña revolución imparable que Brian de Palma se encargaría de homenajear en "Los intocables de Elliot Ness". 

Y de las revueltas, a la calma japonesa y la reubicación de la cámara por parte del maestro Yasujirô Ozu, por el cual Cousins no puede ocultar su debilidad, elevándolo a la categoría de uno de los grandes cineastas de la historia del cine y profesando un cariño incomensurable hacia su obra y persona. Lo mismo le ocurre con Kenji Mizoguchi, del cual destaca el tratamiento que ofrece de la mujer y el pesimismo y resignación que su cine destila. Acabamos este periplo en la milenaria China y con Ruan Lingyu, la "Greta Garbo" china, la primera actriz puramente realista mucho antes de que Marlon Brando llegara y como muchos otros, condenada al olvido. 

En el próximo capítulo el cine, y el mundo, llegarán al fin de una era para dar paso al abrumador y ensordecedor sonido. 
 

Episodio 3: La edad dorada del cine mundial

1918-1932: Los grandes rebeldes del cine alrededor del mundo

 

 

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