Festival Las Palmas 2017: Nuestras 12 favoritas
Uno de los eventos cinematográficos más apasionantes y arriesgados del estado español abre sus puertas. Un certamen entre cuyos objetivos no está encontrar el consenso, ni de crítica ni de público, sino la reflexión. Y lo hace partiendo de una selección tan arriesgada como consagrada que ante todo, reta al espectador. Desde mañana viernes 31 de marzo y hasta el 7 de abril, el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria vuelve a la acción en la que ya supone su 17ª edición. ¿Qué esperar de ella? A través del Canal que desde Filmin dedicamos a su insobornable trayectoria os podéis hacer una idea. Sin embargo, y apara que os quede claro, aquí van nuestras 12 favoritas.
1. EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA
Sección Oficial
Aki Kaurismäki vuelve tras cinco años de ausencia con "El otro lado de la esperanza", segunda entrega de la trilogía sobre ciudades portuarias cuyo certero objetivo apunta en este caso a una Finlandia idealizada que está, ante todo, burocráticamente deshumanizada. Y lo hace a través de una cómica fábula social y anacrónica (no hay rastro de las nuevas tecnologías y si inspirados guiños a la analogía) incomparable a cualquier alegato contra la injusticia que estés acostumbrado a ver, una obra excepcional que vuelve a suponer, tal y como sucediera con "El Havre", otro de los films más abiertamente políticos del maestro finés. Y es que su tema central no es otro que la solidaridad de la clase obrera enfrentada al individualismo y la falta absoluta de empatía por la que se rige la clase más privilegiada hoy día. Y sí, que baje Chaplin y que lo vea, orgulloso estaría de esta delicia minimalista cuyo inconfundible sentido del humor resulta tan inexpresivo como ante todo agudo e inspirado (la alienación de la identidad y la cultura de un país a merced del interés capitalista hilarantemente reflejado en el negocio que supone el sushi hoy día protagoniza otro de sus múltiples momentazos). Irreverente pero también idealista, fría y austera pero sobre todo artísticamente soberbia y rica en significados. Aki, cuéntame el cuento.

2. THE WOMAN WHO LEFT
Sección Oficial
La última vencedora del León de Oro es un retrato moral de incalculable valor cinematográfico y ante todo, estoicamente humano, que utiliza como punto de partida una particularísima relectura del cuento de Tolstoy, Dios ve la realidad, pero no la dice cuando quiere, para hilvanar una antológica carta de amor a las clases sociales más bajas, marginales y definitivamente desamparadas. "The Woman who Left" nos devuelve a un año fúnebre para su país de origen, 1997, aquel en el que Manila fue encumbrada como la ciudad de los secuestros, siendo de largo, la capital asiática que presentaba más cantidad de chantajes y raptos. Es en medio de este deshumanizado 'lío' que Lav Díaz nos presenta a Horacia, una mujer de una descomunal alma caritativa que sin embargo, sufre en sus propias carnes las consecuencias más extremas a la que pueden llevar el empleo de la injusticia y negligencia más cruel y descarnada, la que pueden llevarle a un arbitrario y abusivo cautiverio de treinta años por un crimen que no ha cometido y conllevar asimismo, la desaparición de su hijo. Motivo más que suficiente para alimentar en ella una hastiada sed de venganza contra su ex-amante, es decir, el verdadero culpable de su desolador drama. Así empieza un viaje introspectivo envuelto del paisaje social más esquinado y excluido, un trayecto propulsado por el dolor más supurante así como por el odio más hiriente, que bien podríamos imaginarlo como abyecto. Pero no es así en el caso de Horacia, una mujer que profesa un inabarcable amor por los más desamparados, una superheroína de nuestros días cuyas humanas y conmovedoras acciones en medio del profundo desconsuelo que sufre dignifican a los 'olvidados' y marginados por una sociedad filipina en ruinas. No es casualidad que el nombre de la Madre Teresa de Calcuta salga a escena, tampoco el de Batman. Y es que bien podríamos presentar a Horacia como una mezcla de ambas.

3. PORTO
Panorama
El debut en el cine del prestigioso crítico Gabe Klinger es una película íntegramente romántica de una arrebatador poderío evocador, que presenta los ecos de "Olvídate de mí", "Antes del amanecer", "Blue Valentine", "La desaparición de Eleanor Rigby" o hasta "Stockholm" pasados eso sí, por el filtro de Philippe Garrel y Jim Jarmusch, quien además ejerce de productor ejecutivo. Una obra eminentemente intima, melancólica y apasionada, destinada a capturar ese efímero momento en que se despierta el sentimiento del amor. Es decir, el enamoramiento en su forma más visceral y desatada. Difícil misión la suya, que sin embargo, Klinger logra retener y plasmar a partir de un texto embriagador, una construcción narrativa fracturada que combina los puntos de vista de la pareja protagonista y un exquisito tratamiento formal en el que tienen cabida múltiples formatos y texturas. Un cúmulo de virtudes que elevan "Porto" a una obra sorprendentemente madura, que levita sobre reflexiones tan hermosamente poéticas como expansivas. El acto de amar como algo que pasa, no que se hace, el sentimiento de pérdida como aquello que no se puede perder y en definitiva, la experiencia del enamoramiento como un momento de vida que abraza una dimensión que supera nuestra existencia en la realidad y que difícilmente podamos volver a alcanzar. Dividida en tres capítulos, conducido el primero por la mirada de él, el segundo por el de ella y el tercero por la unión de ambas, es decir, por el acto del sexo, "Porto" es una obra de orfebrería que emplea todas aquellas texturas que hoy día nos brinda el celuloide: del super 8 a los 35 milímetros pasando por los 16 mm. Una oda al grano que presenta además la gran novedad de variar los formatos con un estilo subversivo nunca visto. Con todo ello, "Porto" es una obra de obligada experimentación, destinada a quedar eternamente impregnada en el corazón del espectador. Más aun si nos atenemos que supone una inmejorable despedida para el prematuramente fallecido Anton Yelchin en la que supone, una de sus más memorables caracterizaciones. Touché.

4. I'M NOT YOUR NEGRO
Sección Oficial
Con una consciencia cinéfila sorprendente y un trabajo de archivo apabullante, el nominado al Oscar Raoul Peck se ubica a camino entre la ficción y realidad para poner imágenes a las palabras inconclusas de James Baldwin e intercalarlas entre presente y pasado para demostrarnos así que la historia no es aquello que dejamos atrás, sino aquello que nos viene acompañando siempre. Como dice Angela Davis, "vivimos en una sociedad con una falta de memoria impuesta, una sociedad que depende de la amnesia pública". Los recientes abusos de Ferguson transcurren en la misma linea temporal que la revuelta por Rodney King o la marcha de Selma. Los asesinatos de Marthin Luther King Jr, Malcolm X o Medgar Evers proceden del mismo odio e irracionalidad que los que se han perpetuado en los últimos años y han dado pie a que el movimiento de Black Lives Matter sea más crucial que nunca. Eliminando la temporalidad, el concepto de la historia como algo encapsulado en el tiempo que conviene olvidar, "I am not your negro" la deconstruye y le dota de la fuerza y respeto que siempre deberíamos mostrarle. Todo ello aderezado con el mensaje que siempre ha defendido David Simon tanto en "The house I live in" como en "The Wire" y que antes que él ya defendieran Stockley Carmichael y el propio James Baldwin: "El racismo no es una cuestión de actitud, es una cuestión de poder".

5. KÉKSZAKÁLLÚ
Sección Oficial
Su impronunciable título nos remite en húngaro a "El castillo de Barba Azul", única ópera concebida por Béla Bartók en 1911 que en su momento se presentó libremente inspirada en el cuento de hadas de Charles Perrault. Es el punto de inspiración sobre el que emerge la entrañablemente marciana, pero ante todo ocurrente, ingeniosa y estimulante "Kékszákallú" del argentino Gastón Solnicki, un objeto fílmico no identificado a camino entre el inclasificable tratamiento absurdo por el que destaca el cine de Martin Reijtman y el inconfundible ejercicio de metacine que distingue la obra de Matías Piñeiro. La vulnerabilidad y crisis existencial que atañe a los jóvenes de 18 años cuando deben decir un futuro el cual ni tan siquiera son capaces ni imaginar, es su tema principal. El que da pie a un particularísimo WTF rebosante de situaciones desconcertantes que serpentea sin prisa pero sin pausa por su singular y minimalista universo. Hablamos de una comedia desbocadamente lúcida que dinamita la narración clásica como tal, en la cual ni tan siquiera tenemos claro quien es su protagonista o si de hecho, lo tendrá. Secuencias sin aparente correlación que sin embargo se encadenan para dotar finalmente de un significado clarividente a la obra: y éste no es otro que el de un inclasificable coming of age que se sale de la norma a todos los niveles. Prepárense.

6. GOLDEN EXITS
Sección Oficial
"Golden Exits" indaga en tres parejas brooklynitas entradas en los 40 y como emerge su soterrada infelicidad desde el momento en que la joven Naomi pasa a formar parte de su día a día. Una fábula urbanita, concretamente neoyorkina, que como irónicamente nos sugiere su título una vez vista la película, ahonda en la quimérica búsqueda de vías de escape ante la crisis de los 40 que sacude a la vida en pareja no solo de la clase acomodada, sino más bien 'cultureta' y supuestamente artística. La pérdida del deseo como gran estigma de la apatía a la que su vida diaria se ve sumida. La recuperación del mismo, como ese inalcanzable anhelo. Alex Ross Perry, director de "Listen Up Philip" y "Queen of Earth", es una nueva luminaria del cine independiente made in USA que sigue la estila de los Wes Anderson y Noah Baumbach. Su nueva y genial película, que una vez más, vuelve a encumbrar el empleo del primer plano y los 16 mm, es la prueba definitiva.

7. HERMIA & HELENA
Panorama
"Hermia y Helena" significa la tercera entrega del particularísimo proyecto sobre Shakespeare que está comandando el argentino Matías Piñeiro. Magnífica película que al igual que "Viola" y "La Princesa de Francia", sus soberbias antecesoras, es capaz de llevar a un tótem de la dramaturgia a su propio terreno, y todo ello sin morir en el intento. Es la guinda definitiva a una trilogía que fusiona el registro teatral con el literario para sumergirnos en un sinuoso juego de máscaras en el que el arte, la música y el romance colidan haciendo emerger una serie de metacomedias de múltiples capas ante las que resulta imposible no caer rendido. En el caso de "Hermia y Helena" hablamos de una genuina oda a "Sueño de una noche de verano" que es, a la manera de las películas de Noah Baumbach, una historia simple, íntima, sencilla. Un relato de maduración sobre mujeres perdidas, que, como todos, temen el siguiente paso que uno debe dar en la vida. Camila es una chica que debe dejar atrás Buenos Aires para internarse en un Nueva York (lo que refuerza la sensación de estar dentro del cine del autor de “Frances Ha”) que le parecerá extraño y fascinante y a la vez lidiar con la nostalgia de su vida en Argentina, la ausencia de novio y amigas, las nuevas experiencias, los cambios. Y todo esto está contado sin subrayados melodramáticos, sin grandes momentos catárticos, sin estridencias ni trampas de guión. Piñeiro se limita a dejar discurrir su cámara sobre los personajes, a captar sus conversaciones con naturalidad para ofrecernos una composición directa, espontánea y con la profundidad que tienen las grandes lecciones vitales.

8. BITTER MONEY
Sección Oficial
Es para nosotros el Wiseman oriental y por descontado, una de las más importantes figuras del cine documental. Quienes conocéis al maestro chino, sabéis a lo que me refiero, quienes no, ya podéis ir empezando por dedicarle 7 imprescindibles horazas a "West of the Tracks". En el caso de su nuevo documental, Wang Bing reflexiona acerca del monstruoso proceso de capitalización de China, de la importancia que a día de hoy ha adquirido el dinero en el país asiático, cuando a lo largo de su historia, marcada por el comunismo, nunca lo ha hecho. "Bitter Money" sigue a tres jóvenes en el momento que dejan su Yunnan natal para trabajar por primera vez en la ciudad más laboralmente activa de la costa Este de China. Sueños rotos, morales corrompidas y bolsillos vacíos son el leit motiv de la nueva y contundente joya expositiva de Wang Bing, quien en la arrolladora "Bitter Money" abandona el paisaje rural al que sus últimos trabajos nos habían transportado para penetrar en la precariedad urbana y laboral que sacude la China de hoy. Nunca mejor dicho, trabajo de chinos.

9. LO MÍO Y TÚ (YOURSELF AND YOURS)
Panorama
Con "Lo tuyo y tú (Yourself & Yours)", el maestro surcoreano nos brinda su particular spin off de una de las obras cumbres del maestro Luis Buñuel, "Ese oscuro objeto del deseo". Y claro, como era de esperar, el suyo es otro de los grandes títulos del festival, una nueva genialidad que en lo que a reflexión sobre las relaciones humanas se refiere, se siente tan lejos, tan cerca, de joyas como "La Reconquista" o incluso "Toni Erdmann". Hong Sang-soo continúa explorando la vida en pareja a través de su misteriosa y entretenida nueva película, y lo hace desde un hilarante desdoblamiento de identidades sobre la figura principal que levita "Lo tuyo y tú (Yourself & Yours)". Ella es Minjung (o una mujer idéntica a ella), y a su alrededor, tres hombres que la buscan y desean. En efecto, como de ella podríamos esperar, estamos ante una reveladora e inteligentísima reflexión sobre la vida conyugal con la que el maestro Hong nos vuelve a aleccionar. Un jocoso, pero ante todo, agudo y perspicaz divertimento que sin embargo, construye momentos de intimidad cuya sinceridad y veracidad se siente tan real y natural como la vida misma. Y todo ello, partiendo desde la más irrefrenable simpatía y estimulante ironía. Una nueva genialidad que, como bien mandan los cánones de la firma autoral en que se enmarca, tiene además el singular valor añadido de reflejarnos el alma y corazón de su padre y autor. Joyaza.

10. CERTAIN WOMEN
Panorama
Insobornable musa del auténtico cine indie, caracterizada por su capacidad para desnudar y naturalizar su cine con su inconfundible crudeza, única en el universo en tener el descaro de rodar un western en 4:3, Kelly Reichardt vuelve a escena con "Certain Women". De la mano de Kristen Stewart, Laura Dern y nuevamente Michelle Williams, la directora de las radicales e igualmente magníficas "Old Joy" y "Wendy & Lucy" adapta a la gran pantalla las historias cortas de Maile Meloy sobre gente que vive en un pueblo pequeño y remoto. Y lo hace para brindarnos un retrato indeleble de mujeres independientes en desacuerdo con su entorno rural que es enmarcado por un poderoso y detallado trabajo de fotografía que bien debería haberle valido, como mínimo, la nominación a una estauilla. Musas. Ante cámara y tras ella. Obra mayor.

11. LA ALTA SOCIEDAD (MA LOUTE)
Panorama
Sus dos abrumadoras secuencias iniciales funcionan como la perfecta síntesis del giro de 180º en el que Bruno Dumont confirma haberse embarcado desde “P’tit Quinquin”. Por un lado, “Ma Loute” supone la confirmación de que su mirada apunta ahora hacia la tragicomedia más burlesca y descerebrada. Por el otro, el significativo cambio que imprime en su tratamiento a nivel formal. De la aspereza y crudeza con la que texturizaba sus imágenes pasamos a la elegante definición, tan pulcra y nitida como saturada, con la que 'pinta' su nueva película. De trabajar siempre con actores no profesionales ha emplear estrellas de renombre (algo que lleva haciendo desde "Camille Claudel 1915" para la que ya contó con Juliette Binoche). Y en medio de todo ello, la gran novedad nos la brinda el hecho que por vez primera hace acto de presencia la clase alta acomodada y por defecto, la lucha de clases. Merecedora del Giraldillo de Oro en el pasado Festival de Sevilla, "Ma Loute" es una obra excesiva y surrealista en todos los sentidos. Una propuesta definitivamente valiente y arriesgada, rebosante de contrastes, que se siente tan grotesca y desmadrada como sublimemente hermosa. Menuda es. Unica en su especie.

12. AUSTERLITZ
Panorama
Sergei Loznitsa se está convirtiendo por méritos propios en una de las voces más únicas e incontestables del documental europeo. Su insobornable mirada nos ha acompañado durante dos ediciones del Atlántida Film Fest para cuestionarnos el pasado, presente y futuro de la madre Rusia a través de su relación con Ucrania y la propia fragmentación de la Unión Soviética. En "Austerlitz" en cambio, pone su incisiva cámara en el turismo masivo que ha invadido lugares como el campo de concentración de Auschwitz, una de las muestras tangibles de la insondable crueldad humana. Quién nos iba a decir que décadas después este campo de extermino humano nos demostraría que es capaz de albergar otro tipo de horror: el de la banalización del mal. Muy alejado de la definición que Hannah Arendt nos dio para intentar describir la pasividad con la que muchos funcionarios nazis se sumaron a esa maquinaría terrible, ahora vivimos otro tipo de banalización. Y ésta no es otroa que la que produce el olvido de nuestra historia o la falta de sensibilidad en una sociedad que está abusando del poder democrático de retratar. Porque el problema no está en cómo nos retratamos, si sonriendo, solemnes o de cualquier otra forma, si no cuando esos monumentos históricos que sirven para recordarnos un pasado que nos empeñamos en olvidar (miren ese auge la ultraderecha en Reino Unido, Francia u Holanda mismamente), se convierten en una parada más en la ruta turística, arrebatándoles todo su significado para convertirlos en un parque de atracciones donde hacer la foto de turno de para mostrarla a la vuelta de las vacaciones. ¿Por qué va la gente a estos lugares? ¿Qué están buscando?
