¿Qué demonios ver en Sitges 2013?
Abarcar lo inabarcable sin enloquecer en el intento. Es la misión (¿imposible?) de este particular guía de autoayuda que os proponemos para lidiar con un festival que presenta más de 300 títulos en proyección, con una Sección Oficial de 42 títulos, y lo más importante, con las más arriegadas, controvertidas, innovadoras y concienciadas miradas que han rondado el circuito festivalero durante este último año. Es decir, para dar y tomar. 33.000 entradas vendidas y sumando. Bendita locura....¿pero qué demonios ver en Sitges 2013?
SECCIÓN OFICIAL
El corredor sin retorno que Sitges supone este año abrirá fuego con "Grand Piano", un thriller trepidante, hábil y tremendamente estiloso que llevará a más de uno a tener la sensación de que es un Brian de Palma en plena forma quien juega a ser Alfred Hitchcock tras la cámara, y no quien realmente lo hace, el español Eugenio Mira. Elijah Wood tocando el piano probablemente se traduzca en la inmejorable antesala para disfrutar de propuestas oficiales tan desatadas como "A Field in England", una peli lisérgica, de época, protagonizada por unos desertores de guerra que ingieren unas setas alucinógenas, desenfundan la espada y se les va la olla. Lo sabemos, suena (y sabe) bien, mejor aún, reconociendo al director de "Turistas" y "Kill List" tras la cámara. No lo tenemos tan claro, sin embargo, con "A Glimpse into the mind of Charlie Swam III", donde el habitual guionista de Wes Anderson, Roman Coppola, se desmelena con una fantasía surreal, excesiva y desbocada protagonizada por Charlie Sheen (no podía ser otro), Jason Schwartzman y Bill Murray. Si el viaje resultará alucinante o una insoportable pesadilla, queda aún por confirmar.
También llegarán a Sitges dos de las grandes protagonistas (aunque por motivos bien diferentes) de la medianoche del reciente Festival de Toronto. "Afflicted" triunfaba al estilo found footage, presentando a Internet y la monstruosa descomposición humana como principales estiletes. No es el caso de la agreste "All cheerleaders must die", estamos ante una batalla sobrenatural entre cheerleaders que culmina en una noche plagada de mutilaciones a cargo de Lucky McKee, director de "The Woman" y "Red". Lo sabemos, ambas son carne de nuestro amado festival. Y también lo es, aunque con credenciales bien diferentes, la hebrea "Big Bad Wolves", un thriller extraño, divertido, agudo, definitivamente agresivo, bellamente fotografiado y profundamente inquietante, que tras causar furor en el Festival de Tribeca, probablemente ya tenga en ciernes su remake americano (al menos presenta todas las credenciales necesarias para ello).
Cambiando de tercio, que no de sección, la alienación de la clase alta y sus terroríficas consecuencias son el pilar sobre el que se sustenta "Borgman", una inquietante y surreal comedia de horror social enfermizamente jocosa que bien podríamos definir como un cruce entre "Boudu salvado de las aguas" y un "Canino" rodado por Roy Andersson. Álex van Warmerdan llega a Sitges tras competir en Sección Oficial del Festival de Cannes y ser seleccionada por Holanda como candidata al Oscar. Un valor seguro como también lo es el sórdido, sádico y salvajemente hermoso destilado de "Drive" que un insobornable Nicolas Winding Refn nos propone con "Only God Forgives", el entrañable rollo hipster y el estimulante coqueteo con el más absoluto snobismo que poblan la trama de una película curiosamente triste y brutalmente divertida como resulta el particular "Crepúsculo" de Jim Jarmusch en "Only Lovers Left Alive" o como no, "El Árbol de la Vida" del director de "Vals con Bashir". "The Congress" se siente imperfecta, errática, repetitiva y desproporcionada, pero no se equivoquen, lo que podría resultar una dramática catástrofe con delirios de grandeza acabará por convertirse en una futura y mastodóntica obra de culto.
Precisamente como también lo acabará siendo el ansiado retorno del director de "Primer". "Upstream Color" es una mirada prodigiosamente arriesgada y brillantemente pulcra, que se palpa y te empapa, que se siente y te conmueve, que te sumerge y te sorprende. Extremadamente enigmática, extraordinariamente críptica, estamos ante una de esas pocas muestras que te dejarán con cara de póquer, que la disfruta tanto alguien que no la entiende como aquel que cree entenderla, porque al fin y al cabo, todos la sienten. Tiempo al tiempo.
Y tampoco podemos dar la espalda a "Coherence" ni "Cheap Thrills". La primera por ser definida por nuestros amigos de Badass Digest como un "Futurama" en mumblecore, la segunda por ser la comedia negra que triunfó en el pasado Festival South by Southwest de Austin. Ante tan insobornable garantía de diversión y calidad no hay nada que objetar. Y si no, que se lo pregunten a los fans de "Attack the Block". Pero como las alegrías no vienen solas, también esperamos disfrutar (o más bien, sufrir) el retorno de Marina de Van a Sitges. La directora de "En mi piel" (ver online) vuelve a incurrir (y profundizar) en el género rey con "Dark Touch", una maliciosa y perversa incursión en las posesiones (tema estrella del festival) que como bien nos indican nuestros amigos del Festival de Sevilla, emparenta a su directora con la obra de Claire Denis, Bruno Dumont y François Ozon en el considerado nuevo cine francés du corps. Y que decir de "Hooked Up!", la primera película rodada íntegramente con un IPhone, dirigida por el español Pablo Larcuen y producida por Jaume Collet Serra. O de ver que el Poltergesit del nuevo milenio ya tiene su segunda entrega lista para reventar aforo en un festival que difícilmente recuerde una propuesta tan particularmente divertida y terroríficamente tremenda como su antecesora "Insidious".
Otro de los nombres propios que más sonará en Sitges 2013 será, sin duda, el de nuestro psicomago favorito. David Carradine, Salvador Dalí, Orson Welles, Mick Jagger, Dan O'Bannon, H.R. Giger y Moebius bajo la dirección de Alejandro Jodorowsky. Una superproducción cuyas cotas de ambición sobrepasaban todos los límites. Un sueño que se derrumbó antes de poder alzarse en "Jodorwky's Dune". Su particular "Lost in la Mancha" encuentra en su biografía imaginada ("La Danza de la Realidad" supone la vuelta al cine de Jodorowsky 30 años después) el mejor complemento posible para brillar con luz propia en un festival hecho a su medida.
Y no podíamos olvidarnos de nuestra niña bonita. Los directores de "Amer" (ver online) vuelven a la carga con su segundo largo, "L'Etrange Couleur Des Larmes De Tons Corps". Quienes pudieron experimentarla en Locarno aseguran de ella que es igual de fascinante y aún más pesadillesca que su imprescindible antecesora (no nos hace falta saber más para seguir creyendo). También confiamos en "Magic, Magic", una hilarante y lisérgica road-movie que supone un retorno a lo grande de Michael Cera en su nueva colaboración con Sebastian Silva, director de "La Nana". O en "Real", película que, pese a su tibio recibimiento en Toronto y Locarno, merece su debido protagonismo por significar el retorno de Kiyoshi Kurosawa al cine fantástico. Mucho más novedosa resulta la definitiva incursión en el terror de Brillante Mendoza con "Sapi" tras coquetear, y de que manera, con el género rey, a través de la turbia "Kinatay"(ver online). Lo suyo, como no, también son las posesiones esta vez.
Y si nos ponemos en plan carnívoros (o más bien caníbal), toca comprobar si realmente estamos ante el "Holocausto Caníbal" de Eli Roth con "The Green Inferno" o, el remake yanqui de "Somos lo que hay" ("We are what we are") es tan fiero como lo pintaron a su paso por la Quincena de Realizadores.
SECCIONES PARALELAS
¿Pero aparte de las 42 pelis que completan la Sección Oficial qué? Pues podemos encontrarnos con "Algunas Chicas", algo así como "La Ciénaga" rodada por David Lynch, aunque salvando las distancias. Propuesta tan ambiciosa y probablmente pretenciosa, como epatante e indiscutiblemente descarada. También podemos llevarnos un susto con "Bad Milo", una grotesca comedia de horror que cruza "The Human Centipede" con los "Gremlins". Una incógnita mucho más imprevisible y temeraria de lo que resulta la gran sensación low-cost del año, "The Dirties". La ganadora del último Slamdance articula al estilo "Otel.lo" un "Elephant" en clave comedia gamberra, rebosante de guiños cinéfilos, pero que también se siente socialmente concienciada cuando debe serlo. Un valor seguro como también lo son "Escape from tomorrow" y "For those in Perill". Una por significar la primera película de la historia rodada de forma clandestina (y lynchiana) en Disneyworld. La peor pesadilla que Disney pudiera imaginar promete embarcarnos en un viaje posmoderno, surrealista (y en blanco y negro) a las entrañas de la "familia" del entretenimiento. La otra, gracias a su triunfal paso por Semana de la Crítica de Cannes, donde fue señalada como la heredera natural de "Bestias del Sur Salvaje" gracias a su implacable personalidad e impenetrable carisma.
Fuera de sección oficial también tendremos la sensación de tener a Claire Denis dirigiendo su "Memento", de ver al Darren Aronofsky de "Pi" adaptando a Dostoievski o a Monte Hellman trincándose un Almuerzo Desnudo. Hablamos de la rompedora adaptación que Denis Villeneuve dedica a José Saramago con "Enemy". Y ojo, que de Canadá también nos llegan dos inclasificables "Thelma y Louise" pasadas por el filtro de "Last Days" bajo la cámara de Denis Coté. Ellas son "Vic+Flo ont vu un ours". Rompedor film estrenado en la última Berlinale que tuvo a Jafar Panahi, Hong Sang-soo o David Gordon Green como ilustres rivales en sección oficial. Nombres propios que en Sitges volverán a ser compañeros de viaje con "Closed Curtain", "Nobody's Daughter Haewon" y "Prince Avalanche".
Pero aquí no acaba la cosa. No podemos obviar que la droga más bestia del mercado la vende Johnnie To. Así es, si lo que buscas es disfrutar de un buen colocón (cinematográfico, en este caso), no parece haber mejor opción que "Drug War", un thriller ultraviolento sobre la mafia del narcotráfico que promete obsequiarnos con la versión más salvaje (y estilosa) del director de "Election". Y aunque se situe en sus antípodas, también está entre nuestras favoritas "Gente en Sitios", un relato coral y caleidoscópico, que va de la comedia al cine social, o incluso el terror, en el que Juan Cavestany vuelve a honrar el espíritu low cost. Tanto en Toronto como en San Sebastián ha causado auténtico fervor. Sitges no puede ser menos.
Avisados estáis también con "Interior, Leather Bar". El "Cruising" de William Friedkin en ojos de James Franco es porno gay avant-garde que te dejará sin palabras. Como probablemente también lo hará "Les Rencontres d'apres minuit", una "fantasiosa, poética y profundamente sexy ópera" (así es como nos la presentan) en la que tienen cabida una fiera de la interpretación como Béatrice Dalle y una estrella del fútbol como Éric Cantona.
Pero puestos a variar, Sitges también nos brindará su particular homenaje a "Moby Dick". Inspirada por la novela de Herman Melville, "Leviathan" es según Ioncinema uno de los mejores 16 documentales del año, una sobrecogedora experiencia sensorial merecedora del Premio FIPRESCI y una Mención Especial del Jurado en el Festival de Locarno que desembarca en Sitges tras concursar en Sevilla el pasado año. Y para orcas la de "Blackfish", la transgresorá versión oscura (y adulta) de "Liberad a Willy" coge aires de "Grizzly Man" y viene en forma de docuthriller, precedido de una gran éxito de público y crítica en el último Festival de Sundance.
Lo sabemos, esto resulta el cuento de nunca acabar pero es que hay mucho que contar. Siguiendo por el Sheakespeare de guerrilla de Joss Whedon. Sí, el mismo Joss Whedon que ha dirigido "Los Vengadores" con un presupuesto de 200 millones de dólares recuadando más de 1 billón en todo el mundo y el mismo Joss Whedon que, ni corto ni perezoso, saborea las miles del éxito rodeándose de sus amigos más cercanos y revisionando el "Mucho ruido y pocas nueces" de Shakespeare desde el patio trasero de su casa en tan solo 12 días de rodaje....y como no, en blanco y negro.
Y también estarán De Palma y su "Passion", una obra marcada por su impureza pero también por la pureza de un genio llamado Brian que, con este deshinibido thriller erótico, alcanza la cumbre de su cine perfectamente plasmado en una de las secuencias más memorables de su entera filmografía. Otro de los nombres propios será sin duda el del director de "Love Exposure". "Why Don't You Play in Hell?" es Sion Sono en estado puro, o lo que es lo mismo, una “Superocho” de yakuzas rodada por Tarantino con multireferencias a "Election", "Cinema Paradiso" o como él mismo la define: su personal "Kill Bill". Y por su fuera poco, también trae bajo el brazo su mastodóntico y anhelado "Bad Film", lo que supone 150 minutazos de abrumador delirio con los Tokyo Gaga como reyes de la fiesta.
Y quien quiera echarse a la carretera en plena madrugada triunfara con "Wold Creek 2". Parece ser Rob Zombie quien está al volante pero no se confundan, vuelve a ser el australiano Gregg Mclean quien conduce la secuela más salvaje y tronchate posible de su excelente antecesora (ver online).
Así acabamos, de Sion Sono en plan Tarantino a Gregg McLean recordando a Rob Zombie, pasando por ver a Godard en 3D, por flipar con el fin del mundo según Edgar Wright ("The World's End"), por dar con el significado de la existencia humana según Terry Gilliam ("The Zero Theorem"), por disfrutar del "Battle Royale" de Takashi Miike ("Lesson of the Evil"), del "Amour" experimental de Philippe Grandrieux ("White Epilepsy"), de un documental dedicado al director de "Amanecer Rojo", "Conan, el bárbaro" o "El Gran Miércoles" ("Milius"), de un fantástico Leopardo de Oro dirigido y protagonizado por Jean-Claude Brisseau ("La fille de nulle part") o según nos advierten desde el propio festival, con una de las experiencias cinematográficas más polémicas del año ("The Rambler"). Semejante locura no podía acabar de otra forma que no fuera con "The Sacrament", es decir, lo que viene a ser el suicidio colectivo según Ti West.
Y no, no nos queda otra salida que no sea enloquecer en el intento. Amén.