Highway to Hell: América sobre ruedas
América, la tierra de las oportunidades y de los sueños, del capitalismo y la hamburguesa. América, pura contradicción y fascinación. Si un país ha conseguido a través de su cine que imaginemos sus paisajes y deseamos trasladarnos a ellos, ese es Estados Unidos. ¿Quién no ha querido recorrer la ruta 66 en un descapotable? ¿Quién no ha deseado vivir el sueño americano? Con todas sus fallos, y aciertos, la tierra de Obama es un país que la gente ama y odia a partes iguales y recorrer sus carreteras supone su inmejorable ¿y desolador? retrato. En Filmin de hecho,poseemos inmejorables ejemplos de ello y con motivo del estreno de "Coche Policial" en nuestro catálogo, que llega apenas un mes después de causar furor en Sitges y tan solo dos días después de ganarse al público de un Festival de Gijón que por cierto, actualmente sigue aún en acción. Highway to Hell y como quien diría, of the United States.
Dos niños encuentran un coche de policía en medio del campo y con las llaves puestas. No tardan ni un instante en darse una vuelta. El problema es que el vehículo pertenece a un sheriff de moral dudosa, que se lanza a la carretera para darles caza mientras constantemente los acosa con una misma pregunta: ¿habéis abierto el maletero?
Las fantasías preadolescentes difícilmente han llegado a resultar tan contundentes, carismáticas y entretenidas en la gran pantalla como lo son en "Coche Policial", donde el futuro director del nuevo "Spider-Man", Jon Watts (desde ya, una nueva y prometedora pista a seguir) nos lleva de ruta por un escenario, un árido paisaje americano, adrenalizado por el espíritu de Amblin (no almibarado en este caso). Con ecos tanto de "Malas Tierras" como de la literatura de Jim Thompson, cuyo descarnado discurso coming of age bien podríamos emparentarlo con el que los hermanos Coen nos brindaran en la épica "Valor de Ley", cuyo abyecto trayecto bien podría llevarnos a un asalvajado universo aventurero de Mark Twain, así como al discurso del "Mud" de Jeff Nichols o incluso a "Un Mundo Perfecto" de Clint Eastwood, Watts sin embargo incide en el eterno conflicto entre inocencia y corrupción que dibujaban muchos de los míticos western clásicos (inevitable pensar en Sergio Leone) así como en las highway movies americanas de los años 70. Hablamos de una historia destilada y minimalista que se mantiene fiel a un tono cómico que resulta tan negro como sutil, hasta que nos lleva a su amargo y demoledor final. El de un thriller enraizado en el paisaje americano y con un Kevin Bacon transformado en un psicópata autoritario, cuya vil y temeraria figura directamente evoca al Coyote (sí, exacto, es lo que estáis pensando, hablamos del mismo Coyote que sigue a la caza de Correcaminos). Cuando la disfruten y la vean, nos entenderán.
Es uno de los más grandes westerns jamás rodados, la obra cumbre de John Ford y su actor fetiche, John Wayne. "La Diligencia" merece un lugar único y especial en esta selección ya que hablamos de un western que recorre las entonces futuras, más bien supuestas, tierras de abundancia que prometía el vasto y árido paisaje que distingue los Estados Unidos. Una inmejorable piedra de toque para el emblemático subgénero de la road movie norteamericana, ya que a diferencia de otros westerns, "La Diligencia" se desarrolla plenamente en la carretera y es que es su largo, duro y peligroso viaje sobre cuatro ruedas el que quien construye su estructura narrativa, en la que una pequeña comunidad, y el papel de cada miembro (entre ellos, un fuera de la ley en busca de venganza, una prostituta a la que han echado del pueblo, un jugador, un médico, la mujer embarazada de un militar y un sherfiff) no solo orquestra este emblemático trayecto, si no que nos radiografía los principales estigmas y estereotipos sobre los que entonces se regía (y actualmente se rige) su sociedad. Una inmejorable forma de empezar.
CARRETERA ASFALTADA EN DOS DIRECCIONES
Fue la sucesora natural de "Easy Rider", la semilla que hizo brotar nombres como Martin Scorsese, Brian De Palma, Peter Bogdanovich o Francis Ford Coppola. Antes de producir los "Reservoir Dogs" de Tarantino y tras ser 'iniciado' por Roger Corman, Monte Hellmandesconcertaba y fascinaba a partes iguales con "Carretera asfaltada en dos direcciones". Para unos, la american-road-movie que rodaría Bresson, para otros, un drive-in digno de nouvelle-vague, un "A todo gas" en las épocas de 'haz el amor y no la guerra' para el público palomitero, o la semilla natural de "Rubber" para todo fan de Sitges. En definitiva, una icónica cult-movie que también es la mejor road-movie de todos los tiempos. Aquella que marcaba tanto el final de la errática década de los 60, así como el comienzo de aquellos gloriosos 70 para el cine independiente de Hollywood.
No obtuvo un importante éxito de público, pero si de crítica. Su singularidad y estilo fuera de toda norma, auguraban a una promesa sin ningún interés por ganarse el favor de la taquilla, y sí por establecer un universo propio. En la desesperada huida de un asesino en serie y su novia adolescente, Terrence Malick retrataba un país a la deriva, en la búsqueda de la propia identidad, oscilante entre sus mitos derruidos del pasado y un futuro sombrío. Eran "Malas Tierras" o lo que es lo mismo, la sucesora de "Bonnie & Clyde", así como el origen de "Asesinos Natos" o "Corazón Salvaje". En definitiva, la película que sienta las bases de la insobornable mirada de Malick. La descripción de la belleza de la naturaleza en clara oposición a la ambición y crueldad humana.
Clásico incuestionable de la historia del cine, cima de Wim Wenders y referente absoluto de las road movies. Esa apasionante visión sobre América donde hay tomas totales del escabroso Oeste, reliquias del cine de John Ford y Raoul Walsh, polvorientas vías de trenes, fotografías e imágenes que comentan la ausencia de palabras, caminos y cruces de carretera "en donde uno se siente perdido como en medio de un bosque" y no sabe qué dirección seguir. Y claro, es lo que le pasaría al Oscar. Que se perdería en el camino. ¿Demasiado lío? Lo mismo da, emoción a flor de piel.
Paradigma indiscutible del cine independiente norteamericano. Marcó una época y a toda una generación de cineastas. Jim Jarmusch, que por entonces ya había revelado su insobornable visión del cine en "Permanent Vacation" y tal y como hizo Cassavetes dos décadas antes, demostraba que se podía hacer cine de excelente factura con un presupuesto ínfimo y muchísimas ganas. "Extraños en el paraíso" es una icónica road movie única que cuenta la historia de Willie, húngaro residente en Nueva York, su amigo Eddie y la prima del primero, Eva, en el nuevo mundo ubicado en Nueva York, donde asistimos al inicio de la relación entre los protagonistas que por cierto, empieza a cocerse en la periferia de la Gran Manzana y desemboca en el 'Paraíso' de Florida, donde asistimos a su original desenlace para definitvamente darnos cuenta de que sus memorables secuencias de carretera son tan sólo el leit motiv de esta hilarante historia.
Inolvidable cult movie de los 80. Antes de que Rutger Hauer empuñara la recortada como el vagabundo Hobo, lo hizo como el sanguinario autoestopista John Ryder, y a la caza de C. Thomas Howell. Robert Harmon dirigió una carismática muestra de suspense, típica de los años 80-90, en cuya simplicidad radicaba su efectividad. algo que lamentablemente, Dave Meyers no lograría en su nueva versión de 2007, muy a pesar de contar con Sean Bean en plan psicokiller o con Eric Red, quien precisamente también escribió la versión original) en el guión.
Walter Salles adapta la icónica novela de Jack Kerouac que, escrita como un monólogo interior y basándose en los viajes que el propio Kerouac y sus amigos hicieron por los Estados Unidos y México entre 1947 y 1950, contribuyó a la mitificación de la ruta 66 y fue considerada la obra definitiva de la generación beat. Recibiendo su inspiración del jazz, la poesía y las drogas, "On the road" fue, es y será, uno de los clásicos más influyentes del siglo XX, reeditándose hoy día a un ritmo de 100.000 copias anuales y siendo considerado por la revista Time como una de las cien mejores novelas en inglés editadas desde el nacimiento de la revista. Gafas de sol, jazz, carretera y manta. Comprobamos que Kristen Stewart no es una santa...más bien una suelta. Cool hasta decir basta.
En la merecida ganadora del Premio Internacional del Festival In-Edit Beefeater 2014 Gruff Rhys (de Super Furry Animals) parte en busca de John Evans, un ancestro suyo que abandonó Gales en 1792 para buscar a una tribu de nativos americanos que –supuestamente– hablaban galés. Rhys rehace su aventura a lo largo y ancho del American interior mediante guasa, fantasía, PowerPoints y mucho pop. Esto es un mito que se transforma en una serie de charlas-con-música que acaban mutando en libro, app y película. Esta es una de esas grandes criptohistorias. Rhys la cuenta con gigantesco sentido del humor, pasión y un simpático muñeco de felpa: John Evans. Es un tour de investigación (Rhys descubre cosas según avanza por el Misisipí) donde aprenden igual protagonista y público. Y es tan divertido y gozoso.
Wendy se dirige hacia Alaska para incorporarse a un nuevo y lucrativo trabajo en una fábrica de conservas de pescado, con la única compañía de su perra Lucy. Cruzando el estado de Oregón, su modesto Honda Accord de los 80 se niega a continuar. Con este aparentemente insignificante incidente se inicia el calvario de esta heroína sin épica que se asoma al precipicio. Y es que esta carismática y contundente mirada de Kelly Reichardt es un excelente ejemplo del auténtico cine indie yanqui, un crudo y descarnado retrato de la vida en los márgenes de Norteamérica en la que Michelle Williams y su perra Lucy se bastan para absorber todos nuestros sentidos sin dejar en ningún momento que su devastadora historia se interponga entre nosotros y los personajes. Carretera o en este caso, manta.
Obra iniciadora del movimiento New Queer Cinema que bien podríamos definir como el Own Private Idaho de Gregg Araki. "Vivir hasta el Fin" se estrenó en Sundance en el 1992 siendo candidata al Gran Premio del Jurado. Sus portagonsitas, dos seropositivos, uno chapero y otro crítico de cine, que deciden iniciar un viaje desenfrenado en coche. En este particular road movie acompañaban a Craig Gilmore y Mike Dytri otras figuras del cine alternativo como Mary Woronov (quién apareció en varias filmaciones de Andy Warhol) o Paul Bartel. Tras conocerse y enamorarse, se echan a la carretera en un vertiginoso trayecto a la búsqueda del placer y de la emoción extrema. Su único lema es "que le den al mundo" y en su camino no dudan en traspasar todas las barreras que se les presentan con tal de poder sentir que han elegido y el país en el que viven, 'su querida' América no les deja: vivir hasta el fin.
Un puente entre las dos grandes ciudades de América: Los Ángeles y Nueva York. La vida de Bree, una transexual que lucha por conseguir un cambio de sexo completo, da un drástico giro cuando una esporádica relación heterosexual del pasado le confiesa que tuvo un hijo suyo. "Transamérica" es un viaje (interior tanto como exterior) a la libertad, un dulce retrato de la pluralidad sexual y la aceptación propia y ajena. Si por algo se caracteriza NYC dentro de la maraña de estados y leyes que es Estados Unidos es su carácter progresita en cuanto a legislación de las minorías sexuales. Un espíritu que recoge a la perfección la película dirigida por Duncan Tucker y conducida por la pletórica Felicity Huffman.
BONUS TRACK: El MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO / RATAS A LA CARRERA
Spencer Tracy encabeza un reparto increíblemente divertido que cuenta con los mejores cómicos de Hollywood (Milton Berle, Sid Caesar, Buddy Hackett, Ethel Merman, Mickey Rooney, Dick Shawn, Phil Silvers, Terry-Thomas y Jonathan Winters) en una película loquísima con apariciones especiales de todos los bromistas y bufones del ramo, desde Don Knotts y Jerry Lewis hasta The Three Stooges. Nominada a los 6 Oscars, "El Mundo está loco, loco, loco" es una experiencia tan mítica como explosiva, en la que ocho automovilistas que van de vacaciones comparten una experiencia que cambiará sus planes y sus vidas después de que un misterioso desconocido revele el escondite de una fortuna procedente de un robo. Cada uno de ellos emprende una endiablada y desenfrenada carrera por hacerse un botín a través de una interminable autopista del desierto y a la búsqueda.
"Ratas a la Carrera" es por su parte el remake de "El mundo está loco, loco, loco" y al igual que su predecesora, nos lleva a Las Vegas de la mani de un estrafalario grupo de losers y desgraciados entre los que encontramos a Whoopi Goldberg tanto como a Mr.Bean. 6 llaves idénticas. 2 millones de dólares. Una apuesta entre millonarios excéntricos para ver cómo unos perdedores se embarcan en una disparatada competición a través del desierto para ganar un fabuloso premio que puede cambiar sus vidas. Una desternillante carrera desde Las Vegas hasta Silver City, en Nuevo México, donde espera una maleta repleta de dólares cuyo destino no será el que todos esperan. Es decir, This is América amigos.
