Del Japón Clásico al Tokio poliédrico

Fuente: Elodie Mellado (filmin)

Con el nacimiento de filminTRAVEL en colaboración con la prestigiosa Altaïr Magazine, iniciamos un especial semanal que nos llevará de la mano del cine por todos los países del globo y sus ciudades más emblemáticas. ¿Y qué mejor inicio que Japón y Tokio? Si el país nipón nos sigue fascinando como cualquier otro, no muy atrás se queda su cine. Desde el Japón Clásico de Yasujiro Ozu a las saturadas calles de Tokyo y sus ajetreadas gentes, repasamos la historia y los paisajes de nuestro adorado país del Sol Naciente. 

VIAJE AL JAPÓN CLÁSICO

Cuando evocamos al Japón clásico nos imaginamos su etapa feudal, la Era Edo, samuráis, ninjas e intrincados juegos de alianzas que bañaban la tierra de sangre campesina. Como casi ningún otro país en el mundo, Japón alargó su leyenda medieval hasta bien avanzado en el tiempo, e incluso en el siglo XIX, con la llegada de los ingleses, sus tradiciones y costumbres milenarias se resistieron a perecer. El apartado de filminTRAVEL "Viaje al Japón Clásico" nos ofrece otro tipo de viaje, uno temporal, en el que empezaremos en el crepúsculo de la Era Edo para acabar con el Japón que resurgió de las cenizas de la posguerra. 

HARAKIRI

En filmin tenemos grandes ejemplos de cine de samurais, pero entre todos ellos destaca la obra maestra de Masaki Kobayashi, "Harakiri", la trágica historia de un renegado ronin que busca morir con honor en el seno del clan Iyi. Lo que parece una proposición noble se acaba convirtiendo en una de las venganzas más épicas de la historia del cine japonés. Ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes, el Harakiri de Kobayashi se convierte en un acurado reflejo de una época convulsa, donde el honor y la servidumbre lo eran todo. En 2011, Takashi Miike hizo una relectura del relato en el que se inspiró Kobayashi con su ultraviolenta "Hara-Kiri: Death of a Samurai". 

 

LAS HERMANAS DE GION

De la Era Edo a los años 30, y de Kobayashi a otra de las piezas clave e imprescindibles del panteón cinéfilo japonés. Kenji Mizoguchi firmó la que posiblemente sigue siendo una de las mejores aproximaciones cinematográficas al mundo de las geishas. "Las Hermanas de Gion" se sitúa en otra de las grandes ciudades que pueblan Japón, Kioto, lugar de residencia de la Corte Imperial, y por consecuente, capital del país hasta la Era Meiji, cuando el emperador trasladó a los suyos a Tokio. Tal es la belleza y la magnitud de los templos de la ciudad, que fue la única que se salvó de la quema y destrucción que Estados Unidos inflinjió a Japón durante la Segunda Guerra Mundial. Una unicidad plenamente palpable en la obra maestra de Mizoguchi, que refleja como ningún otro el ambiente que se vivía en Gion, el barrio de geishas más concurrido de la ciudad. 

 

EL ARPA BIRMANA

La Segunda Guerra Mundial cambió el curso de la historia para siempre, pero si podemos hablar de un país al que afectó especialmente, ese fue Japón. Tras el estallido de las dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, la filosofía y forma de vida japonesa quedaron totalmente supeditadas al infierno que se desató en esos fatídicos días de 1946. La rendición incondicional del Emperador Hiro Hito fue inmediata. El anime, la ciencia ficción, su forma de ver la tecnología así como su profundo antibelicismo y la negación a poseer armas nucleares, aunque no centrales, solo se entienden al analizar tal apocalíptica masacre.  En este contexto se gesta "El Arpa Birmana", un maravilloso alegato antibelicista que sirvió de inspiración para "La Delgada Línea Roja" de Terrence Malick.


CUENTOS DE TOKIO

Una obra maestra más de otro de los directores nipones de referencia, esta vez, Yasujiro Ozu. "Cuentos de Tokio" es una película ambientada en 1953 que mantiene una tensa lucha entre pasado, presente y modernidad. Este paradigma se ve reflejado en la familia Hirayama. Los padres no encuentran su sitio en esa gran ciudad en la que se ha convertido Tokio, y los fantasmas del pasado acechan a cada esquina. Los hijos, en cambio, se han adaptado a la nueva urbe y rechazan a sus progenitores por considerarlos un incordio, una anacronía que debería quedar recluida en los pueblos. Una película esencial que cualquier hijo debería ver y que desarolla formidablemente un microcosmos de la sociedad japonesa de la posguerra. 

 

VIVIR

Para quien firma, una de las mejores películas de la historia del cine, una indescriptible reflexión sobre la vida, la muerte y nuestra existencia. Akira Kurosawa filmaba su obra más profunda a través de los ojos de Takashi Shimura, uno de sus actores fetiches, y cuya silueta en el columpio ha pasado al Olimpo de los Fotogramas del Cine. Recién acabada la ocupación estadounidense en suelo nipón y siendo nuevamente un estado de pleno derecho, Japón empezaba su reestructuración política, social y económica. "Vivir" nos muestra el despiadado sistema burocrático japonés siguendo la historia de Kanji Watanabe, un viejo funcionario al que le diagnostican cáncer. Si "Cuentos de Tokio" es la película que todo hijo debería ver, sin duda, "Vivir" debería incluirse en las oposiciones para ser funcionario del estado. 

 

INTENTIONS OF MURDER

Acabamos el repaso al Japón clásico con una pieza de culto del cine de los 60. Shohei Imamura cuenta la historia de una mujer anulada por su marido y que inicia una desvocada relación con un ladrón que entra a su casa y la viola. Una despiadada mirada de la sociedad japonesa y su brutal trato a la mujer cargada de un inusual humor negro. La cara oscura de Japón. 

 

TOKIO POLIÉDRICO

El increíble avance económico y tecnológico que se produjo en Japón durante el pasado siglo eclosionó en lo que se acabó conociendo como el "milagro japonés". Más occidentalizado que nunca y en una eterna lucha entre la identidad propia y la apropiada, la capital nipona, Tokio, cristalizó todas las conquistas japonesas y sus contradicciones. Una ciudad improbable en la que lo digital y lo atávico se dan la mano, en la que conviven templos budistas con rascacielos de cristal y hormigón, en la que una única visión de la realidad se hace literalmente imposible. De nuevo, el cine al rescate, para mostrarnos distintas perspectivas de esta megalópolis contemporánea.

TOKYO-GA

Para hacer la transición entre lo clásico y lo moderno más llevadera, empezamos nuestro recorrido por la gran urbe con Wim Wenders, en su búsqueda personal de Yasujiro Ozu en el Japón de mediados de los 80. "Tokyo-Ga" es una exploración transversal sobre un país en plena metamorfosis y a punto de entrar en la mayor recesión económica que jamás ha vivido una nación del primer mundo. Mezclando fragmentos del cine del maestro japonés con cintas de vídeo propias, Wenders se funde entre la multitud de la megalópolis para buscar aquello que queda de la visión de Ozu. 

 

TOKYO DRIFTER

Seijun Suzuki, director de culto a reivindicar de la cinematografía japonesa que ha servido de inspirador para realizadores como Quentin Tarantino. Suyas son grandes películas como "Gate of Flesh", un implacable retrato de la prostitución durante la ocupación estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial que destaca por su uso del color y la extrema violencia. "Tokyo Drifter" la rodaría tres años después, y contaría las desventuras de Tetsu, un yakuza retirado que se ve obligado a volver al juego para salvar a su antiguo jefe. Un thiller de gran ritmo que antecedió en cuatro décadas algunos de los tics formales de Takeshi Kitano y que nos muestra la Tokio de los bajos fondos durante los años 60 con toques de surrealismo, serie B y todas las características que hicieron a Suzuki el gran director que era. 

 

THE PORNOGRAPHERS

Y de los bajos fondos a su más sórdida cara. Los inicios del negocio del porno en los conservadores años sesenta japoneses. Desde la ficción, Shohei Imamura, único director que repite en el filminTRAVEL dedicado a Japón, cuenta con su peculiar estilo la historia de Ogawa, un hombre que mantiene una relación con una mujer viuda, todavía joven, que tiene un hijo y una hija adolescentes. Complejos de Edipo, vouyerismo e incesto se dan cita en este film que causó controversía en su día por lo osado y cómico de su tratamiento. 

 

AIR DOLL

Saltamos en el tiempo para aterrizar en las manos del gran director de referencia en la cinematografía japonesa actual, Hirokazu Kore-eda. Con el existencialismo propio que rodea a la cultura nipona, Kore-eda nos ha brindado piezas de gran calado como "After Life" o "Still Walking". En "Air Doll" explora todas esas contradicciones sociales que colisionan en la gran ciudad de Tokio, toda esa casta de japoneses aislados por la tecnología que buscan refugio en sus casas y el afecto en las fantasías. Cuando una de esas fantasías cobra vida, personificada en una muñeca hinchable, nos adentraremos en la ciudad con una vista única e inocente, una de las más personales que jamás se nos ha brindado sobre Tokio. 

 

ABOUT THE PINK SKY (SOBRE EL CIELO ROSA)

Acabamos con optimismo, con la naïf "About the Pink Sky", que se encarga de retratar a una Tokio en blanco y negro en la que el cielo es rosa y no hay malas noticias. Con una atmósfera nouvellevaguiana, Keiichi Kobayashi, prometedor realizador nipón, cuenta la historia tres amigas, cada una con sus problemas, mientras intentan encontrar un lado positivo al mundo en el que viven. Un cruce entre "Girls" y "Frances Ha" que sustituye los rascacielos de Nueva York por las hipertransitadas calles de Tokio. 

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