De la viñeta al plano: 15 películas de cómic

Fuente: Manel Carrasco

¡Bang! ¡Paff! ¡Ka-pow! ¡Kerrang! Parece la delantera de la selección prusiana de futbol, pero no: son onomatopeyas, recursos de un arte tan viejo como el cine e igual de necesario para entender el imaginario visual e icónico del siglo XX. Ha pasado más de un siglo desde que Richard Felton Outcault publicara en el New York Journal las primeras tiras de un niño con una larga bata amarilla. 

Corría febrero de 1896, antes de Will Eisner, de Jerry Siegel, de Bob Kane, de Moebius, de Stan Lee, de Hergé, de Hugo Pratt, de René Goscinny, de Alan Moore, de Francisbo Ibáñez, de JAN, de Max… Y podríamos seguir. Y deberíamos seguir. Celebramos la apertura Salón del Cómic de Barcelona recuperando este magnífico artículo de Manel Carrasco.

¿Quién dice que el cómic y el cine son una mala combinación? Pues nadie. La simbiosis entre el séptimo y el noveno arte no ha dejado de renovarse desde los primeros seriales de superhéroes, en un festival internacional de géneros del que no se escapa casi ningún país. Ahí donde hay un cómic, hay una película, ya sea de animación o de imagen real. Cómics, tebeos, mangas, bandes desinées, tiras de periódico, viñetas de actualidad, revistas o novelas gráficas. Hay de todo y para todos, y si no os convence solo hace falta darse un garbeo por el Saló del Còmic de Barcelona, uno de los mayores de Europa o echar una ojeada al catálogo de filmin. ¿Tipos repartiendo caña en mallas de colores? ¿Dramas intimistas capturados en un movimiento de línea clara? ¿Prototipos de la idiosincrasia cañí que nos definen más allá de lo que sería deseable? Pasen y lean… y vean.

HISTORIAS DE BRUGUERA (2013)

Del lápiz…

Durante 40 años, el cómic en España pasó por la editorial Bruguera. Y por cómic nos referimos a todo el terreno que cubren desde el Capitán Trueno hasta Mortadelo y Filemón. Una fábrica de ideas y de talento impagable y, a menudo, no muy bien pagado. Benditos sean por su trabajo.

…a la cámara

Para entendernos, es como si un documentalista norteamericano rodara, por fin, un documental sobre la Marvel, o sobre DC, o sobre la revista Mad. Carles Prats nos presenta un pedazo de historia del cómic español y europeo, cuyos ecos han llegado a nuestros días.

¡Kaboom!

“Ya era hora” deberíamos exclamar todos al ver que, por fin, tenemos un documental sobre aquellos años. Viva Bruguera.

 

DEAR MR. WATTERSON

Del lápiz…

En esta vida todos somos Calvin o somos Hobbes, y con suerte tenemos un poco de ambos. 

…a la cámara

¿Quién demonios es Bill Watterson? Durante diez años, este esquivo dibujante norteamericano se enfrentó a los anquilosados modos de la industria y a sus lógicas comerciales, convencido de que podía cambiar la manera como eran concebidos y tratados los cómics en general y las tiras periódicas en particular. En cierto modo, lo consiguió, y de su impacto en el mundo de la viñeta habla este documental, financiado con una iniciativa de micromecenazgo.

¡Kaboom!

¿Sabéis ese día en el que abrís un periódico y os saltáis las secciones de política, de economía, de deportes, de sociedad y de televisión? Pues ese día estáis buscando una tira de Calvin y Hobbes. Solo por eso, ya merece un documental.

EL GRAN VÁZQUEZ

Del lápiz…

Un genio y un vividor. Un padre de familia que se bebió la vida a grandes chorros. Un artista con todas las letras que inspiró a toda una generación de dibujantes, Ibáñez el primero. Señoras y señores, con todos ustedes: Manuel Vázquez.

…a la cámara

Un personaje como Vázquez pedía una película a grito pelado. Y si pasan por ahí Óscar Aibar y Santiago Segura, sabes que la harán con cariño, y que saldrá bien. 

¡Kaboom!

El estreno de la película de Aibar permite recordar la figura de uno de los dibujantes españoles más importantes del siglo XX y, ya de paso, toda una época. Pero parece que la cosa no acaba aquí, porque en 2014 el cineasta Javier Ruiz Caldera ha empezado a producir la adaptación de uno de los cómics más importantes de Vázquez: Anacleto, agente secreto.

RED

Del lápiz…

El abuelo se aburre, tiene un plan, un arsenal y mucha mala uva. ¿Camas separadas, viajes a Benicarló con monitores plasta, carnets con descuento mal plastificados y mañanas viendo obras que se han parado por la crisis del ladrillo? Se va a jubilar tu padre. 

…a la cámara

El cómic de Warren Ellis y Cully Hammer, crudo y violento, contrasta con el tono descacharrante y jovial de la película, en la que un reparto de campanillas parece pasárselo en grande entre explosiones y tiroteos. Como niños en un patio de escuela.

¡Kaboom!

El éxito de RED permite la realización de una secuela con el mismo reparto. ¿Y lo elegante que luce Helen Mirren con una metralleta?

 

ARRUGAS

Del lápiz…

Emilio empieza a padecer los primeros síntomas de una condenada enfermedad llamada Alzheimer. Por eso, este ejecutivo jubilado de un banco se instala en una residencia para la tercera edad, donde traba amistad con otros usuarios.

…a la cámara

El cómic de Paco Roca dio bastante que hablar, pero que la adaptación cinematográfica de Ignacio Ferreras lograra lo mismo, en un país donde la animación propia no acaba de encontrar su hueco en el cine, era todo un reto. Ganó dos Goya: largometraje de animación y guion. Misión cumplida.

¡Kaboom!

Los que habían leído el cómic podían interesarse por la película, y los que habían visto la película podían buscar el cómic. Un bonito fenómeno de vasos comunicantes.

 

UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

Del lápiz…

“Yo de mayor quiero ser como mi papá, que es mi héroe, porque sabe cómo cargarse a un tiarro de dos metros usando solamente mi radiocassette Fisher-Price”.

…a la cámara

David Cronenberg adapta la novela homónima de John Wagner y Vince Locke y pone a Viggo Mortensen al frente de la orquesta, flanqueado por Ed Harris, Maria Bello y William Hurt. Áspera, vibrante, redonda y, efectivamente, violenta.

¡Kaboom!

Aunque se publicó en 1997, mucha gente no conocía la novela. El nervio de la adaptación de Cronenberg, jaleada en todos los estadios, la devuelve a los escaparates. El problema ahora es leerla sin ponerle la cara de los actores, porque ahí hay carisma a raudales.
 

DREDD

Del lápiz…

En 1977, el dibujante español Carlos Ezquerra y el guionista inglés John Wagner (el mismo de antes) diseñan un personaje que es como esos inventos de la teletienda que son tres en uno: peladora-batidora-prensadora, sofá-cama-mesa, destornillador-linterna-navaja, ambientador de pino-notario-huevo de Fabergé… y policía-juez-ejecutor. Para diseñar al juez Joseph Dredd, Ezquerra se inspira en el diseño de las capuchas de los verdugos de la Inquisición española. Tela marinera.

…a la cámara

Tras el patinazo de Sylvester Stallone y compañía en Juez Dredd (1995), el personaje parecía absolutamente denostado para la gran pantalla. Hasta que llega Pete Travis y le encasqueta el yelmo a un hierático Karl Urban, que ni tuerce la boca ni vocifera que es la ley, como Sly, ni puñetera falta que le hace. Acompañado de Olivia Thirlby (y enfrentado a Lena Headey, por cierto) compone un policía seco y resolutivo, de los que te bajan el gato del árbol a tiros. A ver quién es el guapo que se salta un paso de cebra.

¡Kaboom!

La película no produce ni grandes ganancias (cosa mala) ni pérdidas (cosa buena) pero despierta el entusiasmo de los fans del personaje, del público testosterónico más sibarita, y de un sector de la crítica que reconoce la solvencia del producto y el buen rato de palomitas que te hace pasar. Tras años de arrastrar la cara de Stallone, el juez Dredd queda absuelto.

 

TAMARA DREWE

Del lápiz…

Tamara vuelve al pueblo con nariz nueva, piernas de vértigo y un trabajo que suena a cosa seria: “periodista”. Posy Simmonds adapta la novela Lejos del mundanal ruido (1874) de Thomas Hardy y la adapta a la tranquila campiña inglesa del siglo XXI, en la que Tamara irrumpe como un huracán, trayendo consigo todo el jaleo de la City y dispuesta a levantar los ánimos del personal.

…a la cámara

Si echamos una ojeada al cómic, la elección de Gemma Arterton parece la cosa más lógica del mundo. Lo mismo debió de pensar Stephen Frears, un auténtico genio a la hora de dirigir a la nobleza: primero fueron marquesas y vizcondes franceses, después se puso con la monarquía británica, y ahora retrata a la reina de un pueblo. Y qué pueblo. Y qué reina.

¡Kaboom!

El estreno de la película de Frears reubica en el mapa al cómic de Simmonds lo que, de por sí, ya son buenas noticias. Pero si además el film es divertido y contagia su alegría y su frescura, pues miel sobre hojuelas.
 

SERIE MARVEL

Del lápiz…

Una banda de machorros hipertrofiados y vestidos como si acabasen de llegar del carnaval de Las Palmas dice que viene a salvarnos. Majísimos todos. 

…a la cámara

Sam Raimi, Bryan Singer, Joss Whedon, Robert Downey Jr., Kenneth Brannagh o Robert Redford son nombres que se han visto asociados a la franquicia Marvel y muy particularmente a Los Vengadores. Pero la empresa del tío Stan Lee también tiene una división animada, que retoma y en ocasiones complementa a la de imagen real. 

¡Kaboom!

A Marvel lo de hacer películas le ha venido como agua de mayo. Tras las discretas ventas de la compañía en los 90 en el mercado internacional, la explotación de las franquicias (tanto las que retiene como las que tiene alquiladas a otros estudios) le ha servido para entrar en el mercado cinematográfico como una locomotora. Cine de animación como Ultimate Avengers 1 y 2 (2006-2009), Iron Man (2007) o, especialmente, Doctor Extraño (2007) no se entenderían sin la pujanza de los superhéroes e la actualidad, convertidos ya definitivamente en un género por sí mismo.

 

PERSIGUIENDO A AMY

Del lápiz…

Holden y Banky son amigos y residentes en Nueva Jersey. Y además dibujan cómics. Alyssa también es dibujante, objeto de deseo de Holden y elemento distorsionador para Banky, que cree que tres son multitud. Encima Alyssa es gay, lo que lejos de simplificar la situación no hace más que embrollarla. Y luego están Jay y Bob el Silencioso, claro…

…a la cámara

Si eres dibujante de cómics y vives en Nueva Jersey, sin duda esto es una película de Kevin Smith. Y si es una película de Kevin Smith, te esperan dos horas de reflexiones sobre el amor, el sexo, la cultura pop, la búsqueda de una identidad y, por supuesto, La guerra de las galaxias. 

¡Kaboom!

Persiguiendo a Amy supera el descalabro económico de Mallrats (1995) y calma las alarmas de toda la comunidad indie. Smith se rodea de la familia para componer uno de sus títulos más reflexivos, donde caben amigotes como Ben Affleck o Jason Lee, medio hermanos como Jason Mewes e incluso una novia, Joey Lauren Adams, cuya vida en común sirve de sustento para la trama.

 

ARROZ PASADO

Del lapiz...

Xavi tiene treintaypico, un estudio de diseño, un piso en el barrio de Gràcia de Barcelona y una novia que le aguanta las neuras. Visto así, el conjunto parece sacado de un anuncio de cervezas ambientado en el enésimo festival de música, pero no: es Juanjo Sáez quien lleva los lápices, así que ya nos podemos olvidar de estereotipos de cuarto curso de Publicidad. ¿Niños? ¿Pareja? ¿Orientación profesional? ¿Alejandro Jodorowsky? A Xavi le asaltan las dudas e inquietudes propias de su edad y, cuando empiece a decirlas en voz alta, su mundo se pondrá patas arriba.

...a la cámara

Juanjo Sáez y Kike Maíllo firman veinticuatro entregas como veinticuatro soles, divididas en dos temporadas de diez minutos por episodio. Las desventuras de Xavi Masdeu se estrenan en la televisión catalana y dan la campanada. Y de ahí a Internet, y al cielo estrellado (y contaminado) de Barcelona.

¡Kaboom!

El cómic salió justo después de la serie, un grueso volumen que relataba las andanzas de este barcelonauta con el que nos ocurre lo mismo que con el Pagafantas (2009) de Borja Cobeaga: Nos reímos mucho, pero de vez en cuando la empatía nos sacude el espinazo con un escalofrío.

 

SIN CITY

Del lápiz…

Un gigantón con pocas luces que resuelve su vida social a guantazos. Un detective de vuelta de todo convertido en pesaroso ángel de la guarda. Un delincuente sometido a la cirugía estética que pasa en dos tiroteos de pelanas a Bruce Willis (pero que no es Bruce Willis, es Clive Owen). Una familia de prostitutas capaces de derribar milenios de machismo a balazos. Un psicópata caníbal criado por el tío obispo y el tío alcalde. Y una princesa que ejerce de gogó en un antro donde todos ellos se reúnen para verla bailar. Parece una comida de navidad en casa de la abuela, pero no, es la enésima maravilla de Frank Miller. 

…a la cámara

Blanco y negro, una pizca de color y a rodar. Robert Rodríguez y el propio Frank Miller adaptan varios relatos de Sin City en un juego de equilibrios formal que bebe tanto del séptimo arte como del noveno. Cuajada de estrellas, macarra, violenta y estilizada, que Quentin Tarantino se pasara a dirigir un par de escenas no debería sorprender a nadie.

¡Kaboom!

Salen Bruce Willis, Clive Owen, Rosario Dawson o Benicio del Toro, y todos llevan pistolas. No hace falta decir nada más. A Mickey Rourke le debió de gustar tanto su maquillaje que, a juzgar por las pintas que lleva, se lo ha dejado puesto. La película funciona bien en taquilla y consagra el paso de Miller de historietista a cineasta, que posteriormente rodaría The Spirit (2008), una película que… err… emm… dejémoslo.

 

MARÍA Y YO

Del lápiz…

Miguel Gallardo, genio de la viñeta, autor de Makoki, clásico de la revista El Víbora y dibujante del New Yorker, tiene una hija, María. Cuando a María se le diagnostica un autismo, Miguel Gallardo coge esa realidad que se abre ante sí y hace una de las cosas que mejor sabe: dibujar. 

…a la pantalla

Como ocurrió con Paco Roca, el cómic de Gallardo tuvo una repercusión considerable. No es de extrañar que diera pie a un documental, compendio de la vida de Miguel y María, del mundo del autismo, de la relación de un padre con una hija y del universo gráfico de un maestro del cómic. 

¡Kaboom!

Gallardo se sirve de sus dibujos para comunicarse mejor con María y ayudarla a comprender el mundo, y durante los noventa minutos del documental y las 64 páginas del cómic todos nos hacemos partícipes de esta voluntad de comprensión. Una maravilla.
 

MORTADELO Y FILEMÓN

Del lápiz…

A finales de los años 50, Francisco Ibáñez tiene un mal fario que es para pensárselo. Su trabajo en un banco le sirve para ganarse unas pesetas, pero lo que a él le gustaría es dedicarse a dibujar cómics. Y lo cierto es que ya lo ha logrado, publicando en una serie de editoriales de Barcelona que, indefectiblemente, han ido cerrando una tras otra. Gafe convencido, Ibáñez se juega todas sus cartas en un enésimo intento con la editorial Bruguera y… el resto es historia.

…a la cámara

Mortadelo, Filemón Pi, el Súper Intendente Vicente, Ofelia, Irma, el profesor Bacterio, Tete Cohete, el “Gang” del Chicharrón, Magín el mago, el gran Bacilón, los cameos de Rompetechos o del Botones Sacarino… a quien no le suene ni uno solo de estos nombres o nació hace siglos o necesita una regresión urgente a la infancia. 

¡Kaboom!

Un clásico de la animación española como Claudio Biern Boyd dota de movimiento las miles de páginas que componen las violentas, subversivas y geniales aventuras de Mortadelo y Filemón, dos majaderos que han recorrido media historia del siglo XX a base de disfraces, persecuciones y trompazos, miles de trompazos. Deberían estar en un museo. 

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