El Gran Vázquez

El Gran Vázquez

Audio y subtítulos

Versión en Español

dirección

Óscar Aibar

País

España

Año de producción

2010

Género

Comedia

Estreno en cines

24/09/10

Recaudación

859.764,28 €

Espectadores

138 801

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IMDB

Sobre la película

Barcelona, años 60. Es primavera, y Vázquez respira la vida a pleno pulmón. Sus personajes -las Hermanas Gilda, Anacleto, la Familia Cebolleta...- triunfan entre los tebeos de la Editorial Bruguera. Mientras, el mejor dibujante de tebeos de España disfruta de lo que quiere cuando quiere, no paga nada, esquiva con ingenio a sus acreedores, burla y tima a sus jefes y se casa alegremente coleccionando una familia tras otra. Hasta que un gris contable de su editorial decide que debe pasar por el aro como todo hijo de vecino. No será tarea fácil: para el genial dibujante, la vida es una fiesta en la que hay que colarse si no te han invitado.

NR < 12 años

Dirección y reparto

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  • Avatar de luisbernie

    luisbernie

    Aguante Vázquez, un psicópata divertido y querible!

    7,5 7,5 hace 4 meses
  • Avatar de olganina

    olganina

    amable per un poco aburrida

    5 5 hace 7 meses
  • Avatar de xuacu12

    xuacu12

    Menudo sinvergüenza estaba hecho este señor. Recomiendo la película sin duda alguna.

    hace 8 meses
  • Avatar de yiyortiz

    yiyortiz

    Aunque muestra detalles técnicos de calidad (ambientación, animación...) e, incluso, algunos gags simpáticos, la película es un tostón. Por otra parte, el protagonista desmerece a todo un plantel de secundarios que le dan mil vueltas.

    5 5 hace 1 año
  • Jordi Costa

    de Avui

    En la escena final —que, lo confieso, me llenó los ojos de lágrimas—, Aibar y Segura hacen realidad aquella definición del cine que Cocteau recogió de los labios de una niña: el arte de levantar a los muertos y ponerlos a caminar. El Segura de esta escena final es el Vázquez que yo conocí y, en la densidad de emociones y cosas que no se dicen y que cargan la pantalla, la película está a la altura de su grandísimo nivel: El gran Vázquez es un acto de amor, un biopic que idealiza su objeto (sin mentir), pero, sobretodo, la crónica de la resistencia de un genio frente a un orden mediocre que, incluso, hasta llegó a robarle un personaje —El Tío Vázquez— que era su propia identidad.

    8.0 8.0
  • Gonzalo de Pedro

    de Público

    (…) tremendamente sincera en su retrato del pillo como quintaesencia genética de nuestra Iberia contemporánea, honesta en el cariño que despliega hacia los protagonistas, ‘El gran Vázquez' es mucho más que una comedia de paso. Una película capaz como pocas de sostener una incómoda sonrisa oblicua en el rostro del espectador, la risa helada de quien se ve retratado en alguno de los personajes y sus miserias evidentes.

    8.0 8.0
  • Álex Montoya

    de Fotogramas

    Quizás demasiado local para poder conquistar a un jurado heterogéneo, quizás demasiado simpática (si el guión hubiera sido más amargo, no hubiera hecho la peli, reconocía Segura en la rueda de prensa) para lo que suele proyectarse en un certamen cinematográfico de serie A, El Gran Vázquez es cine (y tebeo Bruguera) con mayúsculas.

    8.0 8.0
  • Carlos Boyero

    de El País

    (…) Aibar resucita meritoriamente el tono, la atmósfera, la tipología y el color de esos años, homenajeando a un tal Manuel Vázquez, al creador de un universo habitado por las hermanas Gilda, Anacleto, la familia Cebolleta, la Rue del Percebe, de tantas situaciones generadoras de risa. (…) Con este material tan complejo, consigue que ese exótico personaje, ese profesional del engaño, te haga gracia y que le encuentres patético, gags hilarantes en medio de la tragicomedia, aroma a veracidad en la descripción de un tiempo y de un país, el merecido tributo a una editorial especializada en endulzar la existencia de la gente con aquellos memorables tebeos. (…) Todo ello está narrado con expresividad y matices, sorna y comprensión, retratando las luces y las sombras del muy genuino, miserable, seductor, pícaro y compadecible Vázquez. Santiago Segura está muy bien, tan contenido como eficaz. No es Torrente, es Vázquez. Y da mucho gusto ver a secundarios excelentes (una tradición que afortunadamente no se ha extinguido en el cine español) como Enrique Villén y Álex Angulo haciendo modélicamente su trabajo. Si el tono medio de la industria nacional lo representaran productos tan dignos como El gran Vázquez, habría razones para el alborozo. Me temo que será otra flor aislada. En medio de tanta sobredosis de artistas puros, no faltarán las opiniones necias que la consideren despreciativamente como otro grosero producto artesanal. Y se quedarán tan felices en compañía de su gozosa lucidez.

    8.0 8.0
  • Tonio L. Alarcón

    de Dirigido por

    (…) Que, con el paso del tiempo, Vázquez haya acabado consiguiendo mayor popularidad por la parte más picaresca de su personalidad, no deja de ser terriblemente injusto para un autor fascinante, seguramente el único de la generación Bruguera que fue capaz de hacer la transición del cómic para niños al de adultos sin perder ni un ápice de personalidad. Ahí radicaba la mayor dificultad a la que se tenía que enfrentar Óscar Aibar a la hora de llevar a cabo El gran Vázquez (2010): ¿cómo afrontar un biopic del personaje sin dejar que éste –una figura, desde luego, bigger than life, un auténtico caramelo para cualquier creador de ficción– se trague al profesional de la historieta? Un dilema que el director catalán ha resuelto de forma poco ortodoxa. Y es que, si bien a lo largo de la película se incide en la creatividad y el talento para el gag de Vázquez, el auténtico homenaje a su obra comiquera está incrustado en el propio proyecto. Al fin y al cabo, Aibar ha logrado lo que Javier Fesser intentó infructuosamente en La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003): reproducir sobre la pantalla el estilo de los tebeos de la factoría Bruguera, más en concreto los firmados por su propio protagonista, pero sin la necesidad de asfixiar la narración con virguerías técnicas. Dicho de otra forma, lo que uno resolvía mediante una ambiciosa labor de diseño de producción y, sobre todo, un buen puñado de efectos digitales de alta generación, en cambio el otro lo soluciona con un método tan sencillo (y tan clarividente) como reproducir sus esquemas narrativos. Quizá sea por su experiencia anterior como guionista de cómics, pero el director ha sido capaz de adaptar la estructura de sus gags, sus repeticiones y sus muletillas –cfr. las continuas visitas del personaje al despacho de su jefe, González (Enrique Villén), y las situaciones reiterativas que se dan en las mismas–, trasladándolas al medio cinematográfico sin que canten a falso. Lo que le permite, por otro lado, rastrear sobre la obra de Vázquez la influencia de tradiciones teatrales como el entremés o el sainete.

    7.5 7.5