Una cita para 12 directores de una sola peli
No habría sido su última película. A pocos meses antes de su fallecimiento, Philip Seymour Hoffman ya había anunciado que se encontraba trabajando en un nuevo proyecto: "Ezekiel Moss". Desgracias de la vida, nosotros solo podremos disfrutar de su ópera prima como director, "Una cita para el verano", la adaptación de una obra de teatro que ya se había encargado de dirigir previamente. Un estreno tan conmovedor como ansiado al que damos la bienvenida con 10 realizadores, que por razones bien diferentes, han desaparecido tras haber dirigido una sola película.
La primera vez. Puede ser algo mágico o un perfecto desastre. Una debacle crítica o un estrepitoso fracaso de taquilla. Toda una serie de consecuencias que pueden hacer que un director se lo piense dos veces a la hora de volver a aceptar un nuevo proyecto. Ese ese el caso de los 10 directores que hoy rescatamos para rememorar su primera y última vez, pero ante todo, para homenajear a a uno de los actores más grandes y emblemáticos de los últimos tiempos.
Inteligente, sutil y extraordinariamente bien interpretada, con elpropio Hoffman a la cabeza. Una historia sobre el aprendizaje del amor, comenzando por el amor a uno mismo. Y es que parece que Philip Seymour Hoffman se interpreta a si mismo comoconductor de limusinas en Nueva York, introvertido y recluido en su propio interior, rodadado de un contexto tan entrañable y elegante como conmovedor. Lo que empieza como una cita a ciegas con Amy Ryan acaba por eregirse en una imperdible cita para todos nosotros, en la mejor forma posible de decirle definitivamente adiós.
La gran pesadilla de Charles Laughton, tanto dentro como fuera de la pantalla. Tal fue la hecatombe crítica y comercial, que al famoso actor estadounidense se le quitaron todas las ganas de volver a dirigir una película, a pesar de que cuando lo decidió, ya tenía otro proyecto en marcha.
No era la primera vez que Laughton acumulaba problemas en un rodaje. A pesar de no aparecer en los créditos, en 1949 participó como director y actor en la película "El hombre de la Torre Eifel". Tras ciertas desavenencias con el director asignado y productor Irving Allen, amenazó con marcharse si no éste no era destituido. Al final, otro de los actores, Burgess Meredith, acabó encargándose de la tarea, mientras que Laughton dirigió las escenas donde Meredith aparecía.
Marlon Brando, el actor rebelde y eterno inconformista con la idiosincrasia de Hollywood, sufrió el desencanto final la primera vez que osó en ponerse tras las cámaras. Después de presentar un montaje de cinco horas, Paramount, consciente de la inviabilidad comercial de una película de tan extensa duración, metió la tijera para acabar armando una versión que duraba tres horas menos. Brando se sintió terriblemente entristecido a pesar del éxito comercial que atesoró la película. "Ahora es una buena película para ellos, pero no es la película que yo hice. Ahora los personajes son blancos y negros, no grises como yo había planeado".
Conocido por pertenecer a la Centron Company, una productora especializada en documentales educacionales, Herk Harvey se lanzaría a producir y dirigir su ópera prima con tan solo 33.000 dólares en el bolsillo y la inestimable ayuda de muchos de sus compañeros en la Centron, que se negó a financiarla.
Tres semanas de rodaje después y muchos problemas, "Carnival of Souls" nacía y se la pegaba en taquilla. Fracaso estrepitoso pero no muerte inmediata. En los ochenta el público la rescataría y la encumbraría como película de culto. El bueno de Herk Harvey viviría para verlo, pero no para volver a rodar. Tras dos intentos fustrados, decidió rendirse y seguir su trabajo en la Centron para más tarde retirarse y ejercer como profesor en la Universidad de Arkansas.
No es atrevido afirmar que "Johnny cogió su fusil" es la novela más representativa del antibelicismo del siglo XX. La postura asumida por su autor frente a los movimientos violentistas y la "caza de brujas" del tiempo de macarthismo en Estados Unidos, le valió el respeto de todas las corrientes progresistas del mundo. Se produjo con gran éxito la versión cinematográfica de Johnny, a pesar de que las actividades políticas de Trumbo le incluyeran en las listas negras de la industria del cine, obligándole finalmente a trabajar bajo seudónimo durante varios años.
En su única película como director, Dalton Trumbo adapta su novela y nos empuja hasta el borde del precipicio de la vida, nos agota la mente hasta la extenuación, nos exprime los afectos ante la visión de una simple tela blanca. Y aunque Dalton Trumbo jamás volviera a dirigir, gracias a su increíble y descomunal capacidad de escritura su posición predilecta en la historia del cine está asegurada.
No fue su única película, pero sí su única incursión ideada tan solo para cine. Patrick Garland, más conocido por su faceta como escritor y poeta, fue realizador de un buen número de tv movies, llegando a ganar un Globo de Oro por su trabajo. "Casa de Muñecas" tuvo el honor de ser su ópera prima cinematográfica, una adaptación de la obra de Henrik Ibsen.
Un salto a la dirección fruto del más puro rebote. "Los Bucaneros" fue inicialmente una película asignada a Cecil B. DeMille, pero a causa de una avanzada enfermedad tuvo que ceder la silla de director al que, en ese momento, era su yerno, Anthony Quinn. El pobre actor mejicano posiblemente hizo lo que pudo, pero DeMille quedó muy insatisfecho con el resultado final y sus esfuerzos. A pesar de revisar la producción e intentar mejorarla durante el montaje, DeMille acabó muriendo tan solo un mes antes del estreno. Quinn no volvería a ejercer en el papel de director, y sospechamos que la autoritaria figura de Cecil B. DeMille tuvo mucho que ver con ello.
Jason Miller descubrió que había ganado el Premio Pulitzer en la categoría de Mejor Obra Teatral por "Cuando fuimos campeones" en pleno set de "El Exorcista", vestido de cura y con crucifijo en mano encarnando al Padre Karras. Diez años después, él mismo se encargaba de dirigir su adaptación cinematográfica, una película que inicialmente iba a estar en manos de su amigo William Friedkin. "Cuando fuimos campeones" fue su primera y única incursión en el rol de realizador, pero no el fin de su carrera cinematográfica, que continuó por la senda de la interpretación.
9. MI VIDA
El trabajo del guionista puede ser muy frustrante. Imaginas tu película, la escribes, se la entregas a un director y acaba siendo algo totalmente distinto a lo que tú tenías en tu cabeza. Esto fue lo que le pasó al guionista de "Ghost", que tras muchas frustraciones decidió dar un paso hacia delante y tomar el control de sus propios guiones. Pero en su aventura descubrió que él era tan capaz de destruir su trabajo como cualquier otra persona:
"Resultó ser una película que no estaba mal, pero me di cuenta de que era un director mediocre. Eso fue algo importante para mi. No lo sabes hasta que no lo haces. Creo que si hubiese dirigido veinte películas al final habría sido un buen director. Pero al empezar en esto un poco tarde, no tendré la oportunidad de hacer tantas, pero algo que he estado haciendo mucho tiempo es escribir. Así que decidí quedarme con lo que más sabía".
¿La primera y última película de Stephen Fry? No sabemos si el hilarante actor y guionista inglés volverá a atreverse con la gorra de director, pero sin duda, las puertas están abiertas. Tras pasarse veinte años actuando y escribiendo para el cine y la televisión, Fry vio como algo natural que el siguiente paso fuera la dirección, pues sentía que no podía morirse sin haberlo hecho al menos una vez. El mayor problema con el que se encontró es la dedicación que se necesita. Un actor puede involucrarse en más de un rodaje a lo largo de un año, pero el director es esclavo de su proyecto durante todas sus etapas, y de momento, Fry se siente más cómodo en otros papeles, pero... ¿quién sabe en un futuro?
11. SKY CAPTAIN Y EL MUNDO DEL MAÑANA
Kerry Conran destacó por su faceta visual en muchos de los anuncios que rodó antes de mudarse al cine, un motivo que Paramount creyó suficiente para ponerle a cargo de la superproducción "Sky Captain y el mundo del mañana". Fue una de las primeras películas en rodarse íntegramente en pantalla azul y todo un hito visual en el momento de su estreno. La taquilla no acompañó y Conran no ha vuelto a dirigir un largo, aunque si muchos anuncios y algún que otro corto. No descartamos que su incursión cinematográfica pueda continuar, pero no en un futuro cercano.
Se ha convertido en el inesperado y trágico canto de cisne de Malik Bendjelloul. Cuando ahora pensamos en “Searching for Sugar Man”, no podemos dejar de evocar la imagen de su joven director, tristemente fallecido el año pasado, y quien tan solo nos pudo dejar una obra maestra: la búsqueda y redescubrimiento de Sixto Rodríguez, un cantante de música folk que tras dos discos desapareció sin dejar rastro. Lo que no sabía Rodriguez es que se había convertido en un improbable héroe durante el apartheid de Sudáfrica y que, años después, dos incansables fans iniciarían una búsqueda para encontrarle y reivindicar su persona. Ganador del premio Oscar y muchos otros más, “Searching for Sugar Man” fue la niña bonita de la crítica durante 2012 así como una de las joyas indiscutibles que ha dado el género en los últimos años.