Tras la pista de "El Hombre más Buscado"
La última aparición en gran pantalla del majestuoso y añorado Philip Seymour-Hoffman, es también la adaptación de una novela de John Le Carré dirigida por un icono del videoclip como Anton Corbijn ("Control"). "El Hombre más Buscado", que precisamente, a partir hoy lo encontramos en filmin, destapa la guerra internacional contra el terrorismo y el descontrolado arresto de inmigrantes musulmanes en Europa. Un arrollador cruce entre "Syriana" y "El Topo" cuyo estreno celebramos siguiéndole el rastro. Y lo hacemos con el cine de espías que se cuece en filmin, precisamente aquel que haría honor a todo un John Lee Carré.
Así es, lo nuevo de Anton Corbijn es un thriller político de gran formato, pero también es cine de espías de la vieja escuela, meticulosa y cínicamente guionizado, increíblemente producido y vigorosamente fotografiado. De ese que precisamente también, ha dejado su imborrable huella bajo el sello de Alfred Hitchcock o Carol Reed, en la piel de James Bond o Mata Hari, o bajo el mando de Sidney Lumet, Alan J. Pakula, Alan Bennett o incluso Hal Hartley y Steven Soderbergh. En filmin le seguimos el rastro a "El Hombre más Buscado".
ESPÍAS DE LA VIEJA ESCUELA
SABOTAJE de Alfred Hitchcock (1936)
Cuando "Durmiendo con su enemigo" abarca un asunto de seguridad nacional. Alfred Hitchcock vuelve a colaborar con Charles Bennet (autor del guión de "39 escalones"). Cine de espías de impecable realización.
EL TERCER HOMBRE de Carol Reed (1949)
No, no la dirigió Orson Welles. Director documentalista de guerra y un guionista que no solo escribía guiones de películas de espías, si no que trabajó esporádicamente como uno. Carol Reed y Graham Green sabían de lo que hablaban: "El tercer hombre" probablemente signifique un tótem inexpugnable para todo aquel que ruede cine de espías.
ESPÍAS DE JOHN LE CARRÉ
EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO de Martin Ritt (1965)
Basada en una de las mejores novelas de John Le Carré, reverenciado maestro atemporal de las intrigas de espías. La trama de intrincadas dobles y triples identidades elaborada por LeCarré da pie a un film monumental en el género de los espías, llevado a término por Martin Ritt en una ejecutación impecable y más que memorable.
LLAMADA PARA UN MUERTO de Sidney Lumet (1966)
Adaptación de una novela de John Le Carré, donde el célebre espía George Smiley tuvo que ser rebautizado como Charles Dobbs, ya que la productora, que había producido El espía que surgió del frío el año anterior, tenía los derechos del nombre del personaje. Detalle curioso que en nada afectaba la trama, adaptada además a la pantalla por su mismo guionista, Paul Dehn. Maravillosa muestre de cine de espías sesentero en la que Sidney Lumet se mete en la piel de Alfred Hitchcock.
EL TOPO de Tomas Alfredsson (2011)
Otra adaptacion sobresaliente de una de las obras de John LeCarré, ésta bastante más reciente y de la mano de Thomas Alfredson. Tramas cruzadas de traición, ambición y mentiras, siembran el camino de Smiley, dejando claro que el director ha sabido llevar la novela de LeCarré a un campo avanzado más sofisticado por las facilidades del estilizado uso del medio cinematográfico.
ESPÍAS CONSPIRANÓICOS
MUERTE DE UN CORRUPTO de Georges Lautner
Reúne todo aquello que enmarcó el género policiaco de los 70' en lo más alto de la historia del cine. Y es que en el país vecino no solo se hablaba en clave nouvelle vague, también en noir francés. Ferozmente protagonizada por Klaus Kinski y Alain Delon, "Muerte de un corrupto" es cine de espías de grado alto que presenta una trama compleja y de múltiples capas, de esas que haría las delicias del mismísimo Jean Pierre Melville.
EL ÚLTIMO TESTIGO de Alan J. Pakula
Siete periodistas más son testigos del asesinato de un candidato al Senado de los Estados Unidos. Comienza la ruleta rusa y Warren Beatty es cabeza de turco. Uno de los grandes thrillers conspiranoicos de la historia del cine firmado por el director de "Todos los hombres del presidente" y fotografiado por Gordon Willis ("El Padrino", "Manhattan").
ESPÍAS EN CAUTIVERIO
UN LUGAR EN NINGUNA PARTE de Sidney Lumet
A más de uno se os caerá la la lágrima tan solo recordar su evocadora banda sonora, el baile en familia al son del Fire & Rain, o la carrera de ese genio en ciernes que era River Phoenix tras la audición. Nominada al Oscar al Mejor Actor Secundario (el propio Phoenix) y Mejor Guión, estamos ante una de las obras más nostálgicas y entrañables de Sidney Lumet.
EL DOSSIER 51 de Michel Deville
Una obra de culto del cine de espionaje basada en la novela de Gilles Perrault. Número 51, así es como conocen al solemne diplomático francés, Dominique Auphal. El problema es que en su última misión, pasará a ser escrupulosamente vigilado. Cine intelectual tan intenso y asfixiante como denso y complejo. De ese que responde con sorna e ironía a los malos tiempos que hoy día corren en las altas esferas políticas. Rodada con mirada subjetiva y muy incisiva, Michel Deville dibuja una intelectual 'caza de brujas' que se antoja tan imprescindible de elucubrar, como absolutamente necesaria de reflexionar. Es lo que pasa cuando un discurso metódico, áspero y riguroso, llega despojado de toda posible vertiente emocionante y persuasiva. El reto está servido.
ESPÍAS CON CLASE DISTINTIVA
GARBO. EL ESPÍA de Edmon Roch
Es la historia de “el mejor actor del mundo”. En el 50º aniversario de la muerte de Thomas Harris, recordamos este documental en el que se analiza su colaboración con Juan Pujol en la operación que engañó al regimen nazi. Hechos subrayados, contrastados y matizados con fragmentos de películas minuciosamente escogidas. Cine dentro del cine bajo una batuta cinéfilamente exquisita. Un misterio sin resolver, que también es un efusivo canto al poderío evocador del séptimo arte. Reliquia.
BLUNT. EL ESPÍA de John Schlesinger
Posiblemente una de las más brillantes películas que jamás se han hecho para televisión. Dirigida por el director de "Cowboy de Medianoche", John Schlesinger, "Blunt. El Espía" también supone una de las cimas de la carrera del aclamado dramaturgo nominado al Oscar, Alan Bennett, que se ocupa de sir Anthony Blunt, el distinguido historiador de arte, conservador de la pinacoteca real, alto miembro del MI5 -los servicios secretos británicos- y topo soviético desde los años treinta hasta principios de los sesenta, cuando fue descubierto por la inteligencia británica y se le ofreció inmunidad a cambio de información, trato que se mantuvo en secreto hasta que Margaret Thatcher decidió revelarlo en la Cámara de los Comunes en 1979.. El lío está servido.
MATA HARI AGENTE H-21 de Jean-Louis Richard
Adaptación de la legendaria historia por Jean Louis Richard y el cineasta francés François Truffaut. Una dosis de suspense con aroma francés. El que desprenden Jeanne Moreu y Jean-Louise Trintignant.
ESPÍAS ICONOCLASTAS
CASINO ROYALE de John Huston
Si Tarantino hubiera rodado un 007, ese sería "Casino Royle". Orson Welles, Peter Sellers, Ursula Andress, Jean Paul Belmondo y Woody Allen ante cámara, John Huston tras ella. Sir James reclutando como agentes a hombres y mujeres a los que llamará, sin excepción alguna, Bond, James Bond. Una comedia que parodia todas las películas del famoso agente secreto y que fue nominada a los Óscar por Mejor Canción.
FAY GRIM de Hal Hartley
10 años después de que Hal Hartley realizara "Henry Fool" nos llega "Fay Grim". Pura dinamita que hace saltar por los aires todo posible código que atañe al cine de espías. Aquí, la mujer de Henry Fool, que da título a esta secuela (Parker Posey), es coaccionada por un agente de la CIA (Goldblum) para encontrar unos cuadernos pertenecientes a su fugitivo ex marido (Ryan) que contienen información que compromete la seguridad de Estados Unidos. Un inquietante trabajo de visionado imprescindible.
HAYWIRE (INDOMABLE) de Steven Soderbergh
Una buena dosis de cine de acción, pero con sello de autor. Soderbergh envuelve la acción con largas secuencias de peleas y persecuciones excepcional y meticulosamente coreografiadas. Y lo más curioso de todo, la trepidante banda sonora de David Holmes solo suena durante las transiciones y jamás durante unas peleas rodadas, como diríamos, al desnudo, sin utilizar artficio ni efecto especial alguno, únicamente condimentadas con los estudiados movimientos de sus personajes, los contundentes golpes que se asestan unos a otros, y un apabullante uso del digital que solo está a la mano de alguien que, por más que ruede una extraña película experimental, un penetrante drama apocalíptico o un apabullante action thriller, siempre sabremos que él, y solamente él, es quien puede estar tras la cámara. Cine de espías destilado de forma tan apabullante, que además de espectacular, nos llega al desnudo.