Las Grandes Evasiones
Para fugas, las nuestras. Que El Chapo, uno de los mayores narcotraficantes del planeta,
escapara de este mismo fin de semana de una cárcel de máxima seguridad
mexicana por un túnel de 1.500 metros, inevitablemente nos lleva a
explorar nuestro catálogo a la caza y captura de 10 grandes evasiones
carcelarias que nos ha brindado la historia del séptimo arte.
Una prueba más de que las grandes ficciones resultan cada vez, más preocupantemente reales. Un aventurado disfrute en pantalla, pero también una resonante alarma social en la vida actual. De Bresson a Herzog, pasando por Carpenter, Darabont, Jarmusch o Dassin. Con semejante plantel, como para que los planes no salgan bien.
1. UN CONDENADO A MUERTE SE HA ESCAPADO de Robert Bresson (1956)
Es "la película más bella de Robert Bresson" según François Truffaut, es también una "una magistral lección de cine" segúnRoger Ebert. Unánimemente considerada como una verdadera obra maestra y una de las películas más importantes en la historia del cine francés. Un film impecable basado en las memorias del soldado francés y miembro de la Resistencia, André Devigny. Maravillosa mezcla de drama y suspense con cine bélico, para convertirse en todo un referente en lo que a las fugas carcelarias se refiere.
2. LA EVASIÓN de Jean Becker (1960)
Probablemente la mejor película carcelaria jamás rodada. Actores semiprofesionales para un impecable ejercicio de estilo cinematográfico. Cruda e hiperrealista historia de evasiones carcelarias, donde Jacques Becker alcanza la cima de calidad artística en su obra fílmica.
3. CADENA PERPETUA de Fran Darabont (1994)
Resulta que una de las secciones más consultadas de IMDb es, precisamente, una lista. Concretamente, una con las 250 películas mejor valoradas de la web, siempre según unos parámetros que podríamos considerar discutibles. Puede que no estén todas las que son, pero hay nombres sonados y aclamados en todos los rincones del planeta de los que se habla a menudo y se hablará en el futuro. De hecho, Cadena perpetua se mantiene imperturbable, improbable ganadora por encima de 249 títulos más de relumbrón.¿Pero qué demonios tiene la película de Frank Darabont, que tanto gusta? Un conjuntadísimo reparto, un guion sin fisuras, una historia que atrapa y un par de escenas para poner en la galería de los clásicos. Puede que lo de IMDb sea una exageración, pero la gran tapada de 1994 es cine con mayúsculas. La grane vasión con todas las de la ley.
4. 1997...RESCATE EN NUEVA YORK de John Carpenter (1981)
Obra de culto dirigida por John Carpenter y protagonizada por Kurt Russell que critica el poder establecido y la decadencía del sistema policial con una magnífica puesta en escena que retrata con más genialidad que medios uno de los más famosos futuros apocalíticos de la historia del cine. Y es que en este caso, la cárcel de la que hay que huir es una ¿futura? Nueva York. Precisamente la Nueva York de 17 años atrás.
5. BAJO EL PESO DE LA LEY de Jim Jarmusch (1986)
El primigenio Jim Jarmusch reinventa el género carcelario de la mano de Tom Waits, Roberto Benigni y John Lurie. Una genuina y auténtica muestra de cómo, en caso de necesidad, el ser humano es capaz de superar barreras culturales e idiomáticas, así como su característica reflexión acerca de nuestra superficialidad de la existencia y la incapacidad de comunicación del individuo contemporáneo. La mirada de los planos secuencia largos con iconografias distintas, marca el su particular e insobornable estilo narrativo. No en vano, estamos ante la tercera película con los planos secuencia más largos del cine moderno americano.
6. FUERZA BRUTA de Jules Dassin (1947)
Como bien indicó nuestro compañero Ricardo Jornet en el especial dedicado a Burt Lancaster, "Fuerza Bruta" es un clásico carcelario del gran Jules Dassin, cineasta norteamericano de hálito europeo que arremetió contra las instituciones penales mediante el filtro del noir, lo cual no tardaría en provocar que fuera señalado como comunista siendo incluido en la lista negra. Una fuerza burta que no hace precisamente mención al todopoderoso Lancaster, más bien al estado (en este caso el alacaide) que la emplea como forma de represión. Y claro, ante semejante panorama solo queda la evasión. Y es que de una cárcel de máxima seguridad es harto complicado escapar, aunque más lo es aún de una sociedad. Tanto es así, que hay quien incluso daría al vida por ello. Y si no, que se lo pregunten al bueno de Burt.
7. THE COLDITZ STORY de Guy Hamilton (1955)
Colditz es un hervidero de temerarios escapistas en el que holandeses, polacos, franceses e ingleses intentan sin coordinación tentativas de fuga del todo descabelladas. Ante tal panorama llegarán a la conclusión de que si quieren elaborar un plan de fuga mínimamente realizable deberán hacer lo posible por poner de acuerdo a todos los presos…ya se sabe, ese término que tan de moda está como la democracia. Basada en una historia real, "The Colditz Story" tiene todos los ingredientes de las mejores películas de evasiones.
8. FUGA DE COLDITZ de Stuart Orme (2005)
Damian Lewis (Homeland) y Tom Hardy protagonizan una de las miniseries más aclamadas de los últimos años escrita por Peter Morgan (The Queen, Rush). Precisamente una nueva versión de la historia de Colditz anteriormente contada.
9. LA ISLA DE LOS OLVIDADOS de Marius Holst (2011)
Una terrorífica historia basada en hechos reales protagonizada por Stellan Skarsgard ("Nymphomaniac") en la que se nos traslada la violenta rebelión de los alumnos de una escuela escandinava contra sus sádicos profesores allá por 1915. Su única salvación posible es la fuga, no solo de la opresiva reclusión que ya padecen, también de una inmediata pena de muerte que les atenaza.
10. BONUS TRACK: TAMBIÉN LOS ENANOS EMPEZARON PEQUEÑOS de Werner Herzog
Aquí no hay fuga que valga, tampoco es necesaria. Una joya del cine de Werner Herzog. Una obra desconocida para la mayoría de aficionados que sorprende desde el primer momento. Un extraño ejercicio visual, en el que se aprecia la maestría del director para manejar todos los recursos del 7º arte. Entre enanos revolucionados anda el juego, y tampoco precisamente entre rejas.