20 Easter eggs que no sabías que estaban ahí

Autor: Beatriz Parra

20 Easter eggs que no sabías que estaban ahí

Del mismo modo que la tradición insta a que los niños busquen los Huevos de Pascua escondidos, los directores de cine quieren invitarnos a jugar y crear así una complicidad con el espectador escondiendo pequeños guiños, detalles que sólo se descubrirán si se presta mucha atención o se tiene cierto conocimiento sobre la obra del autor. Nosotros os descubrimos los 20 mejores: ¡atentos!



1. Hitchcock y sus cameos

De sobra es conocido que el director británico aparece en todas sus películas de una manera u otra. Probablemente sus cameos se podrían considerar los primeros Easter Eggs de la historia del cine, en tanto que se convirtieron en un elemento fijo en toda la filmografía del director. Algo tan esperado por los espectadores que Hitchcock tuvo que reducir su aparición a los primeros minutos de la película para que el espectador no se distrajera de la trama buscándole, cosa que había empezado a suceder. El que aquí os mostramos pertenece a "Inocencia y Juventud".


2. Tarantino conecta todas sus películas

Quentin Tarantino es el mejor ejemplo de que un fan del cine es el que mejor cine puede hacer, y que no hay mejor manera de conocer al público que serlo tú mismo. Su experiencia como trabajador en un videoclub le permitió sumergirse en las más diversas influencias culturales e indagar en lo que el público demandaba.

Y a raíz de todo ello consiguió hacer el cine que conocemos, tan personal y tan suyo. Parte de su éxito recae en la complicidad que crea con el espectador con sus películas, al introducir detalles de unas en las otras y establecer relaciones que no nos imaginábamos entre sus personajes. Como es el caso de “Reservoir Dogs” donde descubrimos que el verdadero nombre de el “Señor Rubio” (Michael Madsen) es Vic Vega. ¿Os suena ese apellido? Efectivamente, no es casualidad que el personaje se apellide igual que John Travolta en “Pulp Fiction”, ya que como confirmó el director, ambos personajes eran hermanos.

Además, en la misma película alguien le pregunta a Harvey Keitel por una tal Alabama con la que solía trabajar. ¿Os suena ese nombre? Alabama es el personaje de Patricia Arquette en “Amor a Quemarropa”, película escrita por Tarantino y que deja entrever cierta relación entre esos personajes también. 


3. Jack Skeleton en “Sleepy Hollow”

Los Easter Eggs más comunes suelen establecer conexiones entre filmografías de un director, como la que os hemos contado de Tarantino. Tim Burton es otro director con un universo reconocible y un gran sentido del detalle por lo que no es de extrañar que haya escondido a uno de sus personajes más queridos, Jack Skeleton de “Pesadilla antes de Navidad”, en “Sleepy Hollow” donde vemos a un contrariado Johnny Depp al ver a un espantapájaros que no es como los demás. Claro que en el universo de Tim Burton, nada es como los demás.


4. Joyas de guión con un significado especial

En “París, Texas” de Wim Wenders, además de contarse una de las historias más extrañas, apasionantes y rocambolescas de los años ochenta, el director decide dejar un pequeño homenaje a uno de los protagonistas de la cinta: Dean Stockwell.

En la escena del aeropuerto de Texas, cuando Walt Henderson (Dean Stockwell) está llamando a su mujer se oye por megafonía la consigna: “Un mensaje para Joy Stockwell. Joy Stockwell, Austin llegará en cualquier momento”. Resulta que Joy Stockwell era la esposa del actor, que se encontraba en avanzado estado de gestación en aquel entonces y dio a luz a su hijo Austin durante el rodaje de la película. 


5. Almodóvar nos lee el futuro

Si hay un director que sabe cuidar los detalles y posee un control absoluto en todo lo acontecido a su obra este es nuestro director más internacional Pedro Almodóvar. Dejando siempre claras sus influencias, desde Casavettes a Tenessee Williams, ha sido todo un visionario, incluso para sí mismo.

En “La flor de mi secreto” (1995) ya nos sugería con maestría el argumento de la que se convertiría en una de sus películas más importantes “Volver”, sin comerlo ni beberlo se adelantó diez años a su tiempo y no nos dimos ni cuenta. Es gracias a este tipo de detalles de lo que nos alimentamos los cinéfilos. Así que gracias, Pedro.

Al parecer le cogió gusto a insinuar detalles sobre sus futuras historias ya que en “La piel que habito” (2011) el personaje de Elena Anaya no lee a Alice Munro por casualidad. Además de ser una de las escritoras favoritas de Almodóvar, “Julieta” es la adaptación de varios de sus relatos cortos, insinuándonos por dónde irían los tiros de su nueva película.


6. Y Alexander Payne nos anuncia su próxima película

Alexander Payne era un gran fan de Jack Nicholson (¿y quién no?) y al contratarle para “A propósito de Schmidt” le escribió una escena en la que se homenajeaba una de sus películas más conocidas, pero finalmente descartó la idea ya que deseaba que el público olvidara a Jack y se adentrara en Schmidt. Lo que no pudo evitar es anunciar la que sería su próxima película al proyectarla en uno de los cines de la ciudad, una cinta llamada “Entre Copas” (Sideways), que sería gran éxito de su carrera.


7. Si además de ser un director molón fui cantante, lo digo

En la cinta de culto “Ghost World”, unas jovencísimas Thora Birch y Scarlett Johansson eran dos perdedoras rematadamente enrolladas amantes de todo lo freak que debían enamorarse de alguien como Steve Buscemi y escuchar discos raros que nadie más conociera. De esto se aprovechó el director Terry Zwigoff, que a los 22 años se unió a una banda llamada “R. Crumb & His Cheap Suit Serenaders” y decidió dejar un guiño a sus buenos tiempos haciendo visible la portada de uno de sus discos como uno de los vinilos que vende Steve Buscemi en un mercadillo en la escena en que se topa con Thora Birch por primera vez. Aunque luego los personajes insinúen que el disco no era muy bueno.


8. Tu máscara me suena

A lo largo de “Holy Motors” se realizan pequeños homenajes al clásico sesentero de terror “Los ojos sin rostro”. No fue baladí por parte de Leos Carax incluir en el reparto e Edith Scob, la protagonista de la película de Georges Franju, para ejercer de chofer del enigmático Denis Lavant. Es más, hacia el final de la película, hay un homenaje directo cuando Edith se pone la misma máscara que ya había utilizado cuarenta años atrás. 


9. ¿Por qué te llamas Red si eres black?

De sobra es conocido el conflicto que existe entre autores y cineastas. Con la adaptación de las novelas a la gran pantalla se pierde parte de su esencia, y no todos los autores suelen estar de acuerdo con esos cambios. Stephen King, un autor experto en ver transformadas en películas sus novelas, afirma que de todas las que se han hecho “Cadena perpetua” es su favorita.

Todo y que se realizó un cambio muy importante en la apariencia de uno de los personajes principales: Red (Morgan Freeman). En la novela Red (“rojo”) es un hombre flaco y pelirrojo de origen irlandés, de ahí su mote.

Sin embargo al escribir el guion siempre se tuvo a Morgan Freeman en mente, y este cambio tiene  su pequeño guiño en la película. Hay un momento en que le preguntan a Red el porqué de su sobrenombre, a lo que él responde “No lo sé, será porque parezco irlandés”.


10. El cameo más caro del mundo

Pese a haber firmado un contrato con EMI records, los Monty Phyton se encontraron sin productora para su película “La vida de Brian” a una semana de empezar el rodaje, cuando, de repente, decidieron dejarles plantados. 

George Harrison, amigo y gran fan de los humoristas se propuso sacar adelante la película, aunque para ello tuviera que hipotecar su casa, como más tarde confesó. Fundó una productora especialmente para ello y consiguió hacer de ella el gran éxito que es hoy en día. Cuando le preguntaron por qué decidió hacerlo responde que lo hizo simplemente porque quería verla. “La entrada más cara de la historia”, respondió jocosamente Eric Idle. En agradecimiento, decidieron regalarle un cameo, y el ex Beatle tiene su pequeño momento de gloria al lado de John Cleese en una escena con unos de los fans de Brian entre la multitud.


11.  El muerto era yo

Cary Grant es uno de los actores más elegantes y reconocidos de la historia del cine y su nombre va ligado a grandes directores como Hitchcock, Hawks o Capra. Pero ese nombre al que va ligado no es el que pone en su pasaporte. 

En “Luna Nueva” de Howard Hawks, el personaje de Cary Grant cuenta una anécdota en la que dice que el último hombre que se atrevió a meterse con él fue Archie Leach, y eso fue antes de que le rebanara el pescuezo. De hecho, hasta aparece ese mismo nombre grabado en una lápida en una escena posterior. El caso es que Cary Grant fue el nombre que se puso Archibald “Archie” Leach al abandonar su Bristol natal para probar suerte en el mundo de la actuación. 


12. Te spoileo sin que te des cuenta

Sólo un director muy retorcido te contaría el final de la película sin que te des cuenta. Como si de un juego más de Jigsaw se tratara, en el primer acto de “Saw”, hay un dibujo en la mesa del hospital junto a la víctima que nos revela que él es el asesino psicópata. Un dibujo que nos muestra un boceto de uno de los instrumentos de tortura de John Kramer. Eso sí, hay que ser un auténtico ninja para poder captar el detalle. 


13. Carrie y Norman Bates, primos hermanos

Había una canción que decía “Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así” y en toda historia sobre psicópatas y arrebatos violentos siempre hay un trauma infantil o una historia de incomprensión detrás. Brian de Palma quiso hermanar de algún modo a Carrie, la víctima de bullying más importante de la historia del cine, con el psicópata travestido más célebre, Norman Bates llamando al instituto donde asisten los protagonistas Bates High. Por si fuera poco, las cuatro características notas a violín que marcan la banda espeluznante banda sonora de “Psicosis”, suenan repetidamente en puntuales momentos de “Carrie”. Como si fuera necesario dar más miedo.


14. Un coche que viaja por las películas

El amor de los hombres por su coche no escapa a los directores de cine. Sam Raimi adoraba tanto su Delta del 88 que consiguió que tuviera relevancia en su película “El ejército de las tinieblas”, y a partir de ese momento empezó a colocarlo de algún modo en todas sus películas. Christopher Nolan es otro de esos directores que ama su coche, y decide que su Honda Civic blanco haga un cameo aparcado al lado del Jaguar que conduce el protagonista en “Memento".


15. Si la película es sucia, el director también

"Irreversible" es una experiencia angustiosa que pasará a la historia por una insoportablemente violenta escena de violación y por estar contada al revés. Contaba con la pareja de alto voltaje Monica Belucci y Vincent Cassel. El director, guionista y montador de la película, el controvertido Gaspar Noé, a sabiendas de su fama decidió jugar con ella incluyéndose en un pequeño cameo donde aparece como extra masturbándose en un pub gay.


16. Espera un momento, ¿esa no es…?

La dura vida de una chica joven y mona. La angustia adolescente llevada a la veintena y mejorada con filtros de Instagram y canciones de Belle and Sebastian, todo esto es“God help the girl”En la escena donde Eve (Emily Browning) se esconde en la bañera en un momento de crisis, su amigo James (Olly Alexander) le hace ver que mucha gente la quiere. En la puerta del baño hay una fila de jóvenes pretendientes de la chica, lo que no se ve a simple vista es que en la fila está camuflada Hannah Murray (Cassie, una de las protagonistas) disfrazada de chico y con un bigote. También sale un maniquí que vemos al principio de la película.


17. Lars Von Trier y las ventanas

El autoproclamado “mejor director del mundo” se quiere tanto o más que esa legión de seguidores que le adora por su peculiar manera de ser y hacer cine. Su universo, su lenguaje y su simbología manejan las emociones del público llevando a sus personajes al límite, y los homenajes y guiños al espectador son constantes en su filmografía. En la segunda parte de “Nymphomanic” decide realizar una conexión entre ambas historias recreando la escena inicial de “Anticristo” situando a un niño junto a la ventana, al igual que en aquélla e incluso utilizando su banda sonora.


18. Baile de máscaras con sorpresa

¿Quién dice que Batman no tiene verdaderos poderes? Nada más y nada menos que consigue viajar en el tiempo y colarse en la fiesta parisina de máscaras que se celebra en “El fantasma de la ópera”, de Joel Schumacher. Si nos fijamos, en lo alto de la escalera encontramos uno de los invitados a la fiesta disfrazado de un Batman más cercano a la serie de la tele que veíamos en los ochenta que a las películas de Nolan. Como recordaréis, y nos sorprende que Joel Schumacher quiera recordar, es que él dirigió “Batman y Robin” (¡la de George Clooney!)


19. ¿El agujero 19?

Una boda suele sinónimo de felicidad, tafetán y ñoñería. Un poco de tafetán sí que hay en el pomposo vestido de Kristen Dunst, pero felicidad poca y ñoñería definitivamente ninguna. Lars Von Trier afirma que escribió el guion de “Melancholia” bajo los efectos de las drogas y el alcohol, lo que no supone ninguna sorpresa. Pero entre esos momentos de delirio aparece algún guiño curioso que aporta lucidez. En el exclusivo club de campo donde se desarrolla la película se hace referencia al número de agujeros del campo de golf: 18. Sin embargo, en un momento se ve claramente que hay un agujero número 19, un elemento que según el director simboliza el limbo. Una metáfora de la situación que se vive en la película con unos personajes a la espera del final.


20. Los niños de Moonrise Kingdom se mudan a Paterson

No puede ser una coincidencia que la pareja de niños que nos enamoró en "Moonrise Kingdom" vuelvan a aparecer juntos para la última película de Jim Jarmusch. En una de las idas y venidas del autobús de Adam Driver, podemos observar que dos de los pasajeros son, nada más y nada menos que Kara Hayward y Jared Gilman, o lo que es lo mismo, Suzy y Sam en plena anarquía adolescente. 


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