Memorias del Holocausto: los padres de Saúl

Autor: Filmin Fuente: Filmin

Memorias del Holocausto: los padres de Saúl

"Quienes niegan o relativizan los crímenes del Holocausto tratan de perpetuar las causas del genocidio y revivir la violencia. La educación sigue siendo el último bastión que nos protege de esta amenaza y es en este ámbito donde la misión de la UNESCO alcanza su máximo significado" Son las palabras de Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. Palabras que recuperamos para conmemorar el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y rendir nuestro obligado homenaje a través del cine, ese cine que sacude conciencias y encoge almas al volver a arrojarnos a ese infierno en vida que fueron los campos de exterminio nazis. Pero "El Hijo de Saúl" no ha sido la primera película, ni será la última, que mediante su marco cinematográfico nos lleve a reflexionar sobre el poder de las imágenes y su significación en pantalla. ¿Qué podemos mostrar? ¿Qué debemos mostrar? Echemos la mirada atrás.

NOCHE Y NIEBLA

"Noche y niebla es un film sublime sobre el cual es muy difícil hablar. Cualquier adjetivo, cualquier juicio estético, estaría fuera de lugar hablando de este trabajo, el cual no es ni una "crítica" ni un "poema", si no una "meditación" sobre la deportación.". François Truffaut.

Hablar de "Noche y Niebla" es hacerlo de una de las primeras reflexiones que se llevaron a cabo en el cine sobre el Holocausto. Pasados diez años, el horror y la estupefacción inicial que causaron los actos llevados a cabo por los nazis empezaron a borrarse de la memoria de la gente. Nada aprendimos de los errores de la Segunda Guerra Mundial, lo vemos ahora y Alain Resnais lo veía en su Francia de los años 50, una Francia que continuaba ejercitando un imperialismo salvaje en países como Argelia o Indochina. Reticente de realizar "Noche y Niebla" en un primer lugar, el realizador francés quedó convencido con la incorporación al guión Jean Cayrol, un superviviente del holocausto.

Alejado del melodramatismo con el que muchas veces es tratado el horror, Resnais y Cayrol nos ofrecieron con "Noche y Niebla" el antidocumental, tal y como expone Phillip Lopate en Criterion. "No podemos "documentar" esta realidad en particular, es demasiado atroz, estaríamos perdidos nada más empezar. ¿Qué podemos hacer entonces? La respuesta de Resnais y Carol fue: podemos reflexionar, plantear preguntas, examinar los archivos e interrogar nuestras propias respuestas. Resumiendo, ofrecer un ensayo. Además, al elegir comprimir este gran y extenso tema en tan solo media hora (pensad en el contraste de Shoah y sus nueve horas), los cineastas se fuerzan a si mismos a la concisión epigramática y la sintésis utilizada en la reflexión ensayística". Un documento que permanece inmutable al paso del tiempo y que no solo nos recuerda el horror del nazismo, si no la condenada condición humana, esa condición que nos lleva a olvidar sistémicamente aquello que nos avergonzó en un pasado y perpetuamos en nuestro presente.

AUSTERLITZ

Hay lugares en Europa que han quedado como un doloroso recuerdo de nuestro pasado. Fábricas donde los humanos eran transformados en ceniza. Hay lugares que ahora son monumentos abiertos al público que reciben miles de visitantes cada año. Esta película es una observación dedicada a esas personas, en concreto, aquellas que visitan los antiguos campos de concentración nazis. ¿Por qué van allí? ¿Qué esperan encontrar? El título de la película hace referencia a la novela homónima de W. G. Sebald, dedicada a la memoria del Holocausto. Rodada en los antiguos campos de concentración nazis, "Austerlitz" es una observación de las hordas de turistas que cada año visitan estos sitios conmemorativos. Ya lo decía Marx, "la historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa"

EL ÚLTIMO DE LOS INJUSTOS

Resnais y Cayrol salieron indemnes de la problemática que supone intentar retratar el horror. Con "Noche y Niebla" dejaron a la humanidad un documento universal que sirvió como primera referencia cuando se hablaba del cine y el Holocausto. Hasta la llegada de "Shoah". Claude Lanzmann y sus nueve horas de entrevistas a los supervivientes de los campos de exterminio marcó un antes y un después en el cine documental. No podemos poner imágenes, las palabras son lo suficientemente dolorosas, por ello Lanzmann se dedica a vagar por las cicatrices físicas que dejaron los campos de Polonia. Largos travellings nos llevan por las vías que transportaban los trenes. Jamás fotografías, tampoco material de archivo. Este temor a mostrar lo inhumano, a recurrir al archivo, lo han sufrido en sus carnes otros cineastas posteriores, como el camboyano Rithy Panh y "La Imagen Perdida", que seguía esta estela marcada por Lanzmann, el gran totem del cine documental genocida, y como tal, enémigo número uno del empleo de la imagen de archivo para retratar la masacre y el exterminio.

El camino de "Soah" nos lleva irremediablemente a "El último de los injustos", casi tres décadas después del estreno de la mítica Shoah, Lanzmann recuperó una serie de entrevistas con Benjamin Murmelstein, el último presidente del Consejo Judío del campo de concentración de Theresienstadt y único superviviente de aquellos que ocuparon este cargo. Las entrevistas se grabaron en Roma durante 1975 y quedaron fuera del montaje de Shoah. En "El último de los injustos" el director se introduce en los escenarios reales en los que se desarrollaron los acontecimientos, haciendo especial hincapié en el campo de Theresienstadt, considerado un “campo modelo” para enmascarar la imagen de uno de los hechos más abyectos de la historia del siglo XX. A través de las entrevistas descubrimos la extraordinaria personalidad de Murmelstein: dotado de una inteligencia deslumbrante y gran valor, que, junto con una memoria incomparable, lo convierten en un narrador irónico, sarcástico y auténtico. Un documental de valor imprescindible para aquellos que ya hayan visto o se dispongan a ver "El hijo de Saul".

EL HIJO DE SAUL

"El hijo de Saúl" es la anhelada respuesta definitiva a ese cine académico y de manual por el que se caracterizan las películas que tratan el Holocausto partiendo desde los campos de concentración. Lo es, por el portentoso ejercicio de cámara sobre el que bascula, logrando además que su radical empaque formal (rodado y proyectado en apabullantes 35 mm) en ningún momento se regodee ni se adueñe de la trama, el drama ni la acción. A camino entre un trabajo de fotografía excepcional (además de brutalmente sonoro) y un apabullante tour de force interpretativo al servicio de un absorbente guión que encumbra en lo más alto el empleo del fuera de campo, "El Hijo de Saúl" es una suerte de recorrido macabro y atroz que, de forma tan visceral como abrupta, nos embarca en una perpetua sensación de escalofrío y del más absoluto terror, golpeando así un desgarrador drama que más bien atañe al espectro íntimo y personal, pero partiendo desde el colectivo y lo social. Y es que, envuelto en tan mortífero drama, en el más pestilente hedor, la única preocupación de Saúl no es otra que cumplir con una personalísima misión (que asimismo funciona como un macguffin intrínsecamente dardenniano): enterrar el cuerpo de un chico a quien él cree su hijo, rescatando el cadáver y encontrando a un rabino para su entierro. A por ello. Por muy impactante, aflictivo y angustioso que resulte su eco, "El Hijo de Saúl" merece su efusiva celebración. Un debut digno de enmarcar que de forma incomprensible no se hizo con la Cámara de Oro en Cannes pero si con el Oscar a la Mejor película de habla no Inglesa. Nunca es tarde si la dicha es buena.

SIN DESTINO

Procedente de la misma Hungría que nos ha traído "El Hijo de Saul", "Sin destino" ha sido comparada por la crítica internacional con "La Lista de Schindler" de Spielberg y "El Pianista" de Polanski. Es el primer largometraje que llega a nuestro país del brillante director de fotografía, nominado al Oscar, Lajos Koltai. La banda sonora ha sido compuesta por Ennio Morricone, Oscar honorífico 2007. El guión, escrito por el Nobel 2002 Imre Kertesz y basado en su libro "Sin destino", es una aproximación al Holocausto, una mirada dura a la realidad vivida durante y después de la ocupación. El director muestra el aburrimiento vivido en los campos de concentración, el miedo, los momentos de compañerismo, los de extrema brutalidad y la soledad latente del protagonista una vez vuelve a la "normalidad" de su vida. Una película manufacturada con extrema delicada y que hace honor al texto de Kertesz, uno de los últimos supervivientes y cronistas de la pesadilla de Auschwitz y Buchenwald.

HOLOCAUSTO

Miniserie de NBC cargada de polémica en su estreno que acercó la historia de las víctimas del Holocausto al público medio estadounidense. Criticada por melodramatizar en exceso y trivializar un tema tan espinoso y difícil de tratar, también se acusó a NBC de estar explotando la historia de las víctimas en beneficio propio. De una forma u otra, la serie fue un éxito y catapultó a su estrella principal, Meryl Streep, a la fama que la ha convertido en una de las mejores actrices de la historia de Hollywood. Como un último dato, cuando la serie se emitió en la Alemania del Oeste en 1979 fue todo un éxito de audiencia y ganó muchísima popularidad, llevando al público a un creciente interés por los crímenes cometidos durante la Era Nazi. Fue vista por más del 50% de la población, y en muchos casos era la primera vez que estas personas escuchaban los horrores del nazismo. Tras la emisión de cada capítulo, seguía un programa donde un grupo de historiadores respondían a preguntas telefónicas que pudiera tener el público. Al poco tiempo acabaron desbordados por el número de llamadas de indignados alemanes, la mayoría nacidos tras 1945, que alegaban que era la primera vez que escuchaban la historia del genocidio llevada a cabo por su pais durante la Segunda Guerra Mundial.

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