Entre Homer Simpson e Irán, nuestro cine nuclear
Ante las buenas noticias que el pasado martes nos llegaron de la cumbre de Viena nos es inevitable pensar en la relación entre el cine y la energía nuclear. Tras dos años de duras negociaciones, Estados Unidos e Irán han alcanzado un histórico pacto nuclear, llegando así a un acuerdo (que más bien parecía quimérico) que frena, aunque sea temporalmente, la proliferación nuclear en una de las regiones más inestables del planeta. Pues bien, el hecho de que Homer Simpson sea uno de los primeros personajes en venirnos a la cabeza cuando pensamos en la pequeña o gran pantalla, es señal inequívoca de la relación tan poco fructífera que el cine y la denuncia nuclear parecen haber vivido, pareciendo lo suyo más bien un matrimonio de (in)conveniencia.
Miramos atrás y únicamente dos son los títulos que lograron cierta repercusión comercial a nivel mundial tratando de forma tangente el desastre nuclear ("El síndrome de China" de James Bridges y "Silkwood" de Mike Nichols). Sin embargo, en el catálogo de Filmin tenemos dónde rascar, más aún si cabe, tratándose de un problema escabroso con posibilidad de convertirse en (dura) realidad. Entre Homer Simpson e Irán, este es nuestro cine nuclear.
La grandeza del cine reside en crear películas que nos desnudan como seres humanos y acaban exponiéndonos ante todos nuestros pensamientos, miedos y más profundos anhelos. "Hiroshima mon amour" es otra película de amantes imposibles, de personas que tan solo pueden vivir una noche, pues eso es todo lo que el destino les ha dado, y por mucho que intenten resignarse, el final despunta con la luz del alba, solo que esta vez esa amarga luz nos baña de majestuoso y espectacular cine. En pleno nacimiento de uno de los movimientos cinematográficos más importantes de toda Francia, y de la historia, la ópera prima de Alain Resnais se alzaría como una de las primeras películas que marcarían el camino a seguir. Una historia de amor imposible entre dos personas separadas por el territorio y la guerra.

Luis García Berlanga nos cuenta como en plena Guerra Fría, el profesor Hamilton, un sabio ingenuo que creía en las bondades de la energía nuclear, huye y se lleva consigo todos sus secretos al darse cuenta de su error, y encuentra refugio en Calabuch, un pueblo mediterráneo que a él le parece maravilloso porque la gente se limita a vivir y conserva el sentido del humor y de la amistad. Partiendo de una historia entre fantasiosa y coyuntural, construye un universo típicamente berlanguiano aunque sea llevado al plano de la abstracción. La perfecta dosificación de un humor en los límites del absurdo y un ternurismo nada blando constituyen las claves de su atractivo y su valor.
Un variopinto grupo de personas se encuentran en Weymouth, Inglaterra a principios de los años 60. Todos ellos descubren que bajo los riscos de un acantilado vive encerrado un grupo de niños con los cuales el ejército inglés realiza un experimento de supervivencia tras una hecatombe atómica. Pese a enmarcarse de lleno en el cine clásico, Jospeh Losey demostraba una vez más estar adelantado a su tiempo con "Estos son los condenados", truculenta muestra de terror social cuya compleja relación con la modernidad hacen de ella emparentarse directamente con el cine de sus entonces coetáneos, Antonioni o Godard.
En 1968, un acuerdo de no proliferación nuclear fue acordado entre las más poderosas potencias nucleares. El Cuarto Protocolo del acuerdo prohibía el uso de armas nucleares de un modo no convencional como envío por correo, colocarlas en cerca del objetivo y detonarlas a distancia. Pero violando ese protocolo una bomba va a explotar en las inmediaciones de una base norteamericana en Inglaterra, simulando un accidente que culpe a Estados Unidos de almacenar armas nucleares en lugares no autorizados. Michael Caine y Pierce Brosnan eran los elegidos para desactivarla.
Los Estados Unidos, bajo el mandato presidencial de Lyman, acaban de firmar con la Unión Soviética un tratado de reducción de armamentos. Esta medida pacifista no es acogida con absoluta unanimidad. El pueblo se rebela, y algunos sectores políticos y dirigentes son partidarios de anular el tratado y aumentar el armamento hasta conseguir imponer la voluntad americana a todo el orbe. Uno de los grandes thrillers políticos de todos los tiempos a cargo de John Frankenheimer.

Jim y Hilda son una pareja de ancianos que se enteran de que su querido país, el Reino Unido, empezará una guerra con la Unión Soviética en cualquier momento, y deciden construir un refugio en su casa para poder resguardarse de cualquier peligro. En pocas líneas, éste es el argumento de "Cuando el viento sopla". Escondida bajo una cáscara de animación inocente y tierna, la película nos habla de una historia feroz con una sutileza desmesurada. Jimmy T. Murakami, uno de los grandes vanguardistas de la animación, es el padre de esta pieza, en la que fue su segunda adaptación de un libro de Raymond Briggs después de "The Snowman". La banda sonora goza de canciones de David Bowie y Roger Waters o Génesis, que no es poco. "Cuando el viento sopla" es un 'lujo nuclear' que nadie debe perderse.
De la mano del gran Akira Kurosawa nos llega esta elocuente visión del holocausto nuclear de Nagasaki, contada a través de los ojos de una superviviente y sus 4 nietos, 44 años después. Mientras espera ansiosa la llegada de sus nietos y de su sobrino americano para celebrar su 80 aniversario, la abuela Kane recuerda la historia de su familia y de la sociedad japonesa de aquellos días. Para el día de su aniversario, la abuela Kane tiene preparada una historia para todos ellos. Una historia triste pero divertida, que hará llorar pero también sonreír.

Más de un millón y medio de espectadores vieron en cines este trepidante thriller sobre la Guerra Fría basado en una historia real, la del coronel Ryszard Kuliński, alias ‘Jack Strong’, quien descubrió que los planes estadounidenses de contraataque nuclear contra las fuerzas soviéticas se llevarían a cabo en territorio polaco. Con el objetivo de defender a su país, y desde dentro del sistema militar comunista, empezó a pasar información secreta a la CIA. En solitario y en una cooperación psicológicamente agotadora en dónde un movimiento en falso puede tener consecuencias trágicas para él y su familia, Kuliński se convirtió en uno de los espías más relevantes de la Guerra Fría.
Tres dispositivos nucleares son instalados por un terrorista en diferentes puntos de los Estados Unidos. Un agente de operaciones secretas hará todo lo posible para combatir la amenaza y descubrir dónde están escondidas las bombas antes de que sea demasiado tarde. Un precedente de "Homeland" que cuestiona los métodos de tortura utilizados por los servicios secretos de Estados Unidos para la detención de terroristas.
Una obra acogedora y honesta protagonizada por un inmenso Celso Bugallo que nos lleva a Valle Negrón, un lugar donde la mayoría de sus habitantes viven casi pegados a una central térmica. Allí llega por azar Pol Ferguson, un escocés que escribe guías turísticas, interesado en las excelencias de una región del norte de España sobre la que tiene referencias mediáticas (una princesa y un piloto de Fórmula 1). La roulotte que conduce Ferguson le deja encallado en el valle ocupado por la espectacular central térmica, impidiéndole recorrer la costa y visitar los diversos monumentos históricos. Tras verse obligado a permanecer allí, Pol descubre a Federico, un lugareño de unos sesenta años que lleva tiempo luchando contra la contaminación de la térmica, y que cree firmemente que el Compromiso de Kyoto la va a condenar al cierre. Será Federico el que hará descubrir al escocés la singular vida en ese microcosmos amenazado.
BONUS TRACK
Masters of Horror: El Baile de los Muertos
Escrita por Richard Matheson, autor de "Soy Leyenda", y dirigida por Tobe Hooper, responsable de "La Matanza de Texas". El baile de los muertos representa una distopia post-apocalíptica donde cadáveres de antiguos amigos y enemigos de baile son reanimados en un escenario para entretener a los pocos supervivientes del holocausto nuclear.
La ópera de John Adams y Peter Sellars sobre Robert Oppenheimer, el padre de la bomba atómica.¿Qué mejor tema podrían haber utilizado Adams y Sellars para denunciar la caída de la sociedad moderna? La bomba atómica y su inventor, Robert Oppenheimer (Gerald Finley), son los protagonistas de una ópera que se pudo ver por primera vez en 2005.