Ellos confiesan
"La Boca del Lobo" llega a filmin (vía Fire!!) con la vitola de ser una de las sensaciones de la cosecha 2009. Una joya que también ha sido reivindicada por todo un MoMa tras ser previamente galardonada, celebrada y agasajada a su paso por Berlín, Sitges, L'Alternativa o Gijón. Un recorrido triunfal, completamente merecido si nos atenemos al inabarcable poderío de una obra visual y sonoramente arrolladora, una obra colosal por su capacidad para construir la identidad de la ciudad de Génova comparando su asombrosa historia con el particular romance que viven un expresidiario y su novia transexual, también expresidiaria, además de 'ex-yonki'. Toma ya.
Y lo hace retratando la ciudad mediante una voz en off cuyo tono poético, melancólico y visceral al mismo tiempo, nos remite de forma incontestable al Liverpool de Terence Davies en la magistral "Of time & the city." Liverpool-Genova, Génova-Liverpool, aunque lo parezca, no es una eliminatoria de la Copa de la UEFA, sino la implacable conexión entre dos retratos urbanos e históricos, pero ante todo, dos disecciones apabullantemente personales, que han dado pie a dos de los mejores documentales de la última década.
Dos obras prácticamente maestreas que bien podríamos enmarcar dentro de lo que significa ser un documental confesional, una estimulante mezcla entre ficción y no ficción de recorrido tan revelador como sobrecogedor, a menudo rodada en primera persona y/o sustentada en una aplastante voz en off, que directamente nos acerca al formato de videodiario, a la escalofriante investigación de un crimen o al más singular autoretrato. La muerte, el romance, la infancia, el embarazo, la India, incluso los Erasmus o el McDonald's, son tan solo algunos de los 'lugares comunes' sobre los que estos 12 títulos se enmarcan de una forma que precisamente, se aleja de sobremanera de aquello que entendemos por común. Empezando por "Tren de sombras" y acabando en "La jungla interior", nos embarcamos en un viaje tan inquietante y estremecedor como definitivamente emocionante y cautivador. Es lo que la verdad esconde bajo el arte del cine, y de la mejor forma posible. Bon voyage.
1. Tren de Sombras de José Luis Guerín (1997)
"Tren de sombras" se compone de las filmaciones estivales registradas en Le Thuit (Alta Normandia) y una muerte en extreñas circunstancias que las sacude. Cine en estado puro y único. Una indagación poética y detectivesca entorno a la imagen cinematográfica narrativa y formalmente tan arriesgada, enigmática y desatada, como apoteósicamente intelectual, bella y sofisticada. Una obra maestra, una genialidad apoteósicamente reveladora que ante todo emana un desenfrenado amor por el séptimo arte. De esos que te roba la cabeza tanto como el corazón.
2. Of time and the City de Terence Davies (2008)
Apoyándose en un montaje de imágenes de archivo y de tomas rodadas en la actualidad, Terence Davies construye uno de los relatos autobiográficos más conmovedores y poéticos de la historia del cine. El director de "El largo día acaba" desgrana con su propia voz sus recuerdos del Liverpool que le vio crecer, el de los años 40 y 50, para después avanzar hacia el presente deteniéndose en algunos de los principales acontecimientos de la historia británica reciente y mostrándonos los efectos del paso del tiempo sobre su ciudad natal a través de comentarios que se mueven entre la poesía y la ironía, la melancolía y la rabia. Un nostálgico, amargo y rabioso collage visual que funciona tanto como emotivo y hermoso tributo a su ciudad natal, como a una visceral y dolorosa confesión personal. Épicamente magistral.
3. La Boca del Lobo de Pietro Marcello (2009)
Entre la historia de amor y el documental elaborado mediante materiales de archivo, "La Boca del Lobo" logra recuperar sensaciones de la vieja Génova a través de unas imágenes dotadas de una abrumadora belleza y un incontestable poderío evocador. 76 minutos resultan así más que suficientes para completar un viaje a través de la historia de una ciudad cuya imagen y semejanza podemos construir a partir de un particularísimo romance que da pie a una pieza de auténtica orfebreria.
4. The Arbor de Clio Barnard (2010)
Una de las películas británicas más aclamadas de los últimos tiempos, el debut de Clio Barnard (reciente triunfadora en el Festival de Sevilla por "The Selfish Giant") en la dirección, llega directamente a España en exclusiva en filmin. Un cruce entre Errol Morris y Sarah Polley que nos cuenta la desgarradora historia real de la dramaturga Andrea Dunbar y su tormentosa relación con su hija Lorraine. "The Arbor" es una obra potente, penetrante y visceral, un tour de force descomunal cuyo inquietante y provocador uso de las técnicas Brechtianas obligan a interrogarse por lo que es y puede ser un documental.
5. Mapa de León Siminiani (2012)
¿Qué hay en la India que a todos vuelve locos? Quizás en "Mapa" podamos descubrirlo. A León Siminiani un día, escuchando Queen, le da un arrebato. Quiere “dejar a su corazón decidir”, como en la canción, sacudir su vida. Así que lee a Passolini, sigue escuchando música, compra cajas, mete sus cosas en ellas, las deja en un trastero, deja su casa y se va a la India de mochilero. Después del arrebato, la soledad. Pero también la revelación y la aventura. "Mapa" es el diario la búsqueda de Siminiani, torpe, patosa y a ciegas, con sus momentos de bajón y de euforia. Pero también, y ante todo, "Mapa" es un juego. Y como cantaba Freddie Mercury en la canción arrebatadora, “everybody play the game”.
6. Verano de Goliat de Nicolás Pereda (2012)
Un film único, "Verano de Goliat" derriba las fronteras entre ficción y documental para retratar las vidas reales de los nativos de la zona rural mexicana de Huilotepec. Utilizando tanto entrevistas como escenas recreadas, y a través de la historia de Teresa, una mujer que busca a su marido desaparecido, Pereda se adentra en profundidad y con astucia en las especificidades del entorno y sus habitantes. Y lo consigue desenterrando las emociones que predominan en este pueblo empobrecido: la sospecha, el odio y el miedo gobiernan las interrelaciones en esta intrigante comunidad en la que no falta un toque fantasmagórico cuya contextualización rural nos evoca inevitablemente a Apichatpong Weerasetakuhl y las vidas pasadas de su tío Boonmee.
7. Mi loco Erasmus de Carlo Padial (2012)
Algunas de las mejores series de la televisión de los últimos años así como las mejores comedias de la última década tienen una cosa en común: pertenecen al llamado post-humor, o lo que es lo mismo, a "una comicidad que fracasa". Y precisamente, la risa provocada por ese fracaso nos llega de situaciones muy cotidianas y reconocibles que saben a espontáneas. Pues bien, justamente espontáneo, aunque no tan reconocible, y menos aún, cotidiano, es el caso de un 'Loco Erasmus' según su atolondrado creador, Didac Alcaraz. Un delirante ejercicio de post-humor que significa el billete de ida para un desbocado viaje metacinematográfico sobre la creación artística que nos llega en su versión más libre y salvaje. Sería algo así como si Herzog pusiera a Kinski a intentar dirigir "Vivir Rodando", como si Banksy rodara la secuela de su "Exit Through the Gift Shop", como si Terry Gilliam concibiera un radical spin off de su "Lost in la Mancha", o como si a un colgao cualquiera le diera por rodar su particular adaptación de "La Conjura de los Necios". Y todo ello con los gatos de Carlos Vermut de por medio. "Mi Loco Erasmus" deja atrás la crítica fácil a la juventud hedonista para convertirse en la historia de un creador que desea cumplir su sueño: completar su creación....precisamente entre 'gatas', y sin billete de vuelta.
8. Your Lost Memories de Miguel Ángel Blanca y Alejandro Marzoa (2012)
"Olvídate de mi" en 8 mm. Un joven nostálgico de los recuerdos ajenos quiere poner en orden su memoria a través de imágenes de celuloide de 8mm encontradas durante la enfermiza búsqueda de un pasado imaginario que le permita construir un presente real. "Your Lost Memories" es una estimulante reflexión sobre la necesidad de tener recuerdos para poder seguir adelante, la búsqueda del pasado para poder construir un presente. El significado del amor, el cariño, la experiencia, y en definitiva, la vida, y por que no, el cine, reducidos a un único término: la memoria. Imágenes cuyo evocador recuerdo y nostálgica pasión sirven de complemento inmejorable a un falso documental basado en la mayor verdad de las verdades: la importancia que los recuerdos tienen en la definitiva experiencia de la vida. Así nace el proyecto "Your Lost Memories", así vivimos el documental: con el corazón en un puño, o más bien, en nuestra memoria. Y para nuestra alegría, el cine español al fin adquiere un color (y sobre todo un calor) muy especial.
9. Me @ the Zoo de Chris Moukarbel y Valerie Veatch (2012)
Un documental extraordinario que analiza la figura del mayor fan de Britney Spears sobre la Tierra: Chris Crocker. Si quieres entender mejor el fenómeno YouTube, el significado de "vídeo viral" o el dinero que se mueve con ellos, no puedes perdértelo. La adictiva celebridad, la evaporación de la intimidad y la efímera pero explosiva, y también preocupante, nueva percepción de la imagen, son los principales pilares sobre los que se sustenta el vertiginoso retrato de un excéntrico indivíduo que encuentra en el mundo virtual todo el protagonismo que no tuvo en el real. Una ejemplar muestra de no ficción cuyo contundente retrato y adrenalítico lenguaje lo encumbran en el mejor y más necesario documental que pasó por nuestros ojos en Sitges 2012. En definitiva, un diario imprescindible para entender el fenómeno YouTube. Brutalmente revelador.
10. The Juan Bushwick Diaries de David Gutiérrez (2013)
Originario de Nueva York, Juan Buskwick lleva unos años viviendo en Barcelona. Abatido por un día a día anodino, decide filmar todo aquello que pasa a su alrededor con la esperanza de que las propiedades curativas del cine puedan salvarlo. David Gutiérrrez Camps debuta con un largo profundamente plástico, de imágenes sugerentes y fascinantes. Una ficción que se disfraza con habilidad de documental, un diario íntimo que esconde una reflexión sobre la dificultad de filmar, de crear y de capturar la realidad.
11. Capturing the Friedmans de Andrew Jarecki (2003)
A primera vista, los Friedman parecen una típica familia americana. Judíos de clase media-alta, él es un reconocido profesor, ella es ama de casa, y viven con sus tres hijos en Great Neck (Long Island). Un Día de Acción de Gracias, mientras la familia se prepara para la cena, la Policía irrumpe en su casa, la registra de arriba abajo y detiene a Arnold, el padre, y a su hijo de 18 años, Jesse. Ambos salen de casa esposados entre una nube de periodistas, focos, cámaras y camiones apostados en su jardín. Padre e hijo son acusados de pederastia. La familia proclama su inocencia, pero los Friedman se convierten en blanco de la ira de sus vecinos. Capturing the Friedmans es un documental que analiza la naturaleza escurridiza de la verdad a través del prisma de uno de los casos criminales más extraños de la historia americana. Y eso que la 'confesión' aún estaba por llegar. Todo empezó con un documental sobre un payaso que iba de domicilio en domicilio para celebrar cumpleaños y acabó en un miedo tangible y real.
12. Super Size Me de Morgan Spurlock (2004)
Super Size Me es un juego en el que sólo existen cuatro reglas básicas: No puedes elegir, sólo puedes comer lo que te ofrece el establecimiento. No puedes pedir raciones grandes, a no ser que te las ofrezcan. No puedes escaquearte, tienes que comer cada producto al menos una vez. No puedes renunciar a las tres consumiciones diarias recomendadas: desayuno, comida y cena. Tienes 30 días para ver qué le ocurre a tu cuerpo. ¿Juegas, o prefieres mirar?
BONUS TRACK: Actualmente en Cines, Próximamente en filmin
La Jungla Interior de Juan Barrero (2013)
Lo queramos o no, la sociedad nos impone un destino en la vida del cual resulta casi imposible escapar. Crecemos, trabajamos, nos relacionamos, pasamos a enamorarnos y de ahí a compartir nuestras vidas con otra persona. En algún punto de este camino, la próxima parada se antoja insalvable para muchos: la reproducción. La supuesta “culminación” máxima del amor y también el motivo de la existencia de cualquier especie, su perpetuación. ¿Pero somos orquídeas y mosquitos intentando sobrevivir en una jungla salvaje, o hemos evolucionado para sortear esta responsabilidad ligada a nuestra existencia? En su ópera prima, Juan Barrero nos ofrece un penetrante videodiario de inabarcable poderío atmosférico que va más allá del intimismo, se mete de lleno en las mismísimas entrañas de nuestra naturaleza, y nos sacude con cuestiones vitales que todos nos planteamos en algún punto de nuestra propia existencia. Sumergidos de lleno en su jungla interior, su cámara y mirada subjetiva, nos retratan la figura y silueta femenina bajo un espectro instintivo y visceral que resulta inédito para la gran pantalla, o cualquier forma de representación artística. Si el arte ha intentado durante siglos capturar la belleza fememina elevándola a un estatus casi místico, “La Jungla Interior” se presenta como una antítesis a esta concepción. Su cámara se posa con una brutalidad extrema e inusitada en las formas de la mujer durante el embarazo. Una representación que por momentos se antoja monstruosa, deformada, y terriblemente aterradora, siempre bajo la óptica omnipresente de la cámara de un arrojado Barrero, que saltando vacío, consigue meterse en los recovecos primitivos de su propia alma, los de Gala, y muy profundamente en los nuestros, a golpe de feroz poesía. “La jungla interior” es cine sensorial en estado puro, pero también cine emocional en estado bruto.