El eterno canto del cisne de grandes directores (parte II)
El eterno canto del cisne de los Kieslowski, Pasolini, Rossellini, Visconti, Rohmer, Murnau, Antonioni, Melville, Becker o Korda, toman el testigo de los Val del Omar, Truffaut, Mankiewcz, Tarkovsky o Truffaut destacados en la primera parte. Son los invitados de lujo para el auténtico anfitrión, a quien verdaderamente dedicamos este post: Jess Franco.
Nuestro director más controvertido, pero también prolífico y querido, dejó una muestra más de su aclamado anti-cine con "Al Pereira vs. the Alligator Ladies" una anti-obra maestra que estrenamos esta semana en filmin. Un entrañable acontecimiento en el que se concentra el estilo underground del director más quijotesco de la historia. Disfrutad de esta erótica obra de Jess, y disfrutad de toda la lista de grandes directores que dejaron grabada con letras de oro su huella con auténticas -e indiscutibles- obras maestras
11. Tabú - F.W. Murnau (1931)
¿Quién fue?
Hablar de Murnau es hablar de expresionismo, y cuando hablamos de expresionismo vamos mucho más allá del cine, llegando a uno de los movimientos principales del arte. Nadie como el director alemán ha conseguido una combinación entre puesta de escena, iluminación y fotografía que han llevado al cine a codearse de tú a tú con las otras artes. Un artista imprescindible y que de no haber sido por su imprevista muerte -42 años- seguro que hubiese engrosado las listas de mejores películas de la historia –más aún- con ese estilo al que nadie ha logrado ni acercarse. “Nosferatu”, “Fausto”... Incuestionable.
Su última voluntad:
Viajar para re-inventarse. Murnau tras llegar a lo más alto del cine, había fracasado en su transición al cine sonoro. Para ello decidió emprender un viaje por el Pacífico Sur con el que descubrirse de nuevo. A veces, el viaje puede ser un inicio, y en otras –desafortunadamente- un final. “Tabú” fue rodada en Tahití un año antes de la muerte del director, y resultó una obra cumbre que demuestra como ese viaje le ayudó a emprender un nuevo camino, un inicio que terminaría siendo un final con esta película que queda como legado de ese nuevo cine que estaba por llegar, y que se situaba a la misma altura que el de sus inicios. Una cinta que muestra la vida tradicional de los indígenas enfrentados al acoso de la civilización occidental, en la que los límites entre realidad y ficción se mezclan.
12. Un marido ideal - Alexander Korda (1947)
¿Quién fue?
Una de las figuras esenciales del cine, tanto como director como productor, tanto en Europa como en Estados Unidos, en el cine mudo como en el sonoro. De origen húngaro, vivió la época más dorada del cine, realizando algunas de las mejores películas de aquellos años. "Lady Hamilton" o "La vida privada de Enrique VII" son motivos suficientes como para quitarnos el sombrero ante esta figura clave del cine.
Su última voluntad:
Tras haberse ido de Hollywood por peleas con los jefes de las majors, y una vez acabada la II Guerra Mundial, Korda decidió volver a hacer películas en el Reino Unido. “Un marido ideal” trata la historia de un gentleman que vive un matrimonio envidiable hasta que una señora trata de sacar trapos sucios con los que ensuciar su pasado. Una comedia de enredos, que sirve para mostrarnos la elegancia con la que tanto se caracterizaba su cine. Perfecta técnicamente, en las interpretaciones y en el vestuario, ¿qué más se puede pedir a una última obra?
13. La Evasión - Jacques Becker (1960)
¿Quién fue?
Becker empezó a interesarse por el cine y el arte después de mantener durante los veranos amistad con el pintor Cezanne y con Jean Renoir. A partir de entonces comenzó a hacer trabajos de ayudante de dirección, apadrinado por el mismo Renoir. Ansiaba poder hacer una película, y finalmente lo consiguió con la mala fortuna de que su eclosión fuese al mismo tiempo que la II Guerra Mundial, uno de los momentos más duros de la historia. Pese a eso, con sus últimas películas alcanzó un nivel que le ha situado entre los directores más grandes de la historia.
Su última voluntad:
“La Evasión” es su mejor película, que en boca de Truffaut fue descrita como una “obra maestra”. Lamentablemente Becker murió repentinamente con solo 54 años y no pudo ver estrenada su obra cumbre. Un obra carcelaria y de la que podemos decir que es uno de los mejores títulos que tenemos en filmin. Se trata de un intento de escapatoria de presos, en los que destacan las reales interpretaciones de actores semi-profesionales, el cuidado de todos los detalles, así como la simpleza que hacen de ella una genialidad. Sin duda la cima artística del director francés.
14. Crónica Negra - Jean-Pierre Melville
¿Quién fue?
El gran olvidado de la historia del cine, pese a ser uno de los más grandes, su repercusión se ha movido por los círculos de segunda. Sin embargo, en su día fue vanagloriado por la "Nouvelle Vague" mediante “Cahiers du Cinema” que le consideraban el germen del cual debía partir el séptimo arte. El estilo de Melville se caracterizaba por la adaptación literaria, en las que se trataban sobretodo historias de cine negro, que le llevaron a ser considerado el más americano de los franceses. Sin embargo su obra destacó por héroes humanos, con los mismos sentimientos que el espectador, y que hacen que sus películas no sean de héroes y villanos sino de una cotidianidad que nos hace experimentar una gran catarsis pese a la lejanía que tenemos con sus personajes. Como si de “Los Soprano” se tratara.
Su última voluntad:
Cine negro humano, ese era el espíritu de Melville y que llevó hasta sus últimos días. Su último legado “Crónica negra” capta toda su esencia, y es una película clave en su filmografía e ideal para todos sus fans. La historia trata del robo de un banco, y los entresijos que hay alrededor. Sin duda, cine negro de calidad hasta el final.
15. Saló o los 120 días de Sodoma - Pier Paolo Pasolini (1975)
¿Quién fue?
Uno de los grandes pensadores europeos que un día le dio por ser cineasta, ¡y que cineasta! Es la definición perfecta de la valentía, siempre defendió sus valores a ultranza y sirve además de ejemplo de que desde el cine y la escritura también se puede cambiar el mundo. En toda su obra –tanto literaria como cinematográfica- hay un discurso claro con el que buscaba llegar a todos los estrados de la población defendiendo a la clase trabajadora, sin miedo a condenar lo establecido: desde la Iglesia al Partido Comunista. Una figura todavía hoy recordada y que en el CCB de Barcelona –hasta septiembre- se puede redescubrir con una magnífica exposición sobre su vida.
Su última voluntad:
Era la noche del 1 de noviembre de 1975 y Passolini advertía del peligro del fascismo en una entrevista. El día siguiente fue asesinado, lo que era un secreto a voces después de todas las amenazas que acumulaba desde que días antes estrenase “Salò o los 120 días de Sodoma”. Su gran legado, y una de las películas más polémicas de toda la historia del cine. Una obra que trata los abusos de los militares de Mussolini y que sería la crítica definitiva a un modelo de sociedad, ejemplificada por las violaciones, torturas y asesinatos a manos del ejército italiano. Passolini destacó por contemplar lo impensable desde la osadía y el talante. Es una película que encarna el espíritu de toda su filmografía: después de verla es inevitable la reflexión. De ahí el miedo que suscitó en toda la clase política italiana y que a la postre resultó ser la causa de ese extraño asesinato del cual aún las circunstancias no han sido esclarecidas hoy.
16. El Mesías - Roberto Rossellini (1975)
¿Quién fue?
Decir que fue uno de los principales exponentes del neorrealismo es quedarse corto, el cine de Rossellini fue mucho más allá, y no exageramos al decir que fue uno de los más grandes de la historia. Su padre inauguró el primer cine en Roma, al que Rossellini acudía de forma ilimitada y que le serviría para ver innumerables películas con las que aprender. Tal fue la calidad de su cine que enamoró a Ingrid Bergman, formando una destacada historia de amor que culminaría con la película más bella jamás filmada “Te Querré Siempre”.
Su última voluntad:
Finalizar con el inicio. Así fue el testamento de Rossellini, “El Mesías” es el retrato de la vida de Jesús, el germen de nuestra cultura. El director llevaba varios años de parón en los que se había estado dedicando a la televisión, y pese a que su carrera cinematográfica ya había llegado a lo más alto, todavía le quedaba por expresar. Y no nos dejó en vano, sino con esta genial película en la que se da una vuelta de tuerca a la vida de Jesús, y que corrobora el espíritu de los cineastas neorrealistas a caballo entre el comunismo y la religión.
17. El Inocente - Luchino Visconti (1976)
¿Quién fue?
Visconti empezó su carrera asistiendo a Jean Renoir, hecho que influenciaría en su carrera siendo quizás el más impecable director neorrealista en cuanto a la puesta en escena se refiere. De origen noble, precisamente sus películas retrataban desde un punto de vista social la caída de la burguesía. Es además el director de la primera película neorrealista “Obsesión” (1942), un movimiento que situó al cine italiano en lo más alto del cine.
Su última voluntad:
Visconti fue un genio de ese selecto grupo de directores que consiguió alcanzar una madurez cinematográfica, en la que cada película resultaba ser una master class: legados con los que podría haberse ido tranquilamente a la tumba. Es ese uno de los grandes dilemas del hombre, trascender, y Visconti en “El Inocente” consigue que la esencia de su cine nos llegue de forma desbordante, con una estética bellísima, el film parece un cuadro perfecto en el que todos los elementos están perfectamente cuidados, y, además se trata de un drama social, crítico, arriesgado, lúcido, y escepticista. Una historia que muestra la decadencia de la aristocracia –de la que él mismo procede- y en la que una pareja de enamorados se encuentra con que la mujer está embarazada de otro hombre, y una decisión trágica convertirá a la criatura en “El Inocente”. Imprescindible.
18. Tres Colores: Azul, blanco y rojo (1992-1994)
¿Quién fue?
En el otro post hablábamos de lo desgraciados que somos por las prematuras muertes de Tarkovsky o Truffaut. Kieslowski no es menos, ya que nos dejó con apenas 50 años. Es uno de los nombres clave de finales de siglo XX, y uno de los exponentes de lo que es el cine de autor. Sabía tratar los silencios y las miradas como nadie, ningún detalle era en vano y todo estaba perfectamente cuidado con una originalidad impresionante, y unos temas universales con los que el espectador conectaba y que trataban sobretodo de conseguir mediante el cine que nos sintamos vulnerables mientras huimos de la vergüenza.
Su última voluntad:
Kieslowski se retiró en 1994 tras rodar la trilogía "Tres Colores: azul, blanco y rojo". Lo hizo no buscando la paz por agotamiento de ideas, sino para poder vivir: la pasión que había dedicado al cine habían mermado considerablemente su salud física y espiritual. Sin embargo, Kieslowski no dejó de trabajar y preparaba una trilogía de “La Divina Comedia” de Dante, la cual no pudo concluir ya que su cuerpo dijo basta por una dolencia cardíaca. Su último legado es esta genial trilogía rodada en dos años, en la que los colores toman la importancia visual y temática: los colores de la bandera francesa en los que se tratan de expresar los valores de egalité, liberté y fraternité. Pese a ser una obra que le llevó a lo más alto, es indudable que fue al mismo tiempo la causa de su prematura muerte que nos ha evitado poder seguir disfrutando de uno de los más grandes talentos.
19. Eros - Michelangelo Antonioni (2004)
¿Quién fue?
Ganador de la Palma de Oro, del León de Oro y del Oso de Oro. El haber conseguido los tres grandes le dotan de una legitimidad reservada solo a los más grandes de la historia. Y Antonioni lo es: representante del neorrealismo, cambió la concepción del cine, pasando de la acción a la contemplación y explorando al máximo las posibilidades narrativas del séptimo arte. El 30 de julio de 2007 a la edad de 94 años decidió dejar el mundo, curioso, porque fue el mismo día que Bergman. Un día en el que el cine se quedó mucho más vacío.
Su última voluntad:
Un nonagenario Antonioni participó en “Eros” un proyecto que buscaba profundizar en el erotismo, la sensualidad y el amor. Se trata de una película formada por tres cortometrajes dirigidos por los mejores directores: Wong Kar Wai, Soderbergh y él mismo, Antonioni. Una última voluntad que realizó acompañado por los mejores.
20. El romance de Astrea y Celadón - Éric Rohmer (2007)
¿Quién fue?
Uno de los personajes más crípticos de la historia del cine, en contadas ocasiones se le ha visto por festivales, ni ha concedido entrevistas, e incluso se desconoce con exactitud cuál es su nombre real. Una de las piezas claves tanto de "Cahiers du Cinema" como de la "Nouvelle Vague", destacó por un estilo emotivo, que brotaba de los sentimientos y en el que los personajes, los ambientes y los diálogos se mostraban como un todo orgánico, reales como la vida misma. Es otro de los grandes directores que sus películas han pasado por los Oscars, Venecia, Cannes y Berlín por títulos como “Cuento de invierno” o “Las noches de la luna llena”.
Su última voluntad:
Una película profundamente romántica, que sirve para volver al espíritu de sus obras más destacadas. Es habitual que cuando un director ve el final, se vea con la necesidad de volver al principio de su cine, cuando la ilusión y el talento eran un ingrediente que dotaba de vida a las películas. Y otra vez volvemos a lo mismo, cuando el principio es el fin, muchos directores conscientes de su final quieren recuperar la esencia más pura, como el mundo adulto cuando busca recuperar la inocencia infantil. Así es el “Romance de Astrea y Caledón”, que recurre al mito para tratar todo tipo de temas universales, pero sobretodo, el amor.
Mención Especial:
Jess Franco - Al Pereira vs. Alligator Ladies (2012)
¿Quién fue?
“Moriré con la cámara al hombro.” Y así fue. Uno de los directores más polifacéticos con más de 200 rodajes a sus hombros. Rey del pseudónimo, es también uno de los gurús del cine de terror en España. Censurado en múltiples países, y amado en los círculos de Serie “B”, ha trabajado con algunos de los mejores actores como Christopher Lee, Klaus Kinski entre otros, y es considerado uno de los directores de culto por excelencia. El anti-cine.
Su última voluntad:
Después de tantas películas, “Al Pereira vs. The Alligator Ladies”, es el testamento perfecto para Jess quien ha sido aclamado por la crítica considerándola como su mejor película en mucho tiempo, así como el ejemplo de lo que ha sido toda una vida. Deconstruye perfectamente el lenguaje cinematográfico en una película que trata la historia de Al Pereira: un detective que se ha ido haciendo cada vez más conservador hasta que se encuentra con las “Alligator Ladies” que han de hacerle volver al lado oscuro. Una película erótica que sin duda, hará las delicias de todos aquellos que hemos disfrutado al lado del padre de la serie B española.