Crónica Berlinale 2015: "Nadie quiere la noche" Isabel Coixet se echa a la aventura

Fuente: filmin

Desde luego, ha sido un año intenso y prolífico para la directora catalana. Isabel Coixet ha sorprendido a propios y extraños con "Mi Otro Yo", su inesperado cambio de registro que le ha llevado del drama desgarrador al penetrante thriller de suspense de la mano de Sophie Turner. Y lo ha hecho el mismo año que ha ha estrenado con gran éxito en Toronto la que probablemente sea su mejor peli de los últimos años. ¿O no? Desde luego, no se inaugura Berlín todos los días.

¿De qué va?

Narra la historia de dos mujeres: la primera, Josephine Peary (Juliette Binoche), rica y culta, viaja al polo Norte para reunirse con su marido, el explorador Robert Peary. En este viaje le acompañará otra mujer, una humilde esquimal (Rinko Kikuchi) que le servirá de guía. A pesar de sus diferencias, ambas deberán unirse para poder sobrevivir a las duras condiciones de este viaje.

¿Quién está detrás?

De la mano de Ben Kingsley, Patricia Clarkson y con espíritu de "Once", Isabel Coixet también estrenará este próximo año en España la entrañable y conmovedora "Learning to Drive", una exquisita comedia romántica neoyorkina que tras ser votada en segundo lugar por el público el TIFF 2014, no lo duden, dará que hablar, aunque probablemente no tanto como "Nadie quiere la noche", sin duda alguna, su película más ambiciosa, y ante todo hermosa, hasta la fecha.

¿Quién sale?

La directora catalana se lleva a Juliette Binoche, Rinko Kikuchi y Gabriel Byrne a los confines del mundo. Que "Nadie quiere la noche" inaugure el próximo Festival de Berlín luchando además por el Oso de Oro, es una credencial de calado que no podemos pasar por alto.

¿Qué es?

"El viaje de tu vida" (cambiando hielo por desierto) + "Viven"

¿Qué ofrece?

La película más ambiciosa, y ante todo, dolorosamente hermosa hasta la fecha, de Isabel Coixet. "Nadie quiere la noche" es un viaje de halo sobrecogedoramente romántico, en cuyo corazón late un espíritu brutalmente salvaje. Un survival carismático y sensible, que enfrenta (o más bien une) a dos mujeres a través de un trayecto, un conflicto, una herida abierta que resulta tan desgarradora, como definitivamente tierna. Y es que estamos ante un tour de force de espíritu tan libre como aventurero, cuya majestuosidad formal y el cautivador paisaje que transita, choca frontalmente con el padecimiento sentimental de sus protagonistas, provocando que inquiete y fustigue, tanto como emociona y estimula. Pero donde verdaderamente triunfa "Nadie quiere la noche", alla donde Coixet nos brinda su definitivo giro, es en su visceral y bella (incluso herzogiana) fusión con la naturaleza. En definitiva, un ejercicio de valentía y riesgo que bien merece ser reconocido.

Títulos mencionados

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios