Antes de T2: elige su cine, elige su música
Elige a David Bowie. Elige callejones sucios. Elige cazadoras de Burberry. Elige una pinta en un pub con más porquería que servilleteros. Elige tirantes, cabezas rapadas. Elige latas de cerveza apiladas con mas gracia que la pirámide de Giza Elige a un hooligan borracho cantando gregoriano. Elige un sandwich frío y una bolsa de patatas fritas. Elige a Joy Division para impresionar a la chica de la falda de leopardo. Elige moquetas húmedas con pelusas prehistóricas. Elige kilts que hagan que el frío abrace con ternura tus intimidades. Elige edificios de ladrillo y suelos que se quejan cuando los pisas. Elige el hollín de una ciudad industrial. Elige pasar el día en el metro enamorándote de desconocidos. Elige fish and chips después de otro día nublado. Elige quitarte la purpurina tras otra fiesta con los Pet Shop Boys de fondo. Elige a marginados que se drogan para que no los vean. Elige a músicos con complejo de estrella fugaz. Elige a huérfanas olvidadas por Dickens. Elige a esos que llaman escoria. Elige a generaciones incómodas. La roña debajo de la uña. Elige cine británico. Elige su música. Elige películas que retratan a generaciones de marginados. Yo no elegí otras, elegí estas. ¿Y las razones? Porque podéis verlas en Filmin.
El Reino Unido ha sido la cuna de muchas cosas buenas. El fish and chips, el Londres de Antonioni en "Blow-Up", David Bowie, el Manchester de Ian Curtis y Siouxie Sious, el cine de Ken Loach, o el personaje de Trevor Morris en "Trainspotting". Su monólogo al inicio de la electrizante "Trainspotting" es ya uno de los grandes iconos del underground británico, ese microcosmos de mugre, drogas y violencia que hace del carpe diem una imposición vital más que una filosofía. El estreno este fin de semana de su continuación nos tiene expectantes, y por eso hemos preparado un pequeño maratón de cine generacional británico, ese tan entrañable que refleja ciudades industriales, nubes de fábricas y vapores de cerveza. Y en esa atmósfera enrarecida los clásicos marginados de la sociedad británica. Los apoderados del punk, los de los bailes epilépticos, pero también los trabajadores en la sobra, la clase obrera con los zapatos gastados. Revisando estos títulos nos hemos percatado de que todas estas pelis retratan a esas generaciones, y que la música es casi una extensión de las mismas. ¿Os imagináis al Reino Unido sin los Rolling Stones o los Sex Pistols? Nosotros tampoco, pero los directores de estas pelis aún menos. Por eso hemos decidido poner música a cada una de ellas, así que poneos los auriculares y sugerid qué otros temazos pondrías de banda sonora a los siguientes títulos.
"Sing Street" - `It´s a Sin´ Pet Shop Boys
John Carney ya rendía homenajes al género romántico y musical antes del arrollador éxito de "La La Land". Ya empezó con aquella modesta gran joya llamada "Once" en la que sus dos protagonistas - los dos grandes músicos, por cierto- se dedicaban canciones y miradas cómplices en lo que también era una declaración de amor de John Carney a su Dublin natal. Una historia de amistad, de amor pero también una lección de realidad a través de temas tan emotivos como sinceros. Luego vino "Begin Again" para demostrar que Kevin Levine no era el mejor músico de aquella producción y que Mark Ruffalo definitivamente tiene el discreto carisma de John Cazale. Y finalmente Carney se ha consolidado como el mejor cineasta sobre la música y el amor con "Sing Street", donde retrata la juventud de los años 80, una generación que aún inundaba sus paredes con pósteres de bandas y no de youtubers. Conor conocerá de primera mano los avatares de la escuela pública, sufrirá bullying y hasta se enamorará de Raphina, aparentemente inaccesible para él. Entre medias, Carney se las apaña para reflejar la crisis de la clase media y obrera del país haciendo un recorrido por la música más emblemática de la época. Y qué mejor homenaje a la música de una generación que el entrañable grupo fundado por Conor, cuyas referencias son tan hilarantes como pegadizas sus canciones, una mezcla entre los Sweet y sus trajes fosforitos y Queen versión danonino. Sin embargo, son los Pet Shop Boys los que con su inmortal clásico sobre la liberación y el sentimiento de culpa parecen guiar el canto de rebeldía de Conor y su banda y dar alas a su historia de amor. Quizá sus videoclips deban mejorar, pero aún asi el joven protagonista tiene claro que Raphina bien merece ser una nueva musa del pop británico.

"This is England" - `Jesus Alone´ de Nick Cave and the Bad Seeds
Sí, Nick Cave es australiano, pero es una licencia merecida. "This is England" es algo así como lo que sucede cuando los protagonistas de "Trainspotting" no están de fiesta o hasta las cejas de heroína. Difícil de imaginar, lo sabemos, pero entre exceso y exceso está la cruda realidad de los años 80 en el Reino Unido. Desigualdad, racismo, pobreza, una Thatcher con un cardado a lo Drácula muy trendy pero cuyas políticas sociales no lo eran tanto. ¿El resultado?, una generación que cargaba las culpas de su pobreza y aislamiento al auge de la inmigración. La banda dirigida por Combo y sus drugos descarga su ira racista y su frustración por medio de la violencia. Shaun , el joven que acaba de perder a su padre, encuentra en los tirantes, las cabezas rapadas y las mujeres vistas a través de la cerveza un oasis. Tanto la película como sus continuaciones televisivas son un relato de una generación que odiaba sin saber por qué y que era olvidada por la Inglaterra más posh y pija, la que lleva su traje Príncipe de Gales hasta a su supermercado favorito de Regent Street. Shaun, Combo o Wilson son individuos alienados, frustrados, que no ven más allá del ladrillo descubierto y el Tesco de la esquina. Necesitan amar en vez de odiar. Por eso los invitamos a perderse en la voz disonante de Nick Cave y sus sonidos eclécticos, y que se imaginen a esa chica del vestido rojo y la mirada perdida. Que se den cuenta de que, entre el ronroneo mecánico de los coches y la lluvia besando los cristales. puede haber alguien que haga que nada más les importe, y cuya respiración sea su despertador particular. No lo decimos nosotros, lo dice Nick.

"Fish Tank"- `Down by the Water´ PJ Harvey
La compleja relación entre una hija huérfana de padre y su madre en un barrio de los suburbios hace de "Fish Tank" una curiosa sucesora espiritual de las películas de Loach. Un drama naturalista en el que la joven Mia deberá asimilar que su madre se eche como novio al joven Connor, y en el que la música juega un papel relevante en su denuncia de la sociedad del consumo o el machismo incrustado en los estratos marginales y no tan marginales. En especial el rap, género manido en este tipo de producciones dramáticas, pero que en "Fish Tank" es usado con una particular sensibilidad para poner de manifiesto la incomunicación y falta de vínculos afectivos entre Mia y el mundo que la rodea, con especial énfasis en su madre. La joven encuentra escapatoria en esos ritmos y en la danza urbana, y la llegada del atractivo joven hará aflorar en la protagonista nuevos conflictos basados en la adolescencia conflictiva, la ausencia de una figura de autoridad o el rol del afecto en el desarrollo de la personalidad. PJ Harvey podría ser parte también de la playlist de Mia con sus cantos desgarradores y temas poéticos sobre el abandono, la soledad o la condición de la mujer. `Down by the water´ habla de una relación madre-hija radicalmente distinta a la de Mia y su madre, pero aún así comparten ese espíritu dramático, esa necesidad de abrirse paso a través de una tormenta.

"La parte de los ángeles" - `My Way´ Sex Pistols
Ken Loach lleva reflejando a generaciones y generaciones de británicos olvidados a lo largo de su extensa filmografía, generalmente con un tono que se mueve entre el costumbrismo más crudo y el humor negro. "La parte de los ángeles" no es excepción, pero sí constituye un film reseñable dentro de su obra por su carácter vitalista y esperanzador. Henri, el educador de Servicios Sociales que enseñará al padre primerizo Robbie, a Mo, Albert y Rhino a destilar su propio alcohol, es el paradigma de cambiar el sistema desde dentro. Y a diferencia de "Yo, Daniel Blake", donde Loach daba poco espacio para el optimismo, "La parte de los ángeles" refleja a un pequeño gran grupo de perdedores de Edimburgo que ven en Henri a su gran líder. De este modo, el director británico da voz nuevamente a una generación de olvidados tutelados por un estado del bienestar que pretende reconvertirlos en herramientas. Sin embargo, Henri es un antisistema disfrazado de funcionario público, y al igual que proclama la paródica canción de los Pistols, lo hará todo a su manera. No arrepentirse de nada, no dudar, actuar y decir lo que se piensa, el espíritu inconformista de unos de los máximos exponentes del punk británico parece cristalizar en Henri y su banda, que harán lo que quieran sin mirar a quien. Una película gamberra, irreverente y que da en el blanco con su mordaz reflejo del funcionamiento de los Servicios Sociales británicos. God Save Ken Loach!

"Attack the block" - `Happy House´ Siouxie and the banshees.
Una pandilla de jóvenes se dedica a repartir golpes a diestro y siniestro en plena invasión alienígena. ¿Theresa May también ha culminado su Brexit con razas de otro planeta? Quién sabe, el caso es que los platos rotos siempre los pagan los mismos, es decir, la gente de a pie, y en concreto los jóvenes que se verán obligados a combatir la invasión con John Boyega al frente, y sin sable láser de por medio. Estos pandilleros postmodernos de los suburbios de Londres tendrán que hacerlo solos, porque nadie más está ahí para ayudarlos. Otra generación de marginados relegados a un segundo plano. Pero esta vez sin dramas costumbristas de por medio y sí con alienígenas peludos de sonrisa luminosa, Vitaldent y sus rebajas en blanqueamiento dental atacan a la clase obrera. Una estética original, fiel homenaje a los 80, unos pandilleros tan hilarantes como estereotípicos sacados de una versión indie de "The Warriors" y escenas gore y de acción a raudales. Hay tantas referencias a la situación política británica como a clásicos de bichicos de los 80, y es que un lord británico tras varias pintas bien podría ser llamado gremlin según estos olvidados del underground londinés. Así qué mejor banda sonora que el ritmo trash y punk de Siouxie and the banshees hablando de lo felices que son todos en una casa donde nunca llueve mientras estos jóvenes reparten palos dentro de un bloque de viviendas. ¿Por qué a nadie se le ocurrió antes?

"Control" - `Atmosphere´ de Joy Division
Veintirés años le bastaron a Ian Curtis para dejar un poso indeleble en la historia de la música británica. Efímero, contradictorio, estrella caída, su prematura muerte nos privó de una leyenda que llevó al extremo la máxima de live fast, die young. Pero en su lugar tenemos este magnífico homenaje a su figura que al igual que su música, destila la esencia de un alma torturada y en conflicto. La película de Anton Corbijn se aleja del terreno del biopic convencional y de cualquier estética videoclip rancia para hundir su fotografía en blanco y negro en los últimos años de vida del cantante, revelando de manera poéticamente trágica la convulsa existencia de un joven de Manchester que no sabía compaginar las expectativas del éxito temprano con el azaroso caos de su vida personal. `Atmosphere´ es un canto de Curtis sobre la soledad e incomprensión. El silencioso caminar, la soledad, la vida deambulando a su alrededor y el ruido de la gente que le impedía pararse y observar lo que le rodeaba. Una especie de profecía que al mismo tiempo es un tema icónico, que hipnotiza y refleja el aislamiento de una generación que veía en aquellos ritmos una válvula de escape a una realidad donde sus expectativas debían hacer frente a una realidad frustrante, que hacía de la infancia un pozo de inagotable nostalgia, como era el caso del propio Curtis. El film no solo refleja todos estos aspectos sino que además cuenta con la música del grupo. Una oportunidad única para aproximarse a un artista clave que reflejó el hastío de una generación y la crisis espiritual de los jóvenes británicos a través de ritmos inclasificables.

"Young Adam" - `Sacrifice´ Sinnead O´Connor
David Mackenzie está destinado a ser por méritos propios uno de los grandes realizadores de nuestro tiempo, y parece que con "Comanchería" ya ha conseguido su primer clásico, pese a que films como "Perfect Sense" o "Convicto" ya daban habida cuenta de sus bondades como narrador dramático. "Young Adam" es un hipnótico drama que explora los recovecos del deseo y el sexo a través de una historia con altas dosis de erotismo donde el joven Joe llega a la vida del matrimonio formado por Les y Ella para trastocarla por completo con su actitud enigmática y moral mas bien laxa. Si "Perfect Sense" ya demostraría posteriormente la habilidad de Mackenzie para trazar complejos mapas emocionales a través de la fuerza de la música e imagen, en "Young Adam" no cumple con menos y desnuda literal y metafóricamente a sus personajes en una historia donde se entremezcla pasión, crimen, celos y triángulos amorosos, casi nada. La siempre polémica Sinnead O´Connor podría haber puesto banda sonora al film con una voz que siempre parece arrancar pedazos de corazón a través de la tristeza de sus canciones. `Sacrifice´ habla de corazones de piedra, de dos personas encontrándose, de fronteras y cómo entregar el corazón no es un sacrificio sino una necesidad. Quizá "Young" Adam" refleje bien ese acto de entregarse al otro a cambio de nada, de darse al placer sin sacrificar a cambio.