Un viaje alucinante al fondo de la mente de Udo Kier
Somos fans de Udo Kier. Su penetrante mirada ha cautivado a directores tan selectos como Rainer W. Fassbinder, o bizarros como Alejandro Jodorowsky y Rob Zombie. Lo ha visto, y hecho, todo: desde nacer en manos de Lars Von Trier a estar bajo las faldas de una joven Madonna. Una vida plena para un actor excéntrico. El carismático personaje narra sus más íntimas e hilarantes historias a la revista Empire en una excelente entrevista donde demuestra que reírse de sí mismo, es otra de sus peculiares cualidades. Con motivo del estreno en Filmin de uno de sus últimos triunfos, "Old Money", os rescatamos su particular visión del mundo. Y es que lo suyo no tiene desperdicio.
Sobre "Blood for Dracula"...
Es muy bonito ver una película de Drácula que no sea como las de hoy, donde se convierten en lobos, vuelan y todo eso. No la había visto desde hace 20 años, y creo que es muy divertida. Hay un montón de sangre y sexo, pero todo era improvisado. Toda la película costó 300.000 dólares. Cuando hice un vídeo con Madonna ("Deeper and deeper") costó mucho más que eso por cuatro minutos. Paul Morriseey era el director. Me encontró en un avión de camino a Munich y le dije que era actor. Escribió mi número de teléfono en la última página de su pasaporte, así que pensé que debía ser importante para él. Un par de meses después me llamó y me dijo: "Estoy haciendo una película sobre Frankenstein y tengo un pequeño papel para ti". "Oh, genial", dije, "¿cuál es el papel?" "Frankenstein", dijo. No estaba contratado para ser Drácula, pero en el último día antes de rodar como Frankenstein, me estaba tomando una copa de vino y Paul Morrissey llegó y me dijo que era Drácula, pero que tenía que perder 5 kilos en una semana. Así que no comí más: solo lechuga y agua. Por eso estoy en una silla de ruedas durante la película: porque estoy muy débil.
La sangre era muy dulce y pegajosa: ketchup y agua. Tenía que beber todo lo que pudiera para vomitar en pantalla. Tenía vasos llenos de sangre que tenía que esconder de las cámaras para beberlos. En Estados Unidos me habrían puesto un pequeño tubo con cinco personas bombeándolo. No teníamos eso. Tenía que beber del vaso y hacer "bluuuuurgh!". El final es muy violento, pero es una comedia. Es bonito morir en las películas. ¡Me han cortado los brazos y las piernas y aún sigo hablando!

Sobre Joe D'Alessandro
Fue la primera persona en tener una erección en pantalla ("Trash and flesh") y como era una película de Andy Warhol nadie la censuró. Se mudó a Italia con Stefania Casini después de Dracula. Supongo que le gustaba el sexo con ella en la película así que continuó haciéndolo de una forma más privada. Odio cuando mis actrices principales tienen líos reales con otra gente del rodaje. ¡Me pongo celoso!

Sobre Klaus Kinski...
Nunca trabajé con Kinski: él era de Herzog y yo de Fassbinder. Pero lo vi en el teatro cuando tenía 13 años. Antes de hacer películas solía hacer monólogos y la gente le tiraba huevos y tomates. No le entendían. Esa fue la primera vez que lo vi. Nunca le conocí pero creo que era increíble. Sí que trabajé con su hija, Nastassja (en "Red Letters"). Tenía una frase horrible en esa película. Tenía que decirle: "Voy a poner mi pistola en tu coño y voy a volarte los sesos". Les dije, "Esa no es una buena línea para la Srta. Kinski". Me alteré mucho por tener que decirla, pero como estaba tan alterado al final salió bastante bien.

Sobre "Blade"...
Es una película norteamericana. No es tan buena como "Blood for Dracula". Me gustan las películas antiguas, cuando no tenían toda la tecnología que tienen ahora. En Estados Unidos hacen películas como si fueran lavadoras o neveras. Tienen que costar mucho dinero y hacer mucho más dinero. Las películas independientes son mucho más creativas. Estoy en Los Ángeles rodeado de vampiros. Mi abogado es un vampiro, mi contable es un vampiro. Se llevan todo mi dinero. Me gustaba el guión de "Blade". Mi escena favorita era aquella en la que la sangre empieza a caer del techo y todo el mundo está bailando bajo ella en la discoteca. Creo que era una buena película. No me gustaron las secuelas, porque no estaba en ellas. Cuando haces una película comercial siempre debes tener cuidado de no morir.

Sobre "La sombra del vampiro"...
No me gusta esa película porque yo no soy el vampiro. Willem Dafoe y yo somos amigos, pero estaba muy celoso de él. Hizo una interpretación increíble y le valió una nominación al Oscar, y yo tenía que hacer del productor. Willem estaba feliz por tener que matarme. Dijo que siempre había querido hacerlo desde que vio "Blood for Dracula". Realmente sí me gusta la película, es solo que, a veces, como actor, pones en la interpretación lo que crees que podrá ser nominado, y es un fracaso. Entonces haces películas en las que no crees, como "La sombra del vampiro" y acaba consiguiendo una nominación al Oscar. Nunca se sabe.

Sobre Madonna...
Había visto "Mi Idaho Privado". Yo estaba en Nueva York y me dijeron que un fotógrafo, Steven Meisel, estaba haciendo un libro sobre Madonna. Así que fui, me presentaron a Madonna, y me dijo: "¿Quieres hacer un libro de sexo conmigo?" Quería que hiciera de su decadente marido. Rodamos en un club nocturno con hombres desnudos. Después volví a mi casa en Los Ángeles y Madonna volvió a llamarme para preguntarme si estaba preparado para hacer hardcore. Dije, "por supuesto". Así que fui a Nueva York otra vez y dije, "¿Cuán lejos puedo llegar?" Me dijo que hasta donde quisiera. Y no me digas eso a mí. Inmediatamente cogí unos zapatos con mucho tacón y pregunté si podía poner champán en ellos para que pareciera pis y así beber directamente del zapato. Me dijo que adelante. Nos lo pasamos tan bien. En un momento, tenía que tumbarme mientras ella se plantaba encima de mí, llevaba una falsa muy corta y, por supuesto, no llevaba ropa interior. Un periodista en Zurich, muchos años después, me preguntó, "¿Cómo era debajo de la falda?" Y yo contesté: "Muy organizada". No lo habría hecho con nadie más en el mundo. Mucha gente me pregunta por qué lo hice, y yo les dijo: "¿Sabes cuánta gente estará celosa de mí cuando vean el libro?" Por eso lo hice. Entonces hicimos el videoclip de "Deeper and deeper" y eso fue todo. No la he visto desde hace años. Como actor nunca mantienes contacto con personas más importantes que tú. Piensan que quieres algo, y yo no necesito nada.

Sobre "Iron Sky"...
Timo Vuorensola me ofreció el papel y era algo que no había hecho nunca antes. Nunca había sido un nazi en la Luna. ¡Ahora vamos a volver a la Luna! Le dije a Timo que para la próxima necesitaríamos más chicas rubias con tetas grandes. Me aseguré de no morir en la primera, me aseguré de que mi personaje seguía respirando al final. Si mueres no vuelves. No me importa hacer el papel de nazi, pero solo lo hago en comedias. No haría un papel de nazi serio.

Sobre Lars Von Trier...
Le conocí en el Festival de Mannheim. Vi "The element of crime" y me quedé clavado en el asiento: veía tantas similaritudes con Tarkovsky y Fassbinder. Me esperaba a un tipo vestido todo de negro, como Kubrick o Fassbinder, rascándose y de mal humor, y entonces ahí aparece un joven estudiante que resultaba ser Lars. Nuestra primera película juntos fue "Medea", para televisión. No tenía que lavarme ni cortarme el pelo para ese papel, así parecía lo suficientemente salvaje. Todo el mundo se lleva el mismo dinero y tiene el mismo camerino en sus películas. Me gusta eso. La mayoría de veces, él mismo hace de cámara. Podría hacer cualquier película con Lars. Una de mis favoritas con él es "The Kingdom", donde tengo que hacer de bebé que nace. Construyeron toda la parte inferior de una mujer, con unas piernas enormes, y yo estaba realmente en su estómago. Cuando me metí dentro, me pusieron sangre y cieno en la cabeza. Era muy interesante porque no podía imaginármelo: no lo ensayamos ni lo preparamos. Entonces escuché: "Acción" e intenté salir pero no funcionaba. Pensé: "Tengo que salir de aquí aunque tenga que romperlo todo", así que lo forcé e hice: "yeaaargh". Ese fue el día en el que nací. Lo que también me gusta de la película es que hago de hijo de Satán y Satán. Solo Lars podía hacerme actuar de bebé.
Entiendo sus problemas con Bjork en "Bailando en la oscuridad". Creo que se acercó mucho a ella, no físicamente, si no intelectual y mentalmente. Todos los actores dicen que no les gusta Lars, pero todos quieren trabajar con él. No es para nada una persona difícil. Odia la actuación, pero eso no significa que no le gusten los actores con los que puede sentir que están actuando. De él he aprendido a nunca preguntarle nada a un director. El único consejo que me ha dado fue hace 25 años en "Medea". Me dijo: "No actúes". No puedo decirte lo que hice en "Nymphomaniac" pero espero que vieras los pósters de los orgasmos. Creo que todos pretendíamos estar teniendo orgasmos. Quizá alguien lo tuvo de verdad, no lo sé. La película se estrenó en Navidad en Copenhagen. ¡Es una magnífica película de Navidad! Muy erótica, pero no es porno. Lanzaron la versión censurada y la no censurada. Es muy caro ir al cine: ¿Quién pagaría para ver una película censurada?

Sobre David Lynch...
Si me llamara mañana y me dijera que me quiere en su próxima película, me daría igual de lo que fuera. Es uno de mis directores favoritos. Vi "Carretera Perdida" y en esa escena en la que ese hombrecillo le dice a Bill Pullman, "Estoy en tu casa..." Pensé: "Oh, dios mío, ¿cómo no he conseguido ese papel?"

Sobre Johnny Mnemonic...
Mi sueño siempre había sido poder verme a mí mismo, nunca lo había hecho. Nunca te ves a ti mismo: solo un reflejo en el espejo. En la película tenían que hacerme una replica a escala real porque un japonés cogía y me despedazaba como un trozo de carne. Cuando lo acabaron le toqué la cara y no me gustó. ¡Quería ser mucho mejor que eso! Pero qué le vas a hacer. Así que me vi por primera vez a mí mismo en una película. Fue agradable volver a trabajar con Keanu Reeves. Trabajé con él en mi primera película americana, "Mi Idaho privado", con River Phoenix y Gus Van Sant. Siempre es bueno volver a trabajar con actores con los que ya lo has hecho. Me gustó esta película, pero creo que no funcionó muy bien. La química entre Keanu y Dina Meyer no era muy fuerte.

Sobre Alejandro Jodorowsky...
Bueno, no estuve involucrado en "Dune", desgraciadamente, ¡porque nunca se hizo! Fui al Festival de Cannes y conocí a Jodorosky en el hall de un hotel. Bajamos por las escaleras al mismo tiempo, llevando la misma ropa: pantalones blancos y una camiseta a rayas azul. Me dijo: "El papel es tuyo". Él cree en la magia como esa. Me enseñó todas las miniaturas y modelos, los sets y la ropa, y tenía un gran cásting. Salvador Dalí hacía de Emperador, Orson Wells hacía de mi tío. Estaba muy emocionado. Pero el problema es que se gastó tanto dinero preparando la película que los productores le sacaron de ella y se la dieron a David Lynch. Mi papel fue el que acabó haciendo Sting.
Después de Jodorowsky me dió otro guión, "Santa Sangre", mientras buscaba dinero. En esa, mi madre iba a ser Bette Davis. Para un actor joven, que Bette Davis haga de tu madre... ¡era un sueño! En la película éramos una familia de circo y el marido de Bette Davis le cortaba los brazos, y mi personaje le prometía darle sus manos para el resto de su vida. Solo la idea de estar detrás de Bette Davis y darle mis brazos para coger su taza de té y ponérsela en la boca... Pero no ocurrió. Hizo la película con su hijo en el papel principal. Dos años después me vino con una película de gángsters con Jeff Bridges, Marilyn Manson y Asia Argento, pero también se cayó. David Lynch era el productor, y tenía el contrato pendiente, pero cuando la película se cayó me ofrecieron participar en "My Son, My Son, What Have Ye Done?"de Werner Herzog. No sabía que hablaría de mí en el documental sobre "Dune". Eso me dio una razón para escribirle una nota cuando llegué a casa. Me encanta trabajar con él. "El topo", "La montaña sagrada"... Es el director más loco y fantástico que existe.

Sobre Walerian Borowczyk...
Le conocí cuando quiso dirigir Gilles De Rais, una película sobre un aristócrata francés que era muy rico y mataba niños. Había un juicio, y por aquel entonces en Francia, cuando acusaban a alguien de algo, debía hablar, y el tal Gilles De Rais se puso a hablar durante 12 horas. Cuando Borowczyk me lo ofreció pensé que era una gran idea, pero nunca consiguió hacerla. Después de hacer "Lulu", donde hago de Jack El Destripador, me di cuenta de que Borowczyk era una persona muy artística y estética.

Sobre Dario Argento...
Me gustó trabajar con él en "Suspiria" y "Mother of Tears", pero creo que no era necesario que hiciera "Dracula 3D". Dario aún es un director con talento, pero sientes (y esto pasa con algunas personas) que ha perdido el amor que tenía por hacer películas. Eso no ha pasado con Lars Von Trier, Win Wenders o Herzog. Pero Dario fue un gran director, así que quizá aparezca con una nueva película que será sensacional.

Sobre Rob Zombie...
Me llamó e hicimos el tráiler falso de "Werewolf Women of the SS" en Grindhouse, donde otra vez, hacía de nazi. Entonces, cuando estaba haciendo "Halloween" se disculpó conmigo porque había escogido a Malcolm McDowell como doctor, pero después había escrito un pequeño rol para mí. Pero hacer películas es como tener una sopa donde hay muchos ingredientes y hay cosas que deben quedar fuera, así que eso le pasó a mi escena. ¡Y después lo volvió a hacer! Escribió un pequeño papel para mí en "Lords of Salem", como cazador de vampiros, pero cuando salió, yo no estaba en la película. Y no es porque no sea bueno en la película si no porque era demasiado larga. Siempre tiene ideas para que salga en sus películas pero después me saca fuera. Así que no creo que vuelva a trabajar más para él.

Sobre Udo Kier...
Siempre he tratado de ser una persona normal. Las estrellas están en el cielo. Me gusta cocinar y la jardinería, oler la tierra. Nunca llevo guantes para jardinería, aunque me sangren las manos. Tengo muchas palmeras, porque me recuerdan a las vacaciones y al océano. Crecí siendo muy pobre y una tía mía que viajaba me enviaba postales de palmeras y yo las ponía en la pared, así que he pasado de esa fantasía a la realidad. Cuando estoy deprimido y el tiempo pinta mal, reviso mi página en IMDb con un café y me siento mejor. Hay películas allí que ni conozco. Llamo a mis amigos y les digo: "Jodeos, he hecho 200 películas. 100 son malas, 50 podrías verlas y 50 son buenas". Creo que como actor si puedes decir que has hecho 50 películas buenas, amen.
