Hoy Klaus cumpliría 90

Autor: Filmin Fuente: Filmin

“Ni nos amábamos ni nos odiábamos, simplemene nos respetábamos, mientras planeábamos la forma de matar al otro”. Werner Herzog: genio y figura juntos hasta la sepultura. Pero no la suya, sino hacia la fosa común de sus actores. El binomio Werner Herzog – Klaus Kinski ha sido uno de los más laureados en la historia del cine. Director y actor han colaborado en sus cinco películas más importantes. Pero esta relación amorosa terminó de un modo rocambolesco puesto que, a corte de anécdota, planearon asesinarse mutuamente. Hoy Klaus Kinski cumpliría 90 años. Recordemos a un actor irrepetible y por descontado, a su "mejor amigo".


Durante el rodaje de "Aguirre, la cólera de Dios" en 1972 Herzog llevó a todos sus actores al límite y Kinski dijo que "con su ansia patológica de causar sensación, provoca las más absurdas dificultades y peligros poniendo en juego la seguridad y la vida de otros". Diez años después, durante el accidentado rodaje de "Fitzcarraldo" en 1982, en el que murieron dos extras y varios actores resultaron heridos, Kinski amenazó al director y este en vez de tranquilizarle decidió usar esa ira para aportar dramatismo a la película. Los nativos acabaron totalmente desesperados por la actitud de Kinski y hablaron con Herzog para matarle, el director les calmó porque le necesitaba vivo para terminar la película, aunque más tarde admitió que llegó a arrepentirse de rechazar la propuesta. Kinski dijo sobre Herzog "...Sucio bastardo que no sabe nada de cine, todo lo rodé yo, no tiene nada de cultura, es un analfabeto. Le rompería la cara, le cortaría la cabeza, lo mataré con mi fusil de balines". Sutilezas que Herzog, inexplicablemente, no pasó por alto. Finalmente, y aunque pareciera lo contrario, ambos aprendieron a soportarse y, Kinski, admitió que ningún otro director supo sacarle lo mejor que tenía en su interior (con todas sus consecuencias).

LA COLABORACIÓN COMPLETA ENTRE WERNER HERZOG Y KLAUS KINSKI EN FILMIN

AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS (1972)

"Aguirre, la cólera de Dios" es el film que dio a conocer internacionalmente a Werner Herzog y la primera de sus cinco épicas colaboraciones con el actor Klaus Kinski. La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, como tituló Ramón J. Sender a su estudio sobre el personaje, fue un consciente cimiento sobre el cual Herzog erigió su discurso sobre la desesperada búsqueda de una utopía que, al desafiar a las propias fuerzas y las de la naturaleza, finaliza en fracaso. Irónicamente Herzog lo sufrió en carne propia al tener que enfrentarse a las dificultades climáticas de la selva del Perú y a los arrebatos de genio de Kinski, con quien llegó a enfrentarse a punta de pistola. Su Lope de Aguirre es un megalómano que parte en busca del mítico El Dorado, pierde a sus hombres a medida que se adentra en la selva amazónica y, en su afán de superar a Dios, incluso planea una boda con su propia hija para asegurar la pureza de una nueva raza. La concepción visual de Herzog influyó en gran medida en diversos cineastas, como se puede apreciar en "Apocalipsis Now" de Francis Ford Coppola, pero también se inspiró en otros realizadores. la inolvidable secuencia final, es un claro homenaje al legendario travelling circular de "Os cafejestes", ópera prima del brasileño Ruy Guerra, co-protagonista del film.



NOSFERATU, VAMPIRO DE LA NOCHE (1979)

Aunque la película se basa en la novela Drácula de Bram Stoker (1897), ésta fue originalmente concebida como una readaptación del clásico del expresionismo alemán titulado Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (1922), de F.W. Murnau. Esta producción fue recibida positivamente tanto por la crítica como por el público y consiguió cierto éxito comercial. Es la segunda de las cinco legendarias colaboraciones entre Herzog y Kinski. Mientras que Nosferatu, una sinfonía del horror, se produjo como una adaptación del aclamado libro de Bram Stoker, la película de Herzog se hizo como un homenaje a la versión muda de 1922. Los productores de la versión de 1922 no consiguieron los derechos de autor de la novela de Stoker y por tanto, cambiaron algunos detalles pequeños para evitar tener problemas con los poseedores de los derechos de autor. Se presentó una demanda contra los productores de Nosferatu que resultó en una orden de destrucción de todas las copias de la película. Afortunadamente para todos, algunas copias sobrevivieron y fueron restauradas tras la muerte de la viuda de Stoker y la consiguiente expiración de los derechos de autor. Herzog considera el Nosferatu de Murnau la mejor película jamás hecha en Alemania.3 Era su sueño hacer una revisión de este clásico utilizando al versátil Kinski en el papel de Conde. En 1979, los derechos de autor de la novela habían expirado, por lo que fue posible incluir los nombres originales de los personajes. Extrañamente, Herzog llamó a la esposa de Harker «Lucy Harker» a pesar de que en la novela este personaje se llama Mina.



WOYSZECK (1979)

Obra póstuma del dramaturgo alemán Georg Büchner, Woyzeck fue objeto de una polémica adaptación operística firmada por Alban Berg y de una versión cinematográfica realizada en 1947 por Georg C. Klaren. La tragedia de Franz Woyzeck entronca a la perfección con la galería de personajes desarraigados y alienados que componen la filmografía de Werner Herzog. El director confió en su amigo Klaus Kinski, volvió a coger a Eva Mattes después de haber trabajado juntos en Stroszek y se rodeó de su habitual equipo de producción para traducir en imágenes en movimiento esta historia sobre un infeliz soldado continuamente humillado por sus superiores que, presa de los celos y de su continua sensación de fracaso, desembocará en una tragedia de locura y sangre.



FITZCARRALDO (1982)

Otra película que de tan épico e infernal rodaje acabó inspirando un documental, "Burden of Dreams". Titánica, farónica, una conquista de lo inútil y también una de las mejores películas de todos los tiempos. Así es "Fitzcarraldo", la historia de un hombre, de un sueño y del development hell más sonado de la historia. Werner Herzog se convirtió en un personaje más de su película e invocando el espíritu del original Fitzcarraldo un megalómano que se empeñó en llevar el arte a la selva peruana, llevó a su equipo al límite de lo humano. El rodaje, como hemos visto en muchos de los casos anteriores, ya empezó con mal pie debido a los actores principales. Después de rodar más de un 40% de la película con Jason Robards como Fitzcarraldo, éste enferma de disentería y el rodaje se paraliza. Podrían haber esperado al retorno de Robards, pero sus doctores le prohibieron terminantemente finalizar esa película si quería conservar su vida. Casi nada. Herzog debe buscar una solución y es en ese momento en el que se considera a Jack Nicholson o a él mismo para interpretar a "Fitzcarraldo". Pero Klaus Kinki, viejo conocido de Herzog, en el último momento se apunta al rodaje a pesar del infierno al que se sometieron en "Aguirre: La Cólera de Dios". Pero su primera colaboración se quedaría en simples rencillas inofensivas comparado al nivel al que llegaron en "Fitzcarraldo". Nada más llegar Kinski, la crisis se desata. Kinski se queja por todo. La comida, los nativos que actúan como extras, la tiránica actitud de Herzog. Llegan a tal extremo sus pataletas con el director y con cualquier ser viviente del set, que uno de los nativos propuso a Herzog asesinar a Kinski. El director declinó la propuesta, pero por que necesitaba vivo a Kinski para acabar su película. Este ambiente de tensión y crispación constante es palpable en muchas de las escenas de la película, una atmósfera metacinematográfica que pocas películas pueden conseguir (menos mal) y que le sirvió a Herzog para alzarse con el Premio a Mejor Director en el Festival de Cannes. Como resumen: En la realización de Fitzcarraldo murieron dos extras, varios actores acabaron heridos y se acusó a Herzog de explotación de los nativos. Esperemos que nadie lo supere.



COBRA VERDE
(1988)

Werner Herzog comenzó en 1988 "Cobra Verde", última de las cinco colaboraciones de la sociedad Kinski-Herzog, y una de las más poderosas visualmente hablando. una película para cuyo rodaje hubo de viajar hasta la costa africana, contando de nuevo con la presencia de su querido enemigo Klaus Kinski. Como era norma en las filmaciones de Herzog, las dificultades fueron constantes. Fueron testigos de un terrorífico enfrentamiento de cientos de extras nativos, detenido por Herzog con sus habituales dotes diplomáticas. Por su parte, Kinski mostraba cada día las oscilaciones neuróticas de su carácter, y tan pronto declaraba su amor a las jóvenes del equipo como se enzarzaba en inacabables disputas con el director y el resto del reparto. Y es que, a pesar de lo sugestivas que pudieran resultar las peripecias cinematográficas de Herzog, la industria temía cada vez más sus proyectos, y su financiación se convirtió en un verdadero problema. El director germano supo exactamente cómo extraer lo mejor del temperamental Kinski, ese loco arrebatado, que retrataba perfectamente sus lunáticos personajes, y que moriría tres años después de ser estrenada esta película. En esta ocasión Klaus Kinski encarna el papel de un villano, concretamente el bandido brasileño conocido como Cobra Verde. La suya es una historia de aventuras, en el más puro sentido de la palabra, que narra la historia de un buscador de oro que se convirtió en bandido. Gracias a su astucia y a su valentía consiguió convertirse en el comerciante de esclavos más importante de Brasil, aunque tal y como le ocurrió durante toda su vida, el destino se lo arrebató todo justo cuando empezaba a saborearlo.



Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios