El cine político que inspira a "B."
Si hay un estigma que entre los miles que tenemos sacude ante todo nuestra hastiada sociedad en la actualidad, ese es nuestra abrumadora capacidad para olvidar aquello que como colectivo y comunidad ante todo nos debería marcar, prácticamente traumatizar. Ese monstruo que es la mass media, así como la taimada maquinaria política gubernamental, son los principales artífices de provocar nuestra involuntaria amnesia. La importancia del hoy, la efervescencia del ayer, es el paradigma o mejor dicho, el secreto del incomprensible éxito por el que no solo han llegado, sino que se mantienen en lo más alto, las estrafalarias altas esferas políticas que actualmente gobiernan. Por suerte, también hay individuos que conscientes de este infausto y fatídico problema, ponen todo aquello que está en su mano para que la memoria se imponga al olvido.
Es el caso de David Ilundain, quien ha tenido el necesario descaro y la obligatoria agudeza de saber identificar aquella arma arrojadiza con la que se puede hacer frente a tan intratable conflicto. Y ésta no es otra que la cola que ha traído el caso Bárcenas, perfectamente plasmado en la fiel transcripción de lo que el ex-tesorero del Partido Popular declaró el 15 de julio de 2013 ante el Juez Ruz en la Audiencia Nacional tras haber pasado dos semanas en prisión. Tan aparentemente simple, tan sorprendentemente audaz. Y es que, hablamos de aquella ya histórica comparecencia en la que Bárcenas comienza admitiendo que todo lo que había declarado durante meses sobre sus "papeles" era mentira y que "ahora iba a contar la verdad". Bárcenas, mimetizado con todo lujo de matices y detalles por un espléndido Pedro Casablanc, va explicando con rotundidad, lo que para él fue el día a día de su labor como tesorero. En total, da 56 nombres de presuntos “corruptores”. ¿Cuál era la finalidad de toda esta trama? Pues conseguir adjudicaciones de contratos, generalmente, de obra pública. Sobre este increíble, prácticamente surrealista entramado se construye "B.", una película que sobre el papel no es más que una simple pieza de cámara, una re-creación interpretada por actores en un único escenario y con un guión cerrado, ya impuesto de antemano. Supuestos ambages que, sin embargo, desembocan en una obra rebosante de estimulante ironía y delirante sarcasmo. Una mirada fielmente real cuyo contenido directamente nos llevan a lo que debería ser una imaginativa y absurdamente enrevesada ficción teatral. No más lejos de la realidad.

Pues bien, con motivo del estreno de "B." en Filmin, no hemos querido desaprovechar la oportunidad para preguntar a su director, David Ilundain, por aquellas películas políticas y/o judiciales, que han podido servirle de inspiración a la hora de realizar "B.". Empezando por "Star Wars", acabando en Nixon y pasando por un buen puñado de títulos presentes en nuestro catálogo, os dejamos con su impredible selección:
1- Star Wars
"Partiendo de la base de que la política subyace en todas partes, sin duda, La guerra de las galaxias es cine político, en tanto en cuanto, está en juego la “democracia” o la “tiranía”, eso sí, aderezada de buenas cantidades de efectos especiales. Hoy es revolucionaria".

2- Ser o no ser
"Cuando Lubitsch rodó esta película en la que un grupo de actores ridiculiza a los nazis, hizo comedia de lo innombrable. Y lo hizo en 1942. Muestra como la sensibilidad puede vencer a la inteligencia o, mejor dicho, como es una forma más elevada de inteligencia".

3- 12 hombres sin piedad
"Lo judicial, tampoco se considera estríctamente político, pero obviamente, lo es. De los 3 poderes del Estado, la justicia es esencial para creer en la igualdad. La aproximación a “la verdad” y la pregunta de si “la justicia es igual para todos” siempre está en juego en el género judicial. Obviamente, fue una referencia básica para preparar “B”.

"Este documental de Joaquim Jordá también lo utilicé en la preparación de la película por recomendación de Alberto Sanjuan. Se desarrolla en esa Barcelona que empezaba a convertirse en la ciudad hiperturística actual. Como columna vertebral el juicio al “pederasta del Raval”.
5- Ciutat Morta
"Sin duda el mejor documental del año 2014. También muestra esa cara “B” de la Barcelona actual. Todo con “B”. Trabajado desde los márgenes y muestra de que el cine político, es bueno cuando se hace “politicamente” (pero además, debe ser cine, debe estar bien hecho)".

6- Margin Call
"Que el sistema es un “castillo de naipes” nos lo suele contar Kevin Spacy en la serie homónima. Pero en esta película, un elenco espectacular, nos muestra cómo fue la noche en la que “empezamos a oír ese rumor de nuestro mundo derrumbándose” (EZLN dixit)".
"Es un documental más militante y menos brillante que el resto de la lista, pero muy claro al contarnos la visión de Naomi Kein sobre cómo utilizan el miedo quienes tienen el poder económico, para mantenernos sumisos, preocupados por llegar con vida al final del día".

8- Some mother´s son (mal traducida como “En el nombre del hijo”)
"Lejos de ser una secuela de “En el nombre del padre”, es una de esas películas que me dan envidia del mundo anglosajón, que sabe contar su historia reciente al mundo entero, de manera valiente, bien rodada y con madurez. Relata una huelga de hambre de los presos del IRA para arrancar su estatuas “político” a Margaret Thatcher, desde el punto de vista de la madre de uno de ellos. Si lo consiguieron o no, queda en las conclusiones del espectador. Los planos de arranque y fin de la película, son referencias para “B”. Al verla (o recordarla) lo entenderéis".

"El trabajo de Peter Greengrass es otra película de referencia, anglosajona. Especialmente, su trabajo con cámara “incrustada” en la realidad, en mi caso, para tratar de “meter” al espectador en la sala 5 de a Audiencia Nacional, de darle una silla y dejarlo observar desde allí".
10- Frost - Nixon
"La pieza teatral de la que parte “B” es la obra del dramaturgo Jordi Casanovas, titulada Ruz-Bárcenas. Sin duda, Jordi tenía en la cabeza esas entrevistas al dimitido presidente norteamericano. Un flojo, el señor Nixon. Dimitió por unas escuchas. Una nimiedad, al lado de lo que se cuenta en “B” sobre, entre otros, nuestro presidente del Gobierno, el señor Rajoy".

