"This is England" los olvidados de Thatcher
Esta semana estrenamos en Filmin una de las mejores series de esta década, basada en una de las mejores películas de la década anterior. Fans de "Shameless", "Skins" y de las series de tradición británica, traemos buenas nuevas. Ya están disponibles en Filmin las continuaciones televisivas de “This is England”. Una mordaz imagen del Reino Unido de los años 80 que sigue a sus protagonistas en una época marcada por el new age, la música punk y el auge de Margaret Thatcher. Una serie sobre el pasado de innegable actualidad que seguro que se suma a nuestra colección de qué debería ver Theresa May.
En el año 2006 se presentaba en el London Film Festival "This is England!", el film con el que Shane Meadows realizaría una aproximación a la cultura suburbana británica de los años 80 bajo la mirada de Shaun, un joven de doce años que termina por enrolarse en una banda de skinheads debido al hastío de sus vacaciones de verano. Meadows se convierte así en un nuevo cronista de la realidad británica de las clases trabajadoras y populares, reflejando el período en el que Thatcher controlaba con mano de hierro el país británico. Así, Shaun, cuyo padre acaba de fallecer en la Guerra de las Malvinas y que languidece en la pequeña ciudad costera en la que vive con su madre, encuentra un refugio en la banda de skinheads y ve en Woody, su reclutador, a un amigo.
Allí, las cabezas rapadas, las camisas blancas y los tirantes constituyen un uniforme que disfraza algunas de las problemáticas expuestas por Meadows. La exacerbación de la masculinidad, la ley del más fuerte o la violencia constituyen recursos necesarios para esos jóvenes que intentan vivir al margen de una sociedad y un gobierno ensimismado con el beligerante neoliberalismo. 
Combo, líder de la banda y figura de autoridad por eminencia, regresa tras su condena penitenciaria e impone su brutalidad al resto de miembros de la misma. El personaje interpretado por Stephen Graham no duda en articular un discurso político ultranacionalista y racista que no conecta con la parte de la banda representada por Woody, y el grupo termina por dividirse, con Shaun integrándose en el área de influencia de Combo, una figura paterna ausente hasta ese momento. Desde ese preciso instante, Shaun comienza a descubrir las posibilidades de una vida que hasta entonces no contemplaba.
Drogas, fiestas, palizas y mujeres, distracciones que se impregnan con el tinte xenófobo del grupo. El realizador británico ahonda de este modo en el reverso de las políticas de Thatcher, plasmando a una generación de olvidados. Si la new wave británica traía la disconformidad y el agotamiento de las jóvenes generaciones a través del glam, el punk o los ritmos electrónicos, el discurso skinhead aportaba el odio y la furia hacia unos gobernantes cuyas miradas se posaban en los pozos petrolíferos de Oriente Próximo.
Meadows, al igual que Ken Loach o Paul Abbot, aspira a denunciar la realidad de una época paseando un espejo que refleje la suciedad escondida bajo las moquetas del país inglés. El costumbrismo crítico de Loach y la comedia grunge de Abbot con "Shameless" le sirven a Meadows para elaborar un friso donde los personajes no dominan el entorno que habitan, sino que se ven sometidos por el mismo. Como ya hiciera en su anterior obra, "Dead Man´s Shoes", Meadows vuelve a ahondar en el sentimiento de la pérdida – en el caso de su primer film la marcha del hermano a la guerra- y la falta de identidad en un contexto de profundo desapego hacia las clases dirigentes.
La prolongación de la película, y por ende, de las andanzas y peripecias de Shaun, nuestro pícaro británico, en formato de tres miniseries – "This is England ´86","This is England ´88" y "This is England ´90"- refuerza aún más si cabe el deseo del realizador británico de convertirse en cronista de ese lumpenproletariado, despojado según Marx de conciencia u orgullo de clase. 
Esa necesidad de revisitar lugares comunes conduce a Meadows a tratar necesariamente el efecto del tiempo en la condición de los personajes, quienes tras sus tropelías y desvaríos se ven forzados a integrarse en un sistema que no conocen y el cual no los necesita. Así, Shaun, pero también Woody o Combo, se verá obligados a afrontar una catarsis o cambio necesario impuesto por el tiempo y unas políticas que arrinconan aún más a esos marginados.
Meadows, al igual que Danny Boyle en la próxima "Trainspotting 2", afronta el paso de la juventud a la madurez a medio camino entre el homenaje nostálgico y la crítica sutil. Personajes en busca de una nueva identidad, que miran a un pasado de disconformidad y violencia contra un sistema indiferente, y que ahogan ahora en el pub una exangüe rebeldía oculta en los posos de sus pintas. Meadows y Boyle, cronistas de la miseria los bajos fondos británicos, elaboran un discurso que apunta a la génesis del problema de estos marginados.
En los años 80, Thatcher y Reagan se repartían alabanzas y se convertían en evangelistas preconizando el neoliberalismo como nueva doctrina de salvación anticomunista. El conflicto bélico en las Malvinas o Afganistán servía de bautismo de fuego para unos líderes que se autoproclamaban garantes del mundo libre. Treinta años después, cuando Meadows lanzaba "This is England!" en 2006 y sus posteriores continuaciones televisivas, Tony Blair recibía elogios de George Bush en la Cumbre del G8 de ese año, el cual lo saludaba amistosamente con la famosa proclama “Yo, Blair, what are you doing?”.
Treinta años después, Blair y Bush habían dirigido una nueva campaña bélica en Iraq que resultó infructuosa, y al igual que Thatcher y Reagan justificaban su misión como supuestos garantes del mundo libre contra el terrorismo. La guerra al comunismo de los 80 y la guerra al terror del nuevo siglo XXI sirven a Meadows como punto de unión para tratar una problemática, la de la marginación y radicalización xenófoba y nacionalista, que continúa persiguiendo a sus protagonistas y que para el realizador británico sigue tan viva como hace treinta años. 
Para Boyle, el resurgir del nacionalismo conservador encarnador por Theresa May sirve para reubicar a sus personajes en una sociedad acuciada por los mismos problemas de antaño, pero adormecida por el paso del tiempo. Para Meadows, "This is England!" supone la oportunidad de radiografiar a una clase obrera y popular que intenta adaptarse a nuevos tiempos con las mismas pocas oportunidades. Shaun podría haber fallecido en Iraq al igual que su padre en las Malvinas. Distintos tiempos pero mismos problemas. Por todo ello, "This is England!" constituye un crudo pero vitalista ejercicio de vindicación del pasado con miras al presente.