Tenemos que hablar de "Lolo"
Encontrar el amor después de los cuarenta años no es algo fácil. Y si además él y ella se encuentran en las antípodas, por proveniencia y origen social, todo es más complicado. Pero si también el hijo de ella pone palos en las ruedas, un buen resultado es (casi) imposible. Hablamos de "Lolo, el hijo de mi novia", la que bien podríamos señalar, no solo la película más sólida y equilibrada de Julie Delpy, sino también como una seria aspirante a convertirse en la comedia del verano.
¿De qué va?
Violette, parisina y profesional de la moda de 45 años, pasa unos días en un spa de Biarritz con su mejor amiga cuando conoce a Jean-René, un modesto informático recién divorciado. Después de años de soledad, se deja seducir. Jean-René se traslada a París e intenta adaptarse al microcosmos en el que ella se mueve. Pero no había contado con Lolo, el adorado hijo de Violette, dispuesto a todo con tal de destruir a la pareja en ciernes y conservar su puesto de favorito absoluto.
¿Quién está detrás?
Ante cámara ha trabajado a las órdenes de maestros de la talla de Leos Carax o Krzysztof Kieslowski antes de explotar comercialmente con Richard Linklater. Porque si alguien es Julie Delpy, es Celine, la eterna protagonista de la mayor y mejor trilogía sobre el amor jamás rodada: "Antes de...". Tras la cámara, su ópera prima fue "Looking for Jimmy", obra menor que la hizo pasar desapercibida como directora hasta que decidió volver a arriesgarse con "2 días en París", una comedia romántica que recogía lo que mejor había aprendido con Linklater: una espontaneidad latente a la hora de retratar relaciones adultas. Más tarde y con renovadas ganas, dirigiría el perturbador y profundamente feminista relato de terror "La Condesa", protagonizado por ella misma. Y es que a Julie Delpy estar tras la cámara no le ha quitado las ganas de dar la cara, algo que bien demuestra con "El Skylab", "2 días en Nueva York" y ahora "Lolo".
¿Quién sale?
Los nombres más selectos de la nueva comedia francesa haciendo lo que mejor saben hacer, es decir: Julie Delpy haciendo de Julie Delpy (como mujer soltera, madre en este caso, en plena crisis viperina de los 40), Danny Boon haciendo de Danny Boon (como un ingenuo provinciano haciendo de París "La ciudad no es para mi") y Vincent Lacoste haciendo de Vincent Lacoste (como un french kisser repelente con esa retorcida sorna y mala baba que solo él sabe imprimirle). Y sin olvidar a Karim Viard haciendo de Karim Viard (como lo que es, la Loles León del cine francés).
¿Qué es?
La película más sólida y equilibrada de Julie Delpy, que bien podríamos señalar como la comedia del verano.
¿Qué ofrece?
Decía July Delpy en una entrevista reciente a uno de los medios de comunicación de nuestro país que esta era la primera de sus películas en las que había podido cobrar algo. Los tiempos que corren no son buenos para la producción cinematográfica, y sacar proyectos adelante cada vez es más difícil, aunque te llames July Delpy. Pero la genial actriz y directora francesa está muy lejos de dejarse amedrentar por la industria, y este verano vuelve con lo que mejor se le da, las aparentemente ligeras y profundamente inteligentes comedias románticas de diálogos mordaces y situaciones delirantes. La premisa inicial de "Lolo" no podría ser más prototípica. Madre cuarentona busca el amor y cuando lo encuentra debe lidiar con los dos nuevos hombres de su vida, en este caso un provinciano bonachón y un post-adolescente con toques de psicopatía. Esquivando los topicazos de género uno a uno, Delpy construye la que es su película más sólida y equilibrada hasta la fecha, no dándole la vuelta a la eterna historia de Edipo pero sí dotándola de ese carácter suyo tan personal que la ha llevado a convertirse en una de las voces más interesantes del cine comercial europeo. Es de elogiar la libertad que emplea Delpy para dotar a sus personajes femeninos de una desparpajo sexual inusitado en este tipo de cine, algo que solo puede compararse a ciertas producciones hbonianas como "Sexo en Nueva York" o "Girls". 