MYFFF 2015: Pasión pour le court-métrage
Poco más de semana después del disparo de salida de My French Film Festival, os continuamos insistiendo en que no perdáis la oportunidad de disfrutar de los magníficos títulos que conforman el festival. Para todos aquellos que lleven la cinefilia en su interior, pero que no dispongan de todo el tiempo que quisieran, este post va por vosotros. No hay excusa que valga: os presentamos una guía a través del mejor cine francés contemporáneo en formato breve. Por si no cupiera duda de su calidad, tres de los títulos que veréis a continuación acaban de ser nominados a los Premios César.
Como comprobaréis, la calidad de los presentes títulos es impresionante. Y los hay para toda los gustos y edades, incluso para compartir con los peques de la casa. Da igual si disponéis sólo de seis, ocho o treinta minutos. Tenéis tiempo suficiente para disfrutar de cine en mayúsculas. Animación, relatos de iniciación, persecuciones, cine social, fantasía y drama tienen cabida en los once cortos que conforman esta imprescindible sección de My French Film Festival.
Un día decisivo para sus vidas
Tres de los cortometrajes que nos ha traído la nueva edición del festival se centran en retratar momentos que tendrán unas consecuencias enormes en la vida de sus personajes. Estos cambios, que pueden ser más o menos radicales, suceden en un plazo que no llega a las veinticuatro horas.
El primero de estos títulos del que hablaremos es, probablemente, el que esperábamos con más ganas. Había cierta incógnita por saber con qué nos sorprendería Monia Chokri en su salto a la dirección de cine. Tras su paso como actriz en “Los amores imaginarios” y “Lawrence Anyway”, la que hasta ahora conocíamos como una de las musas de Xavier Dolan demuestra su bien hacer detrás de la cámara con “Alguien extraordinario” y confirma que, ahora como autora, tiene cosas que contar y sabe perfectamente cómo. De la misma manera que ocurría con la última obra del cineasta quebequés que le dio visibilidad internacional, Chokri se nutre del cine de John Cassavetes a la hora de dar forma a su debut tras las cámaras. Me atrevo a decir que dicha influencia es todavía más palpable que en la maravillosa “Mommy”. La histeria cassavetiana impregna a los personajes de “Alguien extraordinario” y, de la misma manera que ocurría en “Faces”, la cámara se desenvuelve desprejuiciada con soltura y libertad. En lo que respecta al argumento del corto, os podemos adelantar que retrata la catársis que vive una treintañera que decide desprenderse de esas cargas y amistades que le hacen más mal que bien.
Otro día decisivo para su vida es el que vive "Aïssa" en el cortometraje de título homónimo. Este trabajo es, en opinión de quien escribe estas líneas, uno de los cortos más sugerentes e impactantes de toda la sección del festival. Fue premiado con una mención especial en la Sección Oficial de Cortometrajes del Festival de Cannes y acaba de ser nominado en la categoría el mejor cortometraje en los Premios César. Y para qué engañaros, no nos extraña en absoluto. Clément Tréhin-Lalanne realiza una auténtica lección de cine en la que, mediante el 16 mm y su precioso grano, hace un uso virtuoso de la concreción y la brevedad de su metraje. El argumento es, en apariencia, mínimo y se facilita al espectador a cuentagotas. Quien decida disfrutar de esta verdadera joya del cine francés presenciará el examen médico al que es obligada una joven inmigrante para que las autoridades puedan averiguar cuál es su edad y así puedan mandarla a su país de origen. La cámara y, por lo tanto, la mirada del espectador fragmenta el cuerpo femenino, que aquí se muestra impotente e indefenso, con la misma frialdad que caracteriza al médico y a los servicios de inmigración. Una espeluznante muestra de cine político que, a partir de una crudísima estética cercana al cine documental, posiciona a Tréhin-Lalanne como uno de los nuevos cineastas franceses que deberíamos tener más en cuenta.
El tercer y último día clave que incluiremos en esta sección pertenece a "Los Desatendidos", un drama que el espectador no sabrá a dónde le está llevando hasta que aparecen los títulos de crédito. Excelentemente realizado, en este corto de la cineasta Louise de Prémonville acompañaremos a un chaval de veinte años que, en un periodo de breve ínfimo, experimentará tantísimas emociones diferentes y tan intensas que hará que empaticemos inmediatamente con él. Lo que comienza como una historia de iniciación y juventud, con las manos en el volante, mirada hacia la carretera y maravillosa compañía, acabará derivando en uno de los días más tristes de su vida.
Adrenalina y sonrisas
Stéphane Aubier y Vincent Patar, que ya nos hicieron pasar ratos impagables con la bellísima “Ernest y Celestine” y la hilarante “Pánico en la Granja”, retoman los personajes de ésta última para ofrecernos "El bizcocho de navidad", un cortometraje de lo más descacharrante que acaba de recibir una nominación al mejor cortometraje de animación de los Premios César. Caballo, Indio y Vaquero protagonizan de nuevo una hiperactiva y absurda odisea de tan sólo veinticinco minutos en la que sus personajes se dejarán la piel el día de navidad. Su uso virtuoso y terriblemente imaginativo del stop-motion os recordará a la también maravillosa incursión de Wes Anderson en el terreno de la animación, “Fantástico Mr. Fox”, y su trepidante narración os encantará si disfrutáis de series de animación en la línea de “Hora de Aventuras”. Cine de animación en el que todo está permitido, especialmente sacar unas cuantas carcajadas al espectador.
Junto a “El Bizcocho de Navidad”, el otro cortometraje de animación “Dip N’ Dance” supone la oferta más lúdica y desternillante del festival. En este animado corto musical, en el que se da la mano la animación y el slapstick, muestra cómo un adinerado y soberbio individuo se las tendrá que ver con los innumerables objetos y adquisiciones que ha ido acumulando. “Tener” difiere mucho de “ser”, ese es el alegato y la conclusión que uno extrae tras ver este cortometraje que, aparte de contener cierta moralina, no podría ser más divertido. Y son sólo seis minutos, ¿a qué esperas?
“Molii” es la propuesta más realista de las tres, pero no por ello menos divertida. Sus imágenes, dominadas por el color azul y el olor a cloro, nos llevan hasta un escenario de lo más curioso: la nocturnidad de una piscina pública. Dirigida a ocho manos, “Molii” podría ser considerada como una suerte de “Solo en casa” con roles invertidos. En el visionado, el espectador será invitado a acompañar a un vigilante nocturno de la ya nombrada piscina municipal en su primer día de trabajo. El conflicto estallará en el momento en el que su protagonista encuentra a un grupo de niños que han decidido pasar la noche en la piscina y no tienen ninguna gana de cambiar de idea. Esta patética y divertida persecución es uno de los momentos más entrañables y genuinos de la impagable sección de cortometrajes de My French Film Fest.
Juventud, dudas y descubrimientos
Los personajes de “Guy Moquet”, un cortometraje de Demis Herenger, supuran vitalidad y credibilidad por todos sus poros. Mientras uno disfruta de sus treinta minutos, no podrá evitar elogiar la espontaneidad y frescura con la que, indudablemente, fue rodada. A pesar de hablar un poco a ciegas, los personajes y el universo que conforman esta pequeña joya son tan creíbles -y tan “reales”- que no podemos evitar barajar la posibilidad que, en este caso en concreto, ficción y realidad estén más unidas que nunca. Los actores se desenvuelven con tal soltura y desparpajo que nos jugamos el culo a que se están interpretando a sí mismos en un ejercicio cinematográfico que posicionaría a “Guy Moquet” en la línea de propuestas nacionales como “La Leyenda del Tiempo”, de Isaki Lacuesta, o “La Plaga”, de Neus Ballús. La narración de este mediometraje gira en torno a cómo el joven que da título al corto decide dar un beso "de película" a la chica que le gusta delante de todo el mundo.
"Extrasístole" se aleja radicalmente del tono casi documental de la anterior y apuesta por ser una ficción a la antigua usanza pero con un argumento muy actual. Esta historia de iniciación relata cómo una joven estudiante se enamora de una nueva profesora de su instituto. A pesar de las decepciones que se llevará, en el camino la protagonista hará grandes descubrimientos sobre el deseo y su propia sexualidad.
De la misma manera que ocurría en “Extrasístole” y “Guy Moquet”, en "Le Retour" la adolescencia y las dudas que ésta conlleva son el principal motor de la película y de las acciones de su protagonista. Si bien en la ya nombrada “Extrasístole” acompañábamos a una joven a descubrir su atracción por personas de su mismo sexo, “Le Retour” es un acercamiento a ese descubrimiento desde una mirada ajena, desconfianza y cargada de prejuicios. Además de gozar de una notable dirección de la mano de un prometedor Mourad Boudaoud, “Le Retour” es también el sensible retrato de la relación entre dos hermanos.
Es de agradecer que el director Lorenzo Recio y su cortometraje “Shadow” se arriesguen a adentrarse en el terreno de la fantasía, género que en numerosas ocasiones se ve eclipsado por la abundancia de propuestas de corte realista. En esta ocasión, “Shadow” es una especie de cuento cinematográfico ambientado en China en el que, por azares del destino, un joven enamorado experimenta en su propia piel cómo progresivamente se convierte en una mera sombra. Literalmente. Las mayores bazas del cortometraje son su ingenioso uso de los efectos especiales, así como también cierta secuencia de corte un tanto erótico que probablemente sea el momento más curioso de la película.
Para acabar el presente artículo, os dejamos con "Un día en París". Un sencillo y honesto cortometraje que nos regala un pedazo de la cotidianidad y de la vida de un joven francés de la periferia que, gracias a su interés por la escritura, decidirá ir hasta París para asistir a un taller literario dirigido por un importante escritor. O al menos esa es su idea inicial, por supuesto. Este corto, nominado en los Premios César en la categoría al Mejor Cortometraje, encandilará a aquellos que disfruten de retratos realizados con sensibilidad.
