Les cult filmes français eran esto
1961 fue el año en el que se estrenó en salas "El año pasado en Marienbad", una de las películas más crípticas y fascinantes de la historia del cine europeo. Quien se encargó de la dirección fue, como todos sabréis, Alain Resnais. No obstante, el guión iba a cargo de Alain Robbe-Grillet: un escritor y teórico francés que fue la principal cabeza visible del movimiento literario Nouveau Roman junto a nombres como Claude Simon y Marguerite Duras -quien también unió fuerzas con Resnais al firmar el guión de "Hiroshima Mon Amour".
Los primeros pinitos de Robbe-Grillet junto a Resnais debieron ser de lo más satisfactorios, porque tan sólo tardó tres años a decidirse por dirigir su primera película: "La inmortal". Ése fue el punto de partida de la carrera de un director incalisificable y extraordinario. En filmin estrenamos una colección de seis películas, hasta ahora inéditas en España, de su flamante filmografía. ¿A qué esperas para hincarle el diente?
Los principales ingredientes del cine de Alain Robbe-Grillet son de lo más dispares e interesantes. El erotismo malsano, el onirismo, las narraciones fragmentadas y el gusto por la provocación son algunos de los aspectos que más definen su peculiar universo cinematográfico. Por si el artista no hubiera tenido suficiente con hacerse un hueco en la historia de la literatura, su influencia en otros directores como David Lynch también es notoria. A continuación os dejamos un breve recorrido por las seis películas más representativas de un director tan controvertido como inolvidable. Os dejará sin aliento.
La ópera prima de Alain Robbe-Grillet es una fábula fílmica ambigua y vaporosa como una ensoñación profunda. Relato de espejismos y de juegos entre lo real y lo artificioso, nos propone un fragmentado viaje a Estambul a base de retazos de vida cuya verosimilitud desconfiamos en todo momento. Los protagonistas de la historia, N. (un hombre), L. (una mujer) y M (un extraño), vienen a resultar los componentes de una ecuación fílmico-matemática que se repite de una manera permanente en un elíptico bucle y que nos dará siempre como única solución plausible un resultado difuso e incierto.
Uno de los títulos más exitosos, tanto a nivel comercial como en al apartado crítico, de la carrera de Alain Robbe-Grille. Una metapelícula que bien podría haber estado amparada bajo el movimiento de la Nouvelle Vague si no fuese porque es única en sí misma. La trama gira en torno a un realizador, un productor y su secretaria que toman el "Trans-Europ-Express" con rumbo a Amberes, donde coinciden con el actor Jean-Louis Trintignant. De la distendida conversación que surge entre los cuatro, nace una idea para realizar una película policíaca. En ella el famoso actor encarnaría a un aspirante a traficante que toma el tren a Amberes para efectuar su viaje iniciático.
En "El hombre que miente", Robbe-Grillet explora y cuestiona la validez o no de la verdad dentro de la ficción. El cineasta crea un nexo de unión entre un protagonista que tergiversa una y otra vez su supuesta verdad y un espectador que llega a tal punto de desconfianza que optará por no creer nada de lo que salga de los labios del personaje principal del film, aunque pueda ser cierto. Su trama se sitúa en una pequeña ciudad, aún vibrante de recuerdos de la guerra de la Resistencia, en la que un hombre llamado Boris se mezcla en la conversación de los clientes de una taberna. Estos evocan la desaparición de un joven llamado Jean en el transcurso de una misión peligrosa. Boris pregunta por la casa de Jean, donde viven juntos y sin contacto con el mundo exterior su mujer, su hermana y la criada, quien solamente sale para las compras indispensables.
Cercana en espíritu a "El año pasado en Marienband", la sombra de un misterio irresoluble planea sobre "El Edén y después". Un brillante puzzle de piezas desordenadas, en algunos casos inconexas, de lo que parece una caótica consecuencia de lo sucedido en el mayo francés del '68. Está protagonizada por un grupo de estudiantes universitarios que mata el tiempo en un café representando enigmáticos rituales. Una noche llega un extraño y se suma a los juegos donde les relata historias exóticas de países africanos. Una de las estudiantes, fascinada, decide encontrarse de noche con él en una fábrica abandonada. Una vez allí, la fábrica resulta ser un nuevo laberinto poblado de seres amenazadores: sus propios compañeros.
Experimento fílmico que hizo Alain Robbe-Grillet a partir de las imágenes de su anterior película (El Edén y después), a las que le dio un nuevo significado y una nueva ubicuidad temporal (si uno se fija, comprobará que las letras del título de una película juegan entre sí para conformar el de la otra). Su protagonista es un joven que juega a los dados y está obsesionado por la imagen de dos mujeres rubias, de pelo corto, y que parecen hermanas. Cada una de sus tiradas trae consigo una nueva imagen, una nueva escena, que describe la posibilidad de una historia.
Deslizamientos progresivos del placer
Con toda probabilidad, "Deslizamientos progresivos del placer" es el film más complejo de Robbe-Grillet. El director filtrea, de manera más descarada que en otros trabajos previos, con la locura y el simbolismo poético de la hechicería en contraposición a la racionalidad insana de quienes se oponen a la magia. Vuelve a hacer acto de presencia el siempre presente erotismo con grandes dosis de sadomasoquismo y elevadas trazas de una ironía que muchos no supieron apreciar en su momento. La película sigue los pasos de Alice, quien -injustamente acusada del homicidio de su amiga- clama su inocencia ante los interrogatorios de jueces y policías. Sus declaraciones son confusas, entre la realidad y lo imaginario. Sin embargo, llegará a convencer a una joven abogada arrastrándola en sus juegos eróticos.