Las pioneras de nuestra democracia

Autor: Elodie Mellado Fuente: Filmin

Un año más llegamos al Día Internacional de la Mujer con mucho camino por delante por recorrer. Un año en el que la violencia de género sigue siendo una realidad demasiado palpable, en el que la brecha salarial entre hombres y mujeres continúa siendo del 24% y donde las injusticias y asesinatos se perpetúan a lo largo y ancho del globo sin que nada parezca cambiar demasiado. En Filmin, por nuestra parte, en este día, queremos recordar a las pioneras de nuestra democracia en un momento políticamente convulso, donde no sabemos a dónde vamos ni dónde llegaremos. Hoy es por ellas, por nosotras.

POLÍTICA: LAS CONSTITUYENTES

El franquismo es la Edad Media de nuestra historia reciente. Una época oscura de retrógrado y profundo retroceso que dilapidó todos los esfuerzos progresistas conseguidos durante la Segunda República, sobretodo en la primera mitad de su corta vida. La Segunda República no solo permitió que mujeres como Clara Campoamor o Dolores Ibárruri, nuestra Pasionaria, pudieran entrar en la política y reformarla desde dentro, también cimentó el camino para que muchas otras mujeres se abrieran al mundo laboral y se fueran desprendiendo poco a poco del yugo del patriarcado. Pero la alegría y la esperanza duró poco, y con la llegada de la dictadura se tiraron por tierra todas estas mejoras en la vida de la mujer española.

Con mentes tan lúcidas como la Pilar Primo de Rivera (que llegó a soltar perlas tales como: "las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho") se fue configurando el nuevo papel de la mujer en la sociedad española. Una mujer relegada al hogar, totalmente anulada por el marido y excluida de la sociedad al no tener ningún tipo de independencia, ni laboral ni física. Nos faltarían letras y palabras si tuviéramos que relatar los horrores que tuvieron que vivir las mujeres durante esta etapa oscura de nuestra historia. Hoy, con el estreno de "Las Constituyentes" celebramos a esas valientes que con la muerte de Franco y el inicio de la transición se lanzaron contra viento y marea a la construcción de un nuevo estado de derecho plenamente igualitario.

Mucho se ha hablado de los padres de la constitución, pero nos hemos empeñado en obviar a sus madres, mujeres adelantadas a su tiempo que lucharon por la libertad sexual de la mujer mediante medidas tales como la aprobación de los anticonceptivos (el tema del aborto aún era demasiado espinoso) o se enfrentaron a cuestiones que hoy en día hemos tenido que revisionar, como la sucesión al trono entre muchas otras cosas. Mano a mano con sus compañeros masculinos, redactaron la carta magna de nuestra política e imprimieron sus nombres en ella. Fueron 27, demasiado pocas, y a día de hoy su fuerza nos da esperanzas para continuar, para seguir luchando por una igualdad total libre de cuotas y prejuicios. Uno de los mensajes más destacados de "Las Constituyentes" y que más ha emocionado a quien escribe estas palabras es el de la búsqueda del consenso. Si algo le falta a nuestra política es diálogo. Ya basta de peleas interminables en el Parlamento, de críticas de la destrucción y no de la construcción, de partidos cerrados a la búsqueda de soluciones conjuntas que contenten a todos los colores. Empecemos a practicar una política de verdad, aquella que las madres y padres de la Constitución nos dejaron en 1978. Este es su legado, y hoy por fin podemos ponerle cara y voz a las políticas luchadoras de la transición gracias al magnífico documental de Oliva Acosta, a quien no podemos más que agradecerle su labor por la visibilidad histórica de estas 27 diputadas pioneras de nuestra democracia.


EDUCACIÓN: LAS MAESTRAS DE LA REPÚBLICA

La educación siempre ha de ser una de las piezas claves y fundamentales de nuestra sociedad, los cimientos sobre los que se construyan las generaciones venideras. Una planificación sólida de la educación garantiza un futuro firme y robusto para la sociedad sobre la que se erija. Un pueblo educado es un pueblo crítico y capaz, y el gran reto al que se enfrentaron los dirigentes de la II República fue levantar este principio en un país donde la gran mayoría de la población aún era analfabeta. Para ganar a la derecha y que el progresismo y las políticas de izquierda triunfaran, era capital reformar por completo el sistema educativo y hacer que la educación fuera totalmente universal, pública e igualitaria. A pesar de que el primer gobierno de la República invirtió grandes sumas de dinero, insólitas hasta la fecha, y esfuerzo, no se alcanzaron los objetivos que se había marcado inicialmente, y con los posteriores gobiernos de derechas y el estallido final de la Guerra Civil, lo que empezó siendo un proyecto revolucionario acabó hundido bajo el retroceso que supuso el franquismo. "Las Maestras de la República" es el maravilloso documental que Pilar Pérez Solano dedica a muchas protagonistas de la reforma educativa y su aplicación: las maestras.

Las políticas de igualdad durante la II República fueron objeto de división hasta en los partidos más progresistas. Algunos de los políticos alegaban que el sufragio universal podría conllevar el voto de mujeres influenciadas por sus maridos y que esto haría que el voto de derechas aumentara. Es por ello que Clara Campoamor, una de las primeras feministas españolas y férrea defensora del sufragio universal, defendió a capa y espada que, para que la mujer pudiera votar con plena independencia y apreciara lo mucho que la II República había conseguido para ellas, era indispensable empezar desde la infancia para construir a esta mujer moderna, consciente de sí misma y plenamente liberada del yugo patriarcal.

Este ideal quedaba perfectamente ejemplificado en las maestras de la República, unas mujeres valientes y comprometidas que participaron en la conquista de los derechos de las mujeres y en la modernización de la educación, basada en los principios de la escuela pública y democrática. A lo largo de 65 reveladores minutos, la realizadora española, ganadora de un Goya a Mejor Documental por su trabajo, nos desvelará a través de una recreada ficción e imágenes de archivo, la vida y obra de una de estas entregadas maestras. Articulado en base a testimonios de investigadores y familiares, el documental expone el momento histórico que vivieron estas docentes y su participación en la transformación social de nuestro país a través de la educación.


CINE: TOMA CERO PIONERA

Las Misiones Pedagógicas formaron parte de la reforma educativa que se llevó a cabo durante el gobierno progresista de la II República, y pretendían llevar a aquellos lugares remotos de España la alfabetización y el acceso a la cultura. El cine tuvo su merecido hueco en esta loable misión, y los educadores que se embarcaron en estas pedagógicos viajes muchas veces fueron los primeros en mostrar la magia de la imagen en movimiento en aquellos pueblos de la España profunda. Esta voluntad y deseo por fomentar la cultura, así como la liberación de la mujer y la consecución de derechos igualitarios, conformó un caldo de cultivo en el que empezaron a brotar las primeras autoras y protagonistas de nuestro cine.

Una de ellas es Rosario Pi, nacida en 1899, y plenamente activa durante los años que duró la II República. Llegó a dirigir dos películas durante su carrera cinematográfica, pero tuvo que marchar de España con el inicio de la dictadura. Ella es una de las muchas protagonistas del excelentísimo documental "Toma Cero Pionera", que cuenta la historia de otras primerizas del cine español como Helena Cortesina, oficialmente la primera directora española; Ana Mariscal, que ejerció su carrera durante los primeros años del franquismo, así como Josefina Molina, entre otras. Ellas pusieron la primera piedra, y nosotros recogemos su testigo en una época donde se ha demostrado que aún queda largo camino por recorrer.

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