+Humans: La vida en sus límites

Autor: Filmin Fuente: Filmin

La inmortalidad siempre nos ha fascinado. Más allá de resolver el eterno dilema de la vida más allá de la muerte, nos permite permanecer en la Tierra, y contemplar el destino de la humanidad a través de sus miles de años de existencia. Desde los primeros dioses a los actuales vampiros, nuestra ficción se ha visto plagada de fantasías que especulaban con un ser humano sin fin, uno que ha visto los albores de nuestra civilización y también verá su final. El Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), cierra su ciclo de conferencias este jueves, 18 de febrero, con Jordi Balló y Carlos Tabernero Holgado, que exploran la cuestión de la inmortalidad a través del cine.

¿Cómo sería poder quedarse en la Tierra durante más de un siglo? ¿Y un milenio? Las tasas de longevidad no paran de aumentar en los países desarrollados. Con una esperanza de vida cercana a los 85 años para las mujeres y 80 para los hombres (datos de España), nos acercamos peligrosamente a la barrera del siglo. ¿Pero cuánto podemos alargar nuestra estancia en la Tierra? ¿Y esta debe ser corpórea o podemos abrazar la máxima de que la energía no se destruye, se transforma?

Como tramo final de la exposición +Humans nos encontramos con la maravillosa obra de James Auger y Jimmy Loizeau llamada "Afterlife". La cosa es fácil: Al morir, nuestro cuerpo en descomposición se introducirá en un ataúd especial que drenará los líquidos que nuestro cuerpo expulse y, con todos los químicos resultantes, cargará una pequeña pila, todo lo que quedará de nosotros. Diferentes voluntarios del proyecto escribieron a modo de testamento qué es lo que querían que hicieran sus familiares o allegados con esa ínfima carga de energía, y las respuestas iban desde: ser el mando de la televisión porque era mi momento de reunión familiar a ser un consolador para irse de este mundo dando placer. Una especie de último aliento en forma de electricidad que posterga visiblemente nuestra estancia en el mundo terrenal. ¿Pero y si pudiéramos permanecer con la cabeza sobre nuestros hombros? ¿Qué verían nuestros ojos?


EL HOMBRE QUE PODÍA ENGAÑAR A LA MUERTE

Empezamos con Terence Fisher adaptando una obra de Barré Lyndon para el glorioso Hammer Studios. Un médico se mantiene joven y lozano gracias a periódicos trasplantes glandulares que ocultan su verdadera edad: 104 años. Pero, para ello, debe ser sacrificado algún que otro jovencito.

Muchos grandes y delirantes tiranos de nuestra historia han creído que la longevidad eterna pasa por el sacrificio de la juventud, algo que en su demente mente debía tener sentido. Bendita locura. Uno de los ejemplos más sonados fue el de la Condesa Sangrienta, que se dedicó a sacrificar plebeyas para bañarse en su sangre y conseguir así una piel suave y tersa. Julie Delpy adaptaría magistralmente la historia de la macabra condesa en su tercera película. Milo Manara y Alejandro Jodorowski nos dejaron también con el cómic de "Los Borgia" la deleznable historia del Papa Inocencio VIII. La encarnación de Dios en la Tierra sentía auténtico pavor ante la todopodesora muerte, para evitarla, bebía leche de mujeres lactantes y mandaba realizar transfusiones con sangre de niños para alagar su vida. Esta práctica, que resultaba mortal para los infantes ya que los desangraba hasta morir, fue la misma causa de su deceso. Una transfusión fallida se llevó por delante la vida del Papa y de tres niños de 10 años de edad. Ninguno de sus brutales sacrificos les evitó escapar de la parca.


EL HOMBRE DE LA TIERRA

Con el guión de Jerome Bixby bajo el brazo, el director Richard Schenkman se decide a llevar a cabo este proyecto que le supuso a Bixby unos treinta años de trabajo. Se trata de un film de ciencia ficción de bajo presupuesto que se encumbró en poco tiempo como cult movie del género. Una apuesta de cine Sci-Fi basada en el diálogo y no en los efectos especiales.

La película cuenta la historia de John Oldman, un profesor de universidad que cuando está a punto de realizar su mudanza tras retirarse, es sorprendido por sus amigos de profesión quienes le dan una fiesta de despedida. Será aquí cuando el profesor Oldman les cuente a sus amigos quien es en realidad: Un hombre del Cro-Magnon de 14.000 años de edad que sobrevive hasta nuestros días.


TRAS EL CRISTAL

Un hito en la Historia del cine español por la originalidad de su propuesta, así como uno de los debuts más impactantes del ahora consagrado Agustí Villaronga. Klaus, un ex-oficial nazi que trabajó en horribles experimentos infantiles, sufre un accidente después de haber torturado y asesinado a un niño, y se ve obligado a pasar el resto de sus días postrado en un pulmón de acero. Un joven, Angelo, se ofrece para cuidar de él. El chico se convierte así en su enfermero, ante la desconfianza de la mujer de Klaus, Griselda. Angelo se siente completamente fascinado por la personalidad de Klaus, de quien conoce su oscuro pasado, y le propone ser el brazo ejecutor de nuevos y atroces experimentos.


LA MEMORIA DE LOS MUERTOS

Como si de un capítulo de la actual "Black Mirror" se tratara, "La memoria de los muertos" nos plantea un futuro próximo donde existen chips en los cerebros de las personas que graban todos los acontecimientos de su vida. Nuestro protagonista, un editor de video especializado en el montaje de estas imágenes se encarga de realizar vídeos recordatorios cuando alguien fallece, algo así como en las bodas pero mucho más macabro. Pero los problemas empiezan cuando el técnico debe recrear la vida de un famoso político y no todo lo que este ha hecho se corresponde con su fama. Si editamos nuestra vida, es esta la que prevalecerá, pues la imagen lo es todo. Algo así como lo que se propuso hacer el Gran Hermano de Orwell en "1984". Si editas el pasado, el presente es tuyo.


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