Cuando Nicole Kidman soñaba con ser bicivoladora
Fue Margaret Hamilton, la actriz quien personificó a la bruja malvada del oeste en "El Mago de Oz", la razón principal por la que Nicole Kidman decidió ser actriz. Fue junto a su gran amiga de la escuela Naomi Watts, con quien perfeccionó las habilidades dramáticas que le llevaron a erigirse en una estrella mundial y ha sido, junto a Reneé Zellweger, con quien ha terminado por representar 'los ojos sin rostro' de esa meca del cine comercial que es el Hollywood de hoy.
Diríase que lo de la Zellweger es algo voluntario, pero, ¿y si sufriese los efectos de una oscura epidemia que todavía no ha sido investigada? Nos referimos al efecto "Cold Mountain", enfermedad tan extraña que sólo afecta a una sola persona más en todo el mundo: Nicole Kidman. En efecto, en los decorados de la épica historia de época de Anthony Mingella algo tuvo que pasar que convenció a ambas divas de que el futuro estaba en el bótox; de hecho, no parece casual que ambas desaparecieran durante algunos años de los grandes papeles que hicieron a principios de milenio, quizás para iniciar un idilio con el bisturí.
Y claro, solo nos queda la resignación y pensar: fue bonito mientras duró. Kidman ya no parece una actriz de método capaz de meterse en un rodaje de Lars von Trier ("Dogville"), de comerse literalmente la pantalla como una psicótica reporter wannabe de la mano de Gus van Sant ("Todo por un sueño") o de protagonizar una de las películas más fascinantes y arrojadas del nuevo milenio firmada por todo un Jonathan Glazer ("Reencarnación"). Muy a nuestro pesar, la vemos mucho más cercana a una princesa estirada como la que compone en "Grace de Mónaco", la indiscutible punta de lanza de esos ojos sin rostro que combinan, en una mezcla siliconada, a algunas actrices y actores que no quisieron dejar de ser jóvenes jamás, presa de los cirujanos plásticos que quisieron experimentar con sus caras algunas transformaciones que en un futuro esperan que se consideren 'arte'.
Razones de peso que nos llevan a profesar un cariño especial por los incipientes primeros pasos de Nicole Kidman en esto del cine. Por esos felices 16 con los que, mostrando sus rizos de pelirroja natural, se promocionó para lograr un papel principal en esa 'joyita de culto' teen que es "Los Bicivoladores". Nuestros compañeros de Retronaut nos rescatan la imborrable huella de ello. Quien la ha visto, y quien la ve.

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images

Image: Patrick Riviere / Getty Images