Cuando la animación revoluciona el documental
Uno de los mayores retos del documentalista reside en el momento en que debe decidir cómo narrará su película. Tiene la historia, los personajes, los sucesos, pero le falta la pieza clave: las imágenes. Muchos optan por la vía clásica: material de archivo entrelazado con entrevistas; otros, como Errol Morris, prefieren volver a representar los hechos para así filmarlos; si te llamas Clio Barnard, optarás por realizar un híbrido de altísima calidad como acaba siendo “The Arbor”, y si en cambio, tu nombre es Claude Lanzmann o Rithy Panh te centrarás en la palabra y no la imagen. O quizá sí, siempre y cuando emplees muñecos de plastilina, y no material real.
En cambio, existe una corriente en auge de documentalistas que han decidido que las imágenes reales no tienen por que ser el único sinónimo de verdad absoluta, y que la animación también puede convertirse en una poderosa herramienta para representar la realidad. Ante la imposibilidad de encontrar material de archivo o de recrear una historia, la rehacen a través del único medio que no conoce límites. La animación puede liberar a los documentalistas de esta dependencia total de la imagen real preexistente, y a pesar de seguir viéndose con ojos reticentes por una parte de documentalistas más clásicos, es una corriente que ha llegado para quedarse y que, posiblemente, como le pasó a los cómics cuando empezaron a llamarse novelas gráficas, vaya adquiriendo más prestigio a medida que pase el tiempo y se realicen más obras de prestigio bajo su bandera.
Realizadores como Ari Folman y su "Vals con Bashir" o la magnífica "The Green Wave" son ejemplos de películas que la han dotado de este buscado prestigio que hace diez años se antojaba impensable. Uno de los últimos reputados realizadores que se ha sumado a él ha sido el francés Michel Gondry, con un documental sobre la figura de Noam Chomsky y que supone una evolución natural en su cine debido al gusto que siempre ha profesado por las artes plásticas. Con este motivo, rescatamos en filmin seis de los documentales de animación más prestigiosos de los últimos años y los motivos de sus directores para dejarse llevar por el extenso e infinito mundo del dibujo.
APPROVED FOR ADOPTION
¿Por qué animación?
"Partimos de la base de que "Couleur de peau: miel" es una novela gráfica, antes de ser una película. Al principio queríamos rodar un documental para televisión, pero más tarde vimos que funcionaba mejor como largometraje. La única referencia que teníamos era "Vals con Bashir", pero nunca lo propusimos de esa manera. Nos pareció que teníamos una historia para contar, lo que buscábamos era cómo contarlo y la mejor manera posible para hacerlo".
VALS CON BASHIR
¿Por qué animación?
“Todo lo que he hecho en la vida ha estado siempre en el límite entre la realidad y los sueños. Nunca pensé que la animación iba a ser el medio perfecto para mi hasta que lo hice. Utilicé la animación por la libertad que me ofrecía. Nunca traté “Vals con Bashir” como una historia de guerra. Lo es, pero no en mi cabeza. En mi cabeza, es una búsqueda de la memoria, y para la memoria la animación es perfecta. Es una película sobre la guerra, pero no a mis ojos”.
THE GREEN WAVE
¿Por qué animación?
"Empezamos a recolectar todas las imágenes que podíamos encontrar en agencias de noticias, internet o la que la gente sacaba para nosotros del país. Pero la mayoría eran de muy poca calidad o tan solo cubrian ciertos fragmentos o situaciones. No podíamos contar toda la historia con imágenes, eran como las piezas rotas de un puzzle. Había grandes huecos en la historia. Entonces tomé la decisión de usar blogs, Irán es uno de los países que más blogs en activo tiene. Así que me leí más de 1500 páginas y escogí 15 de ellos. Entonces desarrollamos dos personajes ficticios: un joven y una joven. Fue en ese momento en el que decidí que debía usar la animación para contar sus historias. Creo que la mezcla entre animación e imágenes reales en un documental es bastante único, e hizo al film atractivo, más allá de su temática".
PERSÉPOLIS
¿Por qué animación?
"Bueno, ya sabes, la gente piensa que la animación es un estilo. La animación solo es una técnica. Es como la gente que piensa que los cómics son un estilo, como si fueran una historia de superhéroes. Los cómics tan solo son un tipo de narración, y un medio, puedes contar todo tipo de historias en cómic al igual que puedes hacerlo con la animación".
ARRUGAS
"La animación y el cómic están creciendo, se están abriendo a formas narrativas diversas, y se están empezando a producir estos encuentros. Estamos leyendo cómic más "adulto", que cuenta historias que hace unos años estaban reservadas a la literatura, y por otro, la animación ha llegado a un punto técnico y de lenguaje cinematográfico que permite adaptar estas historias y aportarles algo. Mis mayores influencias vienen de Japón donde la conexión entre manga y animación existe casi desde el comienzo de ambas industrias. Es una conexión muy natural y, en el futuro, veremos muchas mas adaptaciones de la BD al cine de animació".
AUTOBIOGRAFÍA DE UN MENTIROSO
¿Por qué animación?
"Decidimos utilizar la animación porque, tristemente, Graham no estaba disponible para formar parte en la historia de su propia vida, aparte de las cintas de audio que encontramos. El libro en el que se basa te lleva por fantásticos vuelos de extravagancia, pero también por los rincones más oscuros para después catapultarte al espacio, hay mucha locura, y probablemente es algo que solo podíamos hacer mediante la animación, a menos que grabaramos en el espacio o en lo más profundo de su mente y todos esos sitios locos al que nos lleva. Siempre fue parte del plan usar diferentes tipos de animación para reflejar, no solo todos los diferentes sitios a los que iba, si no también los diferentes tonos y humos. A veces es un poco oscuro, el final en "Los Angeles" es bastante guay pero algo despegado. Se nos daba la posibilidad de combinar los diferentes tipos de animación con sus diferentes estilos de escritura y humor".
BONUS TRACK: LA GALLINA QUE BURLÓ AL SISTEMA
Una de las películas que no es puramente de animación pero sí que la utiliza para explicar algunos conceptos que difícilmente se podrían representar de otra forma. Quico Meirelles, hijo de Fernando Meirelles, nos narra la historia de una gallina que toma consciencia de si misma y decide montar su peculiar "Rebelión en la granja".