Colección Debate: "Ingenieros de la victoria", Paul Kennedy

Fuente: Filmin

La historia la escriben los vencedores, dijo George Orwell. La Segunda Guerra Mundial no fue una excepción, y el relato sobre el último gran conflicto bélico del siglo XX corrió a cargo de quienes se impusieron a las Potencias del Eje. Ahora, casi 70 años después del final de la guerra, continúan editándose numerosas obras dedicadas a su análisis, la mayoría de ellas escritas desde el punto de vista de los Aliados. El reconocido historiador británico Paul Kennedy realiza su personal contribución y suma un nuevo título a la lista.

El autor del best seller “Auge y caída de las grandes potencias” publica nuevo libro de la mano de la colección Debate de Penguin Random House, y retoma una vez más el que ya se ha convertido en su tema por excelencia: los conflictos bélicos. En esta ocasión, el historiador británico se centra en la Seguna Guerra Mundial y rinde homenaje a quienes lograron que el bando de los Aliados ganase la batalla contra el fascismo: los soldados rasos, científicos, ingenieros y hombres de negocios que llevaron a cabo los planes de éxito de sus altos mandos.

“Ingenieros de la victoria: los hombres que cambiaron el destino de la Segunda Guerra Mundial” es un relato fascinante sobre la estrategia secreta que los Aliados pusieron en marcha para derrotar a los ejércitos de Italia, Alemania y Japón. Kennedy consigue recoger todos los detalles técnicos de los intrincados planes aéreos, navales y terrestres que Roosevelt y Churchill desarrollaron durante la Conferencia de Casablanca, donde fijaron los objetivos bélicos que les llevaron a la victoria. Los documentos gráficos relacionados con este encuentro y con el resto de tácticas ideadas por ambos presidentes también forman parte de la nueva obra del escritor, y complementan una extensa narración capaz de desgranar muchos de los puntos clave del desenlace del conflicto.

A las trincheras

La historia de la cinematografía está plagada de grandes homenajes y tirones de orejas a los distintos héroes, villanos, víctimas, bandos y batallas que la Segunda Guerra Mundial dejó a su paso. Oskar Schlinder, Hitler, los habitantes de Hiroshima, los Aliados, las Potencias del Eje o Pearl Harbor fueron algunos de los protagonistas de la última gran guerra del siglo XX, cuyas historias también llegaron a la gran pantalla.

John Ford, que rodó varios documentales destinados a la retaguardia estadounidense, fue uno de los directores más comprometidos con la lucha contra el nazismo. En 1940 rodó “Hombres intrépidos”, película basada en varias de las obras de teatro del Premio Nobel Eugene O’Neill. La historia, tal y como aparece en el papel, debería estar ambientada en la Primera Guerra Mundial, pero Ford prefirió situar a John Wayne y al resto de la tripulación del Glencairn en el tiempo de la Segunda. Los héroes vuelven a casa bajo el acecho de los submarinos alemanes.

David Lean también dedicó gran parte de su filmografía al género bélico. “Sangre, sudor y lágrimas” (1942), “La barrera del sonido” (1952) y “El puente sobre el río Kwai” (1957), basada en la novela homónima de Pierre Boulle y galardonada con siete Óscar, son solo algunas de las obras que el cineasta británico dirigió, elaborando su propio retrato sobre el conflicto entre los Aliados y las Potencias del Eje.

Desde Francia también llegaron algunas de las historias más impresionantes de la Segunda Guerra Mundial. Es el caso de “¿Arde París?” (1966), de René Clement, un magnífico film sobre la heroicidad y la hermandad con un incomparable reparto, compuesto por leyendas del séptimo arte como Jean-Paul Belmondo, Kirk Douglas, Yves Montand, Leslie Caron, Anthony Perkins y Orson Welles. Mientras los nazis avanzan por Europa, los defensores de la libertad organizan en París la resistencia.

Pero más allá de los relatos heroicos, el conflicto bélico acabó con más de 30 millones de civiles. El homenaje a las víctimas de la nefasta guerra también se ha rendido dentro de la pantalla. “La lista de Schindler” (1993), “El niño con el pijama de rayas” (2008) o “La cara oculta de Hiroshima” (2011) relatan el drama de lo sucedido entre 1939 y 1945 desde el punto de vista de quienes solo pudieron esperar un fatal desenlace.
 

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios