"Los Huéspedes" y el elogio de lo indie de Ti West
Abanderado del movimiento mumblegore, hijo pródigo del Festival de Sitges y apadrinado de Quentin Tarantino o Eli Roth. Muchos son los títulos que se ha ganado Ti West en los últimos años, y lo ha hecho a base de películas tan transgenéricas y arriesgadas como "The Sacrament", película de clausura en Sitges el año pasado, o "Los Huéspedes", uno de los estrenos más destacados de la semana en filmin. Hablamos de uno de los directores independientes más necesarios para un género que siempre está expuesto a la sobreexplotación de sus propias fórmulas.
"Los huéspedes", o en su título original, "Inkeepers", recoge lo mejor de la semilla que empezó a plantarse en películas como "Insidious" o su secuela, ofreciendo un toque distintivamente único y terrorífico. Su trama nos lleva a una posada de Nueva Inglaterra que después de varias décadas en marcha, está a punto de cerrar sus puertas. Y no es para menos, sus últimos empleados, es decir, la pareja formada por Claire y Luke, se quedan para demostrar, con tan solo una grabadora y una linterna, que se trata del hotel más encantado del país.
Ti West regresa así, con un espacio reducido –como en "The Roost" o "La Casa del Diablo"– en el que los improvisados cazafantasmas deberán evitar ser cazados primero. Risas, gritos, sudores y lágrimas. Todo un abanico de sensaciones de la mano del nuevo maestro del terror norteamericano. Un maestro transgresor y gamberro que continúa demostrando su sabiduría también por escrito. Con motivo del estreno de "The Sacrament", publica en su web una interesante carta abierta donde expone sus miedos respecto al futuro de la industria de cine independiente. Con un curioso y personal paralelismo, Ti West nos demuestra cómo se puede apoyar este tipo de cine desde las más pequeñas acciones. Con él os dejamos.
"Es cierto, muchas veces compramos cosas que no están a la altura de nuestras expectativas, y eso es una mierda, pero no nos llevemos las manos a la cabeza. Una vez hice una donación al Museo de Historia Natural con la intención de ir a ver los dinousarios, pero una vez dentro me di cuenta de que ese área estaba en obras. Y vale, diez dólares no son mucho dinero, pero a nadie le gusta que le estafen o que no le den lo que espera por lo que ha pagado.
Las películas independientes son parte de un ecosistema muy frágil. Nos permiten experimentar sensaciones únicas y disfrutar de historias exigentes que son contadas por atrevidos directores que se permiten el derecho de innovar en las formas. Los estudios no toman estos riesgos. Es este atrevimiento, esa habilidad de sorprender, por lo que amamos las películas independientes. Apoyando este ecosistema, apoyamos también la posibilidad de poder ver esas historias tan originales que de otra manera, pasarían desapercibidas. El concepto de lo malo es subjetivo, pero apoyando a las películas indies también contribuyes al crecimiento del ecosistema que permite que se hagan. Eso es importante.
Es por ello que, tras reflexionar, pensé que a pesar de que en el museo estuvieran de reformas, aquel día no había desperdiciado los diez dólares. Sí, no pude ver el esqueleto del T-Rex, pero seguro que el dinero sirvió para otra cosa. El museo sigue en pie, con las luces encendidas, los suelos limpios, y con exhibiciones que cada día son más impresionantes. De hecho, aquel día me sirvió para aprender cosas increíbles sobre extrañas arañas e insectos, lo que me recordó que el museo es algo más que una sola exhibición. Y además, es por esas donaciones que las reformas pudieron completarse, y cuando volví para verlas, fueron incluso mejor de lo que esperaba.
Lo mismo ocurre con las películas independientes. Con diez dólares no solo apoyas mi película. Apoyas el cine independiente en general y las plataformas donde la audiencia está viendo esas películas. Esto suena grandilocuente, pero es verdad, y los distribuidores de cine independiente están encontrando muchas formas de apoyar sus estrenos. Si ves una película en una plataforma de Video on Demand (VOD) estás diciendo: "Sí, quiero más películas independientes en VOD". Si vas a una sala de cine independiente estás diciendo: "Sí, quiero más películas en salas independientes". Incluso si vas a un multiplex a ver películas independientes también estás diciendo: "Quiero ver este tipo de películas en un multiplex". Y todo esto, nunca pasa desapercibido.
Las películas son mucho más que un entretenimiento momentáneo, son piezas de arte. La mayoría de veces, los directores dedican gran parte de sus vidas para contar esas historias. Si tenemos que pensar en ello como una "donación sugerida" a veces, que así sea, pero necesitan nuestro apoyo. Tenemos que fomentar las películas que se arriesgan. No podemos permitir que el ecosistema muera.

¿Y qué pasa si vives en otro país y la película aún no se ha estrenado?
Sí, os entiendo. Esta es una cuestión en la que la industria está trabajando duro. Un día, los estrenos globales existirán. Pero a los cientos de distribuidores en todo el mundo les va a llevar un poco de tiempo coordinarlo todo. No es fácil estrenar películas independientes hoy en día, así que tenemos que entender a los distribuidores para que puedan resolver este problema sin salir del negocio. Lo están intentando. Algunos mejor que otros, pero aún necesitan tiempo.
Si una película no se estrena en tu país el mismo día que en Estados Unidos, seguro que en muchos otros tampoco. Que la gente lo sepa. Bajarse una película porque "no haya sido estrenada aquí y tengo tantas ganas de verla que no tengo más remedio que piratearla, pero pagaré por ella luego" no ayuda. En realidad, pone las cosas más díficiles. Los cineastas agradecemos esta pasión y este deseo de ver nuestro trabajo sin importar cómo. Pero tenemos que pensar en el bien común.
Ser paciente es duro hoy en día, pero el progreso está llegando. Aguantad. Trabajaremos en hacer películas mejores, y mejores planes de distribución, pero necesitamos vuestra ayuda para que no nos pongáis la zancadilla mientras lo intentamos. No es perfecto, pero va a ir a mejor. Podemos hacerlo juntos, y esta consciencia es mucho más potente para la causa que la piratería online. Las discusiones sobre la piratería no tienen porque ser de condena. Tampoco moralizantes, interesadas o reaccionarias. Para mi, no se trata de robar, si no del apoyo. Vivimos en una era en la que los consumidores tienen todo el poder. Eso es algo genial, no lo desperdiciemos".
Ti West