Las mejores pelis del año según Isaki Lacuesta
Isaki Lacuesta nos facilita este año "una lista desordenada, hecha pedazos". Un top NO al uso liderado por una peli que no quieren que veamos, algún gran título visto bajo ínfimos medios, así como películas que ni tan siquiera han sido aún rodadas. Así de peculiar, pero ante todo así de enriquecedor, es el peculiar ranking que nos facilita el director de "Murieron por encima de sus posibilidades". Único y auténtico.
EL TOP-14 2014 DE ISAKI LACUESTA
Llevo varios meses trabajando en las montañas. Por eso no he llegado a ver las películas de muchos cineastas que me gustan: Nuri Bilge Ceylan, Alonso, Godard, Vermut, Kossakovsky, Allen…Qué no me habré perdido de los que aún no conozco. La siguiente es, por fuerza, una lista desordenada, hecha pedazos:
- “Ciutat Morta”. De proyección obligatoria en televisiones públicas, primaria, secundaria y en las ruinas pertinaces de las universidades.
- El vinilo celeste de “Solo los amantes sobreviven” y su altar de habitación verde. Los amigos que nos dan placer y lumbre hasta en las horas bajas.
- “Welcome to New York”. Abel Ferrara, Abel Ferrara, Abel Ferrara.
- “Paco de Lucía: la búsqueda”. Algunos compañeros insisten en decirme que este peliculón contiene poco cine: al parecer, sus cabezas están tan rebosantes de ideas que ya no pueden ver ni escuchar.
- “The Seventh Walk” de Saatvin Sair. Mis 70 minutos más placenteros en el festival de Rotterdam.
- “El Lobo de Wall Street”. Mis 180 mejores minutos en los multicines de Gerona.
- Basilio Martín Patino describiendo, en directo, la puesta en escena de la ceremonia de coronación de Felipe VI para Virgina García del Pino en “La décima carta”. Cuentan que Letizia es una gran cinéfila: espero que pueda verlo y pensar al respecto.
- “El Gran Hotel Budapest”. Vida moderna, tuve que encerrarme en un avión para conseguir ver del tirón tres películas de las que son imposibles de apreciar en un avión. “Nebraska”, “12 años de esclavitud” y “El Gran Hotel Budapest”. Creo que la más perjudicada por el traslado a la pantalla infinitesimal fue la de Wes Anderson, pero pese a ello, también fue la que más disfruté.
- “La Jungla Interior”. Todo lo más importante y que el cine ha abandonado. Nos recuerda que el cine ha contraído deudas aún más graves que la de no filmar el Holocausto: no proyectar el semen, los flujos y las estrías con amor. Y para contradecir a mi querida Sesi, nada más lejos de ser cine machista: ¿cómo podría serlo una película dedicada –también- a retratar la fragilidad y torpeza de un hombre?
- “Sobre la Marxa”. Sería ridículo obviar a Jordi Morató en esta lista por el hecho de haber colaborado ínfimamente con él. Al revés: mi nula vocación de productor solo me alcanza para gritar a los cuatro vientos cuánto me entusiasma esta película.
- Los planos/ contraplanos telepáticos de “La Distancia” de Sergio Caballero.
- “La Isla del Rinoceronte” de Luis Bértolo. Una maravillosa película de piratas marselleses, rodada con un color vibrante que hermana a Hergé y Fritz Lang. Ese cine donde queremos vivir para siempre.
- “La Cerillera” de Javier Rebollo. El cuento de Andersen se baila en tres ciudades europeas, que son la misma y no. Tiene una escena, a ambos lados de la vidriera de un restaurante, que es de lo mejor que ha rodado Chaplin en los últimos años.
- “Sombi” de Santi Fillol y “Los transportes del verano” de Santi Fillol y Andrea Queralt. En la primera, un muerto viviente regresa a Córdoba, Argentina, para dejar de leer y volver a comer (su propia) carne fresca. En la segunda, los amantes de la noche son dos poetas jóvenes que escriben despacio y cantan de prisa, entre la sierpe y el cristal. Una bohemia generacional y un amor de los que duelen en primera persona. Los Buzzcoks se equivocaban al cantar “Love is lies”, pero la canción es igualmente hermosa.
Y sí: es cierto que las últimas películas de esta lista aún no han sido rodadas. Pero soy un firme partidario de contar el cine antes de hacerlo: queda dicho. Mientras siguen trabajando (y llevan varios años) para conseguir financiarlas, sus autores me las han relatado y descrito, me han mostrado sus dossieres, castings, tratamientos, pruebas de cámara, ensayos, localizaciones. Y ya he podido disfrutarlas más que la mayoría de las películas que he visto en las salas. Espero que muy pronto puedan compartirlas con todo el mundo.