El eterno mal del cine
Richard Linklater, director de la reciente "Boyhood", ya nos explicó en cierto vídeo cuál es su solución a todos esos pesados que hablan o envían mensajes de texto durante las proyecciones. A raíz de una noticia de nuestros compañeros The Film Stage, hemos constatado un hecho: la actitud molesta de tantos espectadores es un mal tan antiguo como el mismo cine. A continuación podéis ver diferentes imágenes que proyectaban en los cines del 1912 con el fin de mantener a la audiencia calmada y que su comportamiento fuera el adecuado. Seguro que muchas de ellas no desentonarían en absoluto en la actualidad, ¿verdad?
Muy a nuestro pesar, aunque difícilmente podamos encontrarnos esos enormes sombreros de época, a nosotros nos ha tocado lidiar con los teléfonos móviles y sus malditos tonos de llamada. Eso sí, la cháchara en el cine se mantiene como un elemento ajeno al paso del tiempo. Lo peor de todo es que, a diferencia del 1912, debemos enfrentarnos a todos estos problemas en la época del cine sonoro. ¿Os imagináis asistir a las proyecciones de grandes clásicos del cine mudo como "Nosferatu" o "El Maquinista de la General" y compartir butacas con un público insoportable?