El arte de Van Gogh retratado por 3 miradas maestras
En filmin pueden disfrutarse biopics de artistas como Gustav Klimt, Francis Bacon, Rembrandt o Caravaggio a cargo de directores como Peter Greenaway, Derek Jarman o Raoul Ruiz. Extraordinarios documentos sobre el proceso creativo de genios como Miquel Barceló, Pablo Picasso o Joan Miró. Cuadros de Cine que conforman una sección de cinco clásicos indiscutibles de la historia del cine firmados por autores como Jacques Tourneur, Fritz Lang o William Dieterle o incluso, un apasionante documental presentado en el Festival de Tribeca que disecciona el proceso judicial alrededor de una de las obras maestras de Egon Schiele.
Pero si hoy hablamos de cine y pintura no es precisamente para destacar ninguna de estas propuestas, más bien para hablar de Van Gogh según Maurice Pialat, según Robert Altman o según su particular inspiración.
Van Gogh según Robert Altman (1990)
Robert Altman y Tim Roth nos llevan a conocer la verdadera historia del genial pintor Van Gogh, muerto en la miseria y cuyas obras son actualmente de las más cotizadas por los coleccionistas de arte. La película refleja la vida de los dos hermanos, Van Gogh, Vincent, el pintor y Theo, comerciante de arte qué no supo rentabilizar las pinturas de Vicent, lo que le ocasionaba tremendos conflictos con su hermano. Incomprendido y temido por sus ataques de locura que le llevaron finalmente a quitarse la vida.
Van Gogh según Maurice Pialat (1991)
Exquisita aproximación a la etapa final de uno de los artistas más importantes de la era moderna y un hombre de compleja y atormentada personalidad. Dirigida con habilidad por el controvertido Maurice Pialat ("Loulou", "A nuestros amores") y excelentemente protagonizada por el cantante y actor Jacques Dutronc ("Lo importante es amar", "Gracias por el chocolate"), en una gran interpretación del maestro del postimpresionismo.
La Inspiración de Van Gogh según Daniel Ferrer Daumas (2010)
Inspirado en la actualidad, este documental recorre los parajes y vivencias de Van Gogh durante su corta estada en el sur de Francia, mirando de relacionar las problemáticas y inquietudes del genio impresionista con las dificultades y desigualdades de la sociedad actual. Centrado principalmente en las ciudades de Arles y Saint Remy, donde fue ingresado repetidas veces por su enfermedad mental, repasa la evolución de los lugares pintados y la transformación que han sufrido los diferentes puntos en consideración.
