Cuatro películas que inspiran a Sergio Colomino
Tras un descanso veraniego, volvemos con nuestra sección en colaboración con Norma Editorial donde autores españoles conjugan cine y cómics ofreciéndonos una muestra de aquellas películas que les inspiran a la hora de enfrentarse al papel. En esta ocasión, Sergio Colomino, impecable guionista a cargo de las últimas adaptaciones comiqueras de la figura inmortal de Sherlock Holmes, nos desvela sus cuatro grandes influencias, marcadamente soviéticas, para la que será su próxima incursión en el mundo creado por Sir Arthur Conan Doyle: "Sherlock Holmes y el legado de Moriarty".
Ambientado en la Rusia zarista de finales del siglo XIX, "Sherlock Holmes y el legado de Moriarty" es la secuela directa de "Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona", ambos editados por Norma Editorial, donde el famoso detective inglés, tras "morir" en Reichenbach reaparece en la ciudad condal. Allí deberá investigar la reaparición de una nave submarina codiciada por media Europa. Pero en una ciudad dividida por el conflicto entre burguesía y clase obrera, la investigación inicial de Holmes extenderá sus hilos para acabar conduciéndole hasta las sociedades anarquistas, y convertirle en testigo directo de uno de los sucesos más sangrientos en la historia de Barcelona.
Sin más dilación, os dejamos con las propias palabras de Sergio Colomino, que ha elegido cuatro películas con un sabor marcadamente soviético que, sin duda, habrán ejercido una gran influencia tanto estética como narrativa para su próximo trabajo.
OCTUBRE
Si bien el nombre de Serguei Eisenstein está inevitablemente unido a su obra maestra "El acorazado Potemkin", es en "Octubre" donde el realizador soviético ofrece su obra más comprometida con su país: a lo largo de 90 minutos, el film desgrana los acontecimientos que llevarían a la caída del zarismo y, más en extensión, la revolución
que conduciría a los bolcheviques de Lenin a alcanzar el poder en Rusia.
La obra, un homenaje a la revolución de apenas una década antes, está llena de imágenes de una impresionante fuerza visual, como esa estatua de un águila bicéfala desmoronándose como símbolo del régimen anterior, o la escena de los ministros del gobierno provisional subiendo la escalera en una interminable sucesión, y que ha sido casi literalmente trasladada a Sherlock Holmes y el legado de Moriarty.

EL ARCA RUSA
Un compendio de los últimos siglos de Rusia, un viaje por el espacio y el tiempo, y un film único en la historia de la cinematografía; "El arca rusa" es todo eso y mucho más. El director Alexander Sokurov nos sorprende con una sola toma de 90 minutos, en la que miles de extras interactúan con precisión milimétrica para entretejer un relato visual en el que en el espíritu ruso se muestra en todo su misterio y esplendor.
Rodada íntegramente en las salas del Museo del Ermitage, la película muestra con gran detalle algunos de los momentos cruciales en la historia de Rusia y su imperio en los mismos lugares donde habían tenido lugar, con la presencia de Catalina II, Nicolás II y su familia y otros personajes históricos.

EL TERCER HOMBRE
Un individuo acude a la Viena de posguerra, todavía dividida por los vencedores del conflicto, tras la noticia de la muerte de un viejo amigo. Sin embargo, pronto descubrirá que este suceso oculta más de lo que aparenta, y que tal vez nada de lo que creía saber era cierto.
Con estas sencillas premisas, el director Carol Reed teje una compleja trama de traición, espionaje y equívocos en la que Orson Welles demuestra que no solo era un realizador genial, sino también un gran actor. Un intrigante juego de mentiras y medias verdades, con una soberbia banda sonora y un sorprendente final.

EL PERRO DE LOS BASKERVILLE (1939)
A finales de la década de los 30, Basil Rathbone era un apreciado actor en Hollywood, centrado especialmente en papeles de villano carismático. Sin embargo, su carrera daría un vuelco en el momento en que acepte la oferta de encarnar al detective por excelencia en esta adaptación de su más célebre novela, un personaje que quedaría ligado para siempre a él, hasta el punto de ser el primer actor que puede presumir de haber sido Sherlock Holmes.
Rathbone repetiría en la piel de Holmes en hasta 13 ocasiones más, siempre acompañado de Nigel Bruce como un afable pero bobalicón Watson, en una serie de films ambientados en la Segunda Guerra Mundial donde el contexto contemporáneo alejado de la época victoriana haría que la esencia del detective acabara por diluirse. Pero sin duda, en esta primera película de la serie, el actor dará su mejor imagen como Holmes, en un viaje hasta los páramos de Dartmoor para resolver el más esotérico y enigmático de sus casos.