Crónica Las Palmas 2017: "Personal Shopper" el dolor de una ausencia

Autor: Álvaro Augusto

Crónica Las Palmas 2017: "Personal Shopper" el dolor de una ausencia

Una perturbadora historia fantasmagórica que es, a la vez, una incisiva mirada al mundo de la moda y una reflexión sobre la mortalidad y caducidad de la vida, así como de las heridas que nos dejan las ausencias, esos vacíos que provocan vértigo al asomarse  Dicho así, muchos podrían pensar que se trata del argumento de la última novela de Chuck Palahniuk, pero no, se trata de la última película filmada por el francés Olivier Assayas, "Personal Shopper". Después de su paso por el Festival de Cannes, donde Assayas obtuvo el premio a mejor director, galardón que compartió con el rumano Cristian Mungiu, recala en la Sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Un fantasma recorre la isla.

¿De qué va?

Maureen Cartwright vive en la capital francesa y es la encargada de realizar las compras de una rutilante estrella mediática, trabajo que detesta profundamente. Pero esta es la menor de sus preocupaciones, ya que vive convencida de que su hermano gemelo, fallecido recientemente por una malformación cardiaca, intenta comunicarse con ella desde el más allá. A la vez, comienza a recibir unos misteriosos mensajes en su móvil de alguien que parece decidido a no dejarla en paz. Presencias y personas sin rostro que atormentan y trastocan la vida de Mauree.

¿Quién está detrás?

Olivier Assayas, responsable de una de las filmografías más interesantes del momento, tan variada como innegociablemente personal. Hijo intelectual y sentimental de la Nouvelle Vague, al igual que Godard o Truffaut, antes de convertirse en director, ejerció como crítico en la emblemática Cahiers du Cinema. Es autor de films como "Después de Mayo", una recreación de las consecuencias que ocasionaron las revueltas parisinas del 68,"Viaje a Sils Maria",  donde ya dirigió a Kristen Stewart, o la extraordinaria y ambiciosa serie sobre Carlos, el chacal.

¿Quién sale?

Desde que se libró de la alargada sombra de Bella Swan, Kristen Stewart parece empecinada en demostrar su versatilidad y talento, que su capacidad no se limita a vampíricos blockbusters para adolescentes enamoradizos. Por esta razón, tal vez, parece seleccionar muy cuidadosamente sus trabajos, participando en películas pequeñas e independientes como la conmovedora "Siempre Alice" o el film de ciencia- ficción "Equals", además de haberse puesto bajo las órdenes de autores como Woody Allen, Ang Lee, Walter Salles o, como en el caso que nos ocupa, Olivier Assayas.

¿Qué es?

Black Mirror se mezcla con Los Otros. Un perfecto cóctel fílmico que incluye el cine de terror, el suspense hitchcockiano y las películas más inquietantes de De Palma, aquellas donde, como en "Personal Shopper", abundaban las pantallas y éstas se convertían casi en un símbolo de horror.

¿Qué ofrece? 

Mucho más que un relato de fantasmas al uso, es un relato sobre las ausencias. Sobre lo sobrecogedoras y dolorosas que éstas pueden ser. Porque son éstas quienes afligen y torturan a Maureen; en un caso, su hermano, cuyo recuerdo no le abandona; y, en el otro, el autor de los mensaje anónimos que recibe en su móvil. Por no hablar de la propia Maureen, convertida ella misma en una ausencia que vaga por las calles de París mientras mira ensimismada la pantalla de su smartphone. ¿ Una metáfora sobre la soledad y el miedo en tiempos altamente tecnológicos?. ¿La desesperación por comunicarse en un mundo hipercomunicado, pero donde, paradójicamente, vivimos recluidos, abducidos, aislados?. No lo sabemos. Lo seguro es que estamos ante una película angustiosa y turbadora, donde Assayas demuestra su talento para la creación de ambientes y la gestión del suspense y la tensión. También que el esfuerzo de Kristen Stewart por desvincularse de Bella Swan le está siendo más que productivo, porque nunca  había estado tan bien, tan inquietante, tan emotiva, tan soberbia, como en este film. Imposible no dejarse seducir por ella. Su espectro -y el de la película- perseguía, incluso horas más tarde, a todos los que se habían congregado en el teatro Pérez Galdós para verla.



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