"Calabria" un Funeral para la ndrangheta
Con permiso de Marco Bellocchio y su "Bella Addormentata", posiblemente estemos ante la mejor película italiana presentada en las tres últimas ediciones de la Mostra. "Calabria" que penetra en la mafia calabresa conocida como Ndrangheta, ha sido comparada con "El Funeral" de Abel Ferrara y "Gomorra" a su paso por la Mostra de Venecia y los Festivales de Toronto y Londres, entre otros. Ilustres referencias que no le van grandes para nada.
¿De qué va?
La historia de una familia criminal calabresa, compuesta por tres hermanos, hijos de pastores, del entorno de la Ndrangheta (mafia calabresa) cuya alma está dividida.
¿Quién está detrás?
Francesco Munzi tras los pasos de Matteo Garrone. 10 años después de triunfar con "Saimir" en la Mostra (donde resultó premiado con una Mención Especial), el realizador calabrés vuelve a la carga con su tercer film.
¿Quién sale?
Rostros desconocidos para el público español como pueden ser los de Marco Leonardi, Peppino Mazzotta, Fabrizio Ferracane o Anna Ferruzzo que sin embargo, presentan a un reconocible Carlos Bardem como capo de la droga en una efímera aparición en su escena de apertura. Su caracterización no podía ser otra...que la de Capo de la droga.
¿Qué es?
¿Qué ofrece?
Francesco Munzi demuestra mano y oficio con la severa y trágica "Calabria". Una contundente historia de vendetta relatada como si de un wéstern contemporáneo se tratara. Un homenaje solemne y explícito a "El Funeral" de Abel Ferrara que navega sobre un universo corrupto y endogámico. Precisamente, el de tres hermanos abocados a la fatalidad de sus destinos, que se ven expuestos a los imprevistos sucesos que sacuden una trama despiadadamente enrevesada. Sólida, violenta y abrupta, estamos ante una muestra ejemplar de cine noir, neorrealista y rural, rodada con carácter, rigor y mucha personalidad. Una mirada rigurosa e intrépida que, sin ser perfecta ni del todo atinada (su fotografía y realización se siente un tanto desaprovechada teniendo en cuenta el esplendoroso entorno en que se mueve y el abrumador tema que trata) logra captar la atención y cortar la respiración a través de un guión tan sorprendente como complejo. Una narrativa autóctona y existencialista cuyos inesperados giros, la aleja de sobremanera de los lugares comunes que transita la vendetta mafiosa en la gran pantalla, para acercarla vertiginosamente a la gran tragedia griega. Tiene lo suyo.