AFF 2014: "Cartas desde Parliament Square" en 10 claves para documentar una revolución a corazón abierto
El documentalista Carlos Serrano Azcona, viejo conocido del Atlántida Film Fest nos presenta su último trabajo, "Cartas desde Parliament Square", una conversación en un solo plano con la activista Barbara Tucker, quien se sumó a Brian Haw en su acampada legal a las puertas del parlamento inglés, y que lleva más de 7 años viviendo en la plaza.
Si por algo se caracteeriza el cine de Carlos Serrano Azcona es por volcarse y sumergirse en los grandes, más bien tristes acontecimientos políticos de la historia reciente de nuestro país. Su díptico sobre el movimiento del 15-M ("Banderas Falsas" y "Falsos Horizontes") abren una valiosa ventana de debate, tanto artística como documental, a través de la imagen primero, y luego la palabra . Si "Banderas Falsas" ahondaba en el conflicto desde un corte experimental, poético y más contemplativo, donde combinaba los diferentes formatos cinematográficos hoy disponibles, "Falsos Horizontes" se convertía en la voz del mismo mediante entrevistas realizadas un año después a sus participantes.

"Cartas desde Parliament Square" en cambio, cierra la trilogía alejándose de las costas españolas para aterrizar en el mismísimo centro político de Londres, donde más allá de la distancia geográfica, el problema sigue siendo el mismo. La cámara de Azcona vuelve a incidir y escindir en los problemas de la fallida política contemporánea, dando voz a aquellos que continúan luchando mientras el resto de la sociedad se sume cada vez más en una profunda e insalvable inopia. Con el cine de Herzog y Von Trier como puntas de lanza, el propio Carlos Serrano Azcona nos revela 10 claves para documentar una revolución a corazón abierto, precisamente la única forma posible de hacerlo.
1. Sí se puede. A pesar de que algunos productores españoles de toda la vida, aferrados al poder y al tarro de la miel, insistan en que en España se hacen demasiadas películas... (siempre me pregunto si ademas son ellos los que quieren decidir cuales se hacen y cuales no, ¿os suena?), si se puede hacer cine con corazón, con pocos medios o muchos, y que tenga proyección internacional e interés real.
2. Querer es poder. Hoy en día las nuevas tecnologías y sus costes asequibles permiten que nadie que de verdad quiera rodar se quede sin hacerlo. Ver, en su día, "Los idiotas" de Lars Von Trier, me hizo entender que yo también podría hacer cine.
3. Todos tenemos miedo. Aunque el bueno de Herzog no lo tenga, todos los directores lo padecemos, sobre todo en los primeros trabajos. Afrontar un nuevo proyecto es un abismo, pero no nos podemos quedar ahí. La única manera de superarlo es rodar. La experiencia es un grado, el trabajo y la constancia el camino.
4. No hace falta ser un experto. Se puede filmar sobre temas en los que uno no sea un especialista. Yo intento acercarme con humildad y a la vez ser muy personal. Necesito estar involucrado emocionalmente en la temática central de la película. Me tiene que tocar dentro independientemente de que sea ficción o documental. De alguna manera u otra todas mis películas son biografía.
5. Sé personal. Si tu película es personal y realmente estas interesado en ella, de manera genuina, es muy probable que interese a otros. También somo estadística.
6. La gente te apoya y se deja filmar. Tanto en ficción como en documental, la gente común, en general, siempre esta dispuesta. Si quieres filmar a alguien lo mejor es ser directo, sincero desde el primer momento. Hay que explicarles si requerirás cosas comprometidas, por ejemplo, correr ciertos riesgos, desnudos, besos, o armar jaleo en la calle. No doy
demasiadas explicaciones aparte de esto, si te ven seguro y firme confían en ti, se comprometen y lo hacen. La gente es valiente.
7. Honestidad y coherencia. Cada proyecto tiene unas necesidades propias. Uno si es honesto consigo mismo sabe cuales son. Primar estas necesidades y ser coherente con ellas hasta el final es la mejor receta que conozco. El éxito ha de ser la película en si, no el buzze que tenga. Lo que haya de venir vendrá.
8. Trabajar con otros. En mi caso mi faceta como montador es fundamental para aprender con otros directores, y se aprende mucho.
9. Ver cine. Ver cine me inspira mucho, pero ha de ser de primera y muy especialmente cuando estoy preparando una película. En esos momentos hay que centrarse en los grandes para ti. Lo ideal es apuntar lo más alto posible.
10. Disfrutar. A pesar de que para la mayoría de los directores filmar es obsesión, la vida no acaba ahí. Hay que intentar relativizar y disfrutar todo el proceso.
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