Un golpe al sueño americano que honra el cine mudo

Fuente: Joan Sala (filmin)

Aunque debiera, no hablamos de alguien que precisamente tenga poder en Hollywood, su nombre ni tan siquiera es conocido entre el gran público y por más que sus películas también puedan tener gran alcance en el circuito comercial, nunca han obtenido su merecido éxito en taquilla.

Non ti preocupare, para nuestra alegría, James Gray sigue a la suya, más que por lo que cuenta, por cómo lo cuenta, yendo a contracorriente del mainstream asi como también alejándose del indie, para seguir su propio camino, un trayecto que por más que le condene al olvido de la taquilla (su magistral "Two Lovers" llegó a España con más de dos años de retraso) lo elevará a la imborrable memoria de todo cinéfilo como una de las figuras claves del cine contemporáneo americano. "El sueño de Ellis", su última y majestuosa película que esta semana por fin, desembarca en nuestra cartelera, es una nueva e irrefutable prueba de ello. Recuperamos crónica de tan imprescindible obra maestra. Celebrémoslo.

¿De qué va?

1921. Ewa y su hermana Magda dejan su Polonia natal por la tierra prometida, Nueva York. Cuando llegan a Ellis Island, Magda, enferma de tuberculosis, es colocada en cuarentena. Ewa, sola y desamparada, cae en manos de Bruno, un rufián sin escrúpulos. Para salvar a su hermana, Ewa está dispuesta a aceptar todos los sacrificios y se entrega resignada a la prostitución. La llegada de Orlando, ilusionista y primo de Bruno, le da confianza y esperanza de días mejores. 

¿Quién está detrás?

Desde 1994 cuenta con tan solo cuatro películas (ahora cinco) en su haber, verdaderamente pocas para 18 añitos de nada. Y es que, al más puro estilo P. T Anderson, James Gray ha declarado que él, y solamente él, es quien puede escribir los guiones que también dirige. Así es como, siguiendo su propio camino, ha incurrido en el cine de género para regalarnos una auténtica joya tras otra, estando todas ellas a la cola de su primigenia "Little Odesa" (si no las has visto, vete localizándola porque son palabras mayores) y con la magistral "Two lovers" a la cabeza.

¿Quién sale?

Desamparada, vulnerable y en plena deriva, Marion Cotillard es la protagonista en una interpretación cuya intensa gestualidad y constante rostro lángido nos lleva directamente al cine mudo sintiéndose como un evocador homenaje a "Las Dos Huérfanas" de D.W Griffith. Sorprendentemente comedido (y un tanto perdido) Joaquín Phoenix es el buscavidas quien le ofrece ayuda a su particular y esquizoide manera, y como invitado de lujo, un 'mágico' Jeremmy Renner (sin duda, el mejor de los tres), primo de Phoenix, quien promete a Marion una vida mejor. 

¿Qué es?

"América, América" + "La Strada" + "El Inmigrante" de Charles Chaplin

¿Qué ofrece?

James Gray parte del clásico más clásico hollywoodiense para obsequiarnos con su producción más grande y artísticamente elaborada, alejándose de forma muy personal de los tópicos del género para sumergirse en un contexto mucho más rico y complejo. Y éste no es otro que la disección de la pureza innata que se le supone a la búsqueda del sueño americano y su inmediata fulminación ante el dramático desamparo que padece un alma virgen, aunque innevitablemente corrompida por un país socialmente miserable y perverso. Ilusiones rotas que abren la caja de Pandora para que "El sueño de Ellis" de rienda suelta a su elegante y evocador homenaje al cine mudo, profundizando en la inconfundible mirada que distingue a su director.  El sentimiento de culpa, el proceso de redención, pero también de la bondad espiritual, el perdón, el triángulo (no tan) amoroso, o como no, la disección del conflicto existencial provocado por una traumática rivalidad familiar, son algunas de las características señas de identidad en las que incide la nueva película de Gray.

Cimentada sobre una sublime y evocadora puesta en escena, plasmada por un excelente trabajo de interiores mediante una lúgubre fotografía que impregna la película de profunda tristeza y melancolía, uno tiene la sensación que, paradójicamente, "El sueño de Ellis" funciona como el origen de toda su anterior obra. Una semilla que como tal, incide, apunta y finalmente profundiza en toda la madurez y el poderío existencial con el que evoluciona el resto de su magistral filmografía. Buena señal, James Gray sigue su propia senda regalándonos una obra cinematográficamente colosal, una reliquia destinada a ser saboreada y disfrutada con ferviente nostalgia por los paladares cinéfilos más exquisitos y exigentes.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios