Shakespeare: un extraño en tierra extraña
Tal y como The Guardian nos reportó en su momento, fue le propio Shakespeare quien llegó a transcribir un fragmento que surgía de la obra Sir. Thomas More, protagonizada por un mártir católico que en un significativo momento de la obra implora a una multitud desenfrenada que desistan de su "descomunal inhumanidad" y consideren lo que significa ser un extraño en tierra extraña. Dicho de otra forma, un inmigrante o refugiado. Un fragmento que una web británica se ha encargado de digitalizar. Hablamos del que probablemente signifique el ejemplo más extenso existente de un fragmento escrito a mano por Shakespeare.
Sir. Thomas More es una obra de teatro del periodo isabelino escrita por Anthony Munday y otros que relata la vida de Tomás More. Sólo se conserva un manuscrito, en la actualidad custodiado en la Biblioteca Británica, que contiene tres páginas que podrían haber sido escritas por William Shakespeare. Aparte de estas suposiciones, es una importante fuente de información sobre la censura en el reinado de Isabel I de Inglaterra.
Aunque las dudas hoy día continúan continúan (destacar que en 1923, el artículo Shakespeare's Hand in the Play of Sir Thomas More escrito por cinco especialistas confirmaba su autoría), la obra fue reestrenada bajo el nombre de Shakespeare, junto a otros autores, por la Royal Shakespeare Company en 2005 y fue incluida en la edición de 2007 de The Oxford Shakespeare.
La revisión de Shakespeare resulta tan compresiva como entusiasta y fácilmente, uno puede imaginarle arengando a una multitud de partidarios de Trump por sus retorcidas tipificaciones y su lógica ictericia:
You’ll put down strangers,
Kill them, cut their throats, possess their houses
And lead the majesty of law in a lyamTo slip him like a hound...Say now the King,
As he is clement if th’ offender mourn,
Should so much come too short of your great trespass
As to but banish you: whither would you go?
What country, by the nature of your error,
Should give you harbor? Go you to France or Flanders,
To any German province, Spain or Portugal,
Nay, anywhere that not adheres to England:
Y según llega a meta, el sprint final:
Why you must needs be strangers. Would you be pleased
To find a nation of such barbarous temper
That, breaking out in hideous violence,
Would not afford you an abode on earth,
Whet their detested knives against your throats,
Spur you like dogs, and like as if that God
Owed not nor made not you, nor that the elements
Were not appropriate to your comforts
But chartered unto them? What would you think
To be thus used? This is the stranger’s case,
And this is your mountainish inhumanity.
“¿Y bien?” Podrías pensar. “Ésta es la voz de Sir Thomas More, no necesariamente la de Shakespeare”. Y es correcto, aunque hasta cierto punto. Resulta harto complicado asegurar que Shakespeare era un anti-anti-immigración basándonos únicamente en la dudosa fuerza de una revisión individual. ¿Quizás tan solo se limitaba a cumplir con su trabajo?
Pero hay otra evidencia de que Shakespeare era un hombre anti-anti-immigración y no un anacrónico supporter 'elizabethano' de Donald Trump. La prueba definitiva, la tenemos en una conversación entre Hamlet y Lord Polonius, en la que hablan sobre un grupo de viajantes a su servicio:
HAMLET
‘Tis well: I’ll have thee speak out the rest soon.
Good my lord, will you see the players well
bestowed? Do you hear, let them be well used; for
they are the abstract and brief chronicles of the
time: after your death you were better have a bad
epitaph than their ill report while you live.
LORD POLONIUS
My lord, I will use them according to their desert.
HAMLET
God’s bodykins, man, much better: use every man
after his desert, and who should ‘scape whipping?
Use them after your own honour and dignity: the less
they deserve, the more merit is in your bounty.
¿Y "La Tempestad"?, que no es otra cosa que una obra protagonizada por refugiados, una que incluye dos mujeres que han sido expulsadas de su tierra natal y forzadas a viajar en barco? De hecho es la obra que Vanessa Redgrave ha utilizado como referencia para poner el grito en el cielo con su ópera prima como directora, "Sea Sorrow", película que en breve podremos disfrutar en el Atlántida Film Fest. Y no, no deberíamos necesitar a todo un Shakespeare para batallar un Donald Trump pero aquí lo tenemos en caso de necesitarlo.
